Andalucía: Más de la mitad de las plazas universitarias quedarán vacantes

Andalucía: Más de la mitad de las plazas universitarias quedarán vacantes
Los centros de educación superior ofertan 65.594 plazas, pero sólo unos 30.500 alumnos aprobarán la Selectividad entre junio y septiembre

Las nueve universidades públicas andaluzas –Córdoba, Cádiz, Granada, Hispalense, Pablo de Olavide, Almería, Jaén, Huelva y Málaga– ofertan para el siguiente curso académico un total de 65.594 plazas, según los datos facilitados por el Consejo de Coordinación Universitaria, de las cuales más de la mitad se quedarán previsiblemente sin cubrir.

Basta con hacer una sencilla cuenta entre el volumen de puestos de nuevo ingreso ofertados por el sistema de educación superior andaluz y el número de alumnos que realiza y aprueba la selectividad en las convocatorias de junio y de septiembre. A los exámenes de acceso a la universidad, desarrollados la semana pasada, se presentaron 27.347 estudiantes. La estadística del pasado curso indica que en torno al 90 por ciento de estos estudiantes conseguirán pasar la eliminatoria con éxito (la nota de aprobado en el examen ha bajado de cinco a cuatro, de tal modo que el número de aptos ha ido en aumento). A ellos hay que añadir los que se presentarán en septiembre, aproximadamente un tercio de los que lo hacen en la primera de las dos convocatorias. En el segundo caso, el índice de aprobados baja 25 puntos hasta situarse en torno al 65 por ciento, según reflejan los datos de la Selectividad desarrollada en la Hispalense el pasado curso. El resultado de esta aritmética indica que el número de aptos de junio y septiembre sumará algo más de 30.500 alumnos, mientras que las plazas ofertadas por las universidades andaluzas superan las 65.000 (el 25 por ciento del total de puestos universitarios habilitados en las universidades españolas para el próximo curso).

Es cierto que no todos los alumnos optarán por la vía universitaria –el volumen de estudiantes que se decanta por realizar un módulo superior de Formación Profesional asciende continuamente, como demuestra que un 35 por ciento de los 95.000 andaluces que accede a esta modalidad educativa haya concluido con éxito los estudios de bachillerato–; tampoco todos se quedarán en Andalucía, del mismo modo que las facultades y escuelas de la comunidad autónoma también recibirán matrículas de jóvenes procedentes de otros puntos de la geografía del país, por lo que estas cifras podrían variar. Sin embargo, como demuestran los datos del anuario estadístico 2004-05 de la Universidad de Sevilla y del estudio acerca de los alumnos de nuevo ingreso elaborado durante el presente curso por la Pablo de Olavide, la gran mayoría de los estudiantes que se inscriben en los diferentes centros de educación superior, hasta un 97,6 por ciento, proviene de Andalucía, de lo que cabe deducir que no habrá grandes variaciones a este respecto en el próximo curso.

La explicación a una oferta universitaria que duplica con creces la demanda de los estudiantes hay que buscarla en la caída de la natalidad que se produjo en la sociedad española desde comienzos de la década de los ochenta. Este desajuste entre vacantes y solicitudes es general a todas las universidades del país, lo que implica que todos los que pasen la Selectividad podrán ser universitarios. Sin embargo, no todos conseguirán estudiar lo que soliciten como primera o segunda opción, ya que en torno a una veintena de titulaciones cuenta con notas de corte que limitan el número de alumnos. Las ingenierías, carreras biosanitarias –Medicina, Enfermería, Odontología y Fisioterapia–; Traducción e Interpretación en Inglés, Arquitectura y Ciencias de la Información se encuentran entre las que cuentan con numerus clausus y notas de acceso más exigentes. En el otro lado de la balanza están las carreras de letras puras –Historia, Filología, Filosofía–, ciencias –Física, Matemáticas y Biología– y Derecho, entre muchas otras, que no tienen limitado el acceso.

Para luchar contra esta caída en el número de alumnos que viene produciéndose en los últimos seis años –la Hispalense ha perdido 14.000 estudiantes desde 2000 y sólo una de las cuatro instituciones creadas en la última década por la Junta, la Universidad Pablo de Olavide, no pierde alumnado como sucede con las de Almería, Huelva y Jaén– , los órganos de gobierno de las universidades han emprendido campañas publicitarias e informativas para captar estudiantes. Éste es el caso de la Universidad de Córdoba, que desde hace años publica anuncios en prensa local y especializada y envía a profesionales a los institutos de Enseñanzas Medias de la provincia para dar a conocer su oferta. La Pablo de Olavide, en Sevilla, y la Universidad de Jaén han activado campañas innovadoras para promover sus estudios llevando hasta su campus a los futuros universitarios para que conozcan in situ qué y cómo pueden estudiar. Por su parte, la Hispalense está sorprendiendo estos días a los sevillanos con carteles y anuncios en prensa y radio bajo los lemas "si quieres trabajar, ésta es tu universidad" y "si quieres investigar, ésta es tu universidad".

Diario de Cádiz, 26/06/06

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