Nestlé aprovecha tormenta tropical en República Dominicana para reemplazar a trabajadores permanentes con temporales

Nestlé aprovecha tormenta tropical en República Dominicana para reemplazar a trabajadores permanentes con temporales

En tanto el presidente de Nestlé Peter Brabeck encomiaba el historial de responsabilidad social empresarial que posee la compañía en los países en desarrollo ante una audiencia en la OIT en Ginebra, la dirección de Nestlé en República Dominicana ofrecía su propia interpretación de cómo "crear valor compartido" en las comunidades en que opera la compañía.

La tormenta tropical Noel azotó a República Dominicana y Haití a fines de octubre pasado, causando deslaves e inundaciones relámpago, dejando a miles de personas sin hogar y afectando a cientos de miles más. Cuando las devastadoras consecuencias del pasaje del huracán aún son palpables y el proceso de recuperación y reconstrucción recién ha comenzado, Nestlé incrementa el sufrimiento de once víctimas de la devastación, despidiéndolas de sus empleos en la fábrica de helados en Santo Domingo.

El 14 de noviembre, en tanto el gerente de recursos humanos entregaba cartas de despido a once empleados veteranos en el servicio, el gerente de planta se reunía con los dirigentes sindicales para explicarles que los despidos eran necesarios debido a un descenso de la producción, que se contratarían trabajadores/as temporarios en su lugar e indicaron que se implementarían otras reducciones del número de trabajadores/as permanentes en todo Nestlé en República Dominicana.

Los sindicatos Nestlé de República Dominicana denunciaron a Nestlé y condenaron estos despidos –que además de ser insensibles y objetables, violan las disposiciones del convenio colectivo que requiere la consulta previa con el sindicato– en los términos más enérgicos posibles. Alrededor de 100 sindicalistas de tres de las plantas Nestlé en el país –acompañados por sindicalistas de otras compañías, incluso Unilever– realizaron piquetes frente a la fábrica de helados el 16 de noviembre, reclamando que se revocaran los despidos. El 19 de noviembre, una delegación de sindicatos Nestlé solicitó intervención del Ministerio de Trabajo y los representantes sindicales se reunieron a elaborar un plan de acción. Al día siguiente se celebró una conferencia, en la que se destacó la insensibilidad y desvergonzada falta de respeto de Nestlé. Entre otras medidas proyectadas, las paredes de las tres fábricas Nestlé serán cubiertas de negro en señal de duelo y se realizará una manifestación frente a las oficinas centrales de Nestlé en Santo Domingo.

Estos despidos que los trabajadores/as no han aceptado a pesar de los incentivos financieros ofrecidos, vienen a coronar una ola de despidos que comenzó en enero luego de un incremento del 80% de la producción. En ese momento, 45 trabajadores/as permanentes fueron reemplazados por trabajadores/as subcontratados con salarios más bajos, sin remuneración por tiempo extra y sin contribuciones a la seguridad social estatal. Parece que la destrucción provocada por Noel sólo ha animado a Nestlé a mantener su estrategia de crecimiento mediante la destrucción del empleo decente en República Dominicana.

dia@dia.net, 26/11/07