Galicia: USC: Casares Long gana la primera vuelta y saca seis puntos a Fernández Prieto

Galicia: USC: Casares Long gana la primera vuelta y saca seis puntos a Fernández Prieto
El rectorable de Universidade Aberta propone a su oponente tres debates para la segunda campaña
Tras haber sido el aspirante de los estudiantes en el 2006, en esta ocasión los docentes se volcaron con el ingeniero químico

En voto absoluto, las diferencia la marcaron diez papeletas. Sin embargo, la ponderación del sufragio universitario jugó esta vez a favor del catedrático de Enxeñería Química Juan Casares Long, que fue el ganador de la primera vuelta de las elecciones al Rectorado de la USC y sacó una ventaja de casi seis puntos porcentuales a su oponente en la segunda vuelta, el catedrático de Historia Contemporánea Lourenzo Fernández Prieto.

No hubo mayores sorpresas. Las quinielas ya se sellaban en la campaña electoral a favor de estos dos aspirantes, que el día 24 volverán a verse las caras en las urnas. Se abre ahora el juego de los pactos con los cinco rectorables que se quedaron en la cuneta. El más dispuesto para ello es el candidato que menos apoyos obtuvo, el catedrático de Anatomía Patolóxica Juan Varela Durán. La ponderación le otorgó el 3,71% de los sufragios. De hecho, fue el único de los siete que no presentó un equipo de gobierno definido, ya que cree que no es operativo «descabalgar» a unos para poner en su lugar a otros. Laura Sánchez Piñón, que consiguió el 13,08% de los votos, es la que menos dispuesta está a integrar candidaturas. En su momento ya adelantó que hoy mismo regresará a su despacho para llevar a cabo la labor que más le gusta: la de enseñar. El resto de los aspirantes son bastante reacios a los pactos. Jaime Gómez Márquez, por ejemplo, no está dispuesto a cambiar personas ni ideas, pero sí a integrar a aquellos que compartan un proyecto común. Ayer recibió un 8,6% de los sufragios.

Celebración

Juan Casares Long vio ayer recompensados cuatro años de trabajo. Así valoró el candidato independiente los resultados que obtuvo en la primera ronda de las elecciones al Rectorado, unos resultados en los que además dice apreciar que la Universidade «pide un cambio» y en el que destaca el crecimiento de la participación, que cifra en un 70% más que en los comicios anteriores, en los que también aspiraba al cargo, aunque entonces se quedó a las puertas frente a la candidatura de un Senén Barro que renovaba el cargo para ejercer su segundo mandato, el que ahora concluye.

El candidato mejor situado en esta primera ronda se ve con posibilidades claras para sustituir a Barro, aunque no oculta que queda por delante mucho trabajo y el reto de convencer al electorado de al menos los cinco aspirantes que ayer quedaron al margen de la contienda por el sillón rectoral y que «a nosa opción de cambio lle resulte aceptable».

«Agora hai que transmitir a mensaxe ás persoas que votaron aos outros», dice Casares Long, que en medio de su satisfacción quiso tener un reconocimiento para los candidatos que no lograron los votos suficientes para pasar a la segunda ronda, porque «seguro que traballaron moito».

El candidato independiente no contempla ninguna posibilidad de pacto entre las alternativas que se han quedado sin rectorables. Sostiene que mantendrá al mismo equipo con el que se presentó ayer y que el objetivo ahora es «convencer á xente de que a nosa proposta é boa para a Universidade», al tiempo que agradeció el apoyo de quienes ayer contribuyeron a situarlo como el candidato más votado de momento.

El segundo en disputa, Lourenzo Fernández Prieto, valoró los resultados como un ejemplo de dos modelos muy definidos en la universidad, por un lado la que fue y por otro la que puede ser.

Fernández Prieto insistió tras conocer los resultados en que se presentó «para gañar», por lo que confía en atraer a una amplia mayoría en la segunda vuelta. Los debates volverán a la campaña si Casares Long acepta las tres propuestas hechas en la noche de ayer por su oponente, para realizar encuentros en los dos campus de Santiago y en el de Lugo. «A Universidade falou por primeira vez, e vaino facer agora unha segunda», afirmó el catedrático de Historia Contemporánea tras los sufragios. El nacionalista agradeció la alta participación de los universitarios «votaran o que votaran», aunque especialmente lo hizo para los que lo apoyaron.

El conjunto de la comunidad universitaria espera ahora que la campaña que se abrirá el próximo 19 de mayo sea tan distendida como la que se cerró el lunes. Precisamente, el presidente de la Comisión Electoral Central, Gumersindo Villar, dio las gracias a los siete aspirantes por haber llevado a cabo un proceso limpio, transparente y sin tensión, en el que por primera vez hizo acto de presencia el voto electrónico. No en la elección del nuevo rector, la más significativa y mediática de las tres que ayer albergó la USC, si no en los comicios para los consellos de departamento. Participaron en el proceso piloto 55 de estos departamentos, aunque en el proceso de votación solo tomaron parte 15. Además, ayer se renovaba el total del Claustro. Trescientas nuevas caras se reunirán a partir de ahora para decidir el futuro de la institución académica más importante de Galicia.

Y si la participación no fue muy diferente a la de otros comicios, sí es necesario destacar que las cábalas se equivocaron a la hora de calcular en qué medida se involucrarían los estudiantes. Si en el 2006 solo depositaron su voto en las mesas el 10,69% de los alumnos, ayer ejercieron su derecho un 13,20%. Los doctorandos, por su parte, se quedaron en un 5,78%.

Las urnas apenas alteraron la rutina de la Universidade
Profesores, PAS y alumnos aprovecharon los ratos libres para emitir su sufragio

En la puerta de Ciencias Políticas, un grupo de estudiantes apuraban sus cigarros. Al otro lado de la cristalera, la mesa electoral estaba tranquila. Fue la tónica en muchas facultades compostelanas durante la jornada de votación para escoger al rector, los claustrales y los consellos de departamento, que solo vieron enturbiada su rutina habitual en los intercambios de clase, cuando los alumnos aprovechaban para ejercer su derecho al voto. Ocurrió en Historia hacia las 11 horas y en Políticas al mediodía.

El gesto de los miembros de la mesa electoral a última hora de la mañana dejaba claro que la participación estudiantil no había sido demasiado alta. Las urnas estaban casi vacías y los chicos pasaban el tiempo como podían. Los que sí se movilizaron de verdad fueron los dos colectivos con vinculación permanente a la institución académica compostelana. Pasadas las 18.30 horas, el colectivo A Trabe publicaba en su web que, del total de Persoal de Administración e Servizos del censo electoral, habían ejercido su derecho al voto el 75,91%. A media tarde, la inmensa mayoría de los docentes también habían depositado las papeletas en las urnas.

Poca comunicación

El alumnado, por su parte, aludía a los mismos argumentos que en otras ocasiones para explicar que las papeletas se quedasen en el cajón. Primero, que su capacidad de decisión es baja. Su voto cuenta el 24% tras la ponderación del sufragio. Además, Pablo, un estudiante del último año de Ciencias Políticas, explicaba a la puerta del centro que los candidatos a sustituir a Senén Barro no habían sido capaces de trasladar su programa a los alumnos. Él había votado poco antes, y aseguraba que conocía la cara de los candidatos gracias a los carteles electorales y que sus programas eran una incógnita, salvo uno o dos detalles.

Los sindicatos estudiantiles, por su parte, se centraron muchísimo más en las elecciones al Claustro y a los consellos de departamento. Por los pasillos de Dereito todavía colgaban los carteles de papel de estraza que pedían el voto para estas organizaciones. Un miembro de Agir repartía papeletas un tanto especiales por el Campus Vida: billetes por un valor de 10.000 euros con la efigie del hombre de Monopoly en ellos. Todo, para denunciar la entrada de bancos y empresas privadas en la Universidade. El local electoral más cercano a conserjería, casi vacío.

Protestas

La jornada, que se esperaba tranquila en el conjunto de los campus de la USC, no lo fue tanto. Y es que los alumnos de la Facultade de Historia, que llevan toda la semana realizando paros y caceroladas para protestar contra la formulación del nuevo máster de profesorado, aparecieron en San Xerome hacia las 13 horas para hacer visible su reivindicación. Alrededor de medio centenar de alumnos, con pancarta y gaita incluida, acabaron por acceder al claustro del Rectorado. Los vigilantes de seguridad se retiraron en ese momento a la sala en la que se estaba llevando a cabo la votación.

La asamblea de Historia ha vuelto a convocar nuevos paros para las próximas semanas. Serán el 12 de mayo, de 12 a 14 horas, y el día 18, entre las 11 y las 13 horas. El día 24, si hay segunda vuelta, acudirán de nuevo a San Xerome.

La Voz de Galicia, 06/05/10