México: Campus: No te dejes engañar

México: Campus: No te dejes engañar

La elección de universidad es un tema que pasa por la cabeza de los jóvenes durante toda la estancia en la preparatoria y, en ocasiones, desde años antes. Sin duda, es una de las decisiones más importantes para quienes toman en serio su educación y ven en ella un factor determinante de su éxito profesional.

Ya no es raro ver la proliferación de universidades privadas en la ciudad, sin embargo, debes tener presente que no todas pueden garantizarte una educación de calidad. Por ello, es importante que tomes en cuenta varios aspectos para elegir una buena institución.

La Escuela Libre de Derecho, fundada en 1912 por un grupo de alumnos y maestros de la Escuela Nacional de Jurisprudencia, es la primera institución particular de la que existe registro en México.

Hacia 1950 existían entre 5 y 10 escuelas privadas, pero los números se han disparado y actualmente son más de mil instituciones de educación superior particulares en todo el país.

Es probable que la falta de espacios en las universidades públicas sea un detonador importante del constante surgimiento de universidades privadas. Esta proliferación ha generado también la existencia de escuelas poco serias que difícilmente cuentan con los recursos humanos y materiales para la formación de profesionales verdaderos.

Philip G. Altbach, investigador del Boston College, describe en un ensayo las características de las pseudouniversidades, como él las llama:

Estas instituciones no cumplen con la descripción de universidades; lo que hacen es ofrecer capacitación especializada en una variedad de áreas que tienen alta demanda.

En su mayoría son entidades en busca de ganancias, cuyo interés es ganar dinero para sus dueños o socios.

Las pseudouniversidades son instituciones altamente especializadas: no ofrecen programas que incluyan un amplio marco de temas, sino que se concentran en campos precisos dirigidos por el mercado, y tienen la habilidad de poder desplazar su atención dependiendo de la demanda de los estudiantes.

Las áreas elegidas son aquellas en las que es posible ofrecer una enseñanza a bajo costo sin necesidad de un costoso equipo de laboratorio.

Si la demanda disminuye en un área, rápidamente es sustituida por otra.

Los instructores no cuentan con libertad académica en el sentido tradicional del término, ya que éstos son contratados para enseñar un contenido específico y no se les permite dedicarse a nada más.

Las pseudouniversidades no tienen ningún interés en la investigación. De hecho, la investigación podría distraer la misión de la institución para obtener ganancias.

En el sentido más amplio, estas instituciones no tienen ningún compromiso con el interés público o con la idea de servir a la sociedad. Las verdaderas universidades han enfatizado el servicio como una responsabilidad clave.

NO ESTA DE MAS...

Es cierto que sobran ejemplos de personas que, sin contar con un título universitario, logran sobresalir en el mundo laboral gracias a su talento, esfuerzo y confianza en sí mismos.

También es cierto que estudiar en una institución particular de prestigio no garantiza el éxito absoluto de un egresado, pues hace falta un gran empeño en aprovechar la enseñanza recibida para sobresalir.

Sin embargo, si deseas estudiar en una universidad privada, debes procurar hacer una buena elección basándote en diversas recomendaciones que pueden ser muy útiles:

Verifica que el programa de estudios que quieres cursar cuenta con Reconocimiento de Validez Oficial.

Revisa la planta de profesores, pregunta sobre sus estudios y si son personas reconocidas en su ámbito profesional.

Visita las aulas, la biblioteca, la sala de cómputo, los laboratorios y todos los sitios que te resulten de interés para ver si cumplen con tus expectativas.

No descartes las referencias. Pregunta a los egresados o a los alumnos de grados avanzados acerca de su experiencia en la vida laboral, qué opinan de la institución, y otros cuestionamientos que creas convenientes.

Ocupa el tiempo necesario en comparar instituciones y programas de estudio.

Recuerda, ante todo, que se trata de tu futuro.

Vanguardia, 30/01/07