Londres desea que funcionarios y médicos espíen

Londres desea que funcionarios y médicos espíen
Proyecto de Ley del Gobierno Británico
Interior quiere que los profesionales informen a la policía sobre sus pacientes

El Ministerio del Interior británico quiere convertir en informadores de la policía a médicos, funcionarios locales, asistentes sociales y otros profesionales, forzándoles a desvelar datos confidenciales de cualquier persona que consideren capaz de cometer una agresión. Los nuevos planes, filtrados ayer por el diario The Times, proponen la creación de una "multiagencia de información compartida" para detectar tanto a posibles delincuentes como a víctimas potenciales.

Datos como el consumo de drogas o de grandes cantidades de alcohol, el historial médico, los problemas mentales o los antecedentes de violencia familiar figurarían en la ficha del ciudadano considerado como un riesgo social. Una ficha que circularía entre diferentes organismos oficiales.

Las asociaciones que velan por el respeto de las libertades cívicas han advertido del peligro que representa poner bajo vigilancia policial a ciudadanos que no han cometido ningún delito. "¿Hasta dónde vamos a llegar en la búsqueda poco realista de una sociedad exenta de todo riesgo?", se preguntaba ayer Jago Rusell, de la asociación Liberty.

NUEVA LEGISLACIÓN

El documento establece que "los organismos públicos tendrán acceso a valiosa información sobre personas de las que existe el peligro de que cometan actos graves de violencia o que puedan convertirse en víctimas". "Los profesionales --señala el proyecto-- alertarán a la policía o a cualquier otra autoridad relevante si tienen buenos motivos para creer que van a cometer un acto de ese tipo".

Simon King, al frente de la unidad de delitos violentos del Ministerio del Interior, reconoce que hará falta una nueva legislación para obligar a los funcionarios a alertar a la policía y que será necesario definir qué se entiende exactamente como perfil de riesgo y delito violento.

La oposición conservadora, siempre defensora de la ley y el orden, tiene sin embargo dudas sobre un plan que aumenta enormemente la burocracia policial. Las fuerzas de seguridad "ya tienen suficientes tareas administrativas como para obligarles a examinar documentos basados en simples conjeturas y rumores", señala el responsable de Interior en las filas tories, David Davis. Los defensores del plan creen, sin embargo, que la circulación de perfiles de riesgo puede ayudar a combatir la violencia domestica y a identificar las personas más vulnerables.

El Periódico, 22/05/07