Madrid: 'Gran Hermano' en el bus

Madrid: 'Gran Hermano' en el bus
La EMT instala videovigilancia en 10 autobuses de cinco de sus líneas
El sistema de seguridad se probará durante medio año

Videovigilancia en los autobuses de Madrid para mejorar la seguridad de los viajeros. Esto es lo que vendió ayer el alcalde de la ciudad, Alberto Ruiz-Gallardón, a los ciudadanos madrileños. Alcalde y periodistas se subieron a uno de los 10 autobuses en los que la EMT ha instalado cámaras de seguridad. Escoltados por al menos dos motoristas de la policía municipal, el autobús hizo el recorrido más seguro y rápido de la historia, entre la Plaza de la Villa y las cocheras de Entrevías en unos veinte minutos.

Los autobuses municipales de la EMT de Madrid probarán el sistema de videovigilancia durante los próximos seis meses. Los vehículos pertenecen a las líneas 27 (Glorieta de Embajadores-Plaza de Castilla), 59 (Atocha-San Cristóbal de los Ángeles), 79 (Plaza de Legazpi-Villaverde Alto), 85 (Atocha-Barrio de Los Rosales) y 130 (Villaverde Alto-Vicálvaro). Entre todas, la EMT traslada a unos 100.000 viajeros diarios. ¿Por qué se han escogido ésas y no otras? Según un portavoz municipal, porque esas cinco líneas son "las más conflictivas, históricamente las más habituales entre los carteristas", donde ya hay policías de paisano vigilando.

Tras el periodo de examen, el Ayuntamiento de Madrid pretende instalar progresivamente las cámaras de seguridad en el 100% de la flota. Alberto Ruiz-Gallardón lo prometió ayer "para la próxima legislatura". Eso quiere decir entre 2007 y 2011. ¿Para cuándo exactamente señor alcalde? "Durante la legislatura", dijo sonriendo para no ser preso de sus palabras en el futuro.

En toda la flota

Si el sistema tiene éxito, prometió Gallardón, se instalará en toda la flota de autobuses de la EMT, que suman actualmente 2.022 vehículos. Eso si el alcalde renueva su mandato en las próximas elecciones municipales, según recordó modestamente el propio Gallardón. De momento, 10 empresas participan en el periodo de pruebas. Cada una de ellas equipa a un autobús. Dentro de seis meses, el Ayuntamiento convocará un concurso público con unos requisitos aprendidos a partir de la experiencia piloto. Y con un precio por autobús, que ahora mismo no se conoce con exactitud. "Para no dar pistas", reía ayer el concejal de Seguridad, Pedro Calvo. "Será muy barato", le respondía rápidamente uno de los técnicos que ayer presentó el proyecto. Pero aunque nadie quería que pusieran en su boca un precio, fuentes de la EMT cifraron el coste entre 800 y 1.000 euros, aproximadamente, por autobús. Es decir, la instalación de videovigilancia en toda la flota podría costar hasta dos millones de euros.

Ante una situación de peligro, el conductor puede alertar del incidente presionando un botón. Así lo hizo el chófer de ayer, para mostrar el funcionamiento del sistema. Las tres cámaras del autobús enviaron las imágenes, en tiempo real gracias al sistema 3G. Y el vídeo se recibió en cocheras, donde se ha instalado provisionalmente el centro de control piloto. Cuando la videovigilancia esté extendida a todos los autobuses de Madrid, la sede de la EMT en el Cerro de la Plata será la que reciba las imágenes.

Además del 3G, los autobuses descargarán mediante tecnología wi-fi o inalámbrica la película completa del día al llegar a las cocheras. Esto se hará de manera sistemática, por si las imágenes fueran necesarias, y no se guardarán durante más de un mes, tal y como indica la Ley de Protección de Datos. Lo normal, cree Gallardón, es que la videovigilancia tenga más un efecto disuasorio para los delincuentes que el de controlar o violar la intimidad de los usuarios. Y esa persuasión, además de por la presencia de cámaras, llegará vía SMS cuando el conductor presione el botón de alarma. Entonces, todos los teléfonos móviles en el radio de acción del autobús recibirán un mensaje de alerta. No sólo eso, cualquiera que lleve encima una agenda electrónica o PDA podrá ver las mismas imágenes en directo que en el centro de control de la EMT.

"Además de limpios y cómodos, los autobuses serán más seguros", subrayó el alcalde. Pero también más accesibles. Gallardón prometió que el 100% de la flota dispondrá de rampas de acceso para los usuarios con problemas para subirse al autobús, como por ejemplo aquellos que necesitan una silla de ruedas. Actualmente, el 87% de los vehículos de la EMT cuentan con este sistema. "Lo vamos a cumplir antes de terminar la legislatura", enfatizó Gallardón.

48 líneas inseguras

Los problemas de inseguridad en los autobuses de la EMT no son nuevos. Un informe de la Policía Municipal fechado en 2004 revelaba que 48 líneas de Madrid sufrían inseguridad.

Los datos de entonces, aunque no eran alarmantes, revelaban la existencia de carteristas en al menos 21 líneas. Por ejemplo en la número 27 (Glorieta de Embajadores-Plaza de Castilla), precisamente una de las cinco en las que se probarán ahora las cámaras de videovigilancia.

El informe detallaba también los problemas originados en la EMT por grupos de toxicómanos. Había seis líneas especialmente conflictivas en este apartado. Dos de ellas, la 79 (Plaza de Legazpi-Villaverde Alto) y la 130 (Villaverde Alto-Vicálvaro), también dispondrán ahora de autobuses videovigilados en pruebas.

Jóvenes de botellón, agresiones desde el exterior del autobús (gente que lanza piedras contra los vehículos) o personas que se niegan a pagar el billete eran otras de las situaciones de inseguridad que detallaba el informe policial.

El País, 06/02/07