Galicia: USC: Casares advierte de que sin recortes no habría para pagar nóminas

Galicia: USC: Casares advierte de que sin recortes no habría para pagar nóminas
El rector recalca que no queda más remedio que ajustarse el cinturón
Pesa la crisis global, pero también la deuda interna, dice

Casi nada se ha salvado de la tijera en los presupuestos de la Universidade de Santiago de Compostela (USC). Las facultades cuentan con un 50% menos de financiación que en 2009 y los departamentos no pueden hacer uso de gran parte de sus ahorros, reorientados, al menos por ahora, a hacer posible el equilibrio entre ingresos y gastos en los presupuestos de 2011. El rector Juan Casares Long es consciente del malestar que este escenario de fuerte restricción está causando en el seno de la comunidad universitaria, pero se siente también respaldado en un giro en la política económica de la USC que de no llevarse a cabo, advierte, impediría pagar las nóminas a final de año.

"Non quero enmascarar o déficit. Podería optar por unha fuxida cara a adiante, pero iso só nos daría para uns meses, porque a mediados ou a finais de ano non poderiamos pagar as nóminas. E o cadro de persoal non se toca, o capital humano é o máis importante que ten esta universidade", enfatiza Juan Casares Long. Este supondrá en 2011 un desembolso en concepto de sueldos de 149,26 millones de euros, en unos presupuestos globales de 229 millones.

El catedrático de Ingeniería Química tomó el timón de la USC el pasado verano. De su predecesor, Senén Barro, ha heredado una universidad distinguida con el sello de Campus de Excelencia Internacional para su proyecto de Campus Vida, pero también una deuda en concepto de préstamos bancarios y anticipos reembolsables concedidos por las administraciones públicas para diversas infraestructuras que asciende a 71,5 millones de euros.

Los proyectos financiados por esta vía, y con fondos Feder captados en convocatorias competitivas, han permitido a los investigadores de distintas áreas sustituir unas instalaciones con serias deficientes por otras acordes a las necesidades de la ciencia del siglo XXI, pero en medio de una profunda crisis económica que hace cuatro años casi nadie prevía su hipoteca pesa demasiado.

Solo en 2011, la institución deberá devolver casi 8 millones de euros de préstamos e intereses, apunta el rector. Y este año, a diferencia del anterior, la Xunta no ha permitido a la USC endeudarse más para casar los números.

CAMBIAR COSTUMBRES: Muy al contrario, hay que apañárselas con menos: en 2010 los presupuestos cayeron apenas un 0,52% con respecto al año anterior, tras una autorización in extremis de nueva deuda desde el Gobierno autonómico, de 10 millones de euros. Este ejercicio, con una financiación desde la Xunta a la baja y una menor recaudación en matriculaciones, pierden un 6,8%, por encima de la caída media del 5% de las nóminas de los funcionarios.

Aún pudiendo, Casares tampoco habría querido recurrir a nuevos préstamos para permitir un día a día académico menos austero, porque a la USC le toca dejar de vivir por encima de sus posibilidades, parece venir a decir el rector.
En la carta remitida a la comunidad universitaria hace un par de semanas para informar sobre la situación económica, advierte de que la financiación pública a las universidades gallegas es insuficiente, pero se refiere también al endeudamiento interno como "unha lousa que se arrastra durante anos" y añade que, si bien los presupuestos de 2011 "non son os que a un reitor lle gustaría presentar" –y menos en su primer año–, deberían valer para "modificarmos os nosos costumes e a forma de xestionarmos os nosos exiguos recursos".

Este cambio de costumbres debería haberse empezado a promover mucho antes, considera. "É certo que nos orzamentos deste ano hai unha rebaixa en todo. Os de nova obra caen un 90% e en moitas outras cousas hai recortes dun 30% ou dun 50%. Son importantes porque hai que facer fronte aos desequilibrios de anos anteriores. Agora toca baixar cando menos dous escalóns porque [o axuste] non se fixo cando se tiña que facer", ilustra. Algunos proyectos incluso se han paralizado. Es el caso de las obras de nuevos edificios de investigación en el campus de Lugo, que por el momento se posponen.

EQUIDAD. El escenario no es cómodo para un rector, pero Casares asegura que la comunidad universitaria, pese a las críticas, está arrimando el hombro. "A xente quéixase e enténdoo, pero quizais se se lle contase o que estaba a ocorrer dende que comezou a crise, e disto hai xa tres anos... Eu fun moi directo ao problema, pero estou convencido de que a comunidade universitaria estase a decatar de que, como calquera outra institución, a USC ten que adaptarse ao escenario de crise. Cando explicas a situación, a comunidade universitaria comprende na situación na que estamos", ahonda.
El escenario no es cómodo para un rector, pero Casares asegura que la comunidad universitaria, pese a las críticas, está arrimando el hombro. "A xente quéixase e enténdoo, pero quizais se se lle contase o que estaba a ocorrer dende que comezou a crise, e disto hai xa tres anos... Eu fun moi directo ao problema, pero estou convencido de que a comunidade universitaria estase a decatar de que, como calquera outra institución, a USC ten que adaptarse ao escenario de crise. Cando explicas a situación, a comunidade universitaria comprende na situación na que estamos", ahonda.

Más allá del malestar por la escasez de fondos, parte de los universitarios discrepan en cómo se han repartido los recortes. El rector sostiene, sin embargo, que ha buscado en todo momento mantener la equidad. "Tratemos de non favorecer nin prexudicar a ninguén. En casos particulares [a baixada lineal] pode resultar inxusta, pero penso que intentar manter a equidade é moi importante", defiende Juan Casares Long.

Juan Casares Long

"O cadro de persoal non se toca, porque o capital humano é o máis importante que ten esta universidade"
"Coa baixada lineal, tratamos de non prexudicar nin beneficiar a ninguén. Hai que manter a equidade"
"Agora toca baixar cando menos dous banzos porque [o axuste] non se fixo cando se tiña que facer"

Renuncia a obras, cerrar por vacaciones, control de radiadores y menos papel
Todo suma. El plan de austeridad de la USC ahorra en lo grande y en lo pequeño para lograr el equilibrio que exige la Xunta

Los deberes impuestos por la Xunta a las tres universidades a cambio del plan de financiación que las guiará hasta el ecuador de la década se centran en la austeridad. Las instituciones académicas han tenido que presentarle sus respectivos planes de sostenibilidad para los ejercicios 2011, 2012 y 2013, con las "medidas correctoras" necesarias para "acadar o equilibrio orzamentario", reza el propio plan de financiación 2011-2015. Es para todas un objetivo complicado, y para la USC, con la mayor de todas las deudas, aún más. Por eso no desprecia ninguna medida de ahorro, por insignificante que pueda parecer en unas cuentas anuales de 229 millones de euros, 112 más que las del Concello de Santiago y sus empresas municipales.

El rectorado renuncia a tres nuevos edificios de investigación en Lugo, que costarían unos 15 millones de euros, y entre las medidas de ahorro energético, cambiará las calderas de Veterinaria y de Empresas en Lugo, con una factura anual de combustible que supera los 200.000 euros. Pero a una escala más doméstica, también se propone sensibilizar a la comunidad universitaria para "limitar o emprego de radiadores eléctricos", con los que personal trata de caldear espacios en los que la calefacción central se queda escasa, o lograr que se apaguen todas las luces y los equipos informáticos fuera del horario de uso.

Se procederá además al cierre temporal de centros y bibliotecas durante los periodos no lectivos, salvo las bibliotecas Concepción Arenal y de Económicas en Santiago y la Intercentros en Lugo. La piscina también permanecerá cerrada temporalmente durante las vacaciones del alumnado y la apertura de las residencias en estos periodos se ajustará a la demanda.

Este tipo de medidas permitirá ahorrar miles de euros en gas y electricidad. Solo en Económicas, la factura de la luz semanal es de 4.100 euros y en Xeografía e Historia, de 2.100, según los ejemplos citados en el propio plan de ajuste.

Reducir el consumo de papel es otro de los objetivos. Se le pide al personal que se acostumbre a imprimir menos, y el rectorado predicará con el ejemplo: la memoria de responsabilidad social corporativa limitará su edición en papel y las encuestas se realizarán vía on line.

El Correo Gallego, 21/03/11

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