Primero de Mayo contra Bush en Latinoamérica

Primero de Mayo contra Bush en Latinoamérica

La mayor parte de los países latinoamericanos celebraron ayer el Día de los Trabajadores y muchos de ellos coincidieron en criticar al presidente de Estados Unidos, George W. Bush. En el caso de Cuba, como tocaba por el guión, él y su Gobierno fueron los blancos revolucionarios del discurso de Fidel Castro en la plaza de la Revolución de La Habana. Cerca de un millón de personas, en muchos casos movilizadas en autobuses por las autoridades desde tempranas horas de la madrugada, siguieron las palabras de Castro por los altavoces instalados en calles y avenidas, y desde allí escucharon rugir al veterano líder comunista contra la "interminable carrera de mentiras" de "Bushecito" sobre el terrorismo.

Frescas estaban las palabras pronunciadas el sábado ante sus homólogos de Venezuela y Bolivia, Hugo Chávez y Evo Morales, aliados en su cruzada antiimperialista.El presidente cubano pronunció un discurso de tres horas en el que, además de despotricar contra Bush, manifestó su optimismo por la economía cubana.

En México, ante la embajada de ese país, unas 3.000 personas pidieron el boicoteo comercial contra las empresas estadounidenses. Más de 130.000 trabajadores mexicanos se manifestaron en favor de la autonomía sindical y pidieron la renuncia de funcionarios federales, en particular del ministro de Trabajo, Francisco Salazar.

Incidentes en Chile

El principal acto para conmemorar el Día del Trabajo en Santiago de Chile, convocado por la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), se desarrolló con incidentes violentos. Según fuentes policiales, numerosos manifestantes, en su mayoría estudiantes encapuchados, fueron detenidos y varias personas resultaron heridas.

Brasil celebró dos fiestas multitudinarias en São Paulo y varias marchas en otras capitales, mientras el presidente Luiz Inácio Lula da Silva aprovechó la fecha para promover su Gobierno y prácticamente lanzar su candidatura.

En Colombia, miles de trabajadores, que hace dos semanas anunciaron una ruptura de negociaciones con el Gobierno, marcharon ayer por las principales ciudades del país en medio de una enorme vigilancia policial y militar. Los sindicalistas suspendieron el pasado 19 de abril cualquier diálogo con el Gobierno de Uribe, al divulgarse un informe del Banco Mundial en el que la entidad propone disminuir el salario mínimo de los trabajadores.

Miles de paraguayos convirtieron la conmemoración en una multitudinaria manifestación de protesta contra el Gobierno de Nicanor Duarte con pancartas como "Nicanor, ijapú" (mentiroso).

Miles de trabajadores de todo el mundo se manifestaron ayer en las principales ciudades para reclamar la mejora de las condiciones laborales y expresar su deseo de potenciar las medidas encaminadas a lograr la paz. Las concentraciones más importantes se produjeron en Europa. En Alemania, los sindicatos aprovecharon la celebración del Primero de Mayo para atacar con dureza la política económica del Gobierno de gran coalición entre democristianos (CDU/CSU) y socialdemócratas (SPD).

Los tradicionales enfrentamientos de este día entre grupos de anarcos y la policía en Berlín se redujeron a incidentes aislados entre jóvenes más o menos alcoholizados y las fuerzas del orden. En dos ciudades del este de Alemania, Leipzig y Rostock, se produjeron choques entre grupos denominados antifascistas que protestaban contra manifestaciones de ultraderechistas y neonazis.

El Primero de Mayo adquiere cada vez más en Alemania el carácter de ritual obligado para unos sindicatos cada vez más en crisis ante la fuerza empresarial que amenaza con la deslocalización de puestos de trabajo hacia países con mano de obra más barata. La Confederación Alemana de Sindicatos (DGB) pierde del orden de 25.000 afiliados cada mes. La DGB escogió un lugar emblemático para el acto central del Primero de Mayo, la plaza del Ayuntamiento de Wolfsburgo, la ciudad de la Volkswagen, donde están en marcha 20.000 despidos. En Lisboa, cerca de 30.000 personas, según la policía, muchas de ellas portando banderas y claveles rojos, participaron en el desfile del sindicato CGTP, pidiendo al Gobierno una nueva política social y laboral, informa Miguel Mora.

Celebración en París

París albergó las concentraciones más esperadas tras el pulso mantenido en los últimos meses entre los estudiantes y el Gobierno en contra del Contrato de Primer Empleo, destinado a trabajadores en empresas de menos de 20 personas en las que el empresario les puede despedir sin motivo los dos primeros años. Los sindicatos celebraron que el Ejecutivo cediera en sus pretensiones de instaurar este tipo de contrato.

En Italia se vivieron momentos de tensión por la presencia en la manifestación de Milán de la ministra saliente de Educación Letizia Moratti, quien fue abucheada e insultada, lo que le obligó a abandonar el acto. Moratti abandera una polémica reforma educativa que, según sus detractores, "ha humillado" a los trabajadores y extiende "la precariedad" entre los investigadores.

En Londres, un grupo de manifestantes se concentraron en Trafalgar Square, donde, a diferencia de los últimos años cuando hubo actos vandálicos y enfrentamientos entre los grupos anticapitalistas y la policía, no se produjo ningún incidente.En Moscú se corearon consignas para erradicar la pobreza.

El País, 02/05/06