Comunidad Valenciana: Ni el Ejecutivo ni el Consell prevén financiación para la reforma universitaria

Comunidad Valenciana: Ni el Ejecutivo ni el Consell prevén financiación para la reforma universitaria
El coste de entrar en Europa

La entrada de las facultades en el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) tiene un precio. Pero ni el Gobierno ni la Generalitat han previsto líneas para financiar la adaptación. El nuevo modelo impone, entre otras cosas, una mayor dedicación al alumno, un equilibrio entre la carga teórica y el aprendizaje de habilidades y un incremento del trabajo práctico y en grupo.

El rector de la Universitat de València, Francisco Tomás, expuso el miércoles que para que todo eso sea algo más que un deseo feliz las aulas de 150 estudiantes deberán pasar a la historia. Y anunció un plan para calcular el impacto económico que tendrá en cada nueva titulación, que se estrenarán en el curso 2009-2010.

Cojan el caso de la Facultad de Economía, propuso el rector: con sus 9.100 estudiantes, el centro es "más grande que varias universidades de nuestro entorno". Hacer posible en ella las previsiones del EEES obligará a subdividir sus aulas enormes, diseñadas en los noventa para responder a una realidad diferente, la de la masificación universitaria. Lo mismo ocurre en Derecho y en otros centros.

Y el gasto no llegará sólo por la vía de las infraestructuras. El aumento de las tutorías y del seguimiento del trabajo de los estudiantes a lo largo del curso (que crecerá en paralelo a la disminución del peso de los exámenes finales en la composición de las notas) exigirá aumentar el número de profesores allí donde la ratio profesor-alumno sigue siendo alta. La proporción se ha adelgazado notablemente en la última década, según recogen los datos del Consell. Pero las estadísticas, recalcó Tomás, pueden llevar a engaño: que la ratio en Químicas haya mejorado no repercute en absoluto en la situación de Administración y Dirección de Empresas. Los docentes casi nunca son intercambiables. La mayoría de los de la Universitat ocupan, además, plaza de funcionario, lo que cierra, en principio, la posibilidad de efectuar grandes reestructuraciones de plantilla al estilo de las que se realizan en el sector privado.

La Universitat de València, la que por tamaño y antigüedad de su plantilla encara más dificultades con la adaptación, aprobó esta semana un plan para incentivar la jubilación anticipada de los profesores que acumulen más de 40 años de actividad. Eso deja su número en unos 150. La experiencia en otras universidades revela que pocos docentes lo aceptan, lo que limitará su eficacia con vistas a la entrada en el espacio europeo.

Tomás no anticipa previsiones de cuánto costará el tránsito globalmente. En los centros que verán reunificadas sus carreras (Magisterio) o que cuentan con pocos alumnos, la reforma podría incluso generar ahorro. La impresión del rector es, sin embargo, que hará falta inyectar dinero. Un adelanto de las negociaciones sobre el nuevo plan plurianual de financiación, pendiente desde 2003, que deberá acordarse el año que viene de forma inaplazable.

El País, 21/12/07