Cataluña: Una de cada tres titulaciones no tiene el mínimo de 30 alumnos para ser viable

Cataluña: Una de cada tres titulaciones no tiene el mínimo de 30 alumnos para ser viable
Educación prevé revisar con las universidades el 20% de los títulos en enero y el resto en 2009

El Gobierno catalán planteó la semana pasada a las universidades que ninguna titulación tiene asegurado el futuro si no tiene, al menos, 30 alumnos de nuevo ingreso. Educación no quiere sacralizar esta cifra porque habrá flexibilidad a la hora de tomar decisiones. Aun así, este umbral es significativo: 192 titulaciones de las 549 que se imparten, el 35% del total, no superan los 30 estudiantes en el primer curso, según datos del Departamento de Innovación, Universidades y Empresa. Algunas filologías e ingenierías son las que menos estudiantes tienen en primero.

Tras 10 meses de preludio, la revisión de las carreras universitarias entra en el terreno de los números, de las prioridades y de la toma de decisiones. La comisionada de Universidades e Investigación, Blanca Palmada, se reúne mañana con los rectores para abordar los cambios.

Sobre la mesa estarán estos datos: este curso, el 13% de las titulaciones tienen menos de 10 alumnos en primero; el 11,4%, tienen entre 10 y 20 alumnos y el 10,3%, de 20 a 30. En total, el 34,7%, una de cada tres, no llegan al mínimo de estudiantes planteado por la Generalitat, según el cálculo del Departamento de Innovación, Universidades y Empresa, que dirige el consejero Josep Huguet.

La Generalitat prefiere no concretar qué carreras no llegan a los 30 estudiantes de entrada. Aun así, los datos del curso pasado muestran que en varias universidades, algunas de estas titulaciones minoritarias son filología (hebrea, portuguesa, gallega, románica, entre otras), algunas ingenierías (electrónica, de materiales y textil, por ejemplo), carreras ligadas al ámbito agrario (hortofrutícola y jardinería, explotaciones agropecuarias), bioquímica y geografía. En unos casos, porque no interesan a los estudiantes y en otros porque la nota de acceso que requieren es alta.

Para salvar las que tienen pocos alumnos, la Generalitat no descarta agruparlas en los primeros cursos. Por ejemplo, en algunas ingenierías o filologías se podrían hacer uno o dos cursos comunes para luego abrir vías de especialización, aseguran fuentes de la Generalitat. Los universitarios que estudian ahora no se verían afectados.

La comisionada propone revisar las titulaciones junto con las propias universidades. Y ha puesto estos criterios sobre la mesa: su utilidad social, su capacidad de innovación, su mayor adaptación a los requerimientos del futuro espacio universitario europeo, su ubicación en el territorio y su engarce con las empresas. También contará la demanda que tienen, un factor de peso para su continuidad, aunque no el decisivo, según un documento de propuestas entregado la semana pasada por Palmada a las universidades.

Otros criterios que también contarán son: primar la especialización, las prácticas en empresas y la docencia en un idioma extranjero, sobre todo en inglés, la capacidad de prescindir de titulaciones si no funcionan y la conexión entre los títulos de grado y los de posgrado. El calendario que la comisionada ha puesto sobre la mesa es: reunión con los rectores el próximo martes; reunión con sindicatos y universidades, el 12 de noviembre; nueva reunión con los rectores el mismo 12 de noviembre. A partir de la segunda quincena de noviembre, las universidades deben hacer sus propuestas definitivas con los criterios ya consensuados; y en enero el departamento aprobará una resolución con las titulaciones que tengan luz verde. Las universidades están estudiando el documento de 17 páginas. "Es muy generalista", dice una fuente de una universidad vinculada a la negociación.

Pero algunas universidades consultadas no quieren precipitarse y por eso esperarán hasta el final para hacer sus propuestas sobre titulaciones a la Generalitat. En enero próximo, el 20% de los nuevos títulos estarán revisados. Después, las titulaciones deben tener el visto bueno de las dos agencias que evalúan, la de la Generalitat y la del Ministerio de Educación.

El País, 15/10/07