Galicia: El nuevo rector de la USC lidiará con una deuda viva de 34 millones

Galicia: El nuevo rector de la USC lidiará con una deuda viva de 34 millones
La Universidade negoció con la Xunta poder adquirir obligaciones por 38,5 millones hasta el 2006
El equipo rectoral recurrió a los créditos para evitar tener que rescindir una cantidad importante de contratos

Mucho se ha hablado durante la campaña electoral de la necesidad de fortalecer la economía de la Universidade y hasta hay quien apuesta por realizar una auditoría que arroje luz sobre sus cuentas. No en vano, el nuevo cabeza visible de la USC y su vicerrector encargado de los asuntos económicos deberán enfrentarse a una deuda viva (con entidades bancarias) de casi 34 millones de euros. Eso, después de que en los últimos tres ejercicios el Plan de Equilibrio Económico Financeiro que se implantó en el 2003 comenzase a dar frutos y haya sido posible pagar el 75% de lo que la USC ha amortizado de esas obligaciones, 12,4 millones de un total de 46,3 millones.

Y es que si las cosas pueden ir mal, irán mal. La máxima de la conocida Ley de Murphy se cumplió en el año 2002, cuando el equipo de gobierno del aún rector, Senén Barro, entró en San Xerome. La Universidade arrastraba del año 2001 una diferencia entre los ingresos y los gastos reales que rondaba los 11 millones de euros. A eso hubo que añadir que en el 2002 tuvo que prorrogarse el presupuesto del ejercicio anterior, que el plan de financiación vigente por aquellos años no tuvo en cuenta el aumento del coste de los salarios en la USC y ni siquiera contempló la subida del IPC, o que hubo que hacer frente a obras por más de tres millones y medio de euros. Al menos, así se explica en un informe del todavía encargado de las cuentas de la Universidade, Miguel Vázquez Taín, que presentó en el último Consello de Goberno.

Rescisión

Fue entonces cuando el equipo rectoral se propuso intentar volver a cuadrar unas cuentas que parecían descontroladas. Negoció con la Xunta de Galicia una capacidad de endeudamiento de un total de 38,5 millones de euros en tres años para no tener que rescindir una ingente cantidad de contratos, la única solución que encontraban para volver al equilibrio presupuestario. En total, en los últimos ocho años, la deuda de la Universidade -con autorización del Gobierno autonómico- creció casi un 400%.

Sin embargo, y a pesar de que las cifras son aplastantes, el nuevo equipo rectoral contará con una ventaja de partida: las liquidaciones de los dos últimos ejercicios re realizaron en equilibrio y sin incorporar el gasto ejecutado en esos años al presupuesto siguiente. Los números de la Universidade comienzan a cuadrar y ha entrado en un proceso en el que tan solo hay que amortizar deuda, no comprometer nuevos créditos con entidades bancarias -que dejaron de solicitarse en el 2005- para poder garantizar el correcto funcionamiento de la institución académica.

Aún así, vienen tiempos difíciles. Mientras el Sistema Universitario Galego negocia un nuevo plan de financiación, la institución académica compostelana tendrá de nuevo unos presupuestos más que ajustados. Tanto, que el actual equipo de gobierno ha negociado de nuevo un endeudamiento por valor de 10 millones de euros que el nuevo rector tendrá la oportunidad -o no- de ejecutar a lo largo del año.

La institución deberá devolver casi 13 millones de euros de anticipos reembolsables

El vicerrector de Economía e Infraestructuras también aprovechó los últimos Consellos de Goberno antes de dejar el cargo para informar sobre los anticipos reembolsables que la Universidade deberá comenzar a devolver, utilizando para ello recursos propios. La cifra asciende a 12,8 millones de euros, que se recaudaron y ejecutaron gracias a la concurrencia en las convocatoria de programas de Parques Científicos e Tecnolóxicos y de infraestructuras científico tecnológicas, ambas suplementadas con fondos europeos. Los montos conseguidos gracias a estos programas tenían un período de carencia de entre 10 y 15 años con un tipo de interés del 0%.

Campus Vida

Buena parte de los proyectos que se han llevado a cabo -y que se realizarán en un futuro- tienen que ver con las infraestructuras incluidas dentro del proyecto de Campus Vida.

Así, gracias a las convocatorias de Parque Científico Tecnolóxico, anticipos reembolsables y préstamos complementarios de financiación de fondos Feder se han materializado actuaciones como la construcción y equipamiento del Centro de Investigación en Bioloxía (Cibus), actuaciones en los laboratorios de la Facultade de Bioloxía, la dotación parcial del Edificio Emprendia, la construcción y equipamiento tanto del Ciqus como del Cimus o las obras del Centro de Investigación en Tecnoloxías da Información (Citius).

La Voz de Galicia, 10/05/10