Imanol Ordorika: Privatización y mercantilización de la educación superior

Imanol Ordorika: Privatización y mercantilización de la educación superior

En la discusión contemporánea en torno a la educación superior se habla con frecuencia sobre la privatización de las universidades o la sujeción de éstas a la lógica del mercado, como si privatización y mercantilización fueran procesos equivalentes. Con ello se oscurece lo que realmente está ocurriendo con la educación superior, en particular la pública.

El proceso de privatización de la educación superior pública incluye al menos tres tipos de acciones que tienen lugar de forma simultánea. La primera es la sustitución del subsidio público por fondos de origen privado. En México, igual que en otros países, los recursos públicos para las instituciones de educación superior se han reducido de manera constante y progresiva y han sido sustituidos, en parte, con las aportaciones familiares o individuales para el ingreso y permanencia de los estudiantes mediante cuotas de inscripción o colegiaturas.

La segunda es la privatización de la oferta educativa. En los últimos 10 o 12 años la matrícula que más creció fue la de instituciones privadas. Esto se refleja en el aumento de 250 por ciento de la matrícula de educación superior en el sector privado de 1982 a 1999, con 148 por ciento sólo durante la década pasada. La participación de este sector en el total nacional era de sólo 14 por ciento en 1982, mientras que en 1999 representó 28 por ciento. En contraste, la matrícula en las instituciones estatales cayó 36 por ciento de 1989 a 1999; la de instituciones autónomas y federales creció sólo 30 y 69 por ciento, respectivamente, durante el mismo periodo. De 1989 a 1999 el número de universidades privadas aumentó 160 por ciento.

En tercer lugar, la privatización se expresa en políticas aún incipientes en México de acuerdo con las cuales las universidades se desprenden de algunas actividades para otorgar su operación y manejo al sector privado (librerías, concesiones de cafeterías y barras, etcétera). En otros países las universidades transfieren operaciones completas como la educación propedéutica, la enseñanza de idiomas o algunas más.

Por procesos de mercantilización entendemos un conjunto de políticas relacionadas con las de privatización, pero distintas. Estas se refieren a la intención de que sean relaciones del mercado las que determinen la orientación y existencia misma de políticas de desarrollo de la educación superior, de instituciones, de programas universitarios y de proyectos de investigación. Se sustentan en la idea de que el mercado es un regulador más eficaz que el Estado o el sector público y parten de una intuición general que ha ido creciendo, en el sentido de que las instituciones de carácter público son poco eficientes y que malgastan los recursos de la sociedad. El proceso de mercantilización, entonces, obedece a un conjunto de políticas estatales que buscan que la universidad defina sus acciones en función de las relaciones del mercado, es decir, de la compraventa de productos universitarios. Se pretende que los recursos a las instituciones, a los programas, a los proyectos de investigación e incluso a los profesores por medio de su salario, se determinen por intercambios en el mercado.

En México, a diferencia de otros países, el mercado de conocimientos y de profesionales es relativamente reducido, débil y extremadamente limitado. El Estado simula un mercado ficticio para la universidad mediante políticas de evaluación. Esta se convierte en el mecanismo por el cual se pretende regular la calidad y la eficiencia en la producción universitaria en aquellos ámbitos en los que no existe un mercado real. Ejemplo de esta simulación de mercado son los procesos de evaluación mediante los cuales se complementa el salario académico en proporciones muy elevadas, por encima de 50 por ciento en la mayoría de los casos, vía programas de estímulos y del Sistema Nacional de Investigadores. Con el "acercamiento al mercado" se pretende que las universidades y sus integrantes asuman actitudes empresariales.

Privatización y mercantilización son los rasgos esenciales a partir de los cuales se determinan las políticas públicas de la educación superior en México y en el mundo. Conviene tener estos dos conceptos claros para profundizar en el debate sobre las implicaciones de estas tendencias y las graves transformaciones que implican para la esencia de la universidad.

La Jornada, 11/10/02