Christian Engström: "La propiedad intelectual se inmiscuye en la vida privada"

Christian Engström: "La propiedad intelectual se inmiscuye en la vida privada"

Christian Engström, de 49 años y licenciado en Matemáticas y en Ciencias Informáticas, es el nuevo eurodiputado del Partido Pirata sueco. Miembro del grupo de los Verdes, quiere evitar que la pesadilla orwelliana del Gran Hermano se haga realidad y lograr que el intercambio no comercial de ficheros de internet deje de ser algo ilegal.

- ¿Está amenazada la vida privada por las nuevas leyes de control de las comunicaciones electrónicas?

- En la antigua Alemania oriental, el Estado, solo con lápices, máquinas de escribir y fichas de papel llegó a controlar lo que hacía y decía la población del país durante varias décadas. Con los actuales ordenadores, todo eso se puede hacer un millón de veces más rápido y eficaz.

- ¿Vamos a quedar sometidos al Gran Hermano de George Orwell?

- Puede ocurrir a menos que cambiemos de dirección. Las nuevas tecnologías cambiarán nuestra forma de vida para siempre y pueden conducirnos a una sociedad de pesadilla. Por otro lado, la tecnología ofrece posibilidades fantásticas, como vincular a la sociedad en los procesos democráticos de una manera más eficiente que nunca.

- ¿Por ejemplo?

- En el proyecto de directiva sobre patentes de software la movilización de los ciudadanos de todos los países a través de internet permitió cambiar el debate y el proyecto fue rechazado por el Parlamento Europeo. Demostró que el activismo político en internet realmente funciona.

- ¿Los gobiernos tienen la capacidad de controlar las comunicaciones de cada persona en internet?

- Desgraciadamente, sí. Tienen esa capacidad tecnológica y muestran una voluntad política de hacerlo. Por eso hay que preservar el derecho a la privacidad de las comunicaciones, que es uno de los derechos fundamentales de una democracia.

- Su propuesta de libre uso no comercial de los productos culturales es muy criticada.

- Es controvertido, pero no debería serlo. Si miramos atrás, hace 20 años cada persona podía hacer copias privadas de lo que quería, prestar libros, discos, grabar canciones de la radio, sin que nadie le dijera que era ilegal y nadie era perseguido. Ahora las leyes de la propiedad intelectual se inmiscuyen en la vida privada de la gente, quieren controlar las conexiones a internet, con quién se comunica cada ciudadano. Hoy cada joven vulnera cada día las leyes de propiedad intelectual en su vida cotidiana. Por ello, esas normas se han alejado de la realidad.

- La industria audiovisual afirma que eso es un robo y que acabará paralizando la creación artística.

- Esto no ocurrirá. Los ingresos de la industria cultural se mantienen constantes. La gente sigue gastando en productos culturales tanto dinero como antes, pero lo gasta de forma diferente. La música es un ejemplo. Gasta menos dinero en los discos, pero gasta mucho más en los conciertos en directo. El objetivo de las leyes de la propiedad intelectual no es maximizar la cantidad de dinero que puede recibir una compañía, sino estimular la creación cultural.

El Periódico, 14/07/09

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