EEUU: Tiroteos en escuelas de Estados Unidos se vuelven comunes

EEUU: Tiroteos en escuelas de Estados Unidos se vuelven comunes

Tiroteo en universidade de Virginia

Los tiroteos en universidades parecen estarse convirtiendo en un fenómeno cada vez más común que tiene alarmada a buena parte de la sociedad.

Tan sólo en la última semana se registraron cinco de estos hechos en escuelas del país, el más reciente ocurrido el 14 de febrero pasado, cuando un ex estudiante de la Universidad del Norte de Illinois atacó a tiros a un grupo y mató a cinco personas para después suicidarse.

De acuerdo con la doctora Jana Martin, ex presidenta de la Asociación Psicológica de California y miembro de la Asosiación Psicológica Americana (APA), si bien este fenómeno ha aparecido con frecuencia en las escuelas, no es exclusivo de ellas, ya que algunos tiroteos se han registrado también en centros comerciales y otros lugares públicos.

"Ciertamente vivimos en una época de enormes cantidades de estrés, y éste lo sufren los estudiantes de universidades al igual que otros adultos, que en algún momento se confunden, se desesperan y no saben cómo manejarlo", explica Martin.

Pero en el caso particular de los estudiantes, puntualiza la doctora, la tensión puede deberse, además de factores individuales, a la difícil situación que impera en el país para financiar la educación. "Además de la enorme presión de los estudios, algunos de ellos pueden estar usando préstamos para completar su educación, y esto crea una presión adicional por la preocupación de cómo afecta económicamente a la familia", explica.

Otro factor es que los jóvenes enfrentan una sociedad con más competencia, en la que el hecho de tener un título profesional ya no es garantía de que vayan a obtener un empleo y conservarlo por muchos años, por lo que esta preocupación se agrava. "Incluso en los lugares de trabajo las relaciones son hostiles, porque nunca sabes si tu compañero es quien va a competir contigo cuando quieras buscar un ascenso", explicó Martin.

Como si eso fuera poco, está el asunto de la cobertura en materia de salud. "Otro de los factores, tal vez de los más significativos, es que no tenemos una adecuada cobertura en salud mental, ya que la mayoría de los seguros médicos no la cubren, y estos jóvenes, bajo tanto estrés, no tienen acceso a los servicios de un psicólogo para ayudarlos a salir adelante".

Segun la especialista, es importante que la sociedad entienda que muchas de las personas que cometen este tipo de actos violentos no sufre una enfermedad mental necesariamente. "Muchos son personas agobiadas, desesperadas, que no tuvieron la oportunidad de tratar sus frustraciones o su depresión".

Como parte de las sugerencias que la APA plantea para los padres de niños y jóvenes ante esta situación, Martin sugiere que se explique a los chicos que éstas son situaciones extraordinarias y que ellos aún pueden estar seguros en sus escuelas; y sobre todo en el caso de los niños pequeños, se evite exponerlos a la repetición constante de las imágenes que suele hacer la televisión cuando acaban de ocurrir los acontecimientos.

Además sugiere estar alerta a los cambios de comportamiento, tanto los padres con respecto a sus hijos, como los chicos sobre sus compañeros. "Pueden aprender a detectar las señales de alarma de violencia, como cuando alguien en clase habla de usar armas, si hay una furia inusual contra un maestro o si se habla de un deseo de lastimar a la gente. A los niños hay que explicarles que si comentan esto con un adulto de confianza eso no significa que sean delatores, sino que están haciendo algo por su seguridad y la de los otros", dijo Martin.

Pero si bien un joven o sus padres pueden hacer todo lo posible para evitar que el estrés los lleve a una situación de violencia extrema, también hay otras medidas cotidianas que deben ser tomadas en cuenta para incrementar la seguridad en los campus universitarios, sobre todo en el caso de los estudiantes que residen ahí.

Eso es lo que dolorosamente descubrieron los padres de Jeanne Clery, una chica que en 1986 fue asesinada en el dormitorio de su universidad por otro estudiante.

Los Clery, quienes tras la muerte de su hija fundaron la organización Security On Campus (SOC), explican que si su hija hubiera seguido las reglas básicas aprendidas en casa, tal vez estaría viva.

Para llegar a su dormitorio, el chico que la asesinó tuvo que pasar por tres puertas, y las tres estaban abiertas.

"En cada escuela existe información sobre las estadísticas de crímenes que han ocurrido en los campus", explica el director ejecutivo de SOC, Jonathan Kassa, al mencionar algunas sugerencias para incrementar la seguridad. "No se debe tener miedo de pedir estos reportes, aunque a veces es difícil obtener la información porque algunas escuelas no reportan apropiadamente; así que en ocasiones una estadística elevada sólo significa que esa escuela es más segura porque hay un ambiente en el cual los jóvenes se sienten cómodos para denunciar las acciones criminales".

La SOC sugiere que las familias investiguen si existe un plan de coordinación entre las policías universitarias y las policías estatales, pero sobre todo que conversen con sus hijos.

Para obtener más información se pueden visitar los sitios del Centro de Apoyo de la APA http://www.centrodeapoyoapa.org o de SOC http://www.securityoncampus.org.

La Opinión, 16/02/08

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