Attac: El futuro de Europa debe volverse a poner entre las manos de las ciudadanas y ciudadanos

Attac: El futuro de Europa debe volverse a poner entre las manos de las ciudadanas y ciudadanos
Comunicado de Attac tras la Cumbre de la UE de junio 2007

Los cambios propuestos en el (nuevo) Tratado europeo son deshonrosos de cara a la importancia de la respuesta que precisa en estos momentos la cooperación europea. La constitución propuesta para Europa había sido ya rechazada por dos estados miembros, como consecuencia de serias carencias democráticas y sociales en el marco de la Unión europea y de su mercado común. Los cambios propuestos ahora por el Consejo no ofrecen ninguna solución seria a estos problemas sociales y democráticos. Mas bien, sirven para aumentar las dudas ya existentes de que los cambios que se hacen en los tratados son negociados a puerta cerrada ,sin participación alguna de los ciudadanos y de los parlamentarios.

Es por ello por lo que 17 organizaciones nacionales europeas de Attac, en su declaración “ Diez principios para un Tratado democrático “, consideran necesario que la redacción de cualquier proyecto de nuevo Tratado debe emanar de una Asamblea, elegida por sufragio universal directo de los ciudadanos de todos los estados miembros y con mandato para ello, que asocie al conjunto de los Parlamentos nacionales.

Ahora bien, la hoja de ruta lanzada en Bruselas por este Consejo de junio acelera el proceso y propone la fecha de elaboración del nuevo Tratado para finales de 2007 y la de junio de 2009, fecha de las elecciones al Parlamento europeo, como fecha tope para su ratificación . En otros términos, se trata de apurar el calendario para evitar tener que afrontar un amplio debate público europeo sobre las opciones que deben elegirse. Eso implica, necesariamente, procedimientos acelerados : una Conferencia Intergubernamental (CIG) con una agenda ya decidida y maniatada previamente por intensos cambalaches diplomáticos y negociaciones opacas; y por añadidura, la muy probable aplicación de procedimientos de ratificación estrictamente parlamentarios justificados por la estrechez de la falta de miras del Tratado.

Los responsables europeos, reunidos en el Consejo de la Unión Europea han deslegitimado, una vez más, el proyecto europeo a los ojos de sus ciudadanos y abren la puerta a nuevas y graves crisis en el futuro.

Por añadidura, al concentrarse únicamente en el objetivo simplista de un mini-Tratado, los dirigentes europeos no ofrecen ninguna respuesta convincente ante las urgencias sociales, ecológicas y democráticas. La reanudación, muy coyuntural, del crecimiento económico no puede servir para encubrir la gravedad de la situación actual. Ésta se caracteriza por la profundización de las desigualdades, el mantenimiento de un elevado desempleo en toda la Europa, el desmantelamiento de los servicios públicos, el crecimiento de los fundamentalismos políticos y los daños considerables causados al medio ambiente. La crisis actual es el fruto de un modelo económico que da la prioridad a las exigencias de rentabilidad de los actores financieros y favorece la mercantilización del mundo, la degradación de los sistemas de protección social, y la desarticulación de nuestras sociedades.

Esta es la razón por la que los Attacs de Europa consideran no solo indispensable, sino apremiante, favorecer la instauración de un nuevo modelo de desarrollo, y para eso quieren que se establezcan tanto en la Unión Europea, como en todos sus Estados miembros una serie de principios:

  • La garantía del respeto y la igualdad de acceso a los derechos fundamentales de todos los residentes europeos;
  • El aumento sustancial del presupuesto europeo, para asumir las decisiones de ampliación tomadas y garantizar la solidaridad por transferencias masivas con destino a los nuevos miembros y como contrapartida el rechazo de todo dumping fiscal o social;
  • El logro de los mayores niveles posibles en materia social y fiscal
  • El control democrático del Banco Central Europeo y la asunción de responsabilidades por parte del Eurogrupo y del Parlamento Europeo en materia de política monetaria;
  • La reducción sustancial del consumo energético y la transformación de los sistemas de producción sobre una base sostenible;
  • La participación en un nuevo orden internacional multilateral y abierto, dedicado a construir la paz y la solidaridad entre los pueblos.

La construcción de una Europa social, democrática y ecológica depende de la cooperación europea. Es por ello por lo que, después de un debate público profundo, fue rechazado en Francia el Tratado constitucional europeo que se les proponía en 2005. Hacer creer que el resultado de las elecciones presidenciales francesas borra esta conciencia sería un grave error de análisis.

Ante las decisiones antidemocráticas tomadas por el Consejo de al Unión Europea durante sus reuniones del 21 al 23 de junio , queremos convocar a los movimientos sociales y otras fuerzas progresistas para, juntos, iniciar una nueva ola de movilizaciones. Ello nos permitirá avanzar en la construcción de una Europa social, democrática y ecológica.

Attac Alemania, Attac Austria, Attac España, Attac Flandes, Attac Francia, Attac Suecia, Attac Suiza

Attac Madrid, 24/06/07

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