José Antonio Villasante, Director general adjunto del Banco Santander: "La Universidad nos pide consejo"

José Antonio Villasante, Director general adjunto del Banco Santander: "La Universidad nos pide consejo"
El Grupo Santander tiene una división que gestiona las ayudas del banco a la educación superior, con un presupuesto de 90 millones de euros
Entre ellas destacan las becas de movilidad y las incubadoras de empresa. José Antonio Villasante es su director

Un hombre de confianza de Emilio Botín, de la casa, de toda la vida. Un clásico del Banco Santander. José Antonio Villasante Cerro está al frente de la división Global Santander Universidades. No podía ser de otra manera, sólo a alguien de estas características le confiaría Botín, la batuta para dirigir la pieza principal de la responsabilidad social corporativa del grupo. Para ejercer este cargo, Villasante abandonó su puesto de máximo responsable del banco en Madrid. Era el año 1997, y la alianza que se pretendía realizar con las universidades, sólo un proyecto. Nueve años más tarde se crearía como división del grupo, en 2006.

"Nuestro presidente vio la necesidad de, además de ser un banco muy competitivo y muy ambicioso, en el sentido más limpio de la palabra, hacer algo más: buscar la forma, el estilo y la dirección adecuada para comprometerse más con las sociedades, fundamentalmente en aquellas en las que el banco estaba actuando. Entonces, el presidente tomó la educación superior como un punto estratégicamente clave en el que había que poner atención y que debía ser cuidado y mimado". Y así comenzaron con alianzas con la Universidad de Cantabria y la de Valladolid.

Hoy tiene 600 convenios integrales firmados con más de 600 universidades. Santander mantiene acuerdos universitarios en todos los países en los que desarrolla su actividad, aunque esta no es una condición que excluya el desarrollo de convenios con otros países, ya que ésta puede ser una forma de abrir nuevos mercados. "Queremos extender y consolidar nuestros proyectos en Estados Unidos, Reino Unido, Rusia y China", destacó Villasante.

Unos acuerdos cuya naturaleza ha ido evolucionando, desde que comenzaron las relaciones entre la entidad y la educación superior: "En los primeros años ayudábamos a la Universidad con iniciativas tecnológicas: digitalización de fondos, tarjeta de estudiantes... En los últimos tiempos, se ha movido mucho la foto, en dos direcciones fundamentales, como la internacionalización y la relación universidad-empresa. Y esto se está produciendo fundamentalmente en España, Portugal y América. Ahora nos piden nuestra colaboración como mecenazgo y, además, nos preguntan a cerca de lo que ocurre en las universidades de otras partes del mundo, con las que nosotros tenemos acuerdos".

Villasante habla con orgullo de las becas de movilidad para estudiantes y profesores: "En Rusia están muy interesados en estudiar español, y conocer la realidad de nuestro país. En China, creo que lo que más les interesa del Grupo Santander, son nuestras alianzas con las universidades". También en Brasil cuentan con becas de inserción social para que los estudiantes más desfavorecidos accedan a una educación superior.

Otro de los pilares de estas ayudas va dirigido a las incubadoras de empresas. Un impulso a la iniciativa emprendedorar que se genera en el mundo universitario, que comenzó en Santiago de Compostela y en Barcelona, y que hoy se ha hecho extensible a todo el ámbito iberoamericano.

Villasante no parece echar de menos su cargo en otras divisiones del banco donde los números obedecían, con más claridad, a rentabilidades de la empresa. Aquí, confiesa estar aprendiendo mucho.

A César, lo que es del César

La cara más amable del Grupo Santander no vende, ni tampoco compra. No habla de opas, ni cotizaciones, ni de salidas a bolsa... Se encuentra inmersa en un mundo universitario que tiene menos reflejo en la prensa de lo que a la entidad le gustaría. Aunque mantiene dos características fundamentales del Grupo: su actividad se contabiliza en millones de euros y su presidente, Emilio Botín, está al frente de cada pequeña pieza que se mueve en este ámbito. Es él quien preside cada año la junta general de accionistas de Universia, a la que asiste una amplia representación de la enseñanza superior española, portuguesa y latinoamericana. Todos los rectores acuden a estas jornadas con su corbata roja, lo que ha convertido esta cita en el mejor lugar para hacer networking universitario.

Este poder de convocatoria aumenta, si cabe, cuando se traslada a firmar convenios de colaboración en países latinoamericanos. Uno de los últimos fue en México. El segundo encuentro de rectores de Universia México se celebró el pasado 23 de octubre, fue presidido por Felipe Calderón, presidente de México y en él se reunieron casi 200 rectores mexicanos. También asistió Emilio Botín. Y esta misma semana, en Chile, el grupo anunciaba que su plan de apoyo a la educación superior chilena para el periodo 2008-2010 será de 20 millones de dólares. Incluso en Perú, de donde desapareció como entidad financiera, mantiene los acuerdos con varias de sus universidades.

Expansión & Empleo, 10/11/07

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