Theotonio Dos Santos: Las ciencias sociales y el nuevo boom latinoamericano

Theotonio Dos SantosTheotonio Dos Santos: Las ciencias sociales y el nuevo boom latinoamericano
Theotonio Dos Santos es Director Presidente de la Cátedra UNESCO-UNU sobre Economía Global y Desarrollo Sostenible (www.reggen.org.br) y Profesor Visitante de la Universidad del Estado de Paraiba (UEPB). Thdossantos@terra.com.br

América Latina vuelve al primer plano internacional. De un lado, encontramos una nueva realidad política que se expresa en victorias electorales de fuerzas de centro-izquierda y de izquierda. De otro lado, una coyuntura económica marcada por la reanudación del crecimiento económico, la caída de la deuda externa y el aumento de los superávits cambiarios y el aparecimiento de amplias reservas de divisas. Estos cambios se hacen aún más vibrantes al ligarse a un fuerte movimiento de integración regional y el surgimiento de una diplomacia regional cada vez más densa y actuante no solo en el plano continental sino también en el plano internacional.

Estos hechos asustan a los centros del poder mundial. Es muy claro que estos centros, sean las corporaciones transnacionales, sean los Estados nacionales que las abrigan, protegen y estimulan, se sienten sin poder para controlar esta situación. Por otro lado, estas corporaciones y estos gobiernos ven con buenos ojos la evolución económica de la región y no tienen grandes confrontaciones con las políticas económicas en marcha en la mayor parte de los países.

Hemos hablado en estos artículos de una verdadera mutación de la conciencia colectiva de la región con la inclusión de la subjetividad de los grupos étnicos y de género, de los desposeídos y marginados socialmente, de las poblaciones jóvenes y tantas otras capas sociales excluidas por años y años de los centros de decisión que afectan duramente su propia vida.

La onda democrática que se expande por el mundo es el resultado del aumento de comunicación entre los pueblos y las luchas antidictatoriales y por la defensa de los derechos humanos que derrumbó con mayor o menor radicalismo las dictaduras instaladas a escala internacional durante los tristes años de la ofensiva terrorista liderada por Estados Unidos en oposición a los avances populares de la década del 60 e inicios de los setentas.

Se hizo y se hace muy difícil detener un movimiento que viene desde abajo aprovechando las brechas anti-autoritarias abiertas por los propios centros de poder mundial cuando decidieron librar se de los militares que ellos mismos habían colocado en el poder.

En este movimiento general de superación de un cuadro político, económico e ideológico dominado por el “pensamiento único” de origen neoliberal se destaca el rol cada vez más claro del pensamiento socioeconómico y político latinoamericano. Se trata de sobreponerse a un falso “universalismo”, alardeado por economistas “de tercera línea”, del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional entre otros, para enseñar economía a algunos de los mejores economistas del mundo. América Latina desarrolló en el curso de 1950, 1960 y 1970 un pensamiento social de alta calidad e impacto internacional.

Instituciones como la CEPAL (Comisión Económica de las Naciones Unidas para América Latina), la ALAS (Asociación Latinoamericana de Sociología), la FLACSO (Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales), la CLACSO (Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales) han permitido afirmar una conciencia y práctica profesional de excelente calidad en el continente, pero sobretodo fueron abriendo camino hacia un pensamiento regional cada vez más denso, acompañado de un enorme acervo de estadísticas e investigaciones empíricas.

Es muy alentador ver como estas instituciones lograron mantener su continuidad en un continente asaltado por golpes militares y confrontaciones violentas. Es verdad que las Universidades nacionales y las instituciones básicas de planificación (muy debilitadas por los delirios librecambistas neoliberales) han logrado sobrevivir a pesar de todos los ataques que sufrieron. Ellas permitieron mantener un sustrato intelectual en el continente a pesar de la censura y otros ataques de un arcaísmo triunfante que se ejercía en nombre de la modernidad.

En la medida en que el bajo nivel teórico de los titulares del “pensamiento único” se fue revelando con el fracaso de sus políticas, los intelectuales, científicos sociales y artistas auténticos empiezan a levantar de nuevo sus cabezas y sumarse a la gran ofensiva en marcha en el plano internacional y regional en contra de los dueños de las conciencias humanas atemorizadas por el terror represivo, físico, moral e intelectual. A finales de este mes de mayo, en Cochabamba, participaremos en una reunión de la Red en Defensa de la Humanidad sobre el rol de los medios de comunicación en este proceso; en junio, en La Habana, en el V Encuentro Internacional sobre Cultura y Desarrollo con una problemática similar.

En los próximos meses asistiremos a algunos momentos de afirmación de las instituciones que sobrevivieron a esta ola de barbarie. ALAS realizará su XXVI Congreso en agosto (13 a 18), en Guadalajara. FLACSO conmemorará sus 50 años en octubre (29 a 31); CLACSO sus 40 años en octubre (25 a 27), en Bogotá. Al mismo tiempo, muchas otras instituciones se crearon y se desarrollaron en este período y sería muy difícil enumerarlas en una artículo corto.

Solo me gustaría señalar que en noviembre de este año se reunirá en Caracas la Cátedra y Red de la UNESCO y de la Universidad de las Naciones Unidas sobre Economía Global y Desarrollo Sostenible (REGGEN, ver www.reggen.org.br) que yo dirijo y que reúne centros de investigación de los varios continentes, para hacer un balance de estos cambios, junto con las varias instituciones latinoamericanas e internacionales que forman el REGGEN. y con una participación especial de varios grupos de trabajo de CLACSO y la Red de Economía Mundial con sede en Puebla, México, además de un gran número de intelectuales de varias partes del mundo que se juntan en torno del Centro Internacional Miranda, que abrigará el evento.

Creo firmemente que un gran cambio teórico está en curso y que esta oportunidad permitirá explicitarlo para liberar definitivamente nuestro pensamiento de una contra revolución teórica similar a la que representó la inquisición católica frente a la emergencia de una nueva sociedad burguesa y un nuevo pensamiento a escala mundial en los siglos XV a XVIII. Es notable verificar como puede ganar credibilidad un intento de regresar en pleno siglo XXI a los esquemas de una economía de libre mercado instituidos en el siglo XXVIII y completamente ultrapasados por la realidad económica de nuestro tiempo.

Alainet, 18/05/07