Galicia: USC: La opción de pactar es rechazada por cuatro de los siete ‘rectorables’

Galicia: USC: La opción de pactar es rechazada por cuatro de los siete ‘rectorables’
Brea y Gómez apuntan que se retirarán si no pasan de la primera, Casares recalca que ni estuvo ni estará en pactos y Sánchez Piñón no cree que los haya
Bermejo no los ve negativos y Fernández Prieto considera la integración inevitable
Varela dice que es prematuro opinar sin conocer los programas

USC: Reitorables

El próximo 20 de abril la USC iniciará la campaña electoral más reñida de su historia. Siete catedráticos han presentado sus candidaturas para relevar a Senén Barro en el rectorado, una cifra que solo encuentra un antecedente similar en la Universidad del País Vasco en 2004, con otros siete, y en la Complutense, con seis. El Grupo Correo Gallego los reunió a todos el pasado miércoles, en un café de redacción en el Hostal de los Reyes Católicos, en el que expusieron algunas claves de sus proyectos y su visión sobre varios de los asuntos de mayor actualidad en la USC.

Los rectorables también expusieron su opinión sobre los posibles pactos entre candidaturas, uno de los aspectos sobre los que más se especula en torno a estas elecciones. La segunda vuelta se da por hecha y las quinielas sobre la formación de parejas entre los dos que lleguen a ella y los que se queden en la primera proliferan. Pero la mayoría de los protagonistas ven difícil que haya fusiones. Esta es la opinión de Mercedes Brea, Jaime Gómez Márquez, Laura Sánchez Piñón y Juan Casares Long, mientras que Juan Varela Durán considera precipitado valorar la cuestión. Solo Pilar Bermejo se muestra claramente abierta a pactar, mientras que Lourenzo Fernández Prieto considera que la integración de candidaturas será una realidad inevitable en la segunda vuelta.

"É evidente que estamos divididos. Quen sexa reitor ou reitora terá que superar a fragmentación con concertación, sobre un proxecto definido, de futuro, e iso terá que ocorrer na segunda volta", dijo el profesor, que en su caso estaría dispuesto, eso sí, solo a integrar principios y valores coincidentes.

Sánchez Piñón comparte la idea de que quien gane "terá a obriga de facer integración" y recalca que no concibe una universidad "onde o persoal se faga oposición", pero no augura fusiones. "A miña percepción persoal é que na segunda volta non vai haber pactos", dijo. Por su parte, Gómez Márquez señaló con humor que si no pasa a la segunda vuelta desaparecerá de escena: "Non sei o que farei, pero en principio evaporarme, convertirme, a ser posible, nun gas nobre e deixar que os votantes decidan".

Brea fue también rotunda. "A miña postura é moi clara, non teño ningunha intención de pactar. Se non paso á segunda volta, sóbrame traballo que facer, e as persoas que están no meu equipo son libres de facer o que queiran", enfatizó la candidata, que en cualquier caso cree que "nas cousas máis importantes" los rectorables están de acuerdo.

Casares Long considera, sin embargo, que la pluralidad de opciones se da porque "non temos a mesma idea de universidade" y descarta cualquier coalición. "Non estiven, non estou e penso que non estarei nos pactos dentro dunhas semanas", recalcó.

Bermejo tampoco comparte que haya tantas coincidencias entre ellos, pero añade que la suya es una candidatura de "concertación, integración e sentido institucional" que sí concibe la posibilidad de pactos. "Non estamos pechados a facer algún se é preciso, non creo que sexa nada negativo", indicó.

Varela Durán, por su parte, cree que es pronto para responder a esta pregunta. "Personalmente, no conozco a fondo los programas del resto de los candidatos, así que me parece prematuro hablar de pactos", señaló. En cualquier caso, todos coincidieron en que, de una manera u otra, el futuro gobierno deberá apostar por la integración de toda la comunidad universitaria.

La necesidad de dar mayor importancia a la docencia después de tres décadas en la universidad española y gallega en las que se ha puesto el acento en el despegue investigador es otro punto en el que coincidieron todos, aunque varios reconocieron también la mayor dificultad que hay para captar fondos para su mejora que en el caso de la investigación. "Hai que rachar coa dicotomía entre docencia e investigación, claro que a nosa misión é a formación integral do máis alto nivel dos nosos estudantes, diso depende o seu futuro e o benestar do país", expresó Sánchez Piñón. "A primeira función da universidade é a docencia", añadió Fernández Prieto. "Debemos reforzar el papel de la docencia como misión fundamental, porque otros pueden investigar, pero solo la universidad puede enseñar y expedir títulos", resaltó Varela.

En palabras de Brea, "hai que devolverlle á docencia a importancia que ten por enriba de todo". "Non digo que estea totalmente descoidada, pero si un pouco", advirtió. "É preciso investir máis na docencia, non se pode facer só na investigación", dijo también con firmeza Bermejo. "Necesitamos medidas que adapten os novos graos á realidade", ahondó Casares Long, mientras que Gómez Márquez incidió en que en la docencia, como en las demás áreas, hay que "facer cambios na forma e no fondo".

"El protocolo de la docencia clínica, impracticable y nulo jurídicamente"
Los 'rectorables' coinciden en que la docencia de Medicina solo compete a la USC
Si se dificulta la disponibilidad de los hospitales para los alumnos se abriría un conflicto institucional del que responsabilizan a la Xunta de Galicia

El protocolo firmado entre los tres rectores gallegos y las consellerías de Educación y Sanidade sobre la formación en los hospitales de los alumnos de la Facultad de Medicina de la USC, la única en Galicia, concita una unión sin fisuras entre los siete rectorables. Seis de ellos firmaron un documento de apoyo a la facultad compostelana en contra de que los médicos que asuman esa docencia dependan administrativamente de la universidad más próxima al hospital. El séptimo, Juan Varela Durán, docente en la facultad y médico en el CHUS, se sumó a este sentir.

Ilegal e impracticable son los adjetivos unánimes para calificar una figura inexistente en la ley, como recuerda Sánchez Piñón, que manifiesta, con Gómez Márquez, su perplejidad por que se firmasen esas bases de acuerdo sin consultar con los equipos jurídicos. "Segundo esas bases de acordo, a súa actividade docente será certificada pola USC pero administrativamente estarán prestando servizo na UDC. Inviable", sentencia Mercedes Brea. "Que a un alumno de la USC lo examine un profesor de la UDC es tan impracticable como que lo examine uno de la Universidad de Jaén", apostilla Varela.

La sensación de cesión por parte de la USC también es común. "É de pura lóxica: a USC non pode ceder na organización dunha titulación que é súa. Non hai máis que falar", dice Fernández Prieto. Sobre la creación de una segunda facultad de Medicina, el catedrático de Historia recuerda que no es competencia de la USC, pero "desde logo a USC non se vai facer o harakiri".

Más incisivo fue el decano de Bioloxía, Jaime Gómez, que acusa al actual rector, Senén Barro, de ceder "á chantaxe inaceptable da UDC, que tiña denunciada á USC e só retirou a denuncia tras asinar ese acordo. Dáme mágoa o seu comportamento", lamenta.

Los siete están de acuerdo en cómo desandar lo andado. "Eu non faría nada, non admito ese documento de dubidosa legalidade, que hai que rachar e empezar de cero. A docencia depende da única facultade de Medicina, o tema non ten máis recorrido", dice Márquez.

"Impartir las materias preclínicas en la facultad y las clínicas de 4º, 5º y 6º en los hospitales, no sólo de A Coruña, Santiago y Vigo, sino también de Ferrol, Ourense, Lugo y Pontevedra. Si de mí depende, en septiembre sería así", remacha Varela.

"Que se permita o uso dos hospitais do Sergas para a docencia ou afrontar un conflito institucional desde a unidade", dice Fernández Prieto. Casares Long afea, con todo, que estas bases derivan de un protocolo firmado en 2008. "E sorpréndeme que quen apoiou daquela ós impulsores dese protocolo estiveron sentados o outro día para asinar o documento de oposición", en alusión a Fernández Prieto, vicerrector entonces con Barro, y Sánchez Piñón, conselleira de Educación

DISCREPANCIAS

Acceso del alumnado portugués

La presencia de alumnos portugueses en la Facultade de Medicina de la USC fue sacada a debate por el catedrático Varela Durán, que lo presentó como "un problema que se está cronificando y afecta a muchas familias gallegas". En su opinión "es inaceptable" que el 25% de las nuevas plazas estén copadas por jóvenes l­usos, que "entran en superioridad de condiciones, ya que no tienen que hacer la selectividad, con lo cual compiten con notas más altas". Su gestión pasaría por reservar las plazas "primero para los gallegos", ya desde septiembre.

Esta cuestión suscitó la frontal oposición de sus colegas, que esgrimieron los convenios europeos para desmontar su argumento. Con todo, Gómez Márquez y Pilar Bermejo se situaron en un cierto punto equidistante al sugerir que se les exija el selectivo, "algo que depende del Gobierno portugués, no de nosotros", retrucó Varela.

Él propone alguna prueba de selección y ejemplifica con otras universidades limítrofes como Salamanca o Badajoz, "que pusieron coto con una prueba de idioma".

"O Espazo Europeo de Educación Superior está para evitar o corporativismo, o proteccionismo e o elitismo", rechaza Fernández Pieto, y Casares Long recuerda que muchos gallegos hacen Arquitectura en Portugal "e nunca os rexeitaron".

Compatibilizar investigación básica y aplicada

La política de investigación fue otro de los temas de debate. Varela Durán lo sacó a la palestra al avanzar sus planes si llega a gobernar la USC. "La investigación ha de ser la que requiera la sociedad gallega. No tiene sentido investigar sobre temas etéreos o ambiguos que no tengan aplicación". La oposición fue inmediata. "Aí eu teño unha diferenza importante", contestó el profesor Gómez Márquez, que subrayó la importancia de fomentar la investigación básica. "Non facer iso e facer o que nos pide a sociedade sería matar a universidade. A universidade ten que investigar naqueles temas nos que ninguén investigaría. Quén ía financiar moitos estudos de humanidades e ciencias sociais que non teñen rendibilidade económica -"aparentemente", matizou Fernández Prieto-, pero son importantes para o acance do coñecemento e da cultura? Eso non ten prezo", y abogó por la libertad para investigar. "A investigación é froito de mentes libres que libremente investigan", dixo o decano de Bioloxía.

Los rectorables de humanidades tuvieron mucho que decir. Así, Mercedes Brea consintió en el deber de responder a la demada social, "pero ata certo punto". "Para responder as demandas da sociedade hai que especializar os estudantes en determinadas habilidades e ós cinco anos pode que esa demanda da sociedade xa cambiara. A investigación aplicada só pode estar baseada na formación básica moi completa". Y argumenta apelando al espíritu del Espacio Europeo de Educación Superior. "A premisa que rexía a estrutura dos graos era a de proporcionar formación básica e transversal, que achega flexibilidade".

Para Sánchez Piñón no hay ciencia básica o aplicada, sino "boa ciencia, que sempre vai ter aplicación". Y recoge la idea de transversalidad demandada por Mercedes Brea. "É moi imporante a formación integral, non especializada. O alumno ten que aprender a investigar para logo adaptarse ós cambios". E incide en seguir formándose tras el grado, algo que si en Estados Unidos representa el 30%, en la UE se reduce al 3%, critica. "Os avances tecnolóxicos e científicos dos últimos trinta anos non teñen parangón. O alumno non pode pensar que remata en catro anos e xa está formado". Con todo, coincide en el espíritu de las palabras de Varela de servicio a la sociedad, pero enarbolando la libertad investigadora.

Varela aclaró que no minusvalora la investigación básica, "sino que lo razonable en una situación de crisis es que se oriente a las necesidades sociales".

Fernández Prieto también desdibujó la barrera entre básica y aplicada y destacó que la USC es "unha universidade completa, con cinco áreas de coñecemento, nas que podemos ser bos". Para eso reclama "o indicador diñeiro" y ofrece "unha política científica estratéxica máis alá da acumulación de recursos", en lo que coincide Brea.

Bermejo aboga también por el equilibrio y la transferencia. Pero critica: "Hai que xestionar ben. Temos centros docentes patéticos, do século XIX, a carón de estupendos centros de investigación. Iso non pode ser".

Financiación y política económica

Todos los candidatos coinciden en que una de las prioridades del nuevo gobierno de la USC estará en lo económico, tanto en la negociación de un nuevo plan de financiación de las tres universidades gallegas con la Xunta como en la definición de una política interna de eficacia. Sobre el primero, la opinión común es que el futuro marco autonómico deberá, por un lado, garantizar recursos incondicionados para el funcionamiento básico, pero por otro, supeditar la obtención de más o menos recursos a los objetivos alcanzados y las peculiaridades de cada institución.

En lo que hubo discrepancias fue en torno a la necesidad o no de aplicar austeridad. A L­ourenzo Fernández Prieto le tocó abrir el turno de intervenciones sobre economía y lo hizo con un discurso en el que, aunque dijo que la deuda que debe encarar la USC es "elevadísima", señaló que la lógica no debe ser la de la austeridad, sino la de "a competencia e a capacidade". Jaime Gómez Márquez, Pilar Bermejo y Mercedes Brea discreparon y coincidieron en que abogar por la austeridad no tiene por qué dañar a la docencia y a la investigación. "Pódese ser austero noutras cousas", apuntó Bermejo. "Eu non renunciaría nin a manter o lugar que ocupamos nin a melloralo, pero penso que iso é compatible coa austeridade", añadió Brea. Fernández Prieto replicó insistiendo en su argumentación. "O discurso da austeridade xa nolo farán outros. Eu nunca falarei de austeridade, senón de servizos, eficiencia, cumplimento de obxectivos e mellora", zanjó. Pero la puntilla sobre este tema la puso Gómez Márquez: "Teño que dar exemplo para pedir, non pode ser que despilfarre e pedirlle á Xunta que dé máis". "Non creo que aquí haxa un problema de política de austeridade, senón de responsabilidade (...). Hai que esixir autonomía e ofrecer responsabilidade", dijo por su parte Casares Long. Laura Sánchez Piñón prefirió hablar, además de eficiencia, de "priorización", pero también de "compromisos de futuro" con la universidad, a través de un plan de financiación "pouco dependente dos ciclos económicos". "Pódese facer sacrificios un ano ou dous, non oito", señaló. La catedrática de Genética añadió que, una vez cubiertos las necesidades básicas de cada universidad, "hai que romper coa idea de equilibrio absoluto". "Se u­nha universidade investiga máis ca outras, iso ten que reflectirse no financiamento estrutural da investigación", dijo la profesora. El futuro plan debe además "recoñecer que a USC é a única universidade histórica, europea e internacional que existe en G­alicia", subrayó Fernández Prieto, que advirtió además que la institución debe explorar más las diferentes vías de captación de recursos externos en yacimientos públicos "estatais e europeos" y del sector privado.

Brea, por su parte, aconsejó aportar a la Xunta una serie de indicadores de calidad "que sen necesidade de que o digamos, van poñer enriba da mesa a singularidade da nosa universidade". "Non basta con indicar os nosos obxectivos, hai que amosar tamén os nosos indicadores de rendemento", concluyó.

Pilar Bermejo y Juan Varela Durán dibujaron además un horizonte fijo para el plan de financiación en términos de PIB gallego. El catedrático de Medicina consideró que llegar al 1% en los próximos cuatro años sería suficiente para "no solo financiar holgadamente la universidad, sino pagar la deuda que tenemos", mientras que la catedrática de Química Analítica reivindicó a medio plazo el 2%. "En Europa estase poñendo como obxectivo o 3%, ¿como vamos reivindicar só o 1%?". "Me parece una quimera pensar que vamos a pasar del 0,74% a ese porcentaje. Ya va ser muy difícil llegar al 1%, cuánto más doblarlo", replicó Varela.

Varela mostró una visión más optimista sobre la situación de la deuda de la USC que otros candidatos y pidió evitar el alarmismo, mientras que Bermejo coincidió con Juan Casares, muy crítico con la gestión de los últimos años. "Temos que facer fronte a unha débeda moi importante, que nos últimos dez anos non fixo máis que medrar, cunha contabilidade escura, nada transparente".

Campus vida

El proyecto de Campus Vida ha sido reconocido por el Gobierno central como uno de los nueve primeros Campus de Excelencia Internacional, pero no todos los candidatos lo aplauden. Juan Casares Long, Pilar Bermejo y Jaime Gómez Márquez son muy críticos con él, en contraste con Lourenzo Fernández Prieto, L­aura Sánchez Piñón y Juan Varela, mientras Mercedes Brea cree que es "un orgullo", aunque pueda necesitar revisiones.

Casares dice que fue una idea "unidireccional", cerrada a la participación y que hipotecará más a la USC. "Condiciona o futuro da USC en termos económicos, cunha inversión superior aos 80 millóns de euros", calculó. El catedrático de Ingeniería Química se refirió también en concreto al centro de investigación Citev, que cinco años después de la firma del primer convenio para su creación "é todo fume". "As operacións mediáticas sobran", concluyó. Bermejo empleó argumentos similares en su crítica y aseguró que es "unha das cousas que máis enfadada ten á comunidade universitaria". Coincidió además con Casares en discrepar con dureza con la asignación de científicos al Ciqus o al Cimus, que se inaugurarán en meses. "Todos sabiamos que grupos se ían trasladar, porque baixo ás palabras de excelencia e calidade pódese gobernar, e se goberna, de forma totalmente sectaria".

Gómez Márquez también discrepó, por su parte, con la orientación científica de algún centro proyectado y ahondó en las consideraciones económicas. "Coidado, facer moitos novos edificio pódenos levar ao final a facer crac. Eu prefiro medrar a modo e forte que non rápido e feble", advirtió el catedrático de Biología Molecular, que resta además importancia a la obtención del sello de excelencia internacional. "A min a excelencia non ma pon unha etiqueta política. Parece que marca un antes e un despois, cando o que hai agora é o froito do traballo de moitos anos e moita xente", enfatizó.

Juan Varela disintió por completo. "Yo pienso de forma diametralmente opuesta. Pienso que es un gran logro y haré bandera de Campus Vida. En Vigo están haciendo piña para que el Campus del Mar logre el sello de excelencia internacional ¿y aquí estamos en el aldeanismo típico santiagués diciendo que vamos a fumigar lo que se ha conseguido en este campo? Hay que procurar que la excelencia conseguida para las ciencias biomédicas sea exportable a otras áreas, pero para nada anular lo que se ha hecho", replicó el catedrático de Medicina.

Mientras, Brea puso en relación la no presentación del proyecto en órganos de participación con las prisas inherentes a la concurrencia de cualquier proyecto a una convocatoria competitiva. "Como proxecto institucional é un orgullo que conseguira o selo de excelencia internacional e asumo perfectamente o compromiso de levalo a cabo. Iso non quere dicir que as os prazos e as prioridades non deban ser revisados, entre outras razóns porque, como se dixo, o diñeiro do que se vai dispoñer vai ser moito menos do necesario para levalo adiante", detalló. La catedrática de Filología Románica añadió en cualquier caso que apostar por Campus Vida "non significa que non sigamos traballando na excelencia noutros ámbitos no que tamén somos excelentes".

Laura Sánchez Piñón también incidió en la idea de que es "algo que non se improvisa", fruto del trabajo de muchos años y construido "partindo das fortalezas da USC". A su juicio, es una iniciativa "non excluínte" y que incluso podría abrirse en sí misma a otras áreas más allá de la biomédica, apostando por la transversalidad. "Non entendo como non podemos estar orgullosos, en todo caso teremos que construír máis a partir desde proxecto", enfatizó.

Para el catedrático de Historia Lourenzo Fernández Prieto, la consecución del sello de excelencia internacional es una bendición para la USC y debe ser una oportunidad para "conseguir moitos máis recursos fóra, non para drenar os de dentro". En su programa se compromete a que haya un vicerrector "non en exclusiva para Campus Vida, pero si en boa medida dedicado a relanzalo", pero también incide en que se debe hablar de las necesidades de otras áreas diferentes a la biomédica.

El Correo Gallego, 11/04/10

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