Sesiona en Viena el Tribunal Permanente de los Pueblos

Sesiona en Viena el Tribunal Permanente de los Pueblos

Unas 40 transnacionales europeas serán juzgadas a partir de hoy en el Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP) por violaciones a los derechos humanos en América Latina y el Caribe, y otros delitos.

El TPP forma parte del Encuentro Social "Enlazando Alternativas 2", que sesiona en Viena paralelamente a la IV Cumbre Europa-América Latina y el Caribe (UE-ACL) de jefes de Estado y ministros del Exterior de más de 50 países de ambos continentes.

Los promotores del Tribunal dijeron que los acusadores, grupos sociales de diversos países latinoamericanos y caribeños, “pondrán al desnudo esas violaciones y las políticas de saqueo y explotación que practican esas compañías”.

Se trata de hechos puntuales que implican a compañías del agua como la francesa Suez y Aguas de Barcelona, o de otros sectores como la eléctrica española Unión FENOSA, la alemana GTZ, British Petroleum, Repsol, y el consorcio OCP de Austria.

En el banquillo estarán también AGIP de Italia, Perenco de Francia, los bancos Wert LB alemán, BBVA español, Nacionale del Lavorno italiano, Rui Risort, Iberostar, Meliá, Oasis, Gala, Viva, Benetton, Unilever, Telefónica, Monterrico, British Tobacco y muchas más.

Los promotores indican que el Tribunal pretende ir más allá de los casos concretos “para reflexionar sobre el régimen de poder de las corporaciones transnacionales y las estrategias y acciones para desmantelar ese entramado”.

El Tribunal se nutre de la tradición que comenzó con la experiencia de las sesiones del Tribunal Bertrand Russell I y II en 1967 sobre los crímenes internacionales de guerra en Vietnam.

Esta es la primera etapa del TPP y se ha escogido el Encuentro "Enlazando Alternativas 2" como el marco más apropiado para el lanzamiento internacional de la iniciativa, de allí que se hayan seleccionado casos paradigmáticos.

El jurado estará integrado por referentes intelectuales, expertos legales, escritores, sindicalistas y activistas, que escucharán la evidencia contra la conducta de las empresas transnacionales expuestas por los acusadores.

Los impulsores de la iniciativa argumentan para justificar el TPP que las corporaciones transnacionales ejercen un poder enorme en el mundo, el cual afecta la vida de todos.

“Esas empresas van por el mundo enfrentando unos contra otros a trabajadores, comunidades, incluso regiones o países enteros, y generando una competencia despiadada donde los derechos humanos terminan viéndose socavados en todas partes”, denuncian.

Añaden que “son actores indiscutidos en la promoción de ideología neoliberal, y compañera de ruta de esa globalización. América Latina y el Caribe son dos de las regiones del mundo que más han sufrido sus graves consecuencias”.

Sea como fuese, la cadena de perjuicios es larga: desempleo, precario sistema laboral, crecimiento de la pobreza, marginalidad, destrucción de los ecosistemas en pos del monopolio del agronegocio, violación de los derechos de las poblaciones originarias y campesinas, saqueo, etc.

“Se comenzó con compañías con sede en la UE porque esa comunidad es uno de los principales centros de poder político y económico mundial y una de las principales fuerzas motrices de la globalización neoliberal signada por la omnipresencia de las transnacionales”, comentan los organizadores.

“Pero en especial -añaden- porque a través de los años la mayor parte de la atención se ha centrado en el rol pro imperialista de las que tienen sede en Estados Unidos y se les ha dado una importancia menor a las europeas que juegan también, sin embargo, el mismo papel”.

Madrid Digital, 10/05/06