La Comisión de Derechos Humanos de México califica de "mortal" el muro que planea EE UU

La Comisión de Derechos Humanos de México califica de "mortal" el muro que planea EE UU
La CNDH lamenta las recientes decisiones estadounidenses para impedir el paso de inmigrantes

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El muro que el Senado de Estados Unidos aprobó el viernes construir en la frontera con México resultará “ineficaz y mortal”, aseguró ayer en un comunicado la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), un órgano público autónomo de México.

La CNDH lamentó la decisión del Congreso estadounidense de erigir en varios tramos de la frontera un muro con una extensión total de 1.140 kilómetros para impedir el paso de inmigrantes indocumentados.

Recordó que EE UU ya tiene construidos 120 kilómetros de muro con México, pero que esta medida no ha logrado contener la inmigración.

A 12 años de la construcción de esos muros, “las redes de traficantes de personas son ahora más prósperas y poderosas, y han muerto más de 4.000 emigrantes mexicanos en su intento por superar los obstáculos naturales en condiciones climáticas extremas”, agregó la CNDH.

Con los nuevos muros, añade, se cubrirá el 40% de la frontera entre México y Estados Unidos.

Lo más relevante, continúa, no es este porcentaje, sino que las vallas se construirán en zonas urbanas y sus áreas aledañas, lo que significa que quedarán sin muro sólo las de más difícil acceso, inhóspitas y despobladas.

Aseguró que la reciente decisión del Congreso de EE UU obligará a los inmigrantes a contratar traficantes y a internarse en zonas de alto riesgo, “en las que perder la vida es una posibilidad real y cotidiana”.

“Los legisladores que votaron a favor de esta medida no pueden argumentar desconocimiento de la consecuencia de su decisión, puesto que se trata de un fenómeno ya conocido: más crimen organizado en la frontera, más inseguridad, más violencia sorda, más muertes de emigrantes; en síntesis, mayores violaciones de los derechos humanos”, afirma la CNDH.

“Derecho a la vida”

La comisión dice que no pone en duda el derecho de EE UU de tomar medidas para proteger sus fronteras, “pero sí su decisión de hacerlo a través de acciones que, es un hecho probado, vulneran el derecho a la vida, y que han causado, directa o indirectamente, la muerte de miles de emigrantes”.

La semana pasada, horas antes de la aprobación en el Senado de la construcción del muro, el canciller mexicano, Luis Ernesto Derbez, dijo que el Gobierno del presidente en funciones, Vicente Fox, enviará una nota “clara y precisa” a la Casa Blanca y al Departamento de Estado señalando su rechazo a esa medida.

En Estados Unidos viven unos 11 millones de mexicanos, la mitad de los cuales son ilegales, y cada año cruzan la frontera más de 400.000 mexicanos sin documentos.

Una bandera de EE UU es desplegada el sábado en la frontera de Arizona.

El País, 03/10/06