La educación vive su más grande crisis por el neoliberalismo: investigadores

"En cualquier momento puede desatarse la rabia contenida" por la exclusión, alertan
La educación vive su más grande crisis por el neoliberalismo: investigadores

  • El modelo económico genera creciente acumulación de alumnos sin expectativas, señalan

El sistema económico neoliberal ha puesto al sistema educativo mexicano en su más grande crisis, manifestaron especialistas universitarios al alertar que "en cualquier momento puede desatarse la rabia contenida" por la exclusión, el desplazamiento de los estudiantes a planteles no deseados y la falta de escuela para miles de jóvenes demandantes del nivel medio y superior.

Los expertos en educación de la Universidad Autónoma de México (UNAM) y de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) expresaron que ya hay "caos social" en el que está involucrada una gran mayoría de jóvenes, a los cuales ha excluido este modelo para generar una elite aún más "selectiva" del número de alumnos que llegan a la universidad.

En entrevista, Gerardo González, investigador del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, precisó que en lo que va del sexenio 3 millones de jóvenes deberían de haberse incorporado a la actividad productiva y no lo hicieron.

Pero el problema de fondo, destacó, es un modelo neoliberal que genera cada vez mayor inconformidad y acumulación de estudiantes sin expectativas. Dicho esquema ha colocado la oferta de la escuela en el libre mercado y prueba de ello es que la tercera parte de la educación superior hoy se encuentra en manos del sector privado, con lo cual "si ya es una elite la que logra entrar en la universidad, en estas condiciones dicha elite se hace más selectiva".

El modelo neoliberal choca con todo aquello que representa a un Estado garante del bienestar social, "porque su ley fundamental es 'dejar hacer y dejar pasar' y todo aquello que no se deje hacer y pasar deber ser eliminado", afirma.

"De tal forma que si para el desarrollo de la educación privada, el Estado representa una traba, pues debe ser eliminado. ¿Cómo? Dejando de intervenir y restringiendo el gasto de la universidad pública."

La reducción del presupuesto gubernamental genera un círculo vicioso en el que no hay posibilidad de renovar la planta académica, aumentar la matrícula, mejorar la infraestructura, los salarios de los profesores, con lo cual se produce un estancamiento de la oferta frente a una demanda que cada año es mayor, añadió.

En síntesis, afirmó, "el Estado no apuesta a la educación y lo que prevalece es el establecimiento de las normas de ingreso y egreso escolar por parte del mercado".

Por su parte, Margarita Noriega Chávez, investigadora de la UPN, manifestó que en años anteriores, la escuela tenía un efecto de redistribución social y de cierta movilidad y de inserción en la sociedad. Pero hoy día trabajo y escuela "están cerrando sus puertas sin ofrecer otros espacios de desarrollo o, ya no digas de desarrollo, de sobrevivencia". El "circuito de desigualdad" del sistema educativo ha producido "un caos social", pues los pocos canales que existen de sobrevivencia son la economía informal o las actividades ilícitas. "De ahí que no nos podemos asustar de la violencia si las condiciones objetivas de vida social son éstas."

Indicó que el mensaje que manda el gobierno con los mecanismos de exclusión escolar es: "Tú no tienes acceso y ni lo tendrás". Y frente a ese mensaje devaluatorio, los jóvenes se dan cuenta que ellos no tienen derechos, mientras que otros tienen garantizada la impunidad.

Los especialistas coincidieron en que se ha generado ya un "ejército" de desempleados, empleados informales, jóvenes sin escuela, escenario que podría culminar hasta en la falta de fuerza de trabajo, porque una mayor cantidad optará por migrar del país y otros por abandonar la escuela porque no representa un factor de movilidad social. A su vez, exhortaron al gobierno federal a abandonar la vía sencilla de "amortiguar" la problemática para dar paso a la creación de una verdadera política de aumento de la oferta, incremento del presupuesto, mejores salarios e infraestructura para las instituciones de educación media y superior.

La Jornada, 29/07/03