Roberto Rodríguez Gómez: La venta de Laureate Education Inc.

CompetindoRoberto Rodríguez Gómez: La venta de Laureate Education Inc. Primera parte

El 28 de enero se anunció la inminente adquisición de la transnacional Laureate Education Inc. por un grupo de inversión encabezado por el CEO Douglas L. Becker, actual presidente del consejo de la compañía y responsable de las decisiones financieras. El consorcio formado para la operación incluye un conjunto de entidades y fondos entre los que destacan Kohlberg Kravis Roberts (KKR), Citigroup Private Equity, SAC Capital Management, SPG Partners, Bregal Investments, Caisse de Depot et Placement du Quebec, Sterling Capital, Makena Capital, Torreal S.A., y Southern Cross Capital. Si bien estas firmas están basadas en Estados Unidos, Inglaterra, Canadá y España, se trata de capital financiero sin fronteras.

La oferta de compra fue fijada en 60.5 dólares por acción, lo que implica una transacción estimada en tres mil ochocientos millones de dólares de contado y asegura el control accionario de la transnacional por el grupo inversionista. El consejo de Laureate ya aprobó la postura, restando el cumplimiento de algunas obligaciones legales. Sin embargo, todo parece indicar que la empresa cambiará su estructura de propiedad y financiamiento en los próximos meses.

Como se recordará, la compañía Laureate Education Inc. controla una red de instituciones de educación superior de alcance internacional. Dicha red incluye, hasta la fecha, a 19 instituciones con programas de tipo convencional y dos sistemas de educación superior a distancia. El primer grupo contiene universidades, escuelas profesionales e incluso sistemas multicampus. En Europa, la presencia de Laureate se basa, principalmente, en escuelas de tipo profesional en España, Francia y Suiza. A ellas se agregan dos universidades de reciente adquisición, una en Chipre -el Cyprus College- y otra en Turquía, la Istambul Bilgi University.

En América Latina, Laureate ha adquirido, en forma parcial o completa, varias universidades y escuelas superiores de distinto perfil. En México tienen participación mayoritaria en la Universidad del Valle, en Chile las universidades de las Américas y Andrés Bello, en Brasil la Anhembi Morumbi, en Perú la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas, y en Ecuador la Universidad de las Américas, filial de la chilena del mismo nombre. En Centroamérica poseen el control de la Universidad Interamericana (Costa Rica y Panamá), de la Universidad Interamericana de Ciencia y Tecnología (Panamá) y de la Universidad Tecnológica Centroamericana, ubicada en Honduras.

Aunque el mercado asiático está entre las prioridades de inversión de Laureate, específicamente China y la India, hasta el momento sólo han conseguido la apertura de una escuela, formada por la alianza entre la escuela suiza Les Roches y la institución china Jin Jiang International Home Management School.

Por último, en la modalidad de educación a distancia de tipo on-line, el grupo Laureate ofrece programas de licenciatura y posgrado a través de dos instituciones especializadas, la Universidad Walden, de Estados Unidos, y el sistema Laureate Online Education B.V., en alianza con la Universidad de Liverpool.

Con una matrícula atendida de aproximadamente 250 mil estudiantes, de los cuales 30 mil en programas a distancia, la corporación Laureate Education Inc. se perfila como el proveedor transnacional de servicios educativos de tipo superior más significativo a nivel global. En términos generales, la política del corporativo consiste en la adquisición o alianza con IES establecidas, preferentemente acreditadas en el país de origen y con un nicho de mercado resuelto. La aportación de Laureate consiste fundamentalmente en capital aunque también aporta valor agregado, como es la afiliación a una red de universidades con posibilidades de intercambio y movilidad internacional. A cambio la transnacional incrementa el valor de sus activos y consiguientemente su posición en el segmento de mercado que ocupa.

Desde su constitución en 1998, como subsidiaria del grupo Sylvan Learning Systems, la red universitaria no ha dejado de crecer: a finales de 2003 se reportó un volumen de matrícula de aproximadamente 120 mil estudiantes, es decir la mitad de los actuales. En 2005 Laureate informó un volumen de ventas netas equivalente a 876 millones de dólares, lo que representa un treinta y cinco por ciento de incremento respecto al año previo, así como una ganancia neta anual del orden de setenta y cinco millones de dólares. ¿Por qué, entonces, se toma la decisión de capitalizar la firma mediante la opción de venta de acciones referida?

En breve, porque esa una repuesta típica de las corporaciones transnacionales en escenarios en que se prevé la inflexión de dividendos, o bien en que se requiere la inyección de liquidez para continuar creciendo, o bien en que anticipan riesgos de mercado. Exploraremos estas hipótesis en la próxima entrega.

La venta de Laureate Education Inc. Segunda parte

En el ámbito de los servicios de educación superior con fines de lucro, se reconoce a la compañía Laureate Education Inc. como el “jugador” más poderoso y agresivo del mercado internacional. Con menos de diez años de existencia, la firma, originalmente Sylvan Learning Systems Inc., ha conseguido desarrollar una red de universidades privadas que, en la actualidad, comprende una veintena de instituciones en diferentes países, además de un par de sistemas que ofrecen programas universitarios a distancia.

Como lo comentamos la semana pasada, a fines de enero se anunció la posible venta de esta transnacional educativa a un grupo financiero coordinado por el fundador y actual director ejecutivo de la misma, lo que puede ser interpretado como una operación de consolidación de beneficios y de adquisición de liquidez para futuros proyectos de expansión. Lo más interesante, el movimiento implica la diversificación del esquema básico de financiamiento del corporativo.

Hasta la fecha, Laureate Education Inc. cotiza sus acciones en la bolsa de valores de Nueva York, a través del índice Nasdaq, es decir en un mercado público. La venta del paquete accionario y las obligaciones de deuda a un consorcio financiero integrado, principalmente, por controladoras de fondos de cobertura (private equity funds y hedge funds) significa el acceso de la compañía al mercado de financiamiento privado. Sin estar exenta de riesgos, la operación brinda una mejor perspectiva financiera a la corporación frente a las incertidumbres del mercado en que se inscriben los servicios educativos privados.

En su más reciente informe financiero (2005 Annual Report), la compañía hacía notar dos factores de riesgo con la capacidad de modificar las previsiones económicas establecidas. Al respecto se señala, por un lado, que “las operaciones pueden ser materialmente afectadas por la competencia en su nicho de mercado y por las condiciones generales de mercado” y, por otro, que “las operaciones de la compañía en el extranjero, en particular, están sujetas a riesgos políticos, económicos y legales, así como a variaciones en el tipo de cambio.”

De hecho en 2004 el consorcio tuvo que liquidar su inversión en el South Asia International Institute (Hyderbad, India), tras sólo un año de operaciones, debido a una resolución de la Suprema Corte en el sentido de proceder a la regulación de las inversiones extranjeras en el sector educativo. No menos relevante, el debate legislativo en Brasil, aún en proceso, desatado a partir de la adquisición de la universidad brasileña Anhembi Morumbi.

Pero quizás el factor decisivo se localiza en el comportamiento bursátil de las acciones de Laureate en el Nasdaq. Pese a la dinámica de expansión de la compañía, desde 2005 el precio unitario de sus acciones en la bolsa de valores ha fluctuado en la banda de 50 a 60 dólares, sin conseguir remontar ese margen y con una expectativa discreta y hasta negativa de crecimiento a mediano plazo.

Por ello, no es de extrañar la decisión del consejo de administración en el sentido de apalancar la base financiera del corporativo mediante la operación descrita. Algunos analistas han hecho notar que la maniobra comporta un riesgo adicional: la posible intromisión de un eventual inversionista que busque participar en el periodo legal -45 días a partir de la oferta- que obliga a la apertura al público de la opción de compra.

Al margen de la especulación sobre el significado financiero de la venta de Laureate Education Inc. están sus posibles implicaciones sobre la red universitaria que controla el corporativo y, en particular, sobre las instituciones que conforman dicha red, como es el caso de la Universidad del Valle en nuestro país.

De concretarse la operación, como puede preverse salvo algún evento no anticipado, el efecto de corto plazo tendría que ser mínimo. El propio Douglas L. Becker, quien se ha encargado de toda la gestión, ha declarado que Laureate mantendría el mismo cuadro de ejecutivos, la forma de operación de la compañía y las relaciones con subsidiarias y filiales. No obstante, cabe la suposición que el consorcio inversionista juegue en el futuro un papel en la toma de decisiones fundamentales, en especial las que conciernen a la compra o venta de las instituciones de la red, o aún de la propia transnacional. ¿Podría ser de otro modo?

En esta última hipótesis el panorama es más complicado, por las distintas orientaciones financieras del grupo de inversión. Más aún, la mayoría de los participantes en la operación se caracterizan por la apuesta a inversiones de riesgo con expectativa de ganancia a corto plazo, lo que puede colocar en una posición vulnerable a las instituciones que dejen de garantizar rendimiento por cualquier razón.

Como sea, vale la pena dar seguimiento a este proceso porque, más allá de elucubraciones conceptuales, da cuenta del entrelazamiento, en el terreno de la educación superior, de las distintas formas del capital transnacional.

Blog de Roberto Rodríguez Gómez, 15/02/07

Outras novas relacionadas: