Cataluña: Solo los licenciados con notas altas podrán optar a profesor de la ESO
El posgrado ofrecerá 1.500 plazas en Catalunya frente a las más de 5.000 del curso al que sustituirá
El título exigirá una dedicación de 1.800 horas, 12 veces más que ahora, y costará unos 1.600 euros
Unos 5.000 licenciados catalanes obtendrán en junio el certificado de adaptación pedagógica (CAP) que les habilita para poder dar clases en la ESO, el Bachillerato y la FP. Son los que han completado un curso de 150 horas durante el año académico 2007-2008 en una de las siete universidades públicas de Catalunya por el que han pagado cerca de 500 euros. En los últimos 10 años han sido más de 35.000. Para poder inscribirse en él no hay pruebas de acceso ni proceso de selección alguno y el porcentaje de los que superan el curso con éxito se aproxima al 100%. Un coladero vamos. Pero esa puerta de entrada al ejercicio de la docencia está a punto de cerrarse. Solo le resta un año de vida.
A partir del curso 2009-2010 vendrá a ocupar su lugar un máster de 60 créditos universitarios (unas 1.800 horas de dedicación) por el que se desembolsarán unos 1.600 euros y al que solo podrán optar los graduados (como se denominará a los futuros licenciados) con mejores notas en su expediente académico. La razón es muy simple: la Conselleria d'Innovació, Universitats i Empresa calcula que se podrán ofertar entre 1.000 y 1.500 plazas, una cifra que las universidades creen que, en el mejor de los casos, obligará a descartar a la mitad de los aspirantes a enrolarse en él.
DEMANDA INUSUAL
La demanda que este año ha tenido el CAP, donde se han matriculado 5.097 licenciados, el 70% de ellos concentrados en la Universitat de Barcelona (UB) y la Autònoma (UAB), no es la habitual. El hecho de que, a un año vista de su desaparición, esta fuese la penúltima oportunidad para obtener el salvaconducto para convertirse en profesor de secundaria en unas condiciones mucho más ventajosas de las que existirán en el futuro ha disparado las solicitudes. De no haberse dado esa situación excepcional, la horquilla de demandantes se habría movido entre los 3.000 y los 4.000 licenciados, como ha venido ocurriendo en los últimos años, coinciden en señalar las universidades.
Teniendo en cuenta que la exigencia del máster desanimará a una parte de los futuros graduados a encauzar sus pasos hacia la docencia, se calcula que lo razonable es que a partir de ahora se registren entre 2.500 y 3.000 peticiones. O tal vez más, porque en facultades como las de Historia donde las salidas laborales escasean (al igual que les ocurre a filólogos, geógrafos, geólogos, filósofos, y también a los físicos, químicos y matemáticos), los estudiantes continuarán mayoritariamente encaminando sus pasos profesionales hacia el ejercicio de la docencia.
PRUEBA ADICIONAL
La conselleria no ha descartado que la criba de acceso, que se realizará a partir de las calificaciones obtenidas por el solicitante durante la carrera de grado, vaya acompañada de una prueba de conocimientos, según reconoce el director general de Universitats, Joan Majó. "Aún no lo tenemos claro", responde cuando se le pregunta.
De ser así, los aspirantes a cursar el máster de profesorado, uno de los pocos estudios de posgrado con efectos profesionalizadores del nuevo edificio universitario adaptado a Europa (en el sentido que será imprescindible completarlo para desempeñar la profesión de docente de enseñanza secundaria) tendrán que enfrentarse a un segundo proceso de selectividad muy similar al que se sigue para ingresar por primera vez en la universidad. La nota de acceso se confeccionaría entonces en base al expediente y el resultado de la prueba de acceso.
Quienes con toda seguridad tendrán que enfrentarse a un examen, según ya se ha acordado, serán los titulados que a la hora de cursar el máster escojan una especialización que no se corresponda con la carrera de grado cursada.
No serán las calificaciones, y tal vez la superación de una eventual prueba, las dos únicas exigencias para ingresar en el máster. También habrá que acreditar el manejo de un idioma, a elegir entre inglés, francés, italiano y alemán, en un grado equivalente al nivel B1 del denominado marco común europeo de referencia para las lenguas. El B1 corresponde a un eslabón de conocimiento intermedio bajo, el tercero entre los seis en los que se divide el dominio de idiomas.
PENDIENTES DE LA FINANCIACIÓN
Resta por ver si, una vez seleccionado los alumnos, la calidad del máster estará a la altura de las expectativas que ha levantado. Ello dependerá en buena medida de si logra una adecuada financiación de los presupuestos de la Generalitat. Reclutar a profesores de instituto que impartan docencia junto al profesorado universitario y tutelen las prácticas del alumnado, algo que se considera imprescindible, cuesta un dinero que las universidades no tienen ni saben si podrán llegar a disponer.
El certificado de aptitud pedagógica ha sobrevivido a todas las reformas
A pesar de haberse mostrado ineficaz para poder ejercer la docencia en las aulas de secundaria, el certificado de adaptación pedagógica (CAP) ha sobrevivido a los embates de las sucesivas reformas educativas desde que se fundó hace cerca de cuatro décadas. Los títulos de especialización didáctica creados tras la aprobación de la LOGSE y que debían sustituirle jamás llegaron a cuajar, con la excepción de lo ocurrido en Canarias, donde la administración autónoma se tomó con interés el desarrollo de la normativa estatal.
El Periódico, 26/05/08
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