Galicia: Vigo: Los centros públicos acogen al doble de inmigrantes que los concertados

Galicia: Vigo: Los centros públicos acogen al doble de inmigrantes que los concertados
El curso pasado se matricularon 1.037 extranjeros en escuelas públicas y 511, en concertadas

La matrícula de alumnos extranjeros en los colegios públicos de Vigo dobla a la de los concertados. Según los datos que maneja la Consellería de Educación, 1.037 inmigrantes estudiaron durante el curso pasado en centros de titularidad pública frente a los 511 que lo hicieron en centros privados con algún tipo de subvención.

Desde la Xunta garantizan la exigencia de los mismos requisitos y atribuyen el desequilibrio de cifras a que los colegios concertados se localizan en zonas de menor población emigrante y a que éstos agotan antes sus plazas libres. Sin embargo, directores de escuelas públicas, padres y sindicatos cuestionan ambas razones y piden un reparto más equitativo, así como más medios económicos y de personal para facilitar la integración de los alumnos.

"Hay muchas formas de evitar que se matriculen los niños, por ejemplo tardando en dar de baja a los que se cambian de centro. La Administración debería obligar a los concertados a inscribir a los inmigrantes, porque la realidad es que a los padres les cuesta que sus hijos entren en ellos", asegura Isaura Abelairas, directora del CEIP Emilia Pardo Bazán, donde el diez por ciento de sus alumnos son extranjeros.

Las cifras del Doctor Fleming también contradicen las explicaciones de la Xunta, ya que este colegio de Primaria se encuentra en una zona céntrica y es uno de los que cuenta con un mayor número de inmigrantes en sus aulas. De hecho fue el primero al que la Xunta concedió un profesor de apoyo y para este curso cuenta con 78 chavales de veinte nacionalidades diferentes.

"La LOE recoge un porcentaje equitativo en todos los centros, pero los concertados tienen mucha facilidad para no admitir alumnos aduciendo el nivel académico o una religión diferente", plantea el director, Fernando Liz.

La normativa actual contempla el mismo tipo de ayudas para los inmigrantes que para el resto de alumnos con dificultades de aprendizaje. Esto es, clases de inmersión lingüística y de refuerzo cuando los niños no tienen el nivel que les correspondería por su edad y curso. Además cuando la delegación provincial lo considera necesario puede enviar un profesor de apoyo. "En Galicia se ha optado por este modelo en lugar de las aulas de acogida que existen en otras comunidades como la madrileña", apunta José Graña, subdirector xeral de Inspección.

Según explica, el desarrollo de la nueva ley de educación en nuestra comunidad no conllevará acciones específicas dirigidas a los inmigrantes, ya que la consellería no las considera necesarias.

Y ello a pesar de que las cifras de extranjeros han aumentado un 15% durante el último año llegando a los 10.500 estudiantes, tal y como anunció el presidente Emilio Pérez Touriño esta misma semana.

De esa cifra total, los colegios vigueses acogen a cerca de un 18% y aquellos que más alumnos tienen acusan el esfuerzo que supone darles la atención que merecen. "Cuando no estamos en el aula, los profesores damos clases de refuerzo. No nos queda tiempo. Aunque en nuestro caso no pedimos más personal sí agradeceríamos un mayor esfuerzo de la Xunta", dice Abelairas. "Las ayudas siempre son bien recibidas", añade Fernando Fiz.

Los colegios han ido desarrollando además proyectos propios. En el Emilia Pardo Bazán acaban de crear un programa específico con la profesora de Audición y Lenguaje, mientras que en el Fleming están elaborando otro con la Universidad de Santiago enfocado a las familias.

A juicio de Liz, la "imprevisión" ha caracterizado las actuaciones de la Xunta desde el principio. Algo con lo que también están de acuerdo los sindicatos. "La Administración siempre va por detrás. Galicia no es una de las autonomías de mayor acogida de inmigrantes, pero todo hace pensar que esto va a aumentar, por lo que es necesario un esfuerzo de dotación en cuanto a medios y personal, sobre todo relacionados con el factor del idioma", advierte Francisco Álvarez, del Sindicato Comarcal de Ensino de CC OO.

"La integración debe realizarse en el menor tiempo posible con una atención individualizada y unos agrupamientos flexibles. Los centros deberían dotarse de profesores de apoyo de forma automática", añade.

Más drástico se muestra Bieito Lobariñas, de la CIG, quien asegura que esta necesidad de medios en la educación pública demuestra que "se está quedando como un vagón en vía muerta".

Ambos coinciden en que la propia ley fija el reparto equilibrado de inmigrantes en los centros y rechazan copiar la medida de la Administración catalana de incentivar económicamente a los colegios concertados que matriculen a extranjeros.

"El control es lo más importante. Es necesaria una labor de inspección y seguimiento para que no se den estas situaciones de desproporción", propone Francisco Álvarez.

Quizá los adultos deberían tomar ejemplo de los más pequeños, ya que como dice Abelairas: "Los problemas los creamos nosotros. Dentro del aula los niños son muy solidarios".

Faro de Vigo, 01/10/06