Galicia: Los rectores exigen recursos para el 2008 a mayores del plan financiero

MendigosGalicia: Los rectores exigen recursos para el 2008 a mayores del plan financiero
Aseguran que de otra forma será complicado llegar al compromiso del 1% del PIB al final de la legislatura

Hace poco más de una semana, en la apertura oficial del curso universitario, los rectores gallegos se lamentaban de tener hasta complejo de «mendicantes» cuando pedían dinero para sus instituciones. Esta queja no fue puntual, y los representantes de las universidades insisten en que existe una falta de sensibilidad por parte de la sociedad en general, y además una serie de retos continuos que se exige a las universidades que no van acompañados por un respaldo financiero.

La Voz de Galicia reunió a Senén Barro, rector de la Universidad de Santiago, Alberto Gago, rector de la Universidad de Vigo, y José María Barja, rector de la Universidad de A Coruña, para debatir este y otros muchos temas que afectan a estas instituciones académicas. Una cosa quedó clara: las universidades gallegas no son pobres, pero están alejadas de la financiación media estatal y no encuentran complicidad en una sociedad «que non entende esa prioridade», afirma Barja.

El presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, reiteró en el discurso de apertura de curso su compromiso de llegar al 1% del PIB en financiación universitaria. Esto implica que en el 2008 y en el 2009 deben incrementarse los recursos asignados a estas instituciones al margen de lo ya establecido en el plan de financiación, que desde luego no va a reformarse de cara al próximo ejercicio. Los rectores exigen por lo tanto que en el próximo año se haga un esfuerzo presupuestario añadido, por encima de la mera aplicación del programa.

«Achega suplementaria»

«Exista ou non un novo plan, que é un problema menor, o que si é verdadeiramente importante é que apreciemos que no exercicio 2008 hai unha achega suplementaria respecto á aplicación ordinaria do plan vixente», subraya Senén Barro.

En estos momentos, el 1% del PIB autonómico es un porcentaje ya superado por la media de las comunidades españolas, por lo que, aun consiguiendo esta tasa en el 2009, Galicia seguiría por debajo del promedio estatal en el esfuerzo público relativo a las universidades. Es cierto que, incluso así, los rectores están satisfechos con este compromiso, «xa que tampouco podemos aspirar a que pola forza dos cartos poidamos recortar terreo en dous ou tres anos», apunta el rector de Santiago.

En cuanto al actual plan de financiación, firmado por las tres universidades con el anterior Gobierno autónomo, están de acuerdo con los criterios que recoge -ya que abandona la visión anterior de financiar solo en función del número de estudiantes y de la capacidad docente, avanzando en criterios de objetivos e investigación-, pero no tanto en los recursos asignados a cada parcela, que siguen siendo insuficientes.

Senén Barro: «Temos que convencer do obvio, que é fundamental investir en coñecemento»

El decano de los rectores, como lo llaman sus dos colegas (es el único que ya revalidó su segundo mandato), acostumbra a llevar el hilo principal del discurso. Catedrático de Ciencia de la Computación e Inteligencia Artificial, lejos quedan sus intervenciones como rector más joven en acceder al cargo en la USC.

Asegura que la oferta de una titulación no debe reducirse únicamente por su baja inserción laboral, pero es más flexible que Gago al reconocer que sí hay que ajustarse a la demanda de los empleadores «nun axuste case en tempo real». Ni la universidad es una balsa de aceite en la que cada docente e investigador tiene su ritmo, ni difiere tanto de otras empresas o instituciones. «Non somos tan distintos, somos distintos porque temos unha función distinta, pero non somos nin mellores nin peores».

¿Que aún queda algún profesor que sigue dando clases con los apuntes de hace 30 años? Evidentemente, como admite, «hai xente que rende pouco; nós mesmos estamos atados porque non temos mecanismos propios ou externos para poñer couto a certas disfuncións. Pero ¿en que lugar non ocorre? Os mil traballadores dunha empresa cumpren?», señala.

Espacio europeo

La financiación es otro de los temas que no elude Barro. «Levamos dous anos construíndo o espazo europeo da educación superior en canto á oferta de títulos e o noso plan de financiamento non puxo un can nese sentido». Lo mismo ocurre con la transferencia de tecnología, la creación de empresas... Muchos requisitos que exigir a una universidad que además de no verse respaldadas en lo económico tampoco se ven respaldadas socialmente. «Parece que temos que convencer do obvio, que investir en coñecemento é fundamental, que ademais é o discurso público dos políticos», concluye.

José María Barja: «Somos mendicantes non por pobres, senón por ter que pedir case con humillación»

José María Barja es la calma que siempre llega tras la tempestad, después de los años en los que cada frase de Villanueva o Meilán (sobre todo si este último aludía a la facultad de Medicina) lograba titulares y abría brechas entre las dos instituciones. Ahora, con la polémica de Medicina temporalmente aparcada, Barja, catedrático de Álgebra, asegura que la universidad es una de las instituciones más autocríticas con su trabajo, y apuesta por la cultura del mecenazgo, afincada en el mundo anglosajón y que en España se encuentra no solo con el escollo de la falta de tradición, sino con los pocos incentivos que hay.

«Aquí non hai tradición, pero tamén hai un compoñente de tipo fiscal; se non hai unhas vantaxes non se inviste. Ese concepto de filantropía é un concepto que na nosa cultura non encaixou aínda, pero os poderes públicos tamén poden empuxar nese sentido promovendo cambios lexislativos», exhorta.

Más recursos por parte de empresas, pero también por parte de instituciones públicas. El rector coruñés refrenda las palabras del compostelano cuando aludía al complejo de «mendicantes», en la acepción «non de pobre, senón de ter que pedir case con humillación algo».

Discurso de empresa

Y si el concepto que la sociedad tiene de las universidades debe cambiar, también el que tienen las empresas. «Hai un discurso de empresa que di: "non, que os universitarios non mo resolven". Iso é un problema», afirma Barja. Un discurso que existe, pero que, según este matemático que bromea sobre el origen del término álgebra (algebrista llegó al castellano con las acepciones de 'componedor' y 'alcahuete'), está cambiando rápidamente con el esfuerzo que están haciendo, y que debe reconocerse, a las universidades.

Alberto Gago: «O produto que nós proporcionamos é bastante descoñecido e a longo prazo»

Llegó el último, pero (y siguiendo la estela de su predecesor) dispara cuando habla, y suele dar en el blanco. Alberto Gago Rodríguez, catedrático de Economía Aplicada y rector de Vigo desde mayo del 2006, defiende a capa y espada la evolución de las universidades en los últimos quince años. «Nunca se fixera un esforzo como o de agora por resolver esta brecha entre o mundo laboral e as universidades».

De hecho, rechaza el discurso fácil de acusar a las universidades de vivir al margen de la sociedad y la empresa y devuelve la pelota al tejado de los empresarios. «Basta preguntarlle ao empresario que é o que realmente quere; se quere unha persoa que lle faga as nóminas e os partes da seguridade social evidentemente non quere un economista, está claro».

Otro de los puntos de fricción, el necesario o no tan necesario equilibrio entre la oferta de una titulación y su inserción laboral, no es un dilema para Gago. «Eu podo querer facer filosofía na universidade a pesares de que sei que me vai a custar un ril ter emprego. ¿Como vou a prohibir iso? Outra cousa é que fagamos ofertas ineficientes socialmente. Por exemplo: un título de grado con cinco alumnos, non».

Cumplir objetivos

En donde sí coincide plenamente con sus homólogos es en la necesidad de aumentar la financiación universitaria y hacerlo siempre y cuando se cumplan unos objetivos. «O produto que nós proporcionamos é bastante descoñecido e é moi a longo prazo, non é o AVE». De ahí la reivindicación de mayor comprensión entre la sociedad, ya que a mayores de lo que siempre se exigió a las universidades ahora se unen nuevos objetivos, transferencia, nuevas metodologías, difusión... «Todos son retos que se piden ás universidades, pero eu non vexo un só papel que diga como se financia todo isto».

Por cada euro que capta un científico se gastan 40 céntimos

Las universidades reclaman más fondos, pero lo hacen con criterio. Insisten en que las Administraciones deben marcar objetivos y financiar solo si se cumplen. «Nós non pedimos subvencións incondicionadas. Se vostede quere que renovemos titulacións poña un obxectivo, e se non o cumpro non me dea nada», apunta Alberto Gago.

Otro de los problemas con los que se encuentran las instituciones es que siempre van financiadas por detrás de su actividad, lo que les obliga a adelantar unos recursos que en caso de no tener no permitirán desarrollar proyectos de I+D. Los rectores pusieron como ejemplo un dato: por cada euro que capta un investigador, la universidad debe invertir entre 35 y 40 céntimos. «E se non temos de onde sacar, estes recursos son flor de un día. Un exemplo de morrer de éxito», asegura Senén Barro.

Psicología, Matemáticas, Políticas o Historia del Arte, primeras carreras en adaptarse al modelo europeo

Este es el segundo curso académico en el que las universidades cuentan con estudios adaptados al espacio europeo de la educación superior (EEES). En estos momentos hay más de setenta másteres oficiales, pero el título de grado (en el que se convertirán las actuales licenciaturas, ingenierías y diplomaturas) se está demorando más de lo necesario.

Así lo creen los tres rectores, que siguen a la espera de que el Ministerio de Educación publique el real decreto que regula las enseñanzas de grado. Las previsiones auguran que esta norma verá la luz a finales de octubre o a principios de noviembre, con lo que las universidades tendrán varios meses para preparar los planes de estudio de aquellas titulaciones que en el curso 2008-2009 ya estarán adaptadas al EEES.

Las universidades gallegas han llegado a un acuerdo para que el próximo curso haya ya varios títulos de grado (unos ocho o diez). Para elegir las titulaciones que se adaptarán, han tenido en cuenta varios criterios: que sean carreras únicas en Galicia (que no estén duplicadas), y que no se discuta que tienen que existir en el sistema universitario.

El rector compostelano asegura que en la Universidade de Santiago el objetivo es adaptar para el próximo curso Psicología, Matemáticas, Ciencias Políticas e Historia del Arte. En el caso del de A Coruña, José María Barja indica que todavía están decidiendo cuáles serán los títulos adaptados, pero que serán uno o dos, y cumplirán los requisitos acordados.

En el próximo trienio, las universidades tendrán que adaptar todas sus carreras al nuevo grado (de cuatro años de duración), por lo que en la mente de los tres rectores no está abrir ningún debate sobre la incorporación de futuras titulaciones, sino simplemente el de adaptar las actuales.

Concentración

Lo que sí se hará en estos años es, aprovechando el proceso de transformación, reorganizar todo el sistema universitario para que la oferta se ajuste más a la demanda tanto del mercado laboral como de los propios estudiantes. Una de las bazas principales será la agrupación de titulaciones en un mismo tronco común. Esto ocurriría en estudios actualmente independientes, como las especialidades de Filología o de Magisterio. En el primero de los casos, Senén Barro apunta que las nueve titulaciones que hay en Santiago podrían concentrarse incluso en un solo grado.

La Voz de Galicia, 07/10/07