Neoliberalismo

Naomi Klein: Un año después de la publicación de “La doctrina del shock”

Naomi KleinNaomi Klein: Un año después de la publicación de “La doctrina del shock”
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

Hace exactamente un año, salí a una gira promocional para mi libro “La doctrina del shock”. Planeábamos que duraría tres meses, bastante tiempo según los estándares editoriales. Doce meses después, todavía continúa. Pero no es una gira promocional cualquiera. Por todas partes donde he ido – de Calgary, Alberta a Cochabamba, Bolivia – he escuchado más historias sobre como han utilizado las estrategias del shock para imponer políticas indeseables favorables a las corporaciones. También he participado en estimulantes debates y discusiones sobre como las crisis actuales – petróleo, alimentos, mercados financieros, mal tiempo – puede ser transformadas en oportunidades para el cambio progresista.

Y ha habido otro tipo de reacciones. “La doctrina del shock” es un ataque directo contra intelectuales e instituciones que han diseminado la ideología corporativa por el mundo. Al escribir el libro, estaba segura de que sería atacada. Sin embargo, durante ocho meses después de la publicación, hubo un silencio escalofriante de los ideólogos del “libre mercado.” Claro que aparecieron unas pocas reseñas desdeñosas en la prensa económica. Pero ni una palabra de los think-tanks de Washington que menciono en el libro. Nada del departamento de economía de la Universidad de Chicago. Incluso la revista The Economist, que solía atacarme jubilosamente y con gran regularidad, nunca mencionó el libro impreso. Una productora de televisión estadounidense, que estaba tratando de encontrar un oponente para que debatiera conmigo en vivo, me confesó que nunca había sido rechazada con tanta consecuencia. “Parecen pensar que si la ignoran, usted desaparecerá.”

Bueno, el silencio de la derecha ha sido ciertamente roto. En los últimos meses, han aparecido varios artículos e informes que pretenden desacreditar mi tesis. Los más destacados son: un “documento introductorio” publicado por The Cato Institute, ampliado a todo un libro en sueco (¡), y un largo ensayo en The New Republic por el editor sénior Jonathan Chait.

Larry Hanley: Academic capitalism in the new university

Larry Hanley: Academic capitalism in the new university
Radical Teacher,  Summer, 2005

In this essay I will present an overview of ongoing changes within and pressures upon U.S. higher education, as filtered through its familiar hierarchy of colleges and universities.

What do I mean by "academic capitalism"? I borrow the term from the work of Sheila Slaughter and Gary Rhoades. Slaughter defines academic capitalism as "institutional and professional market or market-like efforts to secure external moneys" (Academic Capitalism 8). She and Rhoades have recently broadened and sharpened this definition to point to a "knowledge/ learning/consumption regime" shaped by higher education institutions' efforts to "generate revenue from their core educational, research, and service functions, ranging from the production of knowledge created by faculty to the faculty's curriculum and instruction" (Rhoades and Slaughter, "Academic Capitalism" 37). As the boundaries between university and market become increasingly permeable, universities act more and more like profit-seeking organizations in a knowledge market. Thus, to bend Rhoades and Slaughter a bit further, academic capitalism, while driven by the demands to generate revenue, also describes the increasing authority of market-like practices, roles, and ideologies within the academy. This is of course a particular incarnation of the more general dynamic of neo-liberalization.

Like other instances, academic capitalism depends first on a material and ideological restructuring of the "public" and the "private." Indeed, over the past decade, federal and state politicians have essentially rewritten the historic compact forged between the public, higher education, and the state. Last year, for instance, state appropriations for higher education declined by 2 %. These decreases in direct state support to public higher education were even greater for the nation's "megastates," states which account for the bulk of higher ed enrollments. Last year, the California state budget for higher education shrank by 5.9 %; New York State allocated 4.5 % less money for higher education; Michigan lost 3.3 %, and Pennsylvania 3.2 %. This decline belongs to a longer, secular trend of declining state support. In 1980, public higher education garnered 44 % of its operating budget from state governments; in 2002, only 32 %. Once, public colleges and universities were state-supported; today they are state-assisted. Indeed, this trend may mark the end of the "state period" in American higher education.

Frei Betto: Neoliberalismo y cultura

Frei Betto: Neoliberalismo y cultura

El neoliberalismo no sólo intenta destruir las instancias comunitarias creadas por la modernidad, como la familia, el sindicato, los movimientos sociales y el Estado democrático. Su proyecto de atomización de la sociedad reduce a la persona a la condición de individuo desconectado de la coyuntura sociopolíticoeconómica en la cual se inserta, y lo considera como mero consumidor. También se extiende, por tanto, a la esfera cultural.

Uno de los avances de la modernidad fue, con la llegada de la democracia, reconocer a la persona como sujeto político. Éste pasó a tener, además de deberes, derechos. Dotado de conciencia crítica, se libró de la condición de siervo ciego y dócil a las órdenes de su señor, consciente de que autoridad no es sinónimo de verdad, ni poder sinónimo de razón.

Ahora se busca quitarle a la persona su condición de sujeto. El prototipo de ciudadano liberal es el que se abstiene de cualquier pensamiento crítico y, sobre todo, de participar en instancias comunitarias. Y a esa cultura de abstención voluntaria contribuye de modo especial la televisión.

Ignacio Ramonet: El mercado contra el Estado

Ignacio RamonetIgnacio Ramonet: El mercado contra el Estado
Informe sobre la Globalización, Le Monde Diplomatique- Agosto 2007 nº4

¿Qué es la globalización? Es el principal enfrentamiento de nuestros días: el del mercado contra el Estado, el del sector privado contra los servicios públicos, el del individuo contra la colectividad, el del egoísmo contra la solidaridad.

Por todos los medios, el mercado intenta aumentar su campo de intervención en detrimento del Estado. A esto se debe que las privatizaciones se multipliquen en muchos lugares del mundo. De hecho, éstas no son sino transferencias al sector privado de fragmentos (empresas, servicios) del patrimonio público. Lo que antes era gratuito (o barato) y estaba a disposición de todos los ciudadanos de manera igualitaria, ha pasado así a ser de pago o más caro. Esta gran regresión social ha afectado principalmente a las clases más modestas. Porque los servicios públicos son el patrimonio de aquellos que carecen de él.

La globalización también es, mediante el mecanismo de los intercambios comerciales, la interdependencia cada vez más estrecha entre las economías de numerosos países. Los flujos de las exportaciones e importaciones aumenta con regularidad. Pero la globalización de los intercambios afecta fundamentalmente al sector financiero, dado que la libertad de flujos de capital es absoluta. Lo que hace que este sector domine, de lejos, la esfera económica.

Ignacio Ramonet: “No hay ‘plan B’ frente a esta globalización”

Ignacio Ramonet: “No hay ‘plan B’ frente a esta globalización”
El intelectual alerta contra un fin precipitado de la globalización, que sería perjudicial para la economía

Durante 18 años fue la cabeza de Le Monde Diplomatique, la publicación internacional de referencia para los intelectuales de izquierda. Ignacio Ramonet (Redondela, Pontevedra,1943) dejó el puesto en marzo pero sigue en la trinchera crítica. Uno de los máximos detractores de la mundialización, propone un cambio paulatino del proceso. Ha comisariado la exposición Globalización y Fracturas en La Casa Encendida de Madrid hasta el 14 de septiembre. Accesible pero serio, conserva su imagen de profesor al responder.

- ¿Por qué considera tan negativa la globalización?

- Ha dado una importancia excesiva al sector financiero, éste se ha vuelto irrefrenable y ahora dirige la economía. Ya no tiene que ver con el mundo real y ha llevado al sistema mundial al borde de una crisis.

- ¿Qué consecuencias tiene?

- Parón en la construcción, aumento del paro, subida de precios, caída del dólar... Todo tiene que ver con esta desconexión del mundo real. La gente puede pensar '¿Qué tengo yo que ver con las hipotecas de alto riesgo americanas?' Pero si en el mercado todo está más caro y el banco ya no da créditos es por la globalización, que une las economías del mundo.

- ¿Y hacia dónde vamos?

- Hay quien cree que la salida es el proteccionismo, y poner trabas a los productos de fuera. Pero produce tensiones. Es una decisión de emergencia y no se ha pensado en las consecuencias a escala internacional. Puede producir un terremoto económico.

- ¿Estamos a las puertas del fin de la globalización?

- No es seguro porque puede que ese proteccionismo se combine con elementos propios de la globalización como el Mercosur o la UE. Pero si la globalización se detiene ahora, ¿qué va a pasar con el desarrollo del mercado chino? ¿A quién le venderemos nosotros? Si se frena de repente, no hay recambio. Los gobiernos no tienen plan B, nadie lo tiene. El plan B es el proteccionismo y no sirve.

Pablo González Casanova: El capitalismo organizado: Entre el orden y el caos

Pablo González Casanova: El capitalismo organizado: Entre el orden y el caos

A Imanuel Wallernstein

Predicción y construcción de futuros

Por lo general cuando pensamos en el futuro extrapolamos lo que estamos viviendo. A veces consideramos tendencias más sofisticadas que incluyen a los ciclos de distintas dimensiones. En ellos colocamos variables económicas, militares, sociales y políticas. Vaticinamos disminución o aumento en el PIB, en las guerras, los suicidios y los crímenes, o fenómenos de crisis y de auge. Llegamos incluso a pensar en términos del fin del sistema o de su continuidad asegurada.

Conforme cambiamos de perspectiva pasamos de pensar en el futuro inmediato y en los próximos años como algo ligado a nuestra propia vida o a la de nuestros hijos y nietos, a pensar en términos de décadas y de los primeros treinta, cincuenta o cien años que vienen. En todos esos casos podemos fijarnos en lo que debemos hacer como individuos o colectividades para alcanzar ciertos objetivos vitales en el futuro previsto, o quedarnos como observadores y comentaristas esperando que los hechos se desarrollen de manera más o menos fatal o predeterminada.

A la toma de una posición pasiva contribuyen grandes tradiciones religiosas e ideológicas, algunas muy recientes, como el estructuralismo en que desaparece el sujeto. Esa posición sin sujeto, sin actor, es la menos indicada para comprender un futuro en que los fenómenos de construcción son tan importantes como quien los construye. Hoy, más que nunca en toda la historia del hombre, la construcción de “futuros conservadores” y “alternativos”, a través de la estructuración y el enfrentamiento de actores y de planes, de sistemas y de escenarios, constituye la esencia de la comprehensión del cambio. Parodiando a Wallernstein podríamos decir que “la salida dependerá de los detalles de la lucha organizada actual”. [1]

Internacional de la Educación: Análisis del informe del Banco Mundial "Calidad de la educación y crecimiento económico"

Internacional de la Educación: Análisis del informe del Banco Mundial "Calidad de la educación y crecimiento económico"

El Banco Mundial (BM) ha sacado recientemente un nuevo informe sobre Calidad de la Educación y Crecimiento Económico. El estudio fue presentado por el economista y vicepresidente para el Desarrollo Humano del BM, el 23 de junio de 2008 en Bruselas. Si bien el estudio reconoce la importancia de la calidad educacional y el papel que desempeñan los profesores para lograr una educación de calidad, algunas de las cuestiones que plantea pueden poner en peligro la esencia misma de una educación de calidad. Por ejemplo, el estudio aboga por una enseñanza de aptitudes cognitivas, ignorando la importancia de otros conocimientos esenciales para la vida. Si bien no hay duda de que las competencias cognitivas son importantes, el reducir la educación a la inculcación de aptitudes cognitivas, haciendo caso omiso de otras aptitudes esenciales para la vida, socava el papel crucial que desempeña la educación al contribuir en el desarrollo de un ser global. El desarrollo de aptitudes esenciales para la vida, tales como las artísticas, sociales, incluida la ciudadanía responsable, es igualmente importante y pertinente, tanto para el individuo como para nuestro mundo. Además, el estudio fomenta los exámenes, la competencia, la creación de escuelas privadas y el pago de primas de acuerdo a méritos para directores de escuela y profesores. Lo que sobresale de este informe y otros estudios realizados recientemente por el Banco Mundial, es la importancia que se atribuye a la competencia, los exámenes y el pago de primas para profesores y directores de escuela de acuerdo al rendimiento. Por lo tanto, la IE y los sindicatos de profesores tienen un gran desafío para responder adecuada y colectivamente a estas tendencias. La IE ha realizado un análisis del informe, presentado a continuación.

Pablo González Casanova: ¿A dónde vamos?

Pablo González Casanova: ¿A dónde vamos?

Un poco de historia de la actualidad se hace necesaria. La grave situación del país implica detenerse a pensar en medio de la batalla por el petróleo... En la época de Díaz Ordaz ya empezaron las políticas financieras neoliberales. Sus primeras víctimas fueron los profesionistas y las universidades. Recuérdese el movimiento médico del 66, y el movimiento estudiantil del 68. Una de sus causas fue la falta creciente de recursos para fines sociales; otra, la crisis del autoritarismo generalizado que escondía tanta hipocresía y violencia. Los movimientos tuvieron también como origen el nuevo planteamiento de una sociedad mejor, frente a las corrientes cada vez más deterioradas del nacionalismo revolucionario, de la socialdemocracia acomodaticia y del socialismo burocrático y sus conocimientos oficiales.

Las políticas neoliberales continuaron avanzando. Los obstáculos que enfrentaron fueron efímeros y poco consistentes. De 1970 a 1976 se inició un endeudamiento externo creciente que llevaría a la nueva dependencia del Estado. De 1976 a 1982 aumentaron los ataques de las grandes empresas a los funcionarios públicos calificados de populistas, en quienes destacaron sus contradicciones. La frivolidad del discurso oficial se hizo evidente en ese sexenio y la nacionalización de la banca sólo echó fuego a la hoguera.

La cólera de los afectados en sus grandes intereses, lejos de amainar, se hizo terminante. Si hasta entonces el gobierno se veía obligado a obedecer el perfil que los empresarios le trazaban para la designación del secretario de Hacienda, desde 1982 los tomó muy en cuenta para la elección de un candidato a la Presidencia de la República “políticamente correcto” que reiniciara el proceso de privatización de la nación entera, empezando por devolver la banca a sus antiguos propietarios. Éstos, a poco de comprarla, la vendieron a los grandes bancos de Estados Unidos y Europa.

Fernando Scornik Gerstein: La ‘Tercera Vía’: el final de una estafa

Fernando Scornik Gerstein: La ‘Tercera Vía’: el final de una estafa
Fernando Scornik Gerstein es abogado, de la International Union for Land Taxation and Free Trade y miembro del grupo de Fulham en el Reino Unido 

La popularidad del primer ministro británico se encuentra en caída libre: según recientes encuestas, el 78% de los ciudadanos cree que Gordon Brown está haciéndolo muy mal y el 59% cree que debería renunciar antes de las próximas elecciones generales. Según una reciente encuesta del Sunday Times, el apoyo a los tories es del 45% y solo del 25% para Brown. Si se celebraran elecciones ahora, los conservadores obtendrían 400 escaños, con una ventaja de 150 sobre todos los demás partidos.

¿Es Gordon Brown el único responsable de esta debacle? ¡Por supuesto que no! El primer ministro es la víctima propiciatoria –aunque no exenta de culpa, porque el participó– de esa gran estafa ideológica y práctica que fue la “tercera vía” anunciada por Tony Blair a bombo y platillo hace 10 años y que encandiló a tantos socialdemócratas europeos.

Veamos cuál es la herencia que ha dejado Tony Blair, según nos la resume el economista británico Fred Harrison, del grupo de Fulham. Para Blair, la tercera vía estaba destinada a revertir las injusticias en el Reino Unido, y uno de sus principales objetivos era mejorar las condiciones de vida de los niños. Sin embargo, cuando Blair dejó Downing Street después de 10 años, la posibilidad de los niños pobres de mejorar su situación era la misma que hace 40 años.

Eric A. Hanushek and Ludger Wößmann: Education Quality and Economic Growth (PDF)

Eric A. Hanushek and Ludger Wößmann: Education Quality and Economic Growth (PDF)
World Bank, July 2007

Access to education is one of the highest priorities on the development agenda. High-profile international commitment to progress—such as the second Millennium Development Goal of achieving universal primary education—has helped galvanize policy-makers into action. Significant results have already been achieved in school enrollment. Yet care must be taken that the need for simple, measurable goals does not lead to ignoring the fact that it ultimately is the degree to which schooling fosters cognitive skills and facilitates the acquisition of professional skills that matters for development.

As shown in this report, differences in learning achievements matter more in explaining cross-country differences in productivity growth than differences in the average number of years of schooling or in enrollment rates. A development-effective educational strategy should thus focus not only on sending more children to school, as the second Millennium Development Goal is often interpreted, but also on maintaining or enhancing the quality of schooling.
The task at hand is imposing. As shown by the PISA survey, disparities in secondary education between developing countries and OECD countries are even larger when one considers not only access but also learning achievements. Things are not much better at the primary level. In recent surveys in Ghana and Zambia, it turned out that fewer than 60 percent of young women who complete six years of primary school could read a sentence in their own language.

Tom Kucharz: La OMC no es la solución, sino el problema

Tom Kucharz: La OMC no es la solución, sino el problema

Ha sido una muy buena noticia el fracaso de la última reunión –excluyente, antidemocrática e ilegítima– de la Organización Mundial de Comercio (OMC). El movimiento antiglobalización aplaude que se haya impedido, por el momento, una nueva liberalización del comercio mundial.

Después de siete años de fallidos intentos de concluir la Ronda de Doha de negociaciones comerciales en la OMC, es evidente que la mayoría de los 153 estados miembros ya no se subordinan a una política de “libre” comercio que sólo favorece a los intereses corporativos del Norte. La Unión Europea y Estados Unidos querían lograr un “aumento sustancial” en el acceso a los mercados mundiales de bienes y servicios, consolidando así su dominio y control en los mercados internacionales de comercio e inversión.

La mal llamada Ronda del Desarrollo no tiene como objetivo “aliviar la pobreza”. De los ingresos mundiales (96.000 millones de dólares) del Programa de Doha previstos para 2015, sólo 16.000 –menos de un centavo de dólar al día por persona– llegarían al mundo en desarrollo (el 50% iría a tan sólo ocho países; Brasil acapararía el 23%). Sin embargo, los costos por abrir todavía más sus mercados superan con mucho las “ganancias”. En lo referente a los bienes industriales, las pérdidas de aranceles para los países en desarrollo –que muchos necesitan para sus presupuestos de salud y educación–, podrían ser de 63.000 millones de dólares. Esta ruina no incluye la potencial pérdida de millones de puestos de trabajo debido a la reducción de aranceles, la protección y apoyo gubernamentales a sectores sensibles y las necesidades básicas. La Confederación Sindical de Trabajadores/as de las Américas denunció que no existen procesos de evaluación sobre el impacto que pudiese tener la Ronda de Doha en cuanto a la pérdida de espacio para el manejo de políticas públicas, mayores niveles de desempleo, precarización y pobreza. Estas frías cifras tampoco reflejan la catástrofe humana que acompaña la menguante capacidad adquisitiva por el aumento de los precios de los alimentos y del petróleo ni los costes añadidos por los impactos del cambio climático.

Eduardo González Viaña: En USA dan receta para ser un buen pobre

Eduardo González ViañaEduardo González Viaña: En USA dan receta para ser un buen pobre
Eduardo González Viaña, desde Oregón.EEUU

Las ardillas del Central Park ya huelen el peligro. En cualquier momento, los pobres de Nueva York comenzarán a perseguirlas y a prepararlas a la brasa.

No sería raro que eso ocurra. Con la recesión a las puertas, las heridas lacerantes de la crisis hipotecaria, los embargos de miles de viviendas, los despidos repentinos, el alza del precio de los alimentos y el incremento cotidiano de los precios del combustible, en Estados Unidos ya se sabe cómo es la cara de la miseria.

Según el Buró del Censo norteamericano, el año pasado el número de pobres se acercaba a los cuarenta millones de personas. Muchas de ellas supervivían hacinadas en los violentos ghettos y en las zonas más infames de las grandes ciudades. ¿Cuántas serán ahora? ¿Y cuántas más la próxima semana?

En esas circunstancias, los periódicos publican una serie de “tips” para mitigar la crisis. Entre ellos se incluyen limitar los viajes al supermercado, comprar alimentos con cupones de descuento, comer en casa, cortar el césped sin recurrir al jardinero, evitar la visita al manicurista, usar el trasporte público o compartir el auto (carpool), telefonear con tarjetas de prepago o a través del Internet y desconectar la electricidad (menos la del refrigerador) al salir de casa.

Después de la felicidad, viene la pena

He pasado aquí toda la década de los Noventa. Nunca antes de ese tiempo, había vivido yo en una nación donde jamás se hablara de crisis económica ni donde se experimentara una sensación de prosperidad ininterrumpida. Sin embargo, esos mismos incrementos de la productividad se prestaron para hacer que volara la burbuja de la especulación y del fraude empresarial… El resultado lo vemos ahora.

Mª Teresa Fernández de la Vega: Socialismo y nueva ciudadanía

Mª Teresa Fernández de la Vega: Socialismo y nueva ciudadanía

El debate de los socialistas valencianos a las puertas de su congreso es una buena ocasión para recuperar la intervención de la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega en los Cursos de verano de El Escorial, en julio de 2004

El nuevo socialismo. Una de las señas de identidad de cualquier Gobierno de izquierdas es que no se da por satisfecho con una mera gestión eficaz de la cosa pública. Para serlo de verdad ha de saber vincular dicha gestión a los valores de sus propias convicciones ideológicas, a determinados “principios regulativos” dentro de los cuales enmarcar toda la acción política. Entre éstos están, como no, los principios de la solidaridad y la igualdad, que siempre han distinguido a los socialistas. Valores que enseguida se fusionaron a una concepción progresista de la libertad y la democracia. La proximidad de los poderes públicos a la ciudadanía y la construcción de una sociedad más igualitaria siguen siendo nuestra prioridad y así habrá de ser también en el futuro. El problema que se plantea -y que supongo que constituirá uno de los elementos de reflexión en este seminario-, consiste en ver hasta qué punto pueden realizarse estos principios bajo las difíciles condiciones de una sociedad en plena transformación como la que estamos viviendo en la actualidad. Los principios están claros, no así los medios para llevarlos a efecto.

Pablo Dávalos: Los Acuerdos de Libre Comercio y la privatización de la soberanía política

Pablo Dávalos: Los Acuerdos de Libre Comercio y la privatización de la soberanía política
Pablo Dávalos es economista y profesor universitario ecuatoriano

La última reunión de la Ronda de Doha de la Organización Mundial de Comercio, OMC, efectuada a fines de julio de los presentes, y cuyo objetivo era el de conseguir un nuevo acuerdo de comercio global pendiente desde 2001, finalmente se estancó por la negativa recurrente de los países más ricos por revisar la estructura arancelaria de su producción agroindustrial, y demuestra que el discurso del libre comercio, en realidad, es más una cobertura para desarticular las políticas de protección y desarrollo industrial que puedan impulsar los países más pobres, que una realidad de la globalización neoliberal. Empero de ello, hay una soterrada disputa que no emerge de manera explícita en las reuniones multilaterales sobre el libre comercio, pero que forma parte de la agenda de los centros de poder que están detrás de la OMC, esta discusión hace referencia al formato político que deben asumir los Estados-nación, en el momento de la globalización neoliberal.

Más allá de los debates sobre los aranceles, la protección a la producción agroindustrial a través de los subsidios que mantienen los EEUU y la Unión Europea, el cronograma para la liberalización comercial, etc., existe una subterránea disputa que atañe a la transformación del Estado y del concepto de soberanía estatal. Los acuerdos de libre comercio, propugnados por la OMC, se están convirtiendo en un formato jurídico de contractualidad trans e inter-nacional. Las cerradas confrontaciones que se suscitan en las negociaciones bilaterales o multilaterales, a propósito de los acuerdos comerciales entre países, dan cuenta de que una vez suscritos estos acuerdos, la legislación interna, incluidos sus marcos Constitucionales, deben transformarse inmediatamente y en función de estos acuerdos de libre comercio.

Comunicado referente al desarrollo de la negociación de servicios en la OMC*

Comunicado referente al desarrollo de la negociación de servicios en la OMC*
Campaña Continental contra el ALCA

A las organizaciones de la sociedad civil abajo firmantes nos preocupa el hecho de que las actuales negociaciones de servicios en la OMC están basadas en un documento que debilita y contradice sustancialmente el derecho previamente acordado de los países en desarrollo de elegir si quieren o no participar en negociaciones que involucren al sector de servicios.

Tememos que en lo que parece ser el último impulso para hacer que la ronda de Doha funcione, los negociadores del AGCS (Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios) se verán obligados a hacer ofertas a cambio de concesiones inequitativas en las áreas de agricultura y el AMNA. Esto también significaría que las negociaciones del AGCS se acelerarían extremadamente en comparación con las negociaciones sobre agricultura y el AMNA, mientras que las demandas de los países ricos pueden tener consecuencias negativas, complejas y costosas en muchos países en desarrollo.

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