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Presenta UAM Laboratorio de Análisis Institucional del Sistema Universitario Mexicano

México: Presenta UAM Laboratorio de Análisis Institucional del Sistema Universitario Mexicano

Investigadores de la Unidad Cuajimalpa de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) presentaron ante la comunidad universitaria de esta casa de estudios el Laboratorio de Análisis Institucional del Sistema Universitario Mexicano (LAISUM), concebido como un espacio de información y consulta para facilitar el conocimiento sobre la educación superior en México.
 
El doctor Enrique Fernández Fassnacht, rector general de la Institución, señaló que la universidad de hoy, para ser vigente, necesita fortalecerse con más y mejores redes académicas capaces de articularse, colaborar y cooperar en sus ámbitos de conocimiento, así como desarrollar y perfeccionar mecanismos de actuación conjunta en los diferentes ámbitos del saber.

El LAISUM, comentó, permitirá enriquecer y estructurar la información que se produce en el sistema universitario y sus instituciones, que en el caso de la gestión administrativa será una herramienta muy poderosa para la toma de decisiones.
 
El Laboratorio tiene como objetivo proporcionar la materia prima que alimenta proyectos de investigación en los que se requiere como insumo todo dato o información en torno a la vida y la gestión universitarias, puntualizó el Rector General.
 
La naturaleza de esta información proviene de numerosas fuentes como notas periodísticas, documentos, estudios e información bibliográfica, cuyo diseño proporciona una relación precisa de ligas, actividades y otros elementos que comprende el vasto panorama del quehacer de las instituciones de educación superior.

Los ministros europeos admiten fallos en las reformas de Bolonia

SorpresaLos ministros europeos admiten fallos en las reformas de Bolonia
La asociación europea de estudiantes, satisfecha por "la prueba de honestidad política" de los responsables del proceso europeo de convergencia universitaria

Declaración de Viena-Budapest de los ministros de Educación sobre el proceso de Bolonia (PDF)

Los estudiantes europeos llegaron a Viena para que se les escuchara y parece que así ha sido. La declaración de los responsables de Educación de los 47 países que conforman el proceso de Bolonia (el compromiso para hacer una universidad europea homologable), tras la reunión de los dos últimos días en Budapest y Viena, dedica uno de sus 13 puntos a decir que se dan aludidos por las protestas y que intentarán mejorar por donde han señalado los informes presentados por las asociaciones de estudiantes, las universidades o los sindicatos de profesores, entre otros. "Las recientes protestas en algunos países, en parte dirigidas contra medidas no relacionadas con el proceso de Bolonia, nos han recordado que algunos de los objetivos y reformas de Bolonia no se han desarrollado bien y tampoco se han explicado bien. Reconocemos y tendremos en cuenta las voces críticas que se han levantado entre el profesorado y los estudiantes", dice el texto. Aunque también dice que se ha recorrido mucho camino y muchas cosas se han hecho correctamente, por lo cabe estar razonablemente satisfechos, señala los puntos críticos que se deben mejorar: facilitar mayor movilidad a los estudiantes y a los profesores, mejorar la enseñanza y el aprendizaje, mejorar las salidas laborales de los graduados, y ofrecer una educación de mayor calidad para todos.

Ligia Deca, presidenta de la Asociación Europea de Estudiantes (ESU, en siglas en inglés), que hizo un comunicado muy crítico con el rumbo que está tomando el proceso, ha recibido la declaración casi como una victoria. "Estamos contentos con la declaración final" por "la prueba de honestidad política de aceptar que la aplicación de Bolonia ha estado lejos de ser perfecta", ha dicho. Deca se mostró satisfecha por la importancia que se ha dado en la reunión a la dimensión social, pero alertó sobre la urgente necesidad de mejorar la inserción laboral de los nuevos titulados de Bolonia. "La inserción laboral es crucial. Se debe convencer a quienes emplean de que los titulados están bien formados", indicó. Varios miles de alumnos, procedentes de organizaciones universitarias asamblearias, se han desplazado también a Viena a protestar contra el proceso. Conscientes de que no pueden parar el cambio, su pretensión era que al menos se escucharan sus quejas.

"Es un gran proyecto para Europa, pero deber de ser explicado para que quede como una de las grandes aportaciones de este principio de siglo a lo que es la construcción europea", aseguró el secretario de Estado de Universidades de España, Màrius Rubiralta, que admitió que el proyecto ha estado en sus inicios "muy centrado en su aspecto técnico" y poco en su dimensión social.

El País, 12/03/10

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European University Association: The Lisbon Declaration: Europe’s Universities beyond 2010: Diversity with a Common Purpose

European University Association: The Lisbon Declaration: Europe’s Universities beyond 2010: Diversity with a Common Purpose

I. Introduction

1. Strong Universities for Europe: Europe’s universities have, since their foundation over 800 years ago, championed enquiry, fostered a civilised and tolerant society and prepared young people for their role in society and the economy. Europe now expects its universities to perform an even wider role, enabling civil society to meet the challenges of the twenty-first century. Climate change, energy issues, increasing longevity, the rapid pace of technological change, growing global interdependence and rising economic inequality both within Europe and between Europe and other continents: all these require investigation, fundamental research as well as technological and social innovation which will solve problems as they arise and ensure economic success combined with social stability in many different societies. The universities of Europe, themselves diverse, are together ready to meet these challenges.

European University Association: Trends V: Universities shaping the European Higher Education Area (PDF)

European University Association: Trends V: Universities shaping the European Higher Education Area (PDF)

EUA has today published Trends V, its comprehensive report on the state of higher education reforms in Europe.

The latest survey of more than 900 European institutions, using both quantitative and qualitative analysis, will be presented to the 46 Education Ministers attending the Bologna Ministerial Conference taking place in London on May 17/18.

Comisión Europea: Un marco coherente de indicadores y puntos de referencia para el seguimiento de los avances ...

Comisión Europea: Un marco coherente de indicadores y puntos de referencia para el seguimiento de los avances hacia los objetivos de Lisboa en el ámbito de la educación y la formación (PDF)

Las políticas de educación y formación constituyen un elemento importante de la estrategia de Lisboa de la Unión Europea. Los Jefes de Estado y de Gobierno pidieron «no sólo una transformación radical de la economía europea, sino también un programa ambicioso de modernización de la seguridad social y de los sistemas educativos». En 2002, establecieron el objetivo de «hacer que [los] sistemas educativos y de formación [europeos] se conviertan en una referencia de calidad mundial para 2010».

Como contribución a la estrategia de Lisboa, los Ministros de Educación adoptaron objetivos comunes para mejorar los sistemas de educación y formación, así como un programa de trabajo para alcanzar estos objetivos, lo que se ha denominado el Programa Educación y Formación 20103. Éste se aplica mediante el método abierto de coordinación; en este contexto, los indicadores y los puntos de referencia desempeñan un papel de seguimiento importante y sostienen el intercambio de experiencias y de buenas prácticas.

La Juventud argentina de Córdoba a los hombres libres de Sudamérica [Manifiesto de Córdoba]

La Juventud argentina de Córdoba a los hombres libres de Sudamérica [Manifiesto de Córdoba]
21 de junio de 1918

Hombres de una República libre, acabamos de romper la última cadena que, en pleno siglo XX, nos ataba a la antigua dominación monárquica y monástica. Hemos resuelto llamar a todas las cosas por el nombre que tienen. Córdoba se redime. Desde hoy contamos para el país una vergüenza menos y una libertad más. Los dolores que quedan son las libertades que faltan. Creemos no equivocarnos, las resonancias del corazón nos lo advierten: estamos pisando sobre una revolución, estamos viviendo una hora americana.

La rebeldía estalla ahora en Córdoba y es violenta porque aquí los tiranos se habían ensoberbecido y era necesario borrar para siempre el recuerdo de los contrarrevolucionarios de Mayo. Las universidades han sido hasta aquí el refugio secular de los mediocres, la renta de los ignorantes, la hospitalización segura de los inválidos y —lo que es peor aún— el lugar donde todas las formas de tiranizar y de insensibilizar hallaron la cátedra que las dictara. Las universidades han llegado a ser así fiel reflejo de estas sociedades decadentes que se empeñan en ofrecer el triste espectáculo de una inmovilidad senil. Por eso es que la ciencia frente a estas casas mudas y cerradas, pasa silenciosa o entra mutilada y grotesca al servicio burocrático. Cuando en un rapto fugaz abre sus puertas a los altos espíritus es para arrepentirse luego y hacerles imposible la vida en su recinto. Por eso es que, dentro de semejante régimen, las fuerzas naturales llevan a mediocrizar la enseñanza, y el ensanchamiento vital de organismos universitarios no es el fruto del desarrollo orgánico, sino el aliento de la periodicidad revolucionaria.

D. Bruce Johnstone: The Financing and Management of Higher Education: A Status Report on Worldwide Reforms

D. Bruce Johnstone: The Financing and Management of Higher Education: A Status Report on Worldwide Reforms
D. Bruce Johnstone, State University of New York at Buffalo, with the collaboration of Alka Arora and William Experton, World Bank, 1998

I

The Worldwide University Reform Agenda

The decade of the 90's has seen a remarkably consistent worldwide reform agenda for the finance and management of universities and other institutions of higher education. What is remarkable about the consistency is that there are very similar patterns in countries with dissimilar political-economic systems and higher educational traditions, and at extremely dissimilar stages of industrial and technological development. Thus, there seem to be similarities among countries greatly disparate in wealth and in political-economic systems. And there are similarities in the reform agendas of countries whose higher education systems are elite or universal (1), predominantly public or private, or relatively wealthy or staggering under austerity. This review is an attempt to assess the status of this worldwide reform agenda in the late 1990s, in anticipation of the first years of the next millennium.

Wrana María Panizzi: Universidade e compromisso social (versión preliminar)

Wrana María Panizzi: Universidade e compromisso social (Versión preliminar)
Wrana María Panizzi, Professora titular e reitora da Universidade Federal do Rio Grande do Sul, Brasil, gestão 1996/2000 e gestão 2000/2004; presidente da Associação dos Dirigentes das Instituições Federais de Ensino Superior, gestão 2003/2004.

Conferencia enmarcada no Congreso Internacional "A educación universitaria na construcción dun mundo solidario e en paz", Santiago de Compostela, España, Maio de 2005.

(Remitido a fírgoa pola súa autora)

A revolução industrial e suas diferentes etapas propiciaram um conjunto de transformações no mundo contemporâneo que, cada vez mais, evidenciam a importância e o papel da educação, do conhecimento e da tecnologia.

Essas transformações se expressam nas diversificadas formas de organização do sistema produtivo, nas diferentes maneiras como se estabelece e se estrutura a organização do poder e a multiplicidade de relações sócio-culturais.

A configuração desse quadro de relações dá a dimensão da complexidade do mundo contemporâneo: globalizado, mundializado, igualizado, porém, ao mesmo tempo, e, paradoxalmente, diversificado, fragmentado e resultado de tantas e diferentes identidades.

Assim, as regiões do planeta, ainda que se apresentem com essas características do processo global de avanço da sociedade, não só constroem as suas especificidades como aprofundam as suas condições de parte, de periferia, de espaço desigual, de aprofundamento de suas contradições.

A região a partir da qual falo e olho a Universidade e seu compromisso social – a América Latina – atravessa essas etapas e processos com avanços e recuos.

Nossa região levou cem anos para absorver os resultados da primeira revolução industrial, noventa anos para internalizar aqueles decorrentes da segunda revolução industrial e quando, nos anos 1980, pensávamos que poderíamos nos relacionar com o mundo de uma forma menos subordinada, eclode a chamada terceira revolução industrial – a da eletrônica, da mecatrônica, da informática e, mais recentemente, a segunda fase dessa revolução, aquela das “nanos”, tecnologias, ciências, etc... E, como “parte” que somos absorvemos esse processo e somos absorvidos pelo mesmo.

A preocupação – no sentido de criar as condições de enfrentamento desse processo – não é de hoje, mas hoje a necessidade do estabelecimento dessas condições é urgente e, mesmo imprescindível.

A questão que se apresenta é conhecer como e a partir do que o enfrentamento desse processo se faz e qual a sua base de sustentação.

Penso que a sua origem repousa nos tempos da constituição de nossos sistemas educacionais e da instalação de nossas universidades voltadas à formação de nossas elites dirigentes e, mais tarde, há quarenta anos, quando o modelo de desenvolvimento para a nossa região foi descrito e pensado com base na ação cooperativa entre Sociedade-Estado-Universidade. Tratava-se de conceber projetos de desenvolvimento ou modernização nacionais, protagonizados pelo Estado, que visavam criar ou aprofundar a coerência e a coesão do país enquanto espaço econômico, social e cultural, território geopoliticamente definido e dotado de um sistema político considerado adequado para promover a lealdade dos cidadãos ao Estado e a solidariedade entre cidadãos.

Essa proposta mostrava que, com o desenvolvimento científico e o advento das novas tecnologias, era preciso ir mais longe, aprofundando-se essa relação – Sociedade-Estado-Universidade – para que as condições de concretização do modelo pudessem se estabelecer. Entretanto, o mundo surgido no final do século XX, era muito diferente daquele dos anos 1960 e o desenvolvimento não poderia mais ser pensado por fora das relações mundializadas. Instala-se a globalização em todas as relações. Mais ainda, as novas tecnologias – de informação e de comunicação – redefinem o modo de produção e as relações dos espaços nacionais.

É nesse contexto que as universidades, responsáveis pela formação dos recursos humanos qualificados e por uma significativa parte da produção do conhecimento, passam a ser, cada vez mais, solicitadas especialmente porque, na estratégia de desenvolvimento, são os atores chaves do sistema de inovação e do atendimento de um conjunto cada vez mais amplo de demandas sociais.

Mas as universidades, nos últimos tempos, especialmente nas últimas duas décadas, têm atravessado uma transformação altamente desestabilizadora que, estando articulada com o processo de globalização, não tem apenas dimensões econômicas e nem se reduz à sua mercantilização.

A transformação vivida pela Universidade é uma transformação política. Em minhas falas sobre a Universidade brasileira, costumo dizer que a mesma vive sim uma crise financeira, uma crise de pessoal, uma crise administrativa, uma crise de precariedade de infra-estrutura e outras. Entretanto, sua maior crise é aquela vinculada à gênese da instituição universitária, à sua própria natureza.

A Universidade deixou de ser o lugar da reflexão, o lugar da referência, o lugar da procura, o espaço democrático; ela deixou de ser o lócus, por excelência, da polêmica. E isso outra coisa não é do que uma transformação política, portanto, uma expressão da crise de legitimidade. E o desafio posto é reconquistar essa legitimidade para bem cumprir o seu compromisso com a sociedade. Isso só é possível a partir de um relacionamento profundo e interativo entre Universidade-Sociedade, o que só acontece quando a Universidade se mostra autônoma em face ao poder, seja ele a expressão das “forças do mercado” ou das “forças políticas”. É o que a sociedade espera e demanda da Universidade.

E, então, o que podemos e o que devemos fazer?

Penso que o enfrentamento desse desafio de reconquistar a legitimidade implica em perseguir um conjunto de programas, ações e projetos de responsabilização social da Universidade. Isto porque, como bem disse Boaventura de Souza Santos, em recente palestra no Brasil a propósito das discussões e debates sobre a Reforma Universitária:

“a Universidade tem de entender que a produção de conhecimento epistemológica e socialmente privilegiado e a formação de elites deixaram de poder assegurar por si só a legitimidade da Universidade a partir do momento em que perdeu a hegemonia mesmo no desempenho destas funções e teve de as passar a desempenhar num contexto competitivo. A luta pela legitimidade permite ampliar o potencial destas funções, complementando-as com outras, onde o vínculo social seja mais transparente.”[1]

Onde e em que ações essa relação social da Universidade é mais transparente?

No contexto da América Latina, não há dúvida de que a expressão do compromisso social da Universidade está no enfrentamento e na proposta de alternativas às diversificadas e crescentes demandas de uma sociedade profundamente desigual. Tratá-las aqui é impossível pois a sua complexidade, bem como a própria necessidade de explicitá-las de forma detalhada, com certeza exigem, pelo menos, todo um congresso à elas dedicado. Entretanto, podemos enumerá-las como atividades das seguintes áreas:

  1. Acesso e democratização do ensino superior – uma vez que a maior frustração da última década foi a de que o objetivo de democratização do acesso não foi conseguido e os fatores discriminatórios (classe, raça, sexo e etnia) continuaram a fazer do acesso à Universidade uma mistura de mérito e privilégio.

  2. Ensino, pesquisa e extensão socialmente referenciados e articulados a um projeto acadêmico – uma vez que a sociedade contemporânea exige uma formação transversal a qual só poderá se desenvolver no contexto de um novo contrato social e de um novo modelo de conhecimento que, pela sua própria contextualização, obriga a um diálogo ou a um conflito desses tipos de conhecimento em que a própria relação entre ciência e sociedade se coloca em causa e provoca profundas transformações na institucionalidade da Universidade.

  3. Conhecimento sistematizado a partir de uma interação com os valores constituídos pelas práticas sociais – uma vez que o mesmo é o resultado das trocas entre saber científico e os saberes leigos, advindos das tradições populares e das diferentes relações que permeiam a sociedade e fazem da América Latina uma região marcada pela multiplicidade de diferentes identidades.

  4. Ensino superior como parte de um processo educacional voltado à formação individual e coletiva – uma vez que a Universidade deve ser entendida como referência para o sistema de educação como um todo e que a formação competente profissional e cidadã, resulta de um longo caminho que vincula a Universidade à educação básica e secundária.

  5. Universidade como locus da geração das condições para o desenvolvimento econômico e social sustentável – uma vez que os avanços científicos e tecnológicos são atividades desenvolvidas pela Universidade e resultado de um processo de interação da mesma com a sociedade e os diferentes agentes sociais, a partir de programas de desenvolvimento, transferência e formação para a pesquisa e a inovação tecnológica.

O conjunto de demandas dessas áreas questiona e pressiona a Universidade e provoca reações da mesma, na forma de propostas, projetos e ações fundamentadas em conceitos claros de educação e de Universidade, bem como do seu papel no desenvolvimento econômico e social do país.

Para viabilizá-los e bem desenvolvê-los são necessários, também, condições estruturais básicas, a saber: autonomia universitária, financiamento e políticas públicas explícitas.

Esse é o entendimento que temos do compromisso social da Universidade e, se me permitem, gostaria de trazer aqui, o que os dirigentes das universidades públicas federais do Brasil apresentaram – como proposta concreta de implementação de um programa de ação de responsabilização social das universidades brasileiras – ao presidente da República, em reunião histórica, quando pela primeira vez a autoridade maior do país recebia os reitores das universidades públicas federais.

Como reitora da Universidade Federal do Rio Grande do Sul – UFRGS – e presidente da Associação Nacional dos Dirigentes das Instituições Federais de Ensino Superior – Andifes –, tive a responsabilidade de redigir e apresentar o documento intitulado “Pela expansão e modernização do sistema público federal de ensino superior” e que hoje, aqui, lhes apresento.

Senhor Presidente Luiz Inácio Lula da Silva:

A ANDIFES, Associação Nacional de Dirigentes das Instituições Federais de Ensino Superior, criada há mais de dez anos, reúne hoje 53 instituições de ensino superior, presentes em todos os estados brasileiros. É na condição de presidente dessa Associação que dirijo-me ao senhor.

Para nós, a educação é um bem público e o conhecimento é um patrimônio social. Com base nesses dois princípios, defendemos o acesso universal à educação superior. Acolhemos em nossos campi estudantes de todas as camadas sociais, brasileiros que ali, além de receber uma formação profissional qualificada, exercitam a cidadania através do diálogo, da tolerância, do reconhecimento da diversidade social e cultural do nosso país.

Hoje, mais de 500 mil alunos freqüentam nossos cursos de graduação. Anualmente, oferecemos mais de 100 mil vagas para novos estudantes. No Sistema Federal de Educação Superior, o Brasil realiza seu mais abrangente e qualificado esforço no sentido da produção do conhecimento. Seja qual for o indicador adotado, nosso Sistema exerce liderança e é referência de qualidade para a pesquisa científica. Temos hoje quase 150 mil estudantes de pós-graduação, futuros mestres e doutores, qualificados para dialogar, de igual para igual, com seus colegas das melhores universidades do planeta. A extraordinária importância da pesquisa realizada pelo sistema público de educação superior revela-se em quase todos os domínios e em todas as regiões do país – na exploração do petróleo em águas profundas, na produção de energia hidroelétrica, nos êxitos de nossa indústria aeronáutica, na informática, no Projeto Genoma, nos agro-negócios e em tantos outros setores da vida nacional. Enfim, senhor Presidente, exemplos não nos faltariam.

Vivemos hoje numa sociedade que alguns definem como “a sociedade do conhecimento”. A educação e o conhecimento sempre tiveram importância estratégica para o desenvolvimento das nações. Como exemplo atual, podemos citar o superávit alcançado este ano por nossa balança comercial, para o qual muito contribuíram as pesquisas e o conhecimento gerado nas universidades públicas.

A relação entre produção do conhecimento, educação superior e incremento da riqueza material das nações parece absolutamente evidente. Contudo, em nosso país, infelizmente, a importância desse investimento nem sempre tem sido reconhecida pelos governantes.

A educação superior significa muito mais para um país do que a formação de bons profissionais. Um sistema de educação superior, solidamente enraizada nos problemas que desafiam o desenvolvimento social e econômico do nosso país, produz conhecimento e gera inovações tecnológicas. A educação superior é referência ainda para a qualificação do conjunto dos nossos sistemas educacionais, pois ela forma também os professores que vão ensinar as crianças e os adolescentes do ensino pré-escolar, do ensino médio e fundamental, das escolas técnicas.

Não quero cansá-lo com números, senhor Presidente. Porém, apenas a título de exemplo, nos 44 hospitais universitários do Sistema Federal de Educação Superior, além da formação de profissionais da saúde, realizam-se anualmente mais de 13 milhões de exames laboratoriais, mais de 8 milhões de consultas médicas, mais de 250 mil cirurgias. Nos centros de atendimento à população de nossas faculdades de odontologia, são realizados a cada ano mais de 1 milhão de tratamentos. Com isso, não somente formamos bons profissionais, capacitados para utilizar as técnicas mais avançadas, mas também sensíveis aos problemas da nossa realidade social.

Nossas instituições, senhor Presidente, através da pesquisa e da extensão, desempenham ainda um notável papel nas suas comunidades locais e regionais. Ninguém saberia calcular tudo o que o nosso Sistema já fez pela diminuição das desigualdades regionais, transferindo tecnologias para milhares de pequenas e grandes empresas, apoiando governos municipais, participando da construção de políticas públicas em cada Estado da Federação, em pequenas e grandes cidades, inclusive de nosso país profundo, da Amazônia, do Centro-Oeste, do sertão do Nordeste, assessorando projetos desenvolvidos por sindicatos de trabalhadores, por associações de moradores e por tantas outras entidades.

Sabemos que o Brasil, como nação, está diante de grandes desafios em todas as áreas. Mas acreditamos que é um grande equívoco pensar que a educação superior é uma prioridade menor nesse contexto. A educação superior pública, laica, republicana, gratuita e de qualidade, senhor Presidente, gera compromisso e mobilidade social: ela inclui, ela forma cidadãos, ela produz riqueza moral, identidade e valores. Em um mundo marcado pela insegurança, pela desigualdade social, por ameaças ao meio ambiente e por tantos outros problemas, não seriam estas, entre todas, as nossas mais preciosas riquezas?

Sabemos que a construção de um sólido sistema público de educação superior não é tarefa apenas para os governos. Cabe à sociedade compreender que o dinheiro que ela despende, através das políticas governamentais para a educação superior, não é um “gasto”, é um investimento. Fazer a sociedade assim pensar, é tarefa dos governantes legitimamente eleitos e comprometidos de fato com a educação. A educação superior pública, para nós, senhor Presidente, é muito mais do que uma rubrica do orçamento, é parte estratégica de um projeto social, de um projeto de nação – de uma nação que, com sua língua, sua cultura, suas artes, técnicas e ciências, sempre aberta para o universal, quer ser soberana e singular no concerto das nações.

Na última década, como o Presidente bem sabe, o sistema público de educação superior “navegou contra a maré”. Há uma década enfrentamos todo tipo de questionamentos, formulados por governantes e por setores da sociedade. Há uma década enfrentamos políticas de austeridade que, em resumo, resultaram na diminuição dos nossos recursos humanos e financeiros. Nesse contexto, entretanto, o Sistema Federal de Educação Superior fez muito mais do que “resistir”, porque sabemos que, se eventualmente nossas instituições apresentam problemas, como aliás acontece com outras – públicas ou privadas –, sabemos também que não há projeto de nação sem projeto de universidade.

Mesmo assim, enfrentando adversidades, a educação pública superior fortaleceu sua liderança no âmbito da pesquisa e manteve-se como referência de qualidade para o conjunto da educação superior brasileira. Entre os anos de 1995 e 2000, apesar da diminuição dos nossos recursos humanos e financeiros, o que até hoje nos ocasiona problemas, como a redução do nosso quadro de técnicos e professores, como a dificuldade de manutenção de nossos prédios, bibliotecas e laboratórios, o Sistema Federal de Educação Superior aumentou a oferta de vagas em seus cursos de graduação (26%), em seus cursos de graduação noturnos (100%) e em seus programas de pós-graduação (154%).

A educação superior pública sofreu nesses últimos anos. Mas nossas instituições não viraram “sucata”, como dizem alguns: bem ao contrário disso, elas continuam reunindo o melhor que o nosso país possui no terreno das artes, das técnicas e das ciências, elas continuam se revelando um dos nossos melhores investimentos.

O que alcançamos nesses anos foi feito com muita dedicação, persistência e teimosia – e o senhor bem sabe, Presidente, o valor que tem a teimosia.

Creio, entretanto, e digo isso muito respeitosamente, com a sinceridade da experiência de quem há sete anos exerce o cargo de reitora de uma universidade pública, estamos no limite de nossas forças. A falta de recursos financeiros, as dificuldades de remuneração e a perda de quadros qualificados – situação agravada no contexto da atual reforma da previdência – pode pôr em risco um dos mais valiosos patrimônios sociais do Brasil republicano. Já expressamos publicamente esta preocupação no “Manifesto da ANDIFES”, documento que hoje temos a honra de passar a suas mãos. Hoje, Senhor Presidente, apenas 12% dos jovens entre 18 e 24 anos tem acesso à educação superior, índice menor do que o constatado em países vizinhos, índice muitas vezes menor do que o verificado nos países do chamado mundo desenvolvido.

Porque queremos tornar muito maior o já importante alcance da educação pública superior é que estamos aqui, senhor Presidente. Vivemos, sem dúvida, um momento difícil. Porém, por acreditarmos naquilo que fazemos, por sabermos que a obra da educação superior pública brasileira não pertence a este ou aquele governo, mas atravessa gerações, por termos a convicção de que esta obra coletiva é patrimônio social, manifestamos nossa disposição de torná-la mais pertinente com o novo momento, de expectativa e esperança, que vive o Brasil – e, sobretudo, muito mais acessível aos milhões de jovens brasileiros que nada mais querem do que a oportunidade de crescer como cidadãos e de participar da construção de um Brasil mais justo.

Enfim, senhor Presidente, estamos aqui para lhe apresentar nossa proposta de metas para os próximos quatro anos, proposta amplamente debatida pelos colegas reitores e dirigentes da ANDIFES, que contempla muitos aspectos presentes no Plano Nacional de Educação e no próprio programa de governo que o elegeu:

  • queremos promover as alterações que forem necessárias no ensino de graduação e de pós-graduação de modo a garantir aos estudantes a condição da formação cidadã, com ênfase nos valores éticos e cívicos que devem nortear a vida numa sociedade justa e democrática;

  • queremos duplicar o número de alunos na graduação (passar de 524.000 para 1.048.000);

  • queremos duplicar o número de alunos na pós-graduação stricto sensu (essa ação deve levar em consideração a diminuição das desigualdades regionais, as vocações institucionais e o trabalho em rede);

  • queremos ocupar 100% das vagas oferecidas em cada semestre (combater a evasão e a retenção, implementar políticas assistenciais e acadêmicas adequadas), elevando o índice de diplomação;

  • queremos ofertar 25.000 novas vagas nos vestibulares em cursos noturnos;

  • queremos formar 50.000 professores, particularmente nos campos disciplinares que apresentam maior déficit;

  • queremos criar um programa para titular 250.000 professores sem graduação que atuem nas redes estadual e municipal para atender o estabelecido na Lei de Diretrizes e Bases da Educação Nacional (LDB);

  • queremos valorizar academicamente, através da atribuição de créditos, as atividades extracurriculares dirigidas ao esforço nacional em favor da plena alfabetização da população brasileira;

  • queremos dobrar as atividades de extensão em áreas de grande pertinência social (alfabetização, nutrição, segurança pública, geração de emprego e renda, formação de agentes de políticas sociais);

  • queremos dobrar o número de trabalhos científicos publicados em periódicos indexados;

  • queremos quadruplicar o número de patentes licenciadas como forma de aumentar a interação com o setor produtivo nacional;

  • queremos buscar formas de superar a desigualdade de oferta de vagas em cada Estado da Federação, estabelecendo políticas que definam taxas de referência do ensino público por número de habitantes, mediante a interiorização das nossas ações, projetos de educação à distância e a criação de instituições de ensino superior federais;

  • queremos estabelecer uma colaboração mais efetiva entre as instituições federais de ensino superior, os estados, o Distrito Federal e os municípios.

Para a realização destas metas, como já expusemos ao Ministro Cristóvam Buarque, é preciso que se recomponham as condições de trabalho e funcionamento das instituições federais de ensino superior, resolvendo-se, em caráter de urgência, o passivo de pessoal docente e técnico-administrativo, e a insuficiência de recursos financeiros de nossas atividades. Além disso, são inadiáveis a construção e implementação de uma proposta de autonomia universitária, atendendo, quinze anos depois, àquilo que deliberaram os constituintes de 1988. Enfim, é indispensável atender às necessidades das nossas instituições em termos de recursos humanos, condições de infra-estrutura e provimento dos meios para investimento e para custeio das propostas aqui apresentadas. Cabe, ainda, um alerta sobre a importância da manutenção dos Fundos Setoriais geridos pelo Ministério da Ciência e Tecnologia, especialmente o Fundo de Infra-estrutura.

Senhor Presidente:

Quando o senhor nos recebeu, ainda como candidato, disse-nos uma frase que gostaria de retomar nesse momento. O senhor disse então que o Brasil precisaria eleger presidente um torneiro mecânico para que fosse dada a devida importância aos professores e à educação superior. A reunião de hoje é histórica. Pela primeira vez um Presidente da República recebe o conjunto dos reitores e dirigentes das instituições federais de ensino superior para discutir uma proposta que vem das nossas universidades. Toda caminhada, como diz certo provérbio, começa com os primeiros passos. Esperamos que estes passos sigam na boa direção, significando a valorização dos professores e da educação pública e o reconhecimento da sua importância para toda a sociedade. Essas são as expectativas de todas as nossas comunidades.

Dirigimo-nos ao governo, senhor Presidente, mas nos dirigimos também à sociedade, conscientes de que a implementação das metas hoje propostas significarão um extraordinário avanço no sentido da construção de um novo contrato social e da promoção da inclusão social duradoura, da realização da esperança que mobiliza o Brasil em direção à mudança.

Senhor Presidente, nas últimas semanas, como professora, reitora da Universidade Federal do Rio Grande do Sul e presidente da Associação Nacional de Dirigentes das Instituições Federais de Ensino Superior, tenho sido perguntada muitas vezes se irei ou não exercer meu direito à aposentadoria. De fato, segundo a legislação, eu poderia exercer tal direito, mas tenho dito e repetido que não o farei. Minha crença – que tenho certeza ser também a de meus pares aqui presentes – na importância estratégica do sistema público de educação superior para o Brasil, não se quebrará.

Em momentos como os que hoje vivemos, senhor Presidente, renova-se minha esperança no futuro. Muito obrigada.[2]

Quando nos dirigimos ao presidente da República e apresentamos uma proposta concreta de ação e de compromisso social da Universidade Pública Federal brasileira, não falamos apenas ao Governo. Falamos também à sociedade e às nossas elites dirigentes.

As condições de realização da função social da instituição universitária dependem da importância e do tratamento que os agentes sociais atribuem à educação. E, sabemos que no Brasil como na América Latina, a educação ainda está longe de ser uma prioridade.

Por isso, em nossa região, quando a Universidade é demandada pela sociedade, uma questão permanece: por mais que se tenha avançado na expansão, qualificação e democratização do acesso à educação superior, estamos ainda longe de atingir os padrões de inclusão verificados nos países centrais. Continuamos formando as elites!

Sem querer estabelecer relações simplistas, quero lembrar aqui um estudo recentemente divulgado pelo Banco Mundial, tratando do aumento das desigualdades sociais na América Latina nos anos 1990. Segundo esse estudo, entre todas as regiões do planeta, com exceção da África subsaariana, a América Latina é a mais desigual, seja qual for o indicador analisado – renda, gastos com consumo, influência política, poder de decisão e acesso a serviços como educação e saúde. O mesmo estudo nos mostra ainda que a desigualdade existente no país menos desigual da América Latina, o Uruguai, é maior do que a existente no país mais desigual do leste europeu ou nos países do chamado mundo industrializado. O Brasil, nesse contexto, segundo o Banco Mundial, aparece como o país mais desigual da região mais desigual do planeta.

Diante desse estudo, cabe a pergunta: que outra missão e compromisso social mais importante pode ter a educação superior na América Latina que não seja o de contribuir para a formação de uma “elite” comprometida com a justiça social? Creio que essa missão pode ser levada adiante tanto por estabelecimentos públicos como privados. Porém, esses, para tanto, devem perseguir a utopia da construção da instituição universitária – uma instituição pautada pela associação entre o ensino e a pesquisa, pela razão e pela sensibilidade e, principalmente, aberta aos problemas e às demandas da sociedade que, em última análise, justifica e legitima sua existência. A caminhada nessa direção ainda se anuncia longa na América Latina. E, para que alcance seu objetivo, necessita mais do que nunca da cooperação internacional – mas de uma cooperação que, sem desconsiderar as dinâmicas econômicas e mercantis, não as situem no centro de sua missão. Sobre isso, quero lembrar aqui a Conferência Mundial de Ensino Superior realizada em Paris, em 1998, que, em sua Declaração final, adotada por mais de 180 países, afirma:

“La cooperación internacional fundada en la solidariedad, el reconocimiento y el apoyo mutuo, una auténtica asociación que redunde, de modo equitativo, en beneficio de todos los interesados y la importancia de poner en común los conocimientos teóricos y prácticos al nivel internacional deberían regir las relaciones entre los establecimientos de enseñanza superior en países desarrollados y en desarrollo, en particular en beneficio de los países menos adelantados.”

Na América Latina, salvo raras exceções, a educação superior quase sempre foi um privilégio das elites políticas e econômicas. Para as elites conservadoras da América Latina, a construção de sistemas nacionais de educação superior jamais foi uma prioridade – aliás, até hoje, elas preferem formar seus filhos no “estrangeiro”. Para parcela significativa dessas elites, talvez devido à herança colonial, a educação superior sempre foi uma espécie de “deferência pessoal”, sempre foi uma maneira de conferir status diferenciado a cidadãos apenas teoricamente iguais.

Na América Latina, salvo raras exceções, renda, propriedade e alto nível de educação sempre estiveram aliados como formas de distinguir pessoas e grupos sociais. Se a natureza antidemocrática dessa concepção de educação superior foi útil às elites conservadoras, ela foi péssima para nossos países e para sua construção como nações democráticas e soberanas.

A América Latina precisou de muitas décadas para consolidar sistemas nacionais de educação superior um pouco mais abertos, qualificados e, de fato, promotores de mobilidade social. Para isso, foi sem dúvida importante a cooperação internacional. Entretanto, de maneira aparentemente paradoxal, quando a instituição universitária moderna torna-se um pouco mais democrática em alguns países latino-americanos, torna-se também mais forte o questionamento sobre a possibilidade de ali prosseguir sua caminhada. Ganha força então uma visão que aponta, sobretudo, para nossas fragilidades e disfuncionamentos, e que conclui argumentando que o melhor que temos a fazer é desistir e aceitar ofertas do nascente e promissor comércio internacional dos “serviços educacionais. Enquanto isso, em muitos dos nossos países, a educação superior fragmenta-se e desqualifica-se. Que “nova” elite ou classe dirigente poderá surgir desse processo? Se quisermos avançar na construção de um mundo solidário e em paz não são poucos os desafios.


[1] Conferência proferida no dia 05 de abril de 2004 no âmbito do Calendário Oficial de Debates sobre a Reforma Universitária do Ministério da Educação do Brasil.

[2] Discurso proferido no dia 5 de agosto de 2003 no Palácio do Planalto, em Brasília, por ocasião da reunião dos dirigentes das instituições federais de ensino superior com o presidente Luiz Inácio Lula da Silva

The European Higher Education Area - Achieving the Goals (PDF)

The European Higher Education Area - Achieving the Goals (PDF)
Communiqué of the Conference of European Ministers Responsible for Higher Education, Bergen, 19-20 May 2005

We, Ministers responsible for higher education in the participating countries of the Bologna Process, have met for a mid-term review and for setting goals and priorities towards 2010. At this conference, we have welcomed Armenia, Azerbaijan, Georgia, Moldova and Ukraine as new participating countries in the Bologna Process. We all share the common understanding of the principles, objectives and commitments of the Process as expressed in the Bologna Declaration and in the subsequent communiqués from the Ministerial Conferences in Prague and Berlin. We confirm our commitment to coordinating our policies through the Bologna Process to establish the European Higher Education Area (EHEA) by 2010, and we commit ourselves to assisting the new participating countries to implement the goals of the Process.

I. Partnership

We underline the central role of higher education institutions, their staff and students as partners in the Bologna Process. Their role in the implementation of the Process becomes all the more important now that the necessary legislative reforms are largely in place, and we encourage them to continue and intensify their efforts to establish the EHEA. We welcome the clear commitment of higher education institutions across Europe to the Process, and we recognise that time is needed to optimise the impact of structural change on curricula and thus to ensure the introduction of the innovative teaching and learning processes that Europe needs.

We welcome the support of organisations representing business and the social partners and look forward to intensified cooperation in reaching the goals of the Bologna Process. We further welcome the contributions of the international institutions and organisations that are partners to the Process.

II. Taking stock

We take note of the significant progress made towards our goals, as set out in the General Report 2003-2005 from the Follow-up Group, in EUA’s Trends IV report, and in ESIB’s report Bologna with Student Eyes.

At our meeting in Berlin, we asked the Follow-up Group for a mid-term stocktaking, focusing on three priorities – the degree system, quality assurance and the recognition of degrees and periods of study. From the stocktaking report we note that substantial progress has been made in these three priority areas. It will be important to ensure that progress is consistent across all participating countries. We therefore see a need for greater sharing of expertise to build capacity at both institutional and governmental level.

The degree system

We note with satisfaction that the two-cycle degree system is being implemented on a large scale, with more than half of the students being enrolled in it in most countries. However, there are still some obstacles to access between cycles. Furthermore, there is a need for greater dialogue, involving Governments, institutions and social partners, to increase the employability of graduates with bachelor qualifications, including in appropriate posts within the public service.

We adopt the overarching framework for qualifications in the EHEA, comprising three cycles (including, within national contexts, the possibility of intermediate qualifications), generic descriptors for each cycle based on learning outcomes and competences, and credit ranges in the first and second cycles. We commit ourselves to elaborating national frameworks for qualifications compatible with the overarching framework for qualifications in the EHEA by 2010, and to having started work on this by 2007. We ask the Follow-up Group to report on the implementation and further development of the overarching framework.

We underline the importance of ensuring complementarity between the overarching framework for the EHEA and the proposed broader framework for qualifications for lifelong learning encompassing general education as well as vocational education and training as now being developed within the European Union as well as among participating countries. We ask the European Commission fully to consult all parties to the Bologna Process as work progresses.

Quality assurance

Almost all countries have made provision for a quality assurance system based on the criteria set out in the Berlin Communiqué and with a high degree of cooperation and networking. However, there is still progress to be made, in particular as regards student involvement and international cooperation. Furthermore, we urge higher education institutions to continue their efforts to enhance the quality of their activities through the systematic introduction of internal mechanisms and their direct correlation to external quality assurance.

We adopt the standards and guidelines for quality assurance in the European Higher Education Area as proposed by ENQA. We commit ourselves to introducing the proposed model for peer review of quality assurance agencies on a national basis, while respecting the commonly accepted guidelines and criteria. We welcome the principle of a European register of quality assurance agencies based on national review. We ask that the practicalities of implementation be further developed by ENQA in cooperation with EUA, EURASHE and ESIB with a report back to us through the Follow-up Group. We underline the importance of cooperation between nationally recognised agencies with a view to enhancing the mutual recognition of accreditation or quality assurance decisions.

Recognition of degrees and study periods

We note that 36 of the 45 participating countries have now ratified the Lisbon Recognition Convention. We urge those that have not already done so to ratify the Convention without delay. We commit ourselves to ensuring the full implementation of its principles, and to incorporating them in national legislation as appropriate. We call on all participating countries to address recognition problems identified by the ENIC/NARIC networks. We will draw up national action plans to improve the quality of the process associated with the recognition of foreign qualifications. These plans will form part of each country’s national report for the next Ministerial Conference. We express support for the subsidiary texts to the Lisbon Recognition Convention and call upon all national authorities and other stakeholders to recognise joint degrees awarded in two or more countries in the EHEA.

We see the development of national and European frameworks for qualifications as an opportunity to further embed lifelong learning in higher education. We will work with higher education institutions and others to improve recognition of prior learning including, where possible, non-formal and informal learning for access to, and as elements in, higher education programmes.

III. Further challenges and priorities

Higher education and research

We underline the importance of higher education in further enhancing research and the importance of research in underpinning higher education for the economic and cultural development of our societies and for social cohesion. We note that the efforts to introduce structural change and improve the quality of teaching should not detract from the effort to strengthen research and innovation. We therefore emphasise the importance of research and research training in maintaining and improving the quality of and enhancing the competitiveness and attractiveness of the EHEA. With a view to achieving better results we recognise the need to improve the synergy between the higher education sector and other research sectors throughout our respective countries and between the EHEA and the European Research Area.

To achieve these objectives, doctoral level qualifications need to be fully aligned with the EHEA overarching framework for qualifications using the outcomes-based approach. The core component of doctoral training is the advancement of knowledge through original research. Considering the need for structured doctoral programmes and the need for transparent supervision and assessment, we note that the normal workload of the third cycle in most countries would correspond to 3-4 years full time. We urge universities to ensure that their doctoral programmes promote interdisciplinary training and the development of transferable skills, thus meeting the needs of the wider employment market. We need to achieve an overall increase in the numbers of doctoral candidates taking up research careers within the EHEA. We consider participants in third cycle programmes both as students and as early stage researchers. We charge the Bologna Follow-up Group with inviting the European University Association, together with other interested partners, to prepare a report under the responsibility of the Follow-up Group on the further development of the basic principles for doctoral programmes, to be presented to Ministers in 2007. Overregulation of doctoral programmes must be avoided.

The social dimension

The social dimension of the Bologna Process is a constituent part of the EHEA and a necessary condition for the attractiveness and competitiveness of the EHEA. We therefore renew our commitment to making quality higher education equally accessible to all, and stress the need for appropriate conditions for students so that they can complete their studies without obstacles related to their social and economic background. The social dimension includes measures taken by governments to help students, especially from socially disadvantaged groups, in financial and economic aspects and to provide them with guidance and counselling services with a view to widening access.

Mobility

We recognise that mobility of students and staff among all participating countries remains one of the key objectives of the Bologna Process. Aware of the many remaining challenges to be overcome, we reconfirm our commitment to facilitate the portability of grants and loans where appropriate through joint action, with a view to making mobility within the EHEA a reality. We shall intensify our efforts to lift obstacles to mobility by facilitating the delivery of visa and work permits and by encouraging participation in mobility programmes. We urge institutions and students to make full use of mobility programmes, advocating full recognition of study periods abroad within such programmes.

The attractiveness of the EHEA and cooperation with other parts of the world The European Higher Education Area must be open and should be attractive to other parts of the world. Our contribution to achieving education for all should be based on the principle of sustainable development and be in accordance with the ongoing international work on developing guidelines for quality provision of cross-border higher education. We reiterate that in international academic cooperation, academic values should prevail.

We see the European Higher Education Area as a partner of higher education systems in other regions of the world, stimulating balanced student and staff exchange and cooperation between higher education institutions. We underline the importance of intercultural understanding and respect. We look forward to enhancing the understanding of the Bologna Process in other continents by sharing our experiences of reform processes with neighbouring regions. We stress the need for dialogue on issues of mutual interest. We see the need to identify partner regions and intensify the exchange of ideas and experiences with those regions. We ask the Follow-up Group to elaborate and agree on a strategy for the external dimension.

IV. Taking stock on progress for 2007

We charge the Follow-up Group with continuing and widening the stocktaking process and reporting in time for the next Ministerial Conference. We expect stocktaking to be based on the appropriate methodology and to continue in the fields of the degree system, quality assurance and recognition of degrees and study periods, and by 2007 we will have largely completed the implementation of these three intermediate priorities.

In particular, we shall look for progress in:

  • implementation of the standards and guidelines for quality assurance as proposed in the ENQA report;

  • implementation of the national frameworks for qualifications;

  • the awarding and recognition of joint degrees, including at the doctorate level;

  • creating opportunities for flexible learning paths in higher education, including procedures for the recognition of prior learning.

We also charge the Follow-up Group with presenting comparable data on the mobility of staff and students as well as on the social and economic situation of students in participating countries as a basis for future stocktaking and reporting in time for the next Ministerial Conference. The future stocktaking will have to take into account the social dimension as defined above.

V. Preparing for 2010

Building on the achievements so far in the Bologna Process, we wish to establish a European Higher Education Area based on the principles of quality and transparency. We must cherish our rich heritage and cultural diversity in contributing to a knowledge-based society. We commit ourselves to upholding the principle of public responsibility for higher education in the context of complex modern societies. As higher education is situated at the crossroads of research, education and innovation, it is also the key to Europe’s competitiveness. As we move closer to 2010, we undertake to ensure that higher education institutions enjoy the necessary autonomy to implement the agreed reforms, and we recognise the need for sustainable funding of institutions.

The European Higher Education Area is structured around three cycles, where each level has the function of preparing the student for the labour market, for further competence building and for active citizenship. The overarching framework for qualifications, the agreed set of European standards and guidelines for quality assurance and the recognition of degrees and periods of study are also key characteristics of the structure of the EHEA. We endorse the follow-up structure set up in Berlin, with the inclusion of the Education International (EI) Pan-European Structure, the European Association for Quality Assurance in Higher Education (ENQA), and the Union of Industrial and Employers’ Confederations of Europe (UNICE) as new consultative members of the Follow-up Group.

As the Bologna Process leads to the establishment of the EHEA, we have to consider the appropriate arrangements needed to support the continuing development beyond 2010, and we ask the Follow-up Group to explore these issues.

We will hold the next Ministerial Conference in London in 2007.


45 countries participate in the Bologna Process and are members of the Follow-up Group: Albania, Andorra, Armenia, Austria, Azerbaijan, Belgium (Flemish Community and French Community), Bosnia and Herzegovina, Bulgaria, Croatia, Cyprus, the Czech Republic, Denmark, Estonia, Finland, France, Georgia, Germany, Greece, the Holy See, Hungary, Iceland, Ireland, Italy, Latvia, Liechtenstein, Lithuania, Luxembourg, Malta, Moldova, the Netherlands, Norway, Poland, Portugal, Romania, the Russian Federation, Serbia and Montenegro, the Slovak Republic, Slovenia, Spain, Sweden, Switzerland, "the former Yugoslav Republic of Macedonia", Turkey, Ukraine and the United Kingdom. In addition, the European Commission is a voting member of the Follow-up Group.

The Council of Europe, the National Unions of Students in Europe (ESIB), the Education International (EI) Pan-European Structure, the European Association for Quality Assurance in Higher Education (ENQA), the European University Association (EUA), the European Association of Institutions in Higher Education (EURASHE), the European Centre for Higher Education (UNESCO-CEPES) and the Union of Industrial and Employers’ Confederations of Europe (UNICE) are consultative members of the Follow-up Group.


BERGEN 2005

Programme
Participants

Speeches
Minister Kristin Clemet, Norway
Minister François Biltgen, Luxembourg
Head of Higher Education Department Sjur Bergan, Council of Europe
Pime Minister of Norway, Kjell Magne Bondevik

Written statements
Minister Marietta Giannakou Greece
Deputy Minister Allan Wilson , UK, Scottish Executive

Working Groups - In parallel with the Ministers’ discussion in the afternoon of 19 May
1. Doctoral Studies and the Synergy between Higher Education and Research
2. Lifelong Learning
3. Quality Assurance and Recognition in a Global Perspective
4. Institutional Autonomy and Governance

Reports
Stocktaking report
General report
Standards and Guidelines for Quality Assurance in the European Higher Education Area
A Framework for Qualifications of the European Higher Education Area
Trends IV
Bologna with student eyes
Focus on the Structure of Higher Education in Europe 2004/05 - National Trends in the Bologna Process

Statements from Consultative Members
European Commission: "Realising the European Higher Education Area - Achieving the Goals", dated 11 May 2005
EURASHE, "Vilnius statement for Bergen", dated 29 April 2005
Council of Europe: "Message from the Council of Europe to the Meeting of Ministers of the European Higher Education Area", dated 25 April 2005
EUA, "Glasgow Declaration - Strong Universities for a Strong Europe", dated 15 April 2005
ESIB, “Luxembourg Student Declaration”, dated 20 March 2005

Background documents
The European Higher Education Area beyond 2010

Documentos de Trabajo de la IE, edición Nº 15: "El papel del personal académico en el proceso de Bolonia”

Documentos de Trabajo de la IE, edición Nº 15: "El papel del personal académico en el proceso de Bolonia”

Este documento expone los resultados de un estudio llevado a cabo por la Asociación Noruega de Trabajadores de la Investigación (NIFU STEP), por encargo de la Internacional de la Educación y financiado por sus organizaciones miembro escandinavas. El principal objetivo del estudio es recolectar y analizar datos sobre las opiniones relativas al Proceso de Bolonia desde el punto de vista del personal académico en Europa. En diciembre de 2004 se envió un cuestionario a los secretariados de todas las organizaciones miembro de la IE en Europa. Un total de 31 organizaciones de 20 países respondieron al cuestionario. Los resultados del estudio muestran lo siguiente:

  • La manera más común de comunicar con el gobierno sobre las cuestiones relativas al Proceso de Bolonia es que las autoridades nacionales informen a las organizaciones y que éstas sean invitadas a las reuniones. Son menos comunes otras formas más exigentes, como formar parte de los comités nacionales para la implementación de Bolonia, contribuir a la redacción de los informes nacionales o formar parte de las delegaciones nacionales en reuniones internacionales. Siete de las organizaciones miembro de la IE que respondieron a la encuesta no habían tenido comunicación alguna a nivel gubernamental en relación al Proceso de Bolonia.

  • De las 31 organizaciones que respondieron, 16 consideran que su implicación ha tenido impacto en la aplicación nacional del Proceso de Bolonia. La mayoría de las organizaciones miembro de la IE declara que han tenido implicación al informar al personal académico acerca del Proceso mediante sus boletines informativos, seminarios, conferencias y otros medios. Las respuestas de las organizaciones sitúan el nivel de información entre sus miembros como moderada o baja, mientras que los representantes de sindicatos locales parecen estar más documentados sobre el Proceso de Bolonia.

  • La encuesta presenta una serie de cambios en las condiciones laborales del personal académico. Según los que respondieron, el desarrollo de mayor convergencia en las condiciones de trabajo del personal en la enseñanza superior europea es la demanda creciente de participar en actividades comerciales e investigaciones por encargo. Una parte significativa informa del descenso en el tiempo ininterrumpido que el personal académico dedica a la investigación en sus sistemas de enseñanza superior. Una gran mayoría revela además un aumento en las demandas al personal académico a contribuir a actividades sobre la educación a lo largo de la vida. Las organizaciones terminan por valorar que el personal académico tiene un control restringido sobre su propio tiempo de trabajo así como sobre su libertad para ejercer su interés por el trabajo de investigación. Este es el caso concreto de algunos países de Europa Occidental. La mayoría no ha constatado grandes cambios con respecto a la protección legal sobre las condiciones de contratación y cuestiones similares. Un 63 % de las organizaciones declara el uso de contratos temporales en sus sistemas de enseñanza superior.

  • Los mayores cambios en las condiciones laborales no pueden ser vinculados directamente a los posibles efectos del Proceso de Bolonia. Sin embargo, estos cambios representan parte del contexto en el cual el Proceso de Bolonia ocupa lugar en los sistemas educativos nacionales. Cambios en la financiación pública (incremento de financiación pública en el caso de algunos países de Europa Central y Oriental) y la responsabilidad pública de la enseñanza superior están en cierta medida vinculados al Proceso de Bolonia. Algunos informan también que el enfoque sobre la reestructuración de la enseñanza y el aprendizaje tiene un efecto sobre el tiempo y la capacidad de dedicación a la investigación.

  • En lo que respecta a temas más concretos en el orden del día de Bolonia, el aspecto menos problemático del Proceso parece ser la introducción del ECTS (sistema europeo de transferencia y acumulación de créditos) y del suplemento de diploma. Por el contrario, los aspectos problemáticos se refieren al ajuste de algunos programas de estudios a la estructura de dos ciclos así como a la cuestión de la importancia del primer ciclo en el mercado laboral.

  • Existen valoraciones altamente diferenciadas en cuanto al alcance del Proceso de Bolonia y su implementación en los sistemas nacionales de educación hasta la fecha. El Proceso de Bolonia ha representado diferentes grados de presión relativa a la adaptación. En algunos países, la aplicación de Bolonia y sus posibles consecuencias son más una cuestión de aspiración que de realidad.

  • Prevalece una actitud positiva hacia el Proceso de Bolonia según el estudio. Las organizaciones participantes tienden a estar de acuerdo en que el Proceso de Bolonia aborda cuestiones importantes y tiene un efecto positivo general sobre la enseñanza superior en sus países. Sin embargo, existe un sentimiento generalizado de que el objetivo de crear un espacio europeo de enseñanza superior puede resultar demasiado ambicioso para su realización. Las opiniones resultantes de la encuesta se dividen ante la pregunta de si el Proceso de Bolonia representa finalmente una comercialización de la enseñanza superior y de si el tiempo y los esfuerzos empleados en su aplicación exceden los beneficios que puede generar.

Para descargar una copia dos Documento de Trabajo de la IE No 15, por favor haga clic aquí (EN)

Internacional de la Educación, 29/04/05

COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN: Movilizar el capital intelectual de Europa

COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN: Movilizar el capital intelectual de Europa: crear las condiciones necesarias para que las universidades puedan contribuir plenamente a la estrategia de Lisboa (PDF)
COMMISSION OF THE EUROPEAN COMMUNITIES

Índice

1. LAS UNIVERSIDADES, ELEMENTO ESENCIAL DE CARA A LA CONSECUCIÓN DE LOS OBJETIVOS DE LISBOA

2. DIFICULTADES CRECIENTES

2.1. Desfases en materia de innovación y recursos humanos
2.2. Puntos débiles

3. PRIORIDADES DE CARA A LA MODERNIZACIÓN: CAPACIDAD DE ATRACCIÓN, GOBERNANZA Y FINANCIACIÓN

3.1. Capacidad de atracción: la calidad y la excelencia, factores imperativos

3.1.1. La calidad y la excelencia como factores de singularización
3.1.2. Medios para que las universidades resulten más atractivas como destino para los estudiantes
3.1.3. Formas de reforzar los recursos humanos
3.1.4. La diversidad requiere una organización a nivel europeo

3.2. Gobernanza: necesidad de mejorar la gestión del sistema y de los centros

3.2.1. Reforzar la responsabilidad de los poderes públicos con respecto a la enseñanza superior entendida como sistema
3.2.2. Crear las condiciones necesarias para que los centros puedan aplicar estrategias de modernización

3.3. Financiación: necesidad de más y mejores inversiones

3.3.1. Prioridades en materia de inversión de cara a la modernización de la enseñanza superior
3.3.2. Contribuciones de los estudiantes y de la industria

4. LÍNEAS PRIORITARIAS DE ACTUACIÓN

4.1. Liberar el potencial de las universidades en el contexto nacional

4.1.1. Crear las condiciones necesarias que propicien el cambio en las universidades
4.1.2. Velar por que la financiación total sea suficiente

4.2. Responder a la reivindicación de las universidades que reclaman un mayor apoyo europeo

4.2.1. Movilizar todas las fuentes de financiación de la UE en favor de la modernización de las universidades
4.2.2. Reforzar la cooperación en el marco del programa «Educación y Formación 2010»
4.2.3. Invertir en calidad de alto nivel/excelencia

4.3. Necesidad de respaldar las acciones urgentes

Michavila presentó su libro que critica gestión universidad PP

Michavila presentó su libro que critica gestión universidad PP

El catedrático de la Universidad Politécnica de Madrid, Francisco Michavila, presentó hoy su libro "Contra la contrarreforma universitaria", una recopilación de artículos críticos con la gestión universitaria del gobierno del Partido Popular que el profesor publicó en algunos periódicos. (Sigue)

Noticias.ya.com, 25/11/04

Reflectir Bolonha: Reformar o ensino superior

Reflectir Bolonha: Reformar o ensino superior

O Prof. J. Ferreira Gomes, Vicerreitor da Universidade do Porto, editou un CD titulado "Reflectir Bolonha: Reformar o Ensino Superior", que é unha extensa colección de todos os documentos importantes sobre o processo de Boloña e tamém unha selección de moitos documentos e textos de opinió sobre a reforma do ensino superior en Portugal. Pódese agora acceder aos contidos do CD a través de Internet.

J. Veiga Simão, S. Machado dos Santos e A. Almeida Costa: Bolonha: agenda para a excelência

J. Veiga Simão, S. Machado dos Santos e A. Almeida Costa: Bolonha: agenda para a excelência

(Pode descargarse en formato DOC)

Documento do Grupo de Trabalho para a Reorganização da Rede do Ensino Superior de Portugal.

I INTRODUÇÃO
(Documento em formato PDF 61KB) (*)

II O FUTURO DO ENSINO SUPERIOR E OS DESAFIOS DA SOCIEDADE DO CONHECIMENTO
(Documento em formato PDF 71KB) (*)

III A ESTRATÉGIA DE LISBOA E O PROCESSO DE BOLONHA
(Documento em formato PDF 66KB) (*)

IV REGIÕES DO CONHECIMENTO, REDE DE ENSINO SUPERIOR E SUA RACIONALIDADE
(Documento em formato PDF 455KB) (*)

V IMPLEMENTAÇÃO DE UM SISTEMA DE CRÉDITOS TIPO ECTS
(Documento em formato PDF 70KB) (*)

VI CONSEQUÊNCIAS DO PROCESSO DE BOLONHA NO FINANCIAMENTO DO ENSINO SUPERIOR
(Documento em formato PDF 83KB) (*)

VII O PAPEL DO ENSINO SUPERIOR NA EDUCAÇÃO E FORMAÇÃO AO LONGO DA VIDA
(Documento em formato PDF 212KB) (*)

VIII GOVERNO ACADÉMICO E MODELOS DE ARTICULAÇÃO INSTITUCIONAL
(Documento em formato PDF 221KB) (*)

ANEXO I - O Desenvolvimento da Autonomia Administrativa, Financeira e Patrimonial na Lei de Autonomia das Instituições de Ensino Superior
(Documento em formato PDF 102KB) (*)

IX SISTEMA DE AVALIAÇÃO E ACREDITAÇÃO
(Documento em formato PDF 210KB) (*)

X CONCLUSÕES
(Documento em formato PDF 112KB)

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