ASCUN: Declaración de Bogotá

ASCUN: Declaración de Bogotá

El CXI Consejo Nacional de Rectores de la Asociación Colombiana de Universidades – ASCUN, reunido en la Universidad Pedagógica Nacional el 24 y 25 de junio de 2004,

CONSIDERANDO:

1. Que el Gobierno Nacional ha decidido iniciar el proceso de negociación de un Tratado de Libre Comercio (TLC) con los Estados Unidos de América.

2. Que Colombia puede beneficiarse en diferentes sectores de su economía, a través de un TLC con Estados Unidos, como resultado de una negociación exitosa, la cual solamente se logrará en la medida en que se tenga claridad suficiente sobre las oportunidades y amenazas para cada sector, así como sobre los objetivos estratégicos que defina el país y los sacrificios que esté dispuesto a hacer para alcanzarlos.

3. Que Colombia suscribió el Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios – GATS y en cumplimiento de este Acuerdo se aplica el trato de la nación más favorecida (NMF) a todos los servicios, excepto en el caso de las exenciones temporales inicialmente establecidas. Según definición textual de la Organización Mundial del Comercio – OMC, “el Trato de la Nación Más Favorecida significa dispensar igual trato a todos los interlocutores comerciales, sobre la base del principio de no discriminación. En virtud del GATS, si un país permite la competencia extranjera en un sector deberán darse iguales oportunidades en ese sector a los proveedores de servicios de todos los demás miembros de la OMC”.

4. Que la educación ha sido incluida por la Organización Mundial del Comercio, a través del GATS, como uno de los servicios que pueden ser negociados en los tratados de libre comercio de carácter bilateral o multilateral.

5. Que considerar la educación como una “mercancía” y someterla a las reglas del comercio internacional es desnaturalizar sus fundamentos y su función en la sociedad.

6. Que en el sector servicios, específicamente en el de Educación Superior, no tenemos conocimiento de ningún estudio técnico válido que identifique la estrategia de negociación que debe seguir el país, sobre la base del trabajo conjunto por parte de los actores principales y fundamentados en la identificación concreta de oportunidades y amenazas.

7. Que la educación es fundamento de la cultura de las naciones, contribuye a formarla y es patrimonio insoslayable de los países, como base constitutiva de su nacionalidad.

8. Que la comunidad académica mundial ha levantado su voz de protesta y prevenido sobre los peligros del Acuerdo General de Comercialización de Servicios Educativos en múltiples pronunciamientos, entre ellos, el de la Association of Universities and Colleges of Canada - AUCC; el American Council on Education - ACE de Estados Unidos; la European University Association - AEU; el Council for Higher Education Accreditation - CHEA; el Consejo Universitario Iberoamericano – CUIB; la III Reunión Cumbre de Universidades Públicas Ibero-americanas; la Asociación Brasilera de Rectores de Universidades Públicas Estatales y Municipales - ABREUM; la Asociación Nacional de Dirigentes de Instituciones Federales de Enseñanza Superior – ANDIFES del Brasil; el Instituto Latinoamericano de Educación de Desarrollo - ILADES; la Asociación de Universidades Africanas y la Unión de Universidades de América Latina - UDUAL.

DECLARA:

1. Ratificar los principios fundamentales de la UNESCO, en especial el de considerar la educación como un bien común y el conocimiento como un patrimonio universal y que por lo tanto, deben responder ante todo a los respectivos intereses nacionales.

2. Resaltar que las reglas del libre comercio internacional no tienen en cuenta las tradiciones culturales y autóctonas de los países, y que la educación, como un proceso por el cual pasa la asimilación cultural, es un vehículo insustituible para el desarrollo de las naciones y no puede ser considerada como una simple mercancía.

3. Destacar que las negociaciones, por efecto de los “compromisos específicos” que se generen, pueden comprometer seriamente los esfuerzos nacionales para financiar, mejorar y desarrollar un sistema nacional propio de universidad y de educación superior.

4. Reafirmar el compromiso de las instituciones afiliadas a la Asociación Colombiana de Universidades - ASCUN con el desarrollo de una Educación Superior de calidad, con una cobertura suficiente para atender la demanda social, en una forma acorde con las necesidades de nuestro país y con la certeza, fundamentada en cifras, de que existe suficiente y amplia oferta nacional sub-utilizada, al carecer de financiación adecuada.

5. Solicitar al Gobierno Nacional que se inicien de manera prioritaria e inmediata, en conjunto con los actores responsables, los estudios que sean necesarios para identificar las oportunidades y amenazas que para la educación superior colombiana puede significar la negociación del Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos. El Gobierno Nacional no debe comprometer posiciones concretas que puedan generar daño irreparable a la educación superior colombiana.

6. Hacer un llamado a las universidades para que sean constructoras de nuevos espacios académicos de reflexión en defensa del conocimiento, la cultura y la identidad nacional, y promotoras de un amplio debate acerca de los actuales desafíos globales.

7. Expresar su voluntad de promover verdaderos procesos de internacionalización, para crear relaciones de cooperación interinstitucional, que sirvan de manera equitativa a los más altos intereses de desarrollo académico e investigativo, con fundamento en la solidaridad, de compartir el saber con generosidad y de propiciar el desarrollo de la democracia y de la paz en un ámbito de justicia social.  

8. Aceptar la invitación del Gobierno Nacional a conformar comisiones de investigación y estudio que permitan conocer a profundidad las implicaciones que tienen para la educación superior la firma de tratados y aportar su conocimiento. El hecho de que reclamemos que la educación no puede convertirse en mercancía no tiene por qué excluir a la universidad de la negociación. Muy por el contrario, en una negociación como la presente, el significado de la universidad no se limita a lo puramente educativo y rebasa el concepto de educación superior. La tarea de la universidad no se limita a impartir docencia y otorgar títulos profesionales, sino que, cada vez más, dedica esfuerzos a la investigación científica y tecnológica; es decir, a la producción y apropiación de conocimientos de innegable valor estratégico en una negociación comercial.

9. Insistir en la importancia que tiene la ciencia y la tecnología en una negociación internacional. En realidad, en Colombia, dada la abrumadora participación de la universidad en nuestro grado de avance científico y tecnológico, no habría otra institución que pudiera equiparársele en el conocimiento y valoración de nuestros recursos naturales, de nuestro medio ambiente, de las claves de nuestro desarrollo, de nuestras fortalezas y debilidades comparativas. ¿Puede discutirse el mercado de genes sin acudir a los genetistas? ¿La propiedad intelectual, sin contar con los que saben de las materias que se reclaman como propiedad intelectual? En una época en que se ha tendido un vínculo entre saber y patentar, la institución debida a la adquisición y producción de ese saber tiene razones para esperar una consideración especial; no sólo por interés propio, por las inversiones que hace y que ya ha hecho en ese campo, sino por su responsabilidad con el país, con su gobierno, con sus empresas, con sus gentes, con la preservación de sus riquezas naturales, ambientales y culturales, según lo ordena la Constitución Política de Colombia. Bogotá, D.C., julio de 2004

(Fdo) PEDRO VICENTE OBANDO O.
Presidente 

(Fdo) HANS-PETER KNUDSEN Q.
Vice-Presidente

(Fdo) CARLOS HERNANDO FORERO R.
Secretario