Comunidad Valenciana: Lección de solidaridad
La experiencia de un catedrático de Derecho Procesal de la UA al impartir por sorpresa su clase con otra profesora de Inglés conciencia a los alumnos del "espectáculo" de la EpC en Secundaria
Buenos días a todos". El catedrático de Derecho Procesal en la Universidad de Alicante, Jose María Asencio, entra en el aula del turno de la mañana y saluda a los alumnos de cuarto curso, entre 21 y 22 años la mayoría. "Good morning", se oye acto seguido. Las miradas se dirigen hacia la persona que hoy acompaña al catedrático, también profesora de Procesal y con un perfecto dominio del inglés tras seis años trabajando en el Reino Unido en un despacho de abogados. Es Carmen Cuadrado. Tras su saludo y sin solución de continuidad el catedrático comienza la clase: El otro día hablamos sobre la imputación... y Carmen va traduciendo sus palabras frase a frase.
Las tímidas sonrisas iniciales que se aprecian en los rostros de los estudiantes apenas se prolongan 30 segundos para dar paso a gestos preocupados que, al cabo de poco más de tres minutos, se tornan en muecas de fastidio. Para entonces se cambian las tornas, el catedrático guarda silencio y la única que se dirige a los alumnos, todo el tiempo en inglés, es la profesora Cuadrado.
El diario INFORMACION asiste de oyente a esta experiencia -que no duró más de 10 minutos- con la que el catedrático Asencio quiere solidarizarse con los docentes de Secundaria obligados a impartir la asignatura de Educación para la Ciudadanía en inglés en los institutos junto a los profesores de Filosofía. El dominio de inglés de esta redactora es medio pero se le hace imposible seguir la clase, las frases de uno y otro profesor se quedan aisladas al verse interrumpidas por la traducción y no permiten configurar ningún contenido. Del discurso bilingüe apenas se cazan términos como "imputado", "tribunal", "proceso" y algo así como que "los derechos no dependen del estado de decisión de los organismos públicos", pero tampoco los alumnos del aula que tienen el mejor dominio de la lengua extranjera consiguen mucho más: "Con las dos lenguas el discurso deja de tener sentido, no te enteras. Me ha ido mejor cuando sólo ha hablado la profesora de inglés", confiesa al término de la clase uno de ellos.
Carmen Cuadrado ha tomado el mando absoluto de la clase por poco tiempo. No llega a los dos minutos porque el fastidio de los rostros da paso al cuchicheo entre los estudiantes que no dan crédito a lo que están viendo y se preguntan con verdadera aprensión si a partir de ese momento las clases de Procesal se van a impartir así. La propia profesora rompe su discurso: "¿Shall I carry on?". Ansía pasar de este cáliz y poco después, tras salir del aula, se confiesa "alucinada" y comenta que le han dado "mucha pena los alumnos, estaban flaseados y he parado porque me he dado cuenta de que no entendían nada. Parece mentira que esta animalada la hagan en Secundaria".
Tampoco al catedrático le ha ido mejor porque "no podía seguir el hilo de mi discurso y los alumnos se dispersaban. Ha sido un desastre pero también muy interesante. Es la demostración palpable de que el modelo de EpC en esta Comunidad no sirve porque es imposible hilvanar conceptos si se traducen y tampoco los estudiantes saben el suficiente inglés para darla íntegra en el idioma".
Los estudiantes recuperaron su ser en cuanto Asencio le dijo a la profesora que ya no hacía falta que le siguiera "marcando", lo que provocó una risa generalizada y liberadora de tensiones. Fue como la confirmación de que todo aquello no era más que una broma o pequeño gag. "He querido hacer un ejercicio de solidaridad hacia los profesores de esta Comunidad que hacen en sus clases un espectáculo que es esto mismo pero con alumnos de Secundaria. Les he dado a ustedes la doble versión de una traducción simultánea y la explicación directa en inglés sobre una asignatura que también habla de derechos fundamentales como la de Educación para la Ciudadanía, pero ustedes saben más inglés que los alumnos de segundo de ESO. ¿Se han enterado de algo?, ¿les ha gustado?, ¿les parece correcto pedagógicamente?".
Un 'no' rotundo responde a las preguntas del catedrático pero el profesor Asencio insiste en proponer las clases de esta forma porque su departamento "se esfuerza por introducir nuevas técnicas en la enseñanza" y para los poderes autonómicos "es el no va más, la maravilla de las maravillas". Así que repite sus preguntas amparado en la libertad de cátedra y porque "ustedes pueden decidir libremente, no así los alumnos de 13 años que tienen que dar la asignatura así por narices, los padres callarnos y los docentes humillarse". No obstante advierte a sus alumnos de que deberán dirigirse en clase en inglés y presentar los trabajos también así: "Y salimos todos como Shakespeare, o bien seguimos como hasta ahora en el idioma de Cervantes".
El barullo se acrecienta y la negativa a su propuesta es todavía más clamorosa si cabe que antes. "¿Es que se ven ustedes más incapaces que los jóvenes de 13 años?", les vuelve a provocar. Esta vez, y sin pudor alguno, la respuesta es afirmativa: "No se les entiende bien a ninguno de los dos, parecen ridículos y da vergüenza", concluyen los estudiantes universitarios.
informacion.es, 09/10/08
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