El uso desmedido de la computadora perjudica el aprendizaje

El uso desmedido de la computadora perjudica el aprendizaje

Alemania se prepara para introducir a sus alumnos en la era del ordenador y la conexión directa a la Red. Pero, ¿mejora realmente el derroche informático el rendimiento escolar de los chicos?

Más de un millón de ordenadores repartidos entre en unos 30.000 centros de enseñanza son las cifras del equipamiento informático en los colegios de Alemania, según un estudio del Ministerio de Educación. Desde 2001, todas las escuelas del país están conectadas a Internet y el ordenador es una herramienta habitual en las clases. También en casa, más de la mitad de los chicos (57%) en edades comprendidas entre los seis y los 13 años hacen los deberes con ayuda de la computadora.

Sin embargo, no todos ven con buenos ojos esta nueva simbiosis. “Los escolares pierden la capacidad de concentrarse ante un texto escrito y se despistan del trabajo con la multiplicidad de opciones que les ofrece el ordenador”, decía el pedagogo Klaus Hurrelmann al diario alemán Kölner Stadt-Anzeiger a principios de esta semana, coincidiendo con el comienzo del curso escolar en la región.

La discusión se aviva además con los coletazos del debate que se ha desatado en Estados Unidos, donde algunas escuelas quieren convertir sus aulas en zonas libres de ordenadores portátiles y de Internet. DW-WORLD trató el tema con el experto en educación Ludger Wößmann, del Instituto de Investigación Económica de Múnich.

Según el estudio PISA, que compara los conocimientos de los escolares en diferentes países, los jóvenes que pasan mucho tiempo frente al ordenador obtienen mejores notas. Usted y su colega Thomas Fuchs dicen, por el contrario, que “los ordenadores atontan”. En Estados Unidos piden eliminar las computadoras de los colegios, ¿sienten ustedes confirmada su postura?

Las mencionadas escuelas en Estados Unidos se han dado cuenta de que los ordenadores y el Internet en las clases no fomentan el aprendizaje de los alumnos, y que incluso pueden llegar a dificultarlo. Realmente, eso confirma los resultados de nuestro trabajo.

Si se llegaran a retirar los ordenadores en los colegios estadounidenses, ¿podría suceder lo mismo en Alemania?

Podría ser. Por lo menos habría que cuestionarse lo apropiado de todos los ingenuos proyectos que hablan de convertir a la computadora en el único instrumento necesario para las clases.

¿Le quitan tiempo al estudio los ordenadores, en casa y en el colegio?

En nuestras indagaciones descubrimos que, más allá del trasfondo familiar, la disponibilidad absoluta de un ordenador hace que en el estudio PISA los chicos obtengan peores resultados en matemáticas, ciencias naturales y comprensión lingüística.

Parece ser que el juego, y similares, son los principales motivos por los que los escolares se sientan ante la computadora. Si esto sucede a costa de no hacer los deberes o no dedicarse a otras actividades creativas, entonces sí: los ordenadores le quitan tiempo al estudio. El efecto negativo se minimiza si el ordenador sirve para abastecer a los chicos con información sobre las asignaturas.

Por otra parte, entre colegios con instalaciones informáticas deficientes y escuelas que contaban con suficientes ordenadores no hemos encontrado grandes diferencias en el rendimiento escolar de los alumnos.

En cuanto al uso del ordenador en las clases, lo que detectamos es que un uso limitado, de una vez al mes, puede hacer mejorar en algo el aprendizaje de los chicos, pero tiene efectos negativos si el uso se convierte en abuso, por ejemplo, empleándolo una vez por semana.

¿Tiene sentido que los colegios inviertan en computadoras o deberían de volver a pensar en las pizarras, las tizas y los libros?

Aquí hay varias cuestiones a tener en cuenta. Primero, puesto que hemos comprobado que el uso desmedido del ordenador puede ser incluso perjudicial para el aprendizaje, tiene sentido volver a pensar en las herramientas clásicas de la enseñanza, pero tampoco conviene demonizar a la computadora.

Segundo, todo depende de cómo se use el ordenador.

Y tercero, nosotros medimos en nuestro trabajo exclusivamente las competencias cognitivas básicas. Es decir, en matemáticas, ciencias naturales y lectura. Puede ser que el uso de los ordenadores en las clases mejore el manejo que los alumnos tienen de este aparato. Simplemente, en lo que a las competencias cognitivas básicas se refiere, no habría que esperar de la conexión a la Red de las escuelas un gran desarrollo de estas capacidades.

¿Qué ventajas les ofrece entonces el ordenador a los estudiantes?

El ordenador abre todo un mundo de datos nuevos al alcance de la mano. Pero, al mismo tiempo, puede distraer de lo esencial del contenido y confundir con su enrome flujo informativo. Para poder usar Internet de forma que sirva al aprendizaje se requieren las competencias cognitivas básicas: éstas permiten la búsqueda selectiva de información y aportan la capacidad de valorar su relevancia.

Deutsche Welle, 11/08/07

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