David Asorey Álvarez: La libertad de los usuarios, amenazada (de nuevo)

David Asorey Álvarez: La libertad de los usuarios, amenazada (de nuevo)

Con la excusa de la protección de los derechos de autor y de acabar con las actividades ilícitas en Internet nos quieren colar algunas leyes que si no se circunscribieran al ámbito de Internet (el cual todavía es bastante desconocido al ciudadano común) nos asustarían por lo fascistoide.

La última propuesta que ha llegado a mis oídos (vía Kriptópolis y la Asociación de Internautas) es la votación que se va a llevar a cabo esta tarde (lunes, 7 de julio de 2008).

En el Comité de Mercado Interno y Protección del Consumidor se van a votar las siguientes enmiendas:

  • H1: permitiría a los gobiernos establecer restricciones para evitar el “contenido ilícito” en Internet. La principal, actuar sobre la “calidad del servicio”.
  • H2: pretende establecer mecanismos de cooperación entre los proveedores de Internet y los productores de contenido.
  • H3: obligaría a los proveedores de servicio a controlar y advertir por email a los usuarios cuando se descarguen contenido ilícito.

Así mismo, en el Comité de Justicia y Libertades Civiles se va a votar ya se han aprobado otras dos enmiendas que permiten la instalación y ejecución forzosa de software en los PCs para detectar infracciones de propiedad intelectual.

Resumiendo: las operadoras podrían reducir la calidad de nuestra conexión (esto es, la velocidad) si estiman que estamos viendo o descargando algo ilegal, serían los productores de contenido (discográficas y estudios) los que determinarían qué es legal o no ver/descargar y, finalmente, las operadoras controlarían qué hace cada usuario en Internet.

Por otra parte, “por si acaso”, asumen que todos los usuarios de Internet somos potenciales delincuentes y nos ponen la “pulsera antimaltrato” en forma de spyware de forma obligatoria. En el mundo “real” esto es inadmisible.

El “Gran Hermano” digital estaba tardando en llegar, pero ya está entre nosotros.

Parece alarmista, pero no lo es. ¿Y si mañana alguna comisión decide que leer tal medio de comunicación también es una “actividad ilegal”? ¿Y si pasado mañana deciden que compartir software libre es ilegal porque perjudica a las grandes compañías de software? ¿Y si al otro se decide que ser aficionado a la literatura árabe nos convierte automáticamente en terroristas islámicos?

En la página de la Asociación de Internautas tienen un modelo de carta para enviar a nuestros eurodiputados/as.

Sólo se tarda un par de minutos: énviela.

Más información: http://www.publico.es/ciencias/tecnologia/132364/poderosos/p2p

Público, 07/07/08

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