Miguel Urbán: Bienvenido, Mister Marshall...

Miguel Urbán: Bienvenido, Mister Marshall...
La empresa académica naturaliza los esquemas de pensamiento neoliberal
La imposición del dictado de la razón económica y del axioma de la competitividad son el sello distintivo de esta nueva universidad
Miguel Urbán, coautor de "Eurouniversidad. Mito y realidad del Proceso de Bolonia" y "Movimientos estudiantiles: Resistir, imaginar y crear en la Universidad"

La Universidad de EE UU se caracteriza por un sistema de financiación público (a través de los créditos de investigación y defensa), pero sobre todo está sustentada por una dilatada financiación privada gracias a las elevadas contribuciones de los estudiantes, junto al aporte de empresas y fundaciones en materia de investigación básica. Las caracteriza un sistema de gestión y gobernanza profesionalizado (gestores privados dirigiendo entes públicos); una investigación mercantilizada al servicio de la empresa, y está determinada únicamente por el patrón del beneficio, un modelo de competencia entre centros universitarios, y una educación profesionalizante al servicio del “flexi(in)seguro” mercado laboral complementario al modelo económico. No es casual que el sistema universitario norteamericano sea conocido con el sobrenombre de “la gran empresa académica”, una institución sometida al dictado directo de la razón económica y dominada por el axioma de la competitividad. El sociólogo francés Pierre Bourdieu teorizó que el imperialismo cultural actual ya no se basa en teorías de apariencia sistemática o visiones filosóficas del mundo que son fáciles de detectar, sino que reposa sobre el poder de universalizar algunos términos aislados de apariencia técnica, como la “flexibilidad” o la “empleabilidad” que, por el hecho de condensar y de poner en circulación toda una filosofía del individuo y de la organización social, están capacitados para funcionar como auténticas consignas políticas. La gran empresa académica norteamericana ha conseguido introducir una naturalización de los esquemas del pensamiento neoliberal en la institución universitaria, mediante la asunción de una serie de términos fetiche: excelencia, flexibilidad, competitividad, movilidad, empleabilidad, responsabilidad social; que, como creen algunos, generan eficiencia y, como sabemos otros, crean desigualdad o, lo que es lo mismo, pauperización del Estado, mercantilización de los bienes públicos, como el conocimiento o la educación, y generalización de la inseguridad social.

Una nueva Universidad

El ideal de universidad moderna, al igual que la definición de las funciones del profesor universitario, desde comienzos del siglo XIX hasta el advenimiento del nazismo, tuvo sus orígenes en el modelo alemán de institución académica, en donde las principales ramas de la investigación científica cristalizaron en “disciplinas”. Con el final de la II Guerra Mundial, el paradigma universitario, al igual que el poder político y económico, emigró del “viejo continente” a Norteamérica. Las universidades estadounidenses derivaban de la tradición británica, mezcla de dos modelos distintos. Por un lado, una educación aristocrática destinada a moldear el carácter y a impartir unas determinadas formas de vida a los futuros miembros de la élite. Y, por otro, la enseñanza práctica para el desempeño de las actividades profesionales e industriales. La educación superior norteamericana supo mantener ambas tradiciones, enfatizando la capacitación profesional y redireccionando el modelo alemán de investigación universitaria hacia las necesidades de los negocios, la industria y el mercado. La gestión empresarial de la universidad o la universidad concebida como una empresa nace y se consolida en Norteamérica, pero la influencia en la geoestrategia mundial y el peso especifico de los EE UU en el sistema mundo determina su internacionalización como paradigma académico a partir de la segunda mitad del siglo XX. Mientras la universidad humboldtiana representaba el modelo social y la concepción del mundo del idealismo alemán, el modelo de empresa académica norteamericana encarna la esencia misma de la organización social neoliberal. Una situación celebrada con grandilocuencia por políticos y académicos, en una especie de retrato esperpéntico de la parodia cinematográfica de García Berlanga Bienvenido, Mister Marshall.

20.000 MANIFESTANTES EN VIENA CONTRA BOLONIA

El 11 de marzo se celebró en Viena (Austria) la II contracumbre del proceso de Bolonia a nivel europeo, con motivo de la reunión anual de ministros de Educación. Entre las 20.000 personas que se manifestaron había estudiantes de Francia, Alemania, Rumanía, Grecia, Lituania, Reino Unido o España. También se prepararon las próximas movilizaciones en Madrid entre el 8 y el 14 de abril.

Diagonal, 27/03/10