USC: El gobierno de coalición de la USC airea sus primeros desencuentros

USC: El gobierno de coalición de la USC airea sus primeros desencuentros
Universidade Aberta, que se asoció al grupo de Barro en 2006 dejando atrás años de rivalidad, critica ahora la gestión en áreas de su 'partenaire'
El rector replica que hay dos opciones: diálogo o abandonar el barco

Se acabó la luna de miel y llega el momento de los reproches en público. Poco después de cumplirse dos años de unión bajo la fórmula de equipo rectoral, Universidade Aberta (UA) ha dejado por escrito, a través de un manifiesto, lo que le molesta de la Plataforma Universitaria Progresista (PUP), el grupo del rector Senén Barro. El rector, por su parte, aseguró ayer a este diario no haber leído aún el documento, pero recalcó que en San Xerome, la sede del rectorado, hay dos puertas: la de su despacho, abierta al diálogo - "algo que non se fai a través de comunicados, porque iso é un monólogo"-; y la de la calle, para quien quiera irse, una opción que hasta ahora, aseguró, no le ha planteado ningún miembro de su equipo.

Antaño rivales, ambos grupos -los de mayor representación entre el profesorado-, tras varios intentos de acercamiento frustrados, se prometieron aunar esfuerzos y presentar una candidatura conjunta en 2006, con un pacto que, valora UA cuando el mandato llega a su ecuador, está pinchando desde varios flancos. El resultado de estos dos años de gobierno, resume el texto, es "manifestamente mellorábel". El documento repasa las luces, asociadas a áreas como Cultura o Infraestruturas, gobernadas por UA (que tiene cuatro vicerrectorados); y las sombras, en áreas de la PUP (que se encarga de otros cuatro vicerrectorados y la secretaría xeral), o por los "atrancos" que, sin nombrarlos, les achaca a sus partenaires. "O máis preocupante é o goteo de decisións non consensuadas e mesmo arbitrarias", dice el texto. Una de las más cuestionadas, explica Xerardo García Mera, portavoz de la plataforma, es la Vicerreitoría de Investigación, que dirige María José Alonso. En el acuerdo de gobierno, dada la importancia de esta área, se pactó que, aunque Alonso dirigiría el departamento, habría personas propuestas por UA en otros puestos. "Pero ao longo deste tempo houbo unha serie de decisións que non foron froito do consenso, senón decisións tomadas directamente pola vicerreitora. Iso deu lugar a unhas diferenzas de tal calibre que no último mes dimitiu o director da Rede de Infraestruturas de Aopio á Investigación", repasa.

Silencio de los vicerrectores

Mientras, los vicerrectores de UA prefieren guardar silencio y se remiten a García Mera como voz del sentir de su grupo y, por ende, de ellos mismos. Por su parte, Barro no quiere hablar de crisis, aunque también es contundente en su mensaje. "Eu non a percibo. Nestes días crise é unha palabra que non se pronuncia ou con moitas matizacións, así que depende de que queiramos dicir. Pero a min ninguén me dixo: reitor, aquí estou incómodo, non me comprometo ou non me comprometen de abondo no goberno, ou considero que estamos facendo as cousas dun modo non asumible. Pero se iso ocurrise, a primeira porta, a do diálogo, sempre está aberta tanto para as persoas como para os colectivos. Tamén hai outra porta, a da saída", responde. La intención de UA, según García Mera, no contempla una ruptura, sino sólo llamar la atención sobre la necesidad de "recuperar o cambio de rumbo prometido". Claro que si este es el propósito, elegir airear las desavenencias en público no le da ventaja ante el rector. La crítica desde los diferentes colectivos de la USC, dice Barro, es "cotiá e boa", pero acto seguido insiste en que el comunicado no es síntoma de búsqueda de diálogo.

Las frases

Senén Barro Rector de la USC

"Hai dúas portas abertas, a do meu despacho, para diálogar, e a de saída (...) E o diálogo non se fai a través de comunicados"

Xerardo García Mera Portavoz de Universidade Aberta

"A idea non é crear unha fenda, senón manifestar que temos que facer retoques en aspectos que non funcionan como era de esperar".

Los porqués de la crisis de un pacto inédito

La crisis en San Xerome tiene al menos varios porqués confensables, siempre según la versión de UA. A los socios nacionalistas les han molestado varios gestos de Investigación, entre ellos, la distribución de fondos Feder para la compra de equipamento y el reparto de plazas de los programas de contratación Ramón y Cajal y Parga Pondal, que han contribuido "a aumentar o desequilibrio no cadro de persoal".

A su juicio, muchas de estas plazas han ido a parar a áreas con exceso de profesorado, en ciencias experimentales y de la salud. UA asegura además que el plan de choque, que trata de dotar de más docentes a las áreas deficitarias -uno de los ejes del pacto electoral-, se ha topado con demasiados impedimentos por parte de sus socios, retrasando su entrada en vigor.

Otro vicerrectorado que critica es el de Oferta Docente, de Máximo Pló (PUP), por la "improvisación" y la "falta de definición" de pautas para adaptar las carreras al espacio europeo, y que provoca un "malestar importante" en las facultades.

Al otro lado de la balanza, además de valorar sus propias áreas, UA también ve positivos los pasos dados en la estructura gerencial, pero insuficientes para compensar los puntos flacos de un gobierno que cuestiona una relación inédita en la historia de la USC: UA, de tendencia nacionalista -el grupo del ex rector Ramón Villares-, fue hasta el anterior mandato, el primero de Barro, el rival histórico de la PUP, socialista. Desde el rectorado de Villanueva, ésta gobernó junto a Converxencia Universitaria, que tras el histórico acercamiento entre opositores ha perdido peso en San Xerome

El Correo Gallego, 12/07/08