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Novas xerais sobre as Universidades

Max Haiven: The Ivory Cage and the Ghosts of Academe: Labor and Struggle in the Edu-Factory

Max Haiven: The Ivory Cage and the Ghosts of Academe: Labor and Struggle in the Edu-Factory

Recognition of the deteriorating state of academic labor in anglophone universities on both sides of the Atlantic is at an all-time high. Thanks to the tireless work of precarious university employees and their representative organizations (from formal trade unions to informal collectives, from lobby groups to activist knowledge-production outfits and blogs), the story of the exploited adjunct, the glut of hopeless doctoral candidates, and the legions of overworked teaching assistants have graced the pages of many fine books and journals and many leading newspapers and periodicals. Indeed, these stories have become a regular feature of publications like the Chronicle of Higher Education and Times Higher Education supplement and increasingly appear on the agenda at large scholarly gatherings, including the Modern Language Association. Even lawmakers are taking notice. Protests are becoming more emphatic and militant. We are amidst a great thaw, where the taboo topic of academic exploitation, once privatized and blamed on "failed" individual scholars, is being rendered unavoidable and recognized as a systemic and pervasive problem. More accurately, the university's most vulnerable academic workers are fighting back against the "externalization" of the crisis of higher education onto their shoulders: the downloading of a systemic and structural crisis onto the lonely, precarious individual.

Truthout, 30/04/2014

CRUE: Lectura de un comunicado conjunto para solicitar el fin de las medidas excepcionales

CRUE: Lectura de un comunicado conjunto para solicitar el fin de las medidas excepcionales

​Los rectores de las universidades españolas han leído, simultáneamente, un comunicado ante los medios de comunicación y la comunidad universitaria, para solicitar el fin de las medidas excepcionales que afectan al estudio, a la actividad docente y a la investigación.

Los Rectores de las Universidades Españolas piden la finalización de las medidas excepcionales que afectan al estudio, a la actividad docente y a la investigación

Se han cumplido dos años de la aprobación del RDL 14/2012, de “medidas urgentes de racionalización del gasto público en el ámbito educativo”, una norma que modificó la Ley Orgánica de Universidades y afectó a aspectos tan sensibles como los precios públicos y la organización de la actividad docente. Las normas presupuestarias posteriores han afectado a los salarios, a los derechos laborales y a las expectativas profesionales de todos los empleados públicos y, por tanto, también a los de las universidades.

Los Reales Decretos sobre becas han cambiado su naturaleza de derecho por la de una ayuda por la que se compite, con requisitos académicos endurecidos que sufren quienes más las necesitan. Asimismo, las ayudas Erasmus han restringido también sus criterios de concesión en los últimos dos años.

En investigación, el menor presupuesto y la secuencia de las convocatorias aplicadas por el Gobierno de España y por algunos gobiernos autonómicos han comportado un elevado recorte efectivo de consecuencias irreparables para muchos grupos de investigación. Este entendimiento de la I+D+i como un gasto y no como una inversión contrasta con la política de los países más avanzados.

Los rectores consideramos especialmente dolorosas y difícilmente justificables, por su mínimo impacto económico, las medidas que afectan a los jóvenes. El incremento de los precios públicos de los grados y, muy por encima de ellos, el de los másteres, afecta a las posibilidades formativas de nuestros jóvenes en un momento especialmente negativo para el empleo. El acceso a la profesión académica se encuentra cerrado para ellos, salvo los resquicios que dejan las insatisfactorias tasas de reposición. Estas cercenan las perspectivas de los profesores universitarios en su carrera académica y minan la motivación para la mejora permanente en docencia e investigación. Las limitaciones normativas han provocado que las plantillas de profesores, investigadores y personal de administración y servicios se hayan llenado de figuras y plazas interinas y precarias, algunas recurridas por el propio Gobierno, que resultan inadecuadas para la función universitaria, docente, investigadora y de gestión.

Las medidas, según decía el RD 14/2012, eran excepcionales y se justificaron por la coyuntura económica del momento. Ante las afirmaciones de una perspectiva de mejoría económica en España, pedimos la supresión de las que vayan más allá de un ahorro racional y una gestión eficiente y austera, en el marco de los criterios presupuestarios que se fijen.

Los precios públicos de matrícula en las universidades deben ser accesibles y razonables en todos los niveles formativos. Debe recuperarse el sentido de las becas y ayudas como garantes de la equidad. Debe volver la autonomía de gestión de la actividad docente e investigadora de las universidades. Debe ser posible que éstas configuren ordenadamente sus plantillas, con fórmulas de renovación y promoción ajustadas a su realidad y a su planificación estratégica. Debe retomarse el apoyo a la investigación y a la innovación para regresar a una senda de crecimiento, basado en el conocimiento y la especialización inteligente y sostenible, que evite la pérdida de talento y aproveche la formación proporcionada.

La universidad española, como toda la universidad europea, afronta necesidad es de adaptación de su sistema a una realidad social y económica que exige una modernización de sus estructuras y funcionamiento. Para poder abordarla, es necesaria la búsqueda de un amplio consenso social y político que debe empezar forzosamente por la recuperación de la normalidad en su vida académica, docente e investigadora. La consecución de estos objetivos nos implica a todos - agentes sociales, gobierno, comunidades autónomas y universidades - y es necesario conseguirlo en beneficio de la sociedad española.

CRUE, 30/04/2014

Enrique Javier Díez Gutiérrez, Adoración Guamán, Josep Ferrer Llop, Ana Jorge Alonso: ¿Qué hacemos con la universidad?

¿Qué hacemos con la universidad?Enrique Javier Díez Gutiérrez, Adoración Guamán, Josep Ferrer Llop, Ana Jorge Alonso: ¿Qué hacemos con la universidad?

Editorial: Akal
Año edición: 2014
ISBN: 78-84-460-3908-2
Precio sin IVA: 4,76 €

¿Qué hacemos por una educación superior al servicio de la sociedad, con recursos suficientes y de calidad frente a quienes quieren acabar con la universidad? El actual ataque contra la educación pública merece un capítulo aparte en el caso de la universidad. La actual política de recorte presupuestario, aumento de tasas, reducción de becas y precarización de plantillas persigue asfixiar a las universidades y desmantelar el actual sistema para reducir la enseñanza superior a una fábrica de titulados al servicio de las necesidades del mercado, y sacrificar la investigación según criterios de rentabilidad empresarial. Frente a esta política, y teniendo en cuenta los problemas históricos que la universidad española no ha llegado a resolver, proponemos un modelo social de universidad, basada en el compromiso con el desarrollo de la sociedad y en la responsabilidad e independencia científica. Una universidad al servicio de la sociedad, democrática, autónoma y que apueste por la cooperación antes que la competencia.

Enrique J. Díez Gutiérrez es profesor de Pedagogía de la Universidad de León y coordinador del Área de Educación de IU, autor de varios libros sobre educación.

Adoración Guamán es profesora titular de Derecho del trabajo y de la seguridad social en la Universitat de València, participa en el área de educación de Esquerra Unida y ha coordinado Educación Pública de tod@s para tod@s.

Josep Ferrer Llop es catedrático de Matemática aplicada en la ETS de Ingeniería Industrial de la Universidad Politécnica de Catalunya. Ha sido rector de dicha universidad y anteriormente responsable estatal de profesorado y política universitaria de CCOO durante 20 años.

Ana Jorge Alonso es profesora de Comunicación Audiovisual y Publicidad en la Universidad de Málaga. Direige el doctorado Comunicación y Poder y es editora de la revista Redes.com. Coordinó en 2010 el libro Comunicación y Poder. Reflexiones para el cambio social.

Henry A. Giroux: Neoliberalism's War on Higher Education

Giroux: Neoliberalism's War on Higher EducationHenry A. Giroux: Neoliberalism's War on Higher Education

Haymarket Books
Published: February, 2014
Price: $17.00
ISBN: 9781608463343

Neoliberalism’s War on Higher Education reveals how neoliberal policies, practices, and modes of material and symbolic violence have radically reshaped the mission and practice of higher education, short-changing a generation of young people.

Giroux exposes the corporate forces at play and charts a clear-minded and inspired course of action out of the shadows of market-driven education policy. Championing the youth around the globe who have dared to resist the bartering of their future, he calls upon public intellectuals—as well as all people concer ned about the future of democracy—to speak out and defend the university as a site of critical learning and democratic promise.

About the author

Henry A. Giroux currently holds the Global TV Network Chair Professorship at McMaster University in the English and Cultural Studies Department. His most recent books include: Disposable Youth: Racialized Memories and the Culture of Cruelty and Youth in Revolt: Reclaiming a Democratic Future.

Reviews

“Professor Giroux has focused his keen intellect on the hostile corporate takeover of higher education in North America... He is relentless in his defense of a society that requires its citizenry to place its cultural, political, and economic institutions in context so they can be interrogated and held truly accountable. We are fortunate to have such a prolific writer and deep thinker to challenge us all.”
—Karen Lewis, President, Chicago Teachers Union

“No one has been better than Henry Giroux at analyzing the many ways in which neoliberalism, with its vicious and predatory excesses, has damaged the American economy and undermined its democratic processes. Now, as Giroux brilliantly explains, it is threatening one of the nation’s proudest and most important achievements—its system of higher education.”
—Bob Herbert, Distinguished Senior Fellow at Demos and former op-ed columnist for the New York Times

“Henry Giroux remains the critical voice of a generation. . . . He dares us to reevaluate the significance of public pedagogy as integral to any viable notion of democratic participation and social responsibility. Anybody who is remotely interested in the plight of future generations must read this book.”
—Dr. Brad Evans, Director, Histories of Violence website
 

Praise for Twilight of the Social:

"A convincing indictment of a society that sacrifices its youth and its education, and perhaps its future, on the alter of private gain. Giroux is a one-man indignation machine. We need more like him."—Russell Jacoby, UCLA, author of The Last Intellectuals and The End of Utopia

"Henry Giroux has been the most consistent and outspoken defender and promoter of the life-prospects and human dignity of which young generations were robbed or which they were prevented to recognize as their birth rights. This book offers a profound analysis of the current state of the world and the chances of making it more hospitable to its newcomers--a warning and call to action. Obligatory reading to all of us who care, young and old alike."—Zygmut Bauman

"Henry Giroux is one of our most important public intellectuals. Though he vividly describes the privatization of compassion, the rapid decline of higher education s commitment to democracy and shared notions of the public good, the force of Giroux's writings shows us we are not alone and there is power in his arguments of resistance. This is a vital book that needs to be read..."—David H. Price, Professor of Anthropology, St. Martin's University

University of California Student-Workers Strike, Reject Neoliberal Violence

University of California Student-Workers Strike, Reject Neoliberal Violence

Members of the United Auto Workers local 2865 - the union representing teaching assistants, associate instructors and undergraduate tutors across the University of California system - went on strike for two days last week over working conditions and intimidation.

The first day, April 2, saw actions by a select few campuses - namely Berkeley, Santa Cruz and San Diego - as most mobilized to strike. The next day, nine UC teaching campuses participated.

UAW local 2865, the UC Student-Workers Union, which represents some 12,000 academic employees - the teaching student workers - hit the picket lines not in relation to ongoing contract negotiations but rather in response to unrelenting repression and the university's refusal to negotiate key working conditions.

Caroline McKusick, 24, a doctoral student in anthropology at UC Davis and the press contact for the union, said the "strike was related to a pattern of intimidation that's gone on throughout our bargaining process," epitomized by the forceful arrest of union organizer Josh Brahinsky at UC Santa Cruz. Workers at UCSC almost went on strike prior to the two-day system-wide affair when the campus continued employing tutors without including them in collective bargaining, thereby withholding benefits that other academic workers at the university receive.

The UC Student Association passed a resolution in support of activists at UCSC following the arrest and after decisions by the administration "to escalate a peaceful, lawful picket by importing riot police from UC Berkeley prior to the demonstrations." The university disseminated "conflicting messages to create confusion about what demonstrators could do to avoid arrest," keeping grads and undergrads "held for 10 hours on April 2 in County Jail," and committing vulgarisms ranging from "threats to international student's visa status who participate in union activity, to unlawful videoing, and calling legal strikes illegal," among other coordinated acts of quashing resistance, the resolution stated.

UC Davis police infamously pepper sprayed peaceful Occupy UC Davis protesters back in November 2011. Violence and repression at the university predated the Occupy crackdown, McKusick said, but it also influenced how power operated thereafter.

(Continúa)

Barbara Cassin: Derrière les grilles: Sortons du tout-évaluation

Derrière les grillesBarbara Cassin: Derrière les grilles: Sortons du tout-évaluation

Editeur : Fayard/Mille et une nuits (12 février 2014)
Broché: 352 pages
ISBN-13: 978-2755506020
Prix : 20.00 €

Instrument indispensable à toute gouvernance, forgé sur le modèle des pratiques des agences de notation financière, l’évaluation a étendu son empire à tous les domaines, tous les métiers, tous les instants, tout, vraiment tout, de la naissance à la mort. Et elle n’a cessé de prouver, de toutes les manières possibles, son inopérante bêtise et sa dangerosité. Pourtant, elle n’est jamais démentie : elle promet encore plus, si l’on évalue encore… Pour comprendre ce qui ne va plus, ce qui ne doit pas continuer, il faut s’intéresser à l’outil universel de l’évaluation : les grilles. Nous, citoyens, administrés, professionnels, étouffons derrière les grilles. Il faut coûte que coûte entrer dans les cases. Il faut réduire chacun de nos actes à une série d’items pour qu’ils soient quantifiables, performants. Ce que nous faisons les uns et les autres n’a plus de sens : nous ne reconnaissons plus nos vies dans la représentation du monde ainsi formaté. Les grilles produisent un monde surveillé qui élimine toute inventivité, toute nouveauté, tout espace de liberté. Un monde mort… Ne restons pas plus longtemps enfermés derrière les grilles d’évaluation.

Directrice de recherche au CNRS, Barbara Cassin, philologue et philosophe, est membre de l’Appel des appels (dernier ouvrage : La Nostalgie, Autrement, 2013).

Avec les contributions de : Éric Alliez, Didier Bigo, Laura Bossi, Serge Bronstein, Fernanda Bruno, Catherine Caleca, Barbara Cassin, Julie Caupenne, Marie-José Del Volgo, Nathalie Georges-Lambrichs, Yves Gingras, Roland Gori, Jean-Jacques Gorog, Daphné Marnat, Christine Nicoulaud, Albert Ogien, Peter Osborne, Marie-Blanche Régnier, Claude Schauder, Christian Védie, Catherine Vidal.

Keith Hoeller (Ed.): Equality for Contingent Faculty: Overcoming the Two-Tier System

Contingent facultyKeith Hoeller (Ed.): Equality for Contingent Faculty: Overcoming the Two-Tier System

Publisher: Vanderbilt University Press
Publication Date: 02/10/2014
ISBN13: 9780826519504
Page Count: 264
List Price: $55.00
ebook Price: $14.99

Successful strategies for enhancing the lives of adjuncts and other contingent faculty

Vice President Joseph Biden has blamed tuition increases on the high salaries of college professors, seemingly unaware of the fact that there are now over one million faculty who earn poverty-level wages teaching off the tenure track. The Chronicle of Higher Education ran a story entitled "From Graduate School to Welfare: The PhD Now Comes with Food Stamps." Today three-fourths of all faculty are characterized as "contingent instructional staff," a nearly tenfold increase from 1975.

Equality for Contingent Faculty brings together eleven activists from the United States and Canada to describe the problem, share case histories, and offer concrete solutions. The book begins with three accounts of successful organizing efforts within the two-track system. The second part describes how the two-track system divides the faculty into haves and have-nots and leaves the majority without the benefit of academic freedom or the support of their institutions. The third part offers roadmaps for overcoming the deficiencies of the two-track system and providing equality for all professors, regardless of status or rank.

Biography of Editor(s)

Keith Hoeller is an adjunct professor of philosophy at Green River Community College, where he became the first adjunct to win the college's Distinguished Faculty Award. He was also the first adjunct to win the Georgina Smith Award from the American Association of University Professors for improving the status of women and advancing collective bargaining. He is the cofounder of the Washington Part-Time Faculty Association and co-organizer of the New Faculty Majority. He has published more than two dozen opinion articles on adjunct faculty in the Chronicle of Higher Education, Inside Higher Ed, and elsewhere.

Tribune. Le changement à l’Université et dans la Recherche, c’est maintenant ?

Tribune. Le changement à l’Université et dans la Recherche, c’est maintenant ?
Pétition de Pour un réel changement à l'Université et dans la Recherche

Nous, membres de la communauté universitaire et scientifique, avons été étonné-e-s par la lecture de l’article paru sur le site du Monde ce 2 avril 2014 sur la politique “consensuelle” menée par Madame la ministre Geneviève Fioraso.

La situation est si grave que quelques exemples glanés ces derniers mois suffisent pour prendre la mesure du désastre de la poursuite de la LRU - loi relative aux libertés et responsabilités des universités - par le gouvernement Ayrault.

Le 25 octobre 2013, la Conférence des présidents d’universités (CPU) a tiré la sonnette d’alarme avec sa “Motion relative aux moyens des universités” : « Aujourd’hui, les solutions utilisées et les efforts consentis atteignent leurs limites (...) la situation à laquelle nous sommes confrontés sera bientôt intenable pour la majorité de nos établissements. A court terme, l’ensemble des universités françaises risque de ne plus pouvoir assurer les missions de service public que l’Etat leur a assignées ».  Tout récemment, le mois dernier, le Conseil scientifique du CNRS et l’Académie des sciences ont fait de même.

Le monde universitaire bruisse de nouvelles atterrantes qui émaillent notre quotidien : chargés de TD congédiés la veille des cours, non-recrutement et précarisation de fait des non titulaires, mise sous tutelle de certaines universités par les rectorats (contrairement aux promesses de campagne),  dégradation des lieux d’enseignement, chauffage coupé, etc. Thomas Piketty, directeur d’études à l’EHESS, dénonçait aussi la “faillite silencieuse à l’université” (Libération, 18 novembre 2013), principal échec de la présidence Hollande, alors même que le transfert financier à effectuer est minime pour résoudre la crise actuelle, l’enseignement supérieur et la recherche étant dotés d’un budget très restreint par rapport à d’autres pays d’importance comparable. Dans un texte remarqué, Alain Prochiantz, Professeur au Collège de France, reprenait les commentaires de la Cour des Comptes relatifs à l’inefficacité du très dispendieux Crédit Impôt Recherche (CIR), pour mieux souligner à l’inverse la sous-dotation de la recherche française fondamentale, à qui il manquerait selon lui 2 à 3 milliards d’euros (à comparer aux 6 à 7 milliards d’euros de la niche fiscale que constitue ledit CIR).

Hier impensable, l'idée d'une faillite financière des universités semble aujourd'hui une quasi fatalité. Elle est le résultat d’un effet mécanique de la LRU, comme le montre la situation dramatique de l’université qui avait été la (trop?) bonne élève de la mise en œuvre des réformes Pécresse : l’Université Versailles Saint-Quentin-en-Yvelines. Après avoir risqué la cessation de paiement, obtenu entre-temps de l’Etat deux avances remboursables, être passée sous tutelle rectorale, l’Université connaît enfin son budget pour 2014. Certes, le ministère a pointé la responsabilité de l’ancienne Présidente et l’a démise de ses fonctions de rectrice de l’ Académie de Dijon ; mais le système qui a rendu cette situation possible est en place dans toutes les universités.

L’Association des sociologues enseignants du supérieur (ASES) montre que d’autres universités avec des ressources et des statuts fort différents connaissent actuellement, du fait de l’autonomie imposée, les mêmes difficultés financières qui menacent leurs missions d’enseignement et de recherche à court et moyen termes. Dans l’incertitude, les universités bricolent : réduction des semaines de cours, diminution des heures de travaux dirigés (qui sont pourtant la meilleure chance de réussite des étudiant.e.s), suppression d’enseignements, tarification des heures de cours magistral au coût des heures de TD (ce qui revient à faire plus d’heures de cours, mais payées beaucoup moins). Contrairement à ce qui est affirmé aujourd’hui, on ne pourra certainement pas échapper à l’augmentation des droits d'inscription. Payer davantage pour un enseignement supérieur de moindre qualité et une recherche au rabais ? Comment croire que c’est ainsi que l’on veut rendre l’Université et la Recherche meilleures ?

Il est pour le moins paradoxal qu’un gouvernement dit “de gauche” poursuive la fragilisation, si ce n’est le démantèlement, des missions de service public en appelant notamment à reproduire le modèle - supposé plus efficace - de l’entreprise, loin de toute négociation ou même concertation.

Quels que soient leur discipline, leur institution, leur statut et même leur sensibilité, les témoignages des acteurs du monde de la recherche et de l’enseignement supérieur concordent. Tous s’alarment du peu d’intérêt porté à une véritable politique de la recherche dans un contexte d’austérité programmée,  du peu de crédit accordé à la parole même des chercheurs et des enseignants, du peu de respect pour le travail des personnels administratifs noyés sous le flot incessant des réformes, des réorganisations et autres refontes de nomenclatures qui ne cessent de produire des situations inextricables et des injonctions contradictoires. Du côté des grands organismes, le manque de transparence des procédures choque de la part d’un gouvernement qui en avait fait son engagement. Que penser de la récente sélection des candidats pour le poste de Directeur général de l’Inserm, qui a conduit à recruter finalement... le conseiller de la ministre à la veille des élections municipales et du remaniement (Le futur DG pré-nommé ? Libération, 1er avril 2014)?

Dernier exemple, et non des moindres, la recomposition du paysage universitaire dans des communautés d’université et d’établissements (Comue). Il nous est demandé, sans explication, d'éviter les "doublons" en matière d’offre de formations, au risque de saper les innovations pédagogiques. Or, au même moment, les services du ministère de l’Enseignement supérieur et de la Recherche ont imposé, contre l’avis d’une majorité d’universitaires et sans concertation avec les associations représentatives des disciplines concernées, une réduction drastique des intitulés de masters, rendant illisibles les spécificités qui font les formations attractives pour les étudiants et intéressantes pour les employeurs. C’est un peu comme si un ministre du Commerce imposait aux restaurateurs de supprimer leur carte et de servir un menu unique fixé par eux sans dialogue préalable.

Le monde de la recherche et de l'enseignement supérieur attendait beaucoup de ce remaniement : la prise en compte de l'immense déception suscitée par la politique menée depuis deux ans.  Non, il n’y a donc pas apaisement, mais bien au contraire montée de la colère et du découragement. Sans aucune perspective d’amélioration.

Ne serait-il pas temps aujourd’hui d’insuffler enfin une nouvelle dynamique pour conduire la politique qui avait été promise et souhaitée : allègement de l'incroyable empilement bureaucratique et de l’inénarrable accumulation des évaluations qui paralysent plus qu’elles ne stimulent la recherche ; confiance envers les chercheur-e-s et les enseignants-chercheur-e-s ; soutien au développement d'un monde scientifique fondé sur la coopération et l'échange ; frein à l’absurde logique de compétition et de course à la prétendue excellence qui n'est le plus souvent que la preuve la plus éclatante de la capacité à se conformer aux attentes du politique? Bref, rendre encore possibles l'invention scientifique et l’innovation pédagogique.

Au moment où la “compétitivité” de la recherche française à l’international est évoquée comme le Saint Graal, pourquoi mettre en danger l’attractivité des universités et de la recherche ? Pourquoi poursuivre aveuglement des réformes qui accentuent les défauts qu’elles visent à réformer ?  L’inquiétude sur la pérennité du modèle universitaire et scientifique français est-elle moins forte aujourd’hui ? Non. Elle n’a même certainement jamais été aussi grande.

José Carlos Bermejo Barrera: Vida y muerte de las bibliotecas

Muerte del libroJosé Carlos Bermejo Barrera: Vida y muerte de las bibliotecas

Es la Biblioteca de Alejandría uno más de nuestros iconos culturales, pues aún conserva el prestigio de haber sido la más importante de la Antigüedad. En esa misma ciudad se ha construido un edificio que pretende recoger su legado, pero como suele ocurrir en la actualidad esta biblioteca será más valorada por el diseño del edificio o incluso por la originalidad de sus estanterías que por sus contenidos. La Biblioteca de Alejandría fue creada por los reyes griegos de Egipto en el siglo III a.C., y en ella se recogieron toda clase de libros. Pero esa biblioteca fue además un centro de estudio e investigación en todos los campos. En ella nacieron las versiones de la Ilíada y la Odisea que aún leemos y en esa misma ciudad fue donde se tradujo al griego el Antiguo Testamento. ¿Quién acabó con ella? Hay varias versiones: según una fue un incendio provocado por la conquista de la ciudad por Julio César, según otra sería obra de los fanáticos monjes cristianos, semejantes a los que mataron a la filósofa Hipatia. Pero hoy sabemos que los libros de esa biblioteca sobrevivieron a la conquista de la ciudad por los árabes. Fue el mismo califa que quiso desmontar las pirámides por ser monumentos de la idolatría quien preguntó si los libros de la biblioteca decían lo mismo que el Corán o algo diferente. Pensó que si decían lo mismo que su libro sagrado eran inútiles, y si decían algo diferente eran falsos y por eso acabaron sirviendo de combustible para calentar los baños públicos de la ciudad.

Cualquier persona que conozca el mundo editorial y académico español se dará cuenta de que en la actualidad parecen haber vuelto los califas a la academia, pues en ella se está desarrollando una auténtica cruzada contra los libros en nombre de las tecnologías de la comunicación y la investigación científica; flanqueada por otra cruzada paralela en la que la venta de libros de consumo masivo y baja calidad crea un mundo de lectores uniformes, asimiladores de tópicos e ideas banales en el mundo cultural de la aldea global. ¿Qué significa la muerte del libro y de la librería y las biblioteca, sus nichos naturales? Pues el fin de la libertad, de la capacidad de pensar globalmente, de articular un discurso sistemático y coherente y de poder observar la realidad con una perspectiva crítica, lo que interesa a los poderes económicos que necesitan defender la idea de que no hay alternativas al orden político y económico mundial; a los gobiernos, que saben que los ciudadanos críticos poseen más capacidad de resistencia y control; y a las autoridades educativas que quieren convertir la educación en todos sus niveles en un proceso de producción en serie de trabajadores reciclables, desechables y cada vez más baratos, reservando la educación de calidad para aquellos que han de ser los herederos de quienes controlan el poder.

Piya Chatterjee and Sunaina Maira: The Imperial University: Academic Repression and Scholarly Dissent

Imperial UniversityPiya Chatterjee and Sunaina Maira: The Imperial University: Academic Repression and Scholarly Dissent

Maira University of Minnesota Press, 2014
ISBN-13: 9780816680894

From the front lines of the war on academic freedom, linking the policing of knowledge to the relationship between universities, militarism, and neoliberalism

The Imperial University brings together scholars to explore the policing of knowledge by explicitly linking the academy to the broader politics of militarism, racism, nationalism, and neoliberalism that define the contemporary imperial state. Based on multidisciplinary research, autobiographical accounts, and even performance scripts, this urgent analysis offers sobering insights into varied manifestations of “the imperial university.”

At colleges and universities throughout the United States, political protest and intellectual dissent are increasingly being met with repressive tactics by administrators, politicians, and the police—from the use of SWAT teams to disperse student protestors and the profiling of Muslim and Arab American students to the denial of tenure and dismissal of politically engaged faculty. The Imperial University brings together scholars, including some who have been targeted for their open criticism of American foreign policy and settler colonialism, to explore the policing of knowledge by explicitly linking the academy to the broader politics of militarism, racism, nationalism, and neoliberalism that define the contemporary imperial state.

The contributors to this book argue that “academic freedom” is not a sufficient response to the crisis of intellectual repression. Instead, they contend that battles fought over academic containment must be understood in light of the academy’s relationship to U.S. expansionism and global capital. Based on multidisciplinary research, autobiographical accounts, and even performance scripts, this urgent analysis offers sobering insights into such varied manifestations of “the imperial university” as CIA recruitment at black and Latino colleges, the connections between universities and civilian and military prisons, and the gender and sexual politics of academic repression.

Contributors: Thomas Abowd, Tufts U; Victor Bascara, UCLA; Dana Collins, California State U, Fullerton; Nicholas De Genova; Ricardo Dominguez, UC San Diego; Sylvanna Falcón, UC Santa Cruz; Farah Godrej, UC Riverside; Roberto J. Gonzalez, San Jose State U; Alexis Pauline Gumbs; Sharmila Lodhia, Santa Clara U; Julia C. Oparah, Mills College; Vijay Prashad, Trinity College; Jasbir Puar, Rutgers U; Laura Pulido, U of Southern California; Ana Clarissa Rojas Durazo, California State U, Long Beach; Steven Salaita, Virginia Tech; Molly Talcott, California State U, Los Angeles.

The public space of higher education is under siege. The Imperial University interrogates in brilliant detail the nature of such attacks and the hidden structures of power and politics that define them. But it does more in providing a passionate call to rethink higher education as part of a future in which learning is linked to social change. A crucial book for anyone who imagines the university as both an essential public sphere and an index of what a democracy.
- Henry A. Giroux, McMaster University

José Carlos Bermejo Barrera: El mérito más meritorio de todos los méritos

José Carlos Bermejo Barrera: El mérito más meritorio de todos los méritos

Es muy difícil conseguir un puesto de trabajo, no solo por la escasez de empleos sino también por la creciente competencia entre los que los solicitan. Tanto en el caso de la empresa privada como en el de la función pública, normalmente se trata de que desempeñe el puesto la persona más capacitada. Tonto sería el empresario que contratase a una plantilla de ineptos, a menos que quisiese hundir su propia empresa, para lo que dispone de medios mucho más rápidos y adecuados, como su desfinanciación. En el caso de la función pública la situación es mucho más grave, ya que los puestos públicos se financian con el presupuesto del estado que proviene del dinero que se detrae de los ingresos de todos los contribuyentes.

A lo largo de la historia los puestos públicos se fueron asignando mediante diferentes criterios: por el mero arbitrio de los gobernantes, por relaciones familiares, e incluso mediante su compra o subasta, que se podía hacer legalmente y de modo público, asignándole el puesto al mejor postor, ya fuese en el caso del cobro de los impuestos, en el ejercicio de puesto de mando en el ejército, o en las cátedras universitarias, vendidas y alquiladas, heredadas (de hecho en la Europa de los siglos XVI al XIX el que se casaba con la hija de su maestro heredaba, en muchos casos, su cátedra y su biblioteca). Como la venta y el uso arbitrario de la concesión de los cargos públicos generaba todo tipo de abusos e intentos de enriquecimiento, se estableció en el siglo XIX el puesto del funcionario. Los funcionarios, ya fuesen jueces, militares, administrativos, médicos o profesores, debían ser la garantía de que la función pública se ejerciese de un modo neutro, racional y eficaz, puesto que el estado no debe nunca exigir de sus contribuyentes más dinero del estrictamente necesario.

Romuald Bodin et Sophie Orange: L’université n’est pas en crise. Les transformations de l’enseignement supérieur : enjeux et idées reçues

L’université n’est pas en criseRomuald Bodin et Sophie Orange: L’université n’est pas en crise. Les transformations de l’enseignement supérieur : enjeux et idées reçues

Éditions du Croquant, 2013
ISBN: 9782365120302
Format papier: 216 pages (14 x 20,5) 19.00 €
Format numérique: 14.00 €

Depuis quelques années, les rapports ministériels et les controverses (politiques, médiatiques, sociologiques) se multiplient et alimentent la thèse d’une crise de l’Université liée à l’échec important en premier cycle, l’insertion difficile des diplômés et le faible niveau des « nouveaux étudiants ». À ces trois maux sont proposés trois remèdes : sélection, professionnalisation, « propédeutisation ». Or ce diagnostic repose sur une cartographie erronée de l’enseignement supérieur et sur une connaissance partielle des publics universitaires.

En mobilisant les résultats d’enquêtes sociologiques menées auprès d’étudiants de premier cycle universitaire, d’IUT, de STS et d’écoles spécialisées, cet ouvrage remet en cause ces trois constats.

Tout d’abord, la dénonciation de ces trois maux apparaît comme une constante des discours sur l’Université depuis les années 1960 : ils ne permettent en rien de comprendre sa situation actuelle.

Ensuite, en dressant un tel portrait à charge de ces établissements d’enseignement supérieur, des universitaires et des étudiants, ces discours entretiennent surtout le phénomène qu’ils prétendent combattre et contribuent à la dévaluation de l’Université et à la mise en cause de son service public.

Enfin, la rhétorique déployée autour de la « crise de l’Université » ne se contente pas de diffuser une image biaisée de la réalité, elle détourne l’attention de ce qui est vraiment en question : les objectifs politiques et sociaux assignés à l’enseignement supérieur, les désordres actuels du marché du travail et le désengagement progressif de l’État.

Romuald Bodin est sociologue, maître de conférences à l’université de Poitiers et chercheur au GRESCO. Ses recherches portent sur l’échec en premier cycle à l’Université et sur l’accompagnement social des personnes en grande difficulté. Il a publié Les métamorphoses du contrôle social, en 2012 à La Dispute.

Sophie Orange est sociologue, maître de conférences à l’université de Nantes et chercheuse au CENS. Elle a travaillé sur les Sections de technicien supérieur et les choix d’orientation dans l’enseignement supérieur. Dernière publication : L’autre enseignement supérieur. Les BTS et la gestion des aspirations scolaires, en 2013 aux PUF.

José Molero y José de Nó: Análisis de los recursos destinados a I+D+i (política de gasto 46) contenidos en los Presupuestos Generales del Estado aprobados para el año 2014

José Molero y José de Nó: Análisis de los recursos destinados a I+D+i (política de gasto 46) contenidos en los Presupuestos Generales del Estado aprobados para el año 2014
Informe COSCE

José de Nó y José Molero, expertos analistas, han presentado el informe en Madrid hoy 5 de marzo, junto al presidente de la Confederación, Carlos Andradas. En el mismo se afirma que los recursos destinados a I+D+i en los PGE están en niveles del año 2005 en euros constantes y que la escasez de recursos no es el único problema que tiene el sistema español de investigación, que se enfrenta a problemas estructurales y de gestión como la ejecución de los presupuestos en años anteriores.

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COSCE, 05/03/14

José Carlos Bermejo Barrera: Fonseca y los hombres de negro

José Carlos Bermejo Barrera: Fonseca y los hombres de negro

C.M. Reinhart y K.S. Rogoff publicaron en 2009 en la prestigiosa universidad de Princeton el libro Esta es vez es distinto. Ocho siglos de locura financiera. El lema “esta vez es distinto”, o lo que es lo mismo, “a mi no me va a pasar eso”, es un leitmotiv que perduró ocho siglos de historia antes de que se fuesen sucediendo las quiebras de los estados. Varias lecciones nos enseña esta historia. La primera es que todo el mundo se ha creido más listo que sus predecesores en el desastre, y la segunda es que nadie se endeuda si no quiere. En la historia de los estados el endeudamiento solía provenir del gasto público, que se centraba básicamente en la guerra, y del despilfarro, unido a la corrupción política y económica. Ese endeudamiento se cubría emitiendo moneda y provocando una crisis inflacionaria, que incrementaba todavía más la espiral del endeudamiento hasta llegar a un punto final en el que todo quedaba al albur de los acreedores. Este esquema se ha reproducido en las estrepitosas crisis financieras de Argentina, por ejemplo, inexplicables sin la corrupción económica y política, y con las intervenciones de tres de los PIGS europeos, Portugal, Grecia e Irlanda, debidas a dos razones: a que esos países no tienen moneda propia y dependen del Banco Central Europeo, y a que compesaron su empobrecimiento provocado por la entrada en el euro con el endeudamiento masivo del estado, la banca, la empresa y las propias familias. Hasta que llegaron los hombres de negro, ajustaron sus cuentas públicas e hicieron pagar a justos por pecadores, naturalmente. Por suerte, España se quedó a un pelo de ser visitada por estos caballeros, aunque también aquí llovieron los recortes sobre los débiles. Y en una situación similar se encuentra a día de hoy la USC. Lastrada por una deuda que, como el río Guadiana, aparece y desaparece, cuyo monto casi nadie sabe y de la que parece que nadie ha sido responsable, que no culpable.

Ninguna persona sensata puede imaginar que unas especies de Bárcenas salieron de San Xerome con maletines llenos de billetes de 500 euros. Es inverosímil en una institución cuyo gasto básico son sus nóminas, pero habrá que reconocer que algo pasa. No vale recurrir al tópico de la presunción de inocencia, pues ese derecho solo lo tienen aquellas personas previamente imputadas, antes de ser condenadas, y no los ciudadanos de a pie. El Juan Nadie de turno no es presuntamente inocente de la quiebra de Bankia o Pescanova, lo son los responsables si son procesados. A los ciudadanos de a pie ya les hubiese gustado ver físicamente los billetes que se manejaron, y luego ser procesados para salir sin cargos y con la pasta. No hay ningún procesado en la USC y lo que se ha hecho es legal, si un juez no dice lo contrario, pero ¿qué ha pasado con sus cinco rectores y su deuda?

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