Galicia: 'Campaña' en la USC para reducir alumnado y frenar la saturación

Galicia: 'Campaña' en la USC para reducir alumnado y frenar la saturación
Dereito y Económicas de la USC quieren reducir la entrada de alumnos para evitar la saturación
Filoloxía pide cupos para todos sus títulos, hasta ahora de libre acceso

La adaptación a Bolonia supuso en los dos últimos cursos un incremento notable de las carreras con límite de plazas y la reducción de cupos en muchas de las que ya los tenían. Y un año después de la plena conversión de los estudios al Espacio Europeo de Educación Superior, el acceso a varias titulaciones de la Universidade de Santiago de Compostela con alta demanda puede endurecerse un poco más. Si el rectorado asume las propuestas de sus facultades, Administración e Dirección de Empresas (ADE) reducirá un 20% su oferta actual en primer curso; Dereito, un 25%, y Filoloxía establecerá límites de entrada en todos sus carreras, que históricamente han sido de libre acceso.

ADE se convirtió en grado en la USC en 2009, una transformación que se acompañó del establecimiento de números clausus. Se fijaron en 300 alumnos y un año después, en el curso en marcha, se redujeron a 250 para evitar una posible saturación por el tránsito de parte del alumnado de la licenciatura al nuevo modelo de grado.

FALTA DE ESPACIO. Pero este ajuste, a juicio de la facultad, aún no es suficiente, así que planteará al consello de goberno de la USC otro más, hasta quedarse en 200 plazas. Si prospera su reclamación, en dos años su acceso se habrá limitado un 33%.

"Non temos capacidade para atender máis alumnado, fáltanos tanto profesorado como espazo físico", justifica la decana de la Facultade de Ciencias Económicas e Empresariais, María Emilia Vázquez Rozas. Con todo, el centro plantea dotar de 25 plazas más al grado de Economía, hasta llegar a las 150, para compensar en parte los recortes de ADE.

El decano de Dereito, Luis Míguez Macho, expone los mismos argumentos en la defensa del criterio de su facultad de ofertar el curso que viene 60 plazas menos en primero, y quedarse en 180. "No tenemos suficiente profesorado para atender al alumnado de grado en las debidas condiciones, y con la crisis no es posible aumentar la plantilla".

Aunque en teoría el cupo de Dereito es de 240 alumnos, tiene unos 340 matriculados en primero. La Comisión Interuniversitaria de Galicia (CIUG) determinó que debía admitir a 21 estudiantes por encima de su límite oficial -tanto por casos de empate en la nota de corte como para cubrir posibles bajas- y a estos hay que añadir los 90 que se han pasado de la licenciatura al grado. El año que viene habrá que contar también con los repetidores, así que si el acceso no se limita, la situación puede ser "insostenible", advierte Míguez Macho.

MAXISTERIO. En Ciencias da Educación hay también una "opinión moi maioritaria" de que se debería seguir "axustando á baixa" la oferta de Maxisterio, explica su decano, Lois Ferradás, aunque por ahora la facultad no pedirá más cambios para no desatender la alta demanda de estos estudios. La oferta ya se redujo de 320 a 220 plazas en el campus de Santiago este curso, el primero adaptado a Bolonia, una reforma con la que Maxisterio ha pasado a durar cuatro años, uno más que previamente.

"En cuestión de espazo estamos moi xustiños, e a maioría das áreas docentes están no límite [de carga oficial] ou mesmo sobrepasadas. Temos docencia de mañá e de tarde todos os días da semana, de luns a venres", detalla Ferradás. En el encaje de bolillos necesario para poder impartir toda la docencia obligatoria con el profesorado del que dispone, el centro ha eliminado algunas optativas de los planes de estudios a extinguir.

EL DOBLE DE ALUMNOS EN INGLÉS. Filoloxía, por su parte, pedirá límite de plazas para todos sus grados, un mecanismo insólito en este centro, que solo se aplicó en los años 90 -el momento de mayor masificación universitaria- en las filologías inglesa y alemana. Tras toda una década en la que la gran preocupación fueron las aulas semivacías, esta facultad ha recobrado tirón con la adaptación a Bolonia, y de manera especial en el grado de inglés, que suma 190 nuevos matriculados en primero, más del doble que solo doce meses antes.

"Foi un incremento espectacular, e non queremos correr o risco de desbordamento", justifica el decano, Ernesto González Seoane. La junta de facultad propone ofrecer 100 plazas en inglés, 75 en el grado de lenguas modernas, 50 en los de gallego y español y 25 en el de clásicas.

Salvo en el caso de inglés, los límites se ajustarían a la demanda actual, pero el centro prefiere generalizar los cupos porque todos sus grados comparten buena parte de las materias de primero, y para evitar el goteo constante de matrículas hasta bien avanzado el curso que se produce en las carreras sin restricciones de acceso. "Este curso, a matrícula medraba día a día e tiñamos que improvisar sobre a marcha novos grupos", comenta.

MEDICINA, UN CASO ESPECIAL. Pero la reducción más drástica que se reclama es la de Medicina. En solo seis años, la facultad ha incrementado más de un 60% su oferta, hasta llegar a las 400 plazas, obligando a extender la descentralización de la docencia clínica a los hospitales de A Coruña y de Vigo. En este caso, la decisión está en manos de la Xunta, que cree necesario incluso aumentar el cupo hasta 500 para atender las futuras necesidades de médicos. El decano, Juan Gestal, advierte, sin embargo, del riesgo de generar futuras bolsas de parados y propone dar entrada a solo 250 estudiantes cada curso.

Mª Emilia Vázquez Decana de Económicas
"Non temos capacidade para atender máis alumnado, fáltanos tanto profesorado como espazo físico"

Lois Ferradás Decano de Ciencias da Educación
"En Maxisterio temos docencia de mañá e tarde todos os días, e nos plans vellos eliminamos algunhas optativas"

Ernesto Glez. Seoane Decano de Filoloxía
"Este curso a matrícula medraba día a día e tiñamos que improvisar sobre a marcha novos grupos"

El Correo Gallego, 25/04/11