Economía

Políticas económicas e financeiras

Juan Torres López: La penetración bancaria de la universidad: el neo-colonialismo del Grupo Santander

Juan Torres López: La penetración bancaria de la universidad: el neo-colonialismo del Grupo Santander

La penetración bancaria de la universidad: el neo-colonialismo del Grupo Santander

El profesor Jorge Dávila, investigador de la Universidad Los Andes (Venezuela), publicó en el número 32 (octubre-diciembre, 2005/vol.10, pp 695-709) de la Revista Venezolana de Gerencia un interesante artículo titulado La penetración bancaria de la universidad: el neo-colonialismo del Grupo Santander. Creo que interesará sobre todo a los universitarios españoles que lo primero que encuentran cada día cuando entran en sus centros es una sucursal bancaria. Puede leerse pinchando aquí.

Ganas de escribir, 02/02/12

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La universidad catalana pasa de la excelencia al borde de la quiebra

La universidad catalana pasa de la excelencia al borde de la quiebra
La Autónoma de Barcelona podría dejar de pagar las nóminas en febrero si la Generalitat no abona lo que debe, según confirman fuentes del sector

La tesorería de las universidades catalanas ha llegado a una situación límite que, de mantenerse durante muchos meses, puede poner en riesgo la calidad de la prestación del servicio público de educación superior en esta Comunidad. Tras años trampeando el efecto de los retrasos en los pagos del Govern, los rectores, muchos con sus cuentas en números rojos, se han visto obligados ahora a amputar drásticamente sus presupuestos por la falta de liquidez de la Generalitat: el año pasado les pagó 144 millones menos y este año dejará de ingresarles 14.

Esta delicada situación financiera da poco margen a los responsables académicos, que llevan meses congelando inversiones, buscando fórmulas alternativas de financiación (al margen del dinero de las matrículas) y rebajando costes mediante despidos o subidas en las cuotas. La mayoría de las universidades tienen claro que si dentro de unos meses la administración autónomica no les abona la partida que aún les adeuda de 2011 (previsiblemente será en marzo o abril), «no resistirán» el año. Según precisaron a ABC fuentes académicas, algunos centros como la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) o la Politécnica de Cataluña (UPC) «podrían dejar de pagar nóminas a partir de febrero si no les llega ninguna de las ayudas pendientes de la Generalitat». En la Autónoma, una de las mejor posicionadas en los ranking mundiales (entre las 200 primeras según el QS World Universities Ranking 2011-2012), la situación es complicada, hasta el punto de que el Consejo Social del centro ha solicitado una intervención externa a la Generalitat para que ejecute las cuentas de 2012. El centro atraviesa, además, una crisis interna que ha obligado a la rectora, Anna Ripoll, cuestionada por algunos sectores internos de la universidad por la gestión de los recortes, a adelantar las elecciones.

Veinte millones de déficit

La UAB, a la que la Generalitat debe 50 millones de euros, sufrió un recorte de 34 millones el año pasado, de los que solo asumió diez. Por este motivo, cerrará el ejercicio de 2011 con 20 millones de déficit, según precisaron ayer a ABC fuentes del centro. Las mismas fuentes atribuyeron la difícil situación financiera, que les ha llevado a contratar pólizas de crédito, al «desmesurado» recorte presupuestario de la Generalitat en 2011 (de un 16 por ciento). En una situación similar se encuentra la UPC. Con un déficit acumulado que podría rondar los cien millones de euros, el centro dejó de ingresar del Govern 38 millones en 2011 y prevé cerrar ese ejercicio con un déficit de otros veinte. Al igual que en la UAB, esta universidad ha ejecutado y seguirá ejecutando este año recortes en personal.

Las universidades de Barcelona (UB) y Pompeu Fabra (UPF) resisten mejor el envite de la crisis. La última cerró 2011 con equilibrio presupuestario y ha aprobado unas cuentas de 122 millones para 2012. No obstante, el gobierno autonómico le adeuda 17 millones y admite que «de no recibir la partida este año la situación será realmente complicada». La Universidad de Barcelona (UB), por su parte, se ha propuesto cerrar 2012 con equilibrio presupuestario, dijo a este diario el vicerrector de Economía del centro, Gonzalo Bernardos. La Generalitat le adeuda 42 millones en concepto de nóminas, retribucciones a personal de investigación, financiación por objetivos y prima de estabilidad presupuestaria. La UB, otra de las de referencia en los ranking internacionales, admite, no obstante que si la Generalitat no cumple con sus compromisos, «aguantar será difícil». «Si hay tesorería las nóminas no peligran», afirma Bernardos.

La amenaza de la intervención

La Generalitat prevé adjuntar en su Ley de Acompañamiento de los Presupuestos una medida que contempla que una figura externa a las universidades —un comisionado— pueda controlar la ejecución de los presupuestos en aquellos centros que lo necesiten. Tal como avanzó «La Vanguardia», el Consejo Social de la UAB ha solicitado ya acogerse a esta medida, aunque el equipo gestor la rechaza. Según ha podido saber ABC, está previsto que la intervención sea voluntaria, excepto en casos extremos en los que lo dicte el Govern. Las universidades están a la espera de conocer los detalles de la medida para valorarla en un comunicado.

ABC, 31/01/12

Los efectos del Real Decreto-Ley 20/2011, de 30 de diciembre en las Universidades Públicas

Los efectos del Real Decreto-Ley 20/2011, de 30 de diciembre en las Universidades Públicas

Ante la confusión reinante por la aplicación indiscriminada de todo tipo de recortes en las universidades y las numerosas consultas que estamos recibiendo, hemos solicitado informe jurídico sobre "los efectos que sobre las Universidades Públicas españolas pueden tener diversos artículos del Real Decreto-Ley 20/2011, de 30 de diciembre, de medidas urgentes en materia presupuestaria, tributaria y financiera para la corrección del déficit público", y más concretamente sobre posibles aportaciones a planes de pensiones, compensaciones por jubilación anticipada, convocatoria de plazas de profesorado y tasa de reposición.

En respuesta, nuestros letrados formulan las siguientes consideraciones:

PRIMERA.- El art. 2 del RD-L 20/11, en su apartado uno incluye como sector afectado por la norma a las Universidades, tanto de competencia del Estado como de las Autonomías.

SEGUNDA.- El art. 2 en su apartado tres impide, durante el ejercicio 2012, realizar aportaciones a planes de pensiones de empleo o a contratos o seguros colectivos que incluyan la cobertura de la contingencia de jubilación.

TERCERA.- El art. 3 en su apartado uno impide la contratación de nuevo personal salvo el incurso en ejecución de procedimientos selectivos de ejercicios anteriores. Igualmente tiene la naturaleza de norma de carácter básico del Estado, (art. 149. 1. 13ª CE).

Excluye igualmente la consolidación de personal interino o temporal que se encuentre desempeñando su puesto con anterioridad a 1 de enero de 2005 (Dº. Tª. 4ª del EBEP).

En su apartado dos permite la contratación de personal temporal en casos de necesidades urgentes e inaplazables.

CUARTA.- Igualmente el art. 3, apartado cinco de la norma citada, las limitaciones establecidas sobre la oferta de empleo en las administraciones no afecta, (apartado 3. cinco A) en el ámbito docente a las Administraciones públicas con competencias educativas para el desarrollo de la Ley Orgánica 2/2006, de Educación, fijando una tasa de reposición del 10%.

En consecuencia, y según lo expuesto, nuestros letrados interpretan:

  1. El RD-L 20/2011, impide que las Universidades públicas hagan aportaciones a planes de pensiones durante el ejercicio de 2012.
  2. No impide la compensación económica por jubilación anticipada, salvo que suponga incremento de gastos de personal en relación a los vigentes a 31 de diciembre de 2011, art. 2. dos del RD-L.
  3. No podrán convocar plazas docentes de personal fijo. Únicamente cabe la contratación de personal temporal para los casos excepcionales y para cubrir necesidades urgentes e inaplazables, (art. 3. dos).
  4. La tasa de reposición del 10% se refiere a la enseñanza en los niveles previos a la Universidad.

Evidentemente, la aplicación literal de lo anterior, particularmente en lo relativo a la convocatoria de plazas docentes de personal fijo, nos puede conducir a una situación dramática, porque supone "congelar" las promociones, cuestión especialmente delicada en los casos de PDI cuyos contratos finalizan este año.

Nos consta que algunas universidades son conscientes del tema y están informando, mientras que otras no.

En FETE-UGT pensamos que es importante que el personal al que le puedan afectar estas medidas esté informado convenientemente y por supuesto, deben buscarse soluciones urgentes. Por ello consideramos que la mesa sectorial de universidades debe ser convocada con carácter de urgencia. No podemos esperar a que se planteen los primeros despidos.

Seguiremos informando.

FETE-UGT, 10/01/12

Madrid: Los sindicatos universitarios se movilizan contra los recortes

Madrid: Los sindicatos universitarios se movilizan contra los recortes
Comisiones Obreras, UGT y CSI-F preparan concentraciones y asambleas en las seis universidades públicas madrileñas
Los rectores dicen que están aplicando la ley

El calendario de movilizaciones que han dibujado los sindicatos mayoritarios en el sector de Universidad empieza este martes con una asamblea de delegados en las seis universidades públicas madrileñas. Comisiones Obreras, UGT y CSI-F preparan también concentraciones el miércoles en la Universidad Rey Juan Carlos y el viernes en la Carlos III y para la próxima semana una nueva concentración de nuevo en la Carlos III. Y es que es precisamente esa Universidad, su rector, Daniel Peña, quien ostenta la presidencia de la Conferencia de Rectores de Universidades Públicas Madrileñas (CRUMA).

Los sindicatos critican que se les estén aplicando las medidas laborales que incluye la Ley Escoba de los Presupuestos del Gobierno regional cuando, dicen, la Universidad tiene su propia independencia. Incluso, dicen, que los rectores van más allá y quieren aplicar para algunos casos jornadas de 40 horas semanales o nueve horas diarias.

Desde la CRUMA, su presidente, Daniel Peña, explica la posición de los rectores. "Nuestra obligación es cumplir la Ley. Tanto el decreto que hizo el Gobierno, como la concreción que hizo la Comunidad de Madrid, incluye de manera expresa a las universidades públicas, con independencia de la opinión de cada uno de nosotros. Pero de lo que no hay ninguna duda es que desde el punto de vista jurídico esta norma es de obligado cumplimiento y, por lo tanto, tenemos que cumplirla, no tenemos otra posibilidad".

En lo que sí dicen estar dispuestos a negociar los rectores, es en ese aumento de la jornada laboral semanal hasta las 40 horas para algunos casos. Explican que son casos en los que se venía cobrando un plus por ampliar la jornada de 35 a 37,5 horas y que, ahora, como la jornada será para todos de 37,5 horas se podrá negociar quienes quieran voluntariamente ampliar hasta las 40 horas semanales.

En cuanto a la baja de los trabajadores públicos y su sueldo. Los rectores dicen que están a la espera de que la Consejería de Presidencia concrete cómo se va a articular. Un asunto, que según reconoce Peña, es el punto más "conflictivo y delicado" y en el que tendrán que hacer lo que se decida por ley.

350 millones de deuda

El rector de la Universidad Carlos III y presidente de la CRUMA, Daniel Peña, dice que la deuda de la Comunidad de Madrid con las seis universidades públicas de Madrid asciende a unos 350 millones de euros. Reconoce que, con la crisis, este no es el mejor momento para reclamar ese dinero "todos entendemos que no es el momento de hacer reclamaciones que no se van a poder satisfacer", pero que sí se está intentando negociar otra alternativa. "Lo que nos gustaría, y es en lo que estamos tratando de trabajar conjuntamente con la Consejería de Educación y la Comunidad de Madrid, es intentar que esta deuda quedara totalmente recogida por escrito y que, en el momento en el que haya recursos adicionales, eso vaya de forma prioritaria a las universidades públicas de Madrid que estamos en una situación financiera muy difícil".

Cadena SER, 24/01/12

FETE-UGT: Doctrina de shock?

FETE-UGT: Doctrina de shock?

Podemos encontrar el término "doctrina de shock" en un libro publicado en 2007 por la periodista Canadiense Naomi Klein. En él se describe como, desastres naturales y periodos violentos o de gran incertidumbre y confusión, como guerras o atentados, han sido utilizados por los gobiernos democráticos para hacer una seria de reformas que atentaban contra las libertades y los derechos laborales, aprovechando los momentos en que la sociedad está más impactada.

El término describe a la perfección la situación que estamos viviendo actualmente en las Universidades Públicas Españolas. Nuestros gobernantes universitarios nos bombardean diariamente con mensajes de carácter apocalíptico: "Tenemos un agujero de 100 millones…, …no tenemos liquidez…, …es posible que no tengamos para pagar las nóminas dentro de un par de meses…, …sobra personal…". Y a continuación, de las palabras se pasan a los actos: Despido de asociados, despido de interinos, contratos LRU sin solucionar, bajas y jubilaciones sin sustituir, complementos y pagas extra en la cuerda floja…

Sin apenas darnos cuenta, ya no reaccionamos cuando escuchamos: "¿Qué es eso de la acción social?..., ¿Estatuto del PDI?..., ¡contento tendrías que estar por cobrar una nómina todos los meses!…". No obstante, lo más triste es que, mientras nos dicen esto, en realidad están pensando: "PREPÁRATE QUE ES SÓLO EL COMIENZO…, …CON LA NUEVA GOBERNANZA CAMBIARÁ TODO EL ESCENARIO". Y algunos lo piensan totalmente convencidos de que gozan de inmunidad, cuando en realidad…"cualquier torre puede caer".

Este escenario de miedo e incertidumbre es el ideal para que todos los que necesitamos de nuestro trabajo para vivir, ante la impotencia y el temor creado, asumamos un estado de conformismo absoluto con medidas que, en un pasado nada lejano, nos hubieran tenido a todos en pie de guerra.

Es cierto que las cosas no andan bien, la crisis se está alargando más de lo esperado y hay universidades con verdaderos problemas financieros. Está claro que la Universidad no puede organizarse ahora como en las épocas de bonanza y que nos está tocando a todos hacer sacrificios y arrimar el hombro. Pero lo que no podemos ni debemos olvidar es que como trabajadores, tenemos una serie de derechos. QUE NO SE APROVECHEN DE NUESTROS MIEDOS Y DESCONCIERTO PARA RECORTARNOS, DELIBERADAMENTE, DERECHOS QUE HAN COSTADO MUCHO.

Enrique Javier Díez Gutiérrez: Hacer caja: el lema de nuestra nueva Universidad

Enrique Javier Díez Gutiérrez: Hacer caja: el lema de nuestra nueva Universidad
Enrique Javier Díez Gutiérrez es profesor de la Universidad de León.

Lunes por la mañana. Cuando entro por la puerta de la Facultad para ir a dar clase, tengo que sortear infinidad de mupis publicitarios que han invadido, como las flores en primavera, los espacios públicos de nuestra Universidad. Letreros luminosos que anuncian las excelencias de diversas entidades bancarias, expositores publicitarios de los más diversos productos, se convierten en una suerte de carrera de obstáculos que tengo que salvar para poder llegar a las aulas. Y como yo, todos los estudiantes se ven sometidos a esta sobreestimulación mañanera que les inunda y les indica ya cuáles son los nuevos valores de la nueva Universidad estilo Bolonia.

Lunes por la tarde. Voy a la biblioteca central de la Universidad para recoger un libro. Cuando saco el carnet que me identifica como miembro de la comunidad universitaria, vuelvo a ser consciente, una vez más, que es una tarjeta de una entidad bancaria. Sí, de esas instituciones asociadas a la especulación financiera que nos ha arrastrado a esta crisis, de esas entidades acostumbradas a cerrar el grifo de los préstamos a las pequeñas y medianas empresas y a los particulares en plena crisis, mientras da suculentas indemnizaciones, prejubilaciones y créditos a sus directivos. Por muchas veces que hayamos protestado al rectorado sobre esta situación, exigiendo que tengamos un documento de identificación universitario no ligado a entidades privadas empresariales o bancarias, que pone en duda, y no sólo simbólicamente, nuestra credibilidad científica y nuestra universalidad académica, la única contestación que hemos obtenido es “no hay alternativa”, el mismo mantra que utilizó la baronesa Margaret Thatcher para consolidar el pensamiento neoliberal en los años 80.

Martes por la mañana. En la reunión de departamento tenemos que asignar el profesorado responsable para el nuevo plan docente de cara al curso 2012-2013. Pero nos es imposible porque no sabemos qué profesorado estará el próximo curso. Nuestra Universidad, no como otras, echa al profesorado asociado en junio y contrata nuevo profesorado cada año el primer día que comienzan las clases en septiembre. De esta forma no les paga durante el período de vacaciones, un derecho que la clase trabajadora consiguió hace muchos años mediante luchas laborales y sindicales. De esta forma nuestra Universidad se convierte en adalid de la precarización, el desempleo y las malas prácticas empresariales. Lógicamente quien viene sufriendo las consecuencias de estas malas prácticas son los estudiantes que se encuentran en septiembre con exámenes puestos por otros profesores y profesoras que no han impartido las materias, con profesorado que cuando firma el contrato le asignan las materias que tiene que dar ese día sin ningún tipo de preparación previa, etc.

Martes por la tarde. Nos anuncian en Junta de Facultad que, con Bolonia y los nuevos Grados, quienes hicieron una carrera de las antiguas, si quieren pasar a tener la titulación actual de Grado, tienen que hacer un Curso de Adaptación al Grado. Nos explican que desde la Facultad se propuso hacerlo integrando dicho curso dentro de la docencia habitual, pero que desde el Rectorado lo han impedido. Han decidido encargárselo a una empresa y pagarlo al profesorado como “horas extras”, evitando la creación de nuevo empleo. Eso sí hace caja. Además se vuelve a cobrar el 25% de la matrícula de las asignaturas que el alumnado ya pagó y aprobó en su momento, y que ahora se le “convalidan”. No se le da docencia, sólo se le cobra. Parece que este sí es un “buen negocio”.

Miércoles por la mañana. Llego al edificio del Centro TIC de la Universidad para impartir una clase. Pero no está el conserje y nos encontramos esperando casi cien personas para empezar las clases. Me recuerdan que ya no hay conserje, que el servicio lo privatizó la Universidad y que ahora lo hace “uno de seguridad” de una empresa privada y que lo mismo se ha hecho con buena parte de los servicios de la Universidad. Cuando llega, nos explica que no da abasto a todo, que además le mandan hacer fotocopias, que tiene que hacer otras cosas y que le es imposible duplicarse. Ya hemos perdido más de 20 minutos. Ante las reclamaciones que se hacen al Gerente sobre las condiciones laborales y las consecuencias para la docencia que conlleva la privatización de este servicio, la única contestación es “no hay alternativa”, porque así nos sale más barato. El criterio que rige ahora la Universidad es el económico. Aunque, desde ese criterios, más barato sería reducir el sueldo al Gerente y destinarlo a mejorar los servicios de la Universidad.

Miércoles por la tarde. Un alumno me comenta en tutoría que ha pedido una beca Erasmus, pero que la Universidad le exige para poder optar a ella pagar 35 euros en un examen de inglés. Un examen mediante un sistema informático. Se indigna de que ahora haya que pagar aparte los exámenes. Que ya le han anunciado que con la Estrategia 2015 que ahora llega, van a duplicar las segundas matrículas. Me dice que si ahora la segunda matrícula vale sobre 85 euros, va a pasar a 500 euros y la tercera de 120 a unos 1.000 euros. Me espeta que está trabajando para poder pagarse los estudios, y me pregunta si mi Universidad lo único que sabe hacer es “cobrar por todo, hasta por respirar”. No se me ocurre nada que decirle. Porque pienso que no sólo se está convirtiendo en una empresa que hace caja por todo, sino que paga cada vez más precariamente a su profesorado, privatiza la propia Universidad y cada vez se hipoteca más en manos de financiación privada, que impone sus logotipos y promueve cátedras que responde a los intereses de quienes las patrocinan.

Todavía vamos a mitad de semana y me temo que esto empeore. Me pregunto si no es aplicable a nuestra Universidad lo que Howard Zinn decía: “Nuestro problema es la obediencia. Nuestro problema es que multitud de personas en todo el mundo ha obedecido los dictados de los líderes de sus gobiernos y nos hemos convertido en gente obediente ante la pobreza y el hambre, ante el espolio y la privatización de nuestros bienes públicos, ante la estupidez, la guerra y la crueldad. Nuestro problema es que la gente es obediente mientras las cárceles están llenas de ladronzuelos y los grandes ladrones rigen los países. Éste es nuestro problema”. ¿Hasta cuándo?

 

Rebelión, 20/01/12

Acuerdo de los consejos de gobierno de las universidades públicas valencianas

Acuerdo de los consejos de gobierno de las universidades públicas valencianas

Alicante, 17 de enero de 2012

El Consejo de Gobierno Extraordinario convocado hoy por la Universidad de Alicante ha adoptado el acuerdo siguiente:

La Generalitat Valenciana ha finalizado el ejercicio económico de 2011 sin abonar al Sistema Universitario Publico Valenciano (SUPV) las mensualidades de noviembre y diciembre correspondientes al Presupuesto aprobado por las Cortes Valencianas para 2011, ni la anualidad correspondiente a la cancelación de la deuda histórica reconocida acumulada anterior a 2008. Ello ha supuesto que el SUPV haya dejado de ingresar 197.159.864€ (64.105.180€ correspondientes a la anualidad para la cancelación de la deuda histórica reconocida y dos mensualidades de 66.527.342€ cada una correspondientes a los meses de noviembre y diciembre de 2011).

En relación con la deuda histórica reconocida, cabe recordar que, hasta finales de 2008, la Generalitat adeudaba al conjunto del SPUV un total de 891.071.414€, un importe superior a una anualidad completa ordinaria, para cuya cancelación las universidades se vieron obligadas a aceptar un pago aplazado que llegaba hasta 2022. De este importe sólo se ha cancelado en los ejercicios 2009 y 2010 un total de 122.204.339 €; las Universidades han aceptado un nuevo aplazamiento de las anualidades 2011 y 2012 resultando en la actualidad un saldo neto pendiente de pago de 768.867.075€ a percibir desde el año 2013 hasta el año 2022.

La situación creada en el cierre del ejercicio 2011, añadida a la deuda histórica acumulada, ha obligado a las Universidades Públicas Valencianas a ajustar el presupuesto aprobado inicialmente para el ejercicio 2011, retrasar los programas de ejecución de sus inversiones, recurrir a diferentes instrumentos de financiación a corto plazo y a utilizar la tesorería generada por sus recursos propios para suplir la que debería haber aportado la Generalitat Valenciana en cumplimiento de las diferentes Leyes de presupuestos anuales. Todo ello, con el fin de asegurar el normal funcionamiento de los servicios públicos de educación superior y de I+D+i, a los que la ley nos obliga en la Comunidad Valenciana.

Los impagos de la Generalitat del año 2011, añadidos a las tensiones que impone la deuda histórica acumulada, han situado a la tesorería del SUPV en una situación límite, poniendo en riesgo la capacidad de prestación del servicio público de educación superior. Por ello, es necesario informar a la comunidad universitaria de esta situación y de las acciones que se han llevado a cabo, así como de las que el Consejo de Dirección propone adoptar a este Consejo de Gobierno. De acuerdo con todo ello, se informa que:

1. El miércoles 4 de enero de 2012, los Rectores del Universidades Públicas Valencianas emitieron un comunicado con el siguiente texto: “ Con el objeto de informar y analizar las circunstancias financieras y de tesorería que esta situación está produciendo en su economía, las universidades públicas valencianas, convocarán con carácter extraordinario y urgente a sus respectivos Consejos de Gobierno, para valorar la necesidad de estudiar las posibles medidas a adoptar, así como solicitar la convocatoria extraordinaria de sus Consejos Sociales con la misma finalidad, trabajando coordinadamente con el gobierno valenciano, con el objetivo de encontrar vías de solución inmediata de esta situación, creada en el cierre del ejercicio 2011, y para asegurar el normal desarrollo de la actividad universitaria en el 2012“.

2. El pasado lunes 9 de enero de 2012, los Rectores de las Universidades públicas valencianas, mantuvieron una reunión de trabajo con el Vicepresidente del Consell y la Consellera de Educación, Formación y Empleo del Gobierno Valenciano, y emitieron un comunicado conjunto, en el que se expresó la voluntad del Gobierno Valenciano de:

1.- Mantener el Plan Plurianual de Financiación como marco de referencia válida en su relación con las universidades públicas valencianas.

2.- Convocar próximamente la Comisión Técnica de Seguimiento del Plan Plurianual de Financiación.

 3.- La mensualidad nominativa del Plan Plurianual de Financiación 2011 de noviembre se abonará en enero, y se mantendrá el abono regular de las mensualidades a lo largo del año 2012.

 4.- Reconocer el esfuerzo realizado por las universidades públicas valencianas desde los inicios de las medidas de ajuste por su aceptación de la renovación del convenio de aplazamiento de la deuda.

 5.- El Gobierno valenciano y las universidades públicas valencianas reiteran la voluntad recíproca de mantener una comunicación y un diálogo permanentes.”

 

Considerando todo lo anteriormente expuesto, se propone adoptar los siguientes

ACUERDOS

Primero. Solicitar a la Generalitat Valenciana la compensación efectiva de los intereses derivados de la demora que esta situación ha supuesto a las universidades desde la entrada en vigor del PPF en 2010, y pueda generar en el actual ejercicio y ejercicios futuros. Todo ello, de conformidad con lo previsto en el apartado 5.2 del Plan Plurianual de Financiación de las Universidades Públicas Valencianas (PPF).

Segundo. Requerir a la Generalitat Valenciana para que lleve a cabo cuantas actuaciones sean necesarias para que las entidades financieras faciliten a la Universidades públicas valencianas la renovación o sustitución de los actuales recursos de crédito a corto plazo, o a proveerles de otros recursos de financiación al alcance de la Generalitat.

Tercero. Establecer, por parte de cada universidad, en su caso, los mecanismos presupuestarios de carácter preventivo que fueran necesarios para garantizar el adecuado equilibrio del flujo de cobros y pagos de las mismas, con el fin de preservar al máximo la capacidad de tesorería de cada institución y mantener sus niveles de solvencia frente a terceros.

Cuarto: Advertir que, a partir de esta fecha y de mantenerse la situación de tesorería expuesta con anterioridad, la ausencia del ingreso efectivo de la subvención ordinaria subvención ordinaria de la Generalitat Valenciana correspondiente a cada mensualidad para el ejercicio 2012 comprometería el pago de las obligaciones contraídas por las universidades inclusive el pago de las nóminas y el funcionamiento de las universidades públicas valencianas.

Universidad de Alicante, 17/01/12

Educación reduce el préstamo para los estudios de posgrado

Educación reduce el préstamo para los estudios de posgrado
Se mantienen las mismas condiciones de financiación desde el año pasado
No hay interés al 0%, se desliga de la renta futura y no varían los plazos
El Ministerio mejora este año las condiciones de devolución del préstamo.

Ampliar la formación con estudios de máster o doctorado es una opción atractiva para miles de estudiantes universitarios cuando finalizan sus enseñanzas académicas.

Para facilitar el acceso a esta formación de posgrado, el Ministerio de Educación Cultura y Deporte ha convocado la nueva línea 2011 del programa Préstamo Renta Universidad.

Las condiciones de financiación ya se recrudecieron en 2011 respecto a las ediciones anteriores y se mantienen para este curso académico: no hay interés al 0%, se desliga de la renta futura y no se varían los plazos de carencia (tiempo en el que no se amortiza el dinero y se abonan solamente los intereses), pero se aumentan los años de amortización para la devolución.

Tanto en  la anterior convocatoria como en la vigente la evolución de las becas y ayudas al estudio de Educación se ha restringido de forma considerable. El presupuesto se ha reducido a la mitad con respecto al año pasado, cuando se destinaron 100 millones de euros frente a los 45 de este año, y las condiciones se mantienen más duras que en las primeras ediciones.

Los motivos hay que buscarlos en la situación económica que vive el país. Tal como recoge la orden ministerial que regula la nueva línea del Préstamo Renta Universidad, para este curso 2011-2012 la convocatoria se adecua a las medidas adoptadas "para reforzar la eficacia de la gestión del gasto público y la tesorería".

Nuevas condiciones

La finalidad de los préstamos es facilitar el acceso a enseñanzas universitarias oficiales de máster y doctorado impartidas en España o a la formación equivalente en los países del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), Estados Unidos y Canadá.

El programa consiste en financiar estos estudios mediante una ayuda inicial para cubrir los gastos de matrícula (máximo 6.000 euros para 120 créditos) y, si se desea, una renta mensual (máximo 800 euros, en 12 mensualidades para estudios de 30 a 60 créditos de un año de duración y en 21 mensualidades, para estudios de 60 créditos o más de dos años) durante el periodo de formación, para subsanar otros gastos adicionales como la residencia o la manutención.

  • Cuantía: los solicitantes pueden recibir en préstamo una cantidad máxima de 15.600 euros, en el caso de que los estudios tengan una duración de un año académico, o hasta 28.800 euros si se prolongan a dos cursos. Cuando se cursen estudios de máster o doctorado en el extranjero, las cuantías máximas se incrementarán con la cantidad del suplemento, "siempre y cuando el préstamo solicitado superara el máximo señalado para cada caso". Como el plazo de solicitud del préstamo se ha abierto una vez iniciado el curso académico, los interesados en la renta mensual pueden solicitar el abono retroactivo de las mensualidades.
  • Plazos: la duración del préstamo difiere en función de la carga académica de los estudios para los que se solicita. Para un máster o doctorado de 30 a 60 créditos, tendrá dos años de carencia y ocho de amortización; para estudios de posgrado de 90 créditos, tres años de carencia y doce de amortización; y para los de 120 créditos, cuatro años de carencia y dieciséis de amortización. Estos plazos son obligatorios para todos los solicitantes, con amortizaciones lineales y mensuales.
  • Intereses: el mayor atractivo de este programa en anteriores convocatorias era que la financiación carecía de intereses. Sin embargo, para los préstamos obtenidos para este curso desaparece el interés 0% y el préstamo tendrá un interés fijo al 5,433%. El Ministerio de Educación subvencionará parcialmente los préstamos con una ayuda equivalente a la cantidad que resulte de aplicar durante los años de carencia el citado tipo de interés.
  • Requisitos de los solicitantes: las medidas restrictivas también afectan de forma parcial a los requisitos que se deben cumplir para solicitar el Préstamo Renta Universidad. El pasado año se incorporó una nueva cláusula que se mantiene y restringe el acceso a quienes hayan obtenido rentas superiores a 22.000 euros en el ejercicio anterior (2010).

Quién puede solicitarlo

Hasta el 30 de mayo estará abierto el plazo para solicitar la nueva línea del Préstamo Renta Universidad 2011. Pueden acceder al programa de financiación los graduados universitarios que realicen o vayan a realizar en el curso académico 2011-2012 estudios de posgrado de máster o doctorado en España, países del EEES, Estados Unidos o Canadá. Deben cumplir los siguientes requisitos:

  • Tener nacionalidad española o de un país de la Unión Europea o no comunitario (con permiso de residencia), siempre que hayan residido en España los cuatro años anteriores a la fecha de presentación de la solicitud.
  • Haber obtenido un título oficial de grado o equivalente, que faculte para el acceso a enseñanzas de posgrado, con posterioridad al 1 de enero de 2000.
  • Tener formalizada la matrícula o haber sido aceptado en estudios oficiales de posgrado en España, en un país del EEES o Estados Unidos o Canadá, con una carga lectiva de al menos 30 créditos ECTS o equivalente en el caso de los másteres, o de un año académico para el doctorado.
  • No haber obtenido previamente otro título de máster oficial ni en España ni en otro país y no haber percibido el Préstamo Renta Universidad en ninguna de las anteriores ediciones.

20 minutos, 13/01/12

Manuel Pérez Rocha: Negocios y engaños

Manuel Pérez Rocha: Negocios y engaños

El editorial de La Jornada del pasado martes 10 de este mes analiza con gran acierto el mal llamado "Programa Nacional de Financiamiento a la Educación Superior" anunciado por Felipe Calderón un día antes. El citado "programa", cabe subrayar, es un indignante conjunto de engaños. El primero está en el nombre mismo de lo anunciado, pues no es nacional y no " financia" a la "educación superior" –pues por tal se entiende al conjunto de todas las instituciones de ese nivel educativo–, sino sólo a un conjunto (ahora 18) de las selectas instituciones privadas que lo imparten.

En realidad, señala con acierto el editorial de La Jornada, se trata de un negocio bancario que beneficiará a esas instituciones educativas privadas, lucrativas, y a un conjunto de bancos, la mayor parte extranjeros (los gigantes HSBC, BBVA y Santander) y una Sofol apoyada por el Banco Mundial. Para los bancos y la Sofol no hay el menor riesgo: el "programa" está garantizado por Nacional Financiera (Nafin) y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público; los eventuales tropiezos serán pagados con recursos públicos; cobrarán sus intereses (10 por ciento según lo anunciado, pero en el folleto de Nafin ponen como "ejemplo indicativo" 12.5 por ciento) y el capital también está asegurado pues, para otorgar el crédito, se exige al estudiante contar con un "deudor solidario o aval con relación patrimonial" (engañosamente Calderón anunció que se eliminaba el requisito de una garantía hipotecaria); otros requisitos son que ni el estudiante ni el deudor solidario tengan "experiencia negativa en Buró de Crédito" y la contratación de un seguro de vida para el estudiante.

El director de Nafin promete a los bancos, para asegurarles clientes, que "las propias universidades harán un esfuerzo promocional con los estudiantes que quieran ingresar a su plantel mediante pláticas y material publicitario, y los bancos instalarán módulos de atención en los campus más importantes para orientar y recibir las aplicaciones (sic) correspondientes". Es necesario demandar que se hagan públicos los contratos de Nafin con los bancos, pues no queda clara la razón por la cual el gobierno destina ahora 2 mil 500 millones de pesos a este "programa", y llama la atención el entusiasmo de los bancos.

Una exigencia adicional a los estudiantes, para otorgar el crédito, es mantener como mínimo un promedio de calificaciones de ocho, lo cual implica que sea alumno regular y dedique tiempo completo a los estudios. ¿Cuántos jóvenes mexicanos podrán cumplir esas exigencias económicas y escolares? Un engaño de fondo es, pues, la afirmación de que con este programa se democratizará el acceso a la educación superior, se logrará una "sociedad mas cohesionada, más igualitaria y más solidaria" y se brindará "igualdad de oportunidades a todos los jóvenes". Este programa, se anuncia, " liberará, además, recursos para que las familias puedan destinar una mayor parte en vivienda o en ahorro para el futuro, suavizando el patrón de gasto que implica la educación". ¿Cuáles familias? Las familias privilegiadas que envían a sus hijos al Tecnológico de Monterrey –donde se anunció este programa– y otras instituciones semejantes, las cuales destinan parte de sus recursos a pagar altas colegiaturas. Aun con el crédito, los pagos están fuera del alcance de la gran mayoría de las familias mexicanas. En el folleto de Nafin se presenta un ejemplo: en el último semestre de su carrera el estudiante "beneficiado" con el crédito estaría pagando mil 875 pesos mensuales de intereses y 5 mil 555 pesos semestrales de complemento de colegiatura; los siguientes seis meses "de gracia" estaría pagando mil 875 pesos mensuales, y a partir de que consiga un empleo (en no más de seis meses) deberá efectuar 108 pagos de 2 mil 784 pesos mensuales. Resultado: por una carrera cuyo costo es 230 mil pesos acabaría pagando 371 mil 500 pesos en un plazo máximo de 10 años (sólo en colegiaturas).

El programa se estableció para ayudar a resolver los problemas de algunas de las familias de la "clase media alta" con dificultades para pagar las elevadas colegiaturas de esas instituciones lucrativas, procurar que no disminuya la clientela de éstas, garantizarles el pago de las colegiaturas con la obligación bancaria adquirida por las familias y dar una nueva oportunidad de negocios a los bancos. Nada tiene que ver con las necesidades de la juventud mexicana y la construcción de una sociedad igualitaria y democrática. El programa es expresamente elitista, están excluidos los estudiantes de las instituciones públicas y los de las privadas no incorporadas a él. Es indignante que se presenten dichos negocios como "Programa Nacional de Financiamiento a la Educación Superior".

Con desmesura incomparable, tanto Calderón como los demás oradores en la ceremonia en la que se presentó este negocio proclamaron que con él "se elevará la productividad de nuestro país", y esto " se traduce en mayor inversión y creación de empleos", se fortalecerá "el desarrollo social de México y esto trae consigo menores tasas de delincuencia, reforzando así y complementando la estrategia de seguridad del país".

De manera reiterada, Calderón identificó a la educación privada como "la educación de calidad". Como indicador casual de dicha "calidad" está el siguiente párrafo de la intervención del rector general del Sistema Tecnológico de Monterrey en la ceremonia de presentación del "programa": "Cuando yo vi toda la oportunidad de muchachos que no tienen oportunidad, que tienen un gran liderazgo y no tienen la oportunidad de acceder a la educación, cuando empecé a darme cuenta que (sic) el Tecnológico, más de la mitad de los alumnos tienen oportunidad de tener algún tipo de beca, pero que aun así hay todavía tres cuartas partes de mexicanos que están en edad de poder estar en estudios universitarios y no tienen acceso, la gran pregunta es: ¿qué tenemos que hacer?" (literal, sin comentarios).

La Jornada, 12/01/12

British Universities Under Attack Conference (Talks)

British Universities Under Attack Conference (Talks)

At the end of November 2011, The London Review of Books, together with  The New York Review of Books,  The Fritt Ord Foundation of Oslo, The Europaeum, Oxford Magazine, and Times Higher Education, ran a one-day conference on ‘British Universities Under Attack’. Some of the talks have since been published in LRB and are linked here: Sir Keith Thomas, Michael Wood, and Rachel Malik. Other talks will be linked as they become available.

Campaign for the Public University, 22/12/11

Josep Maria Montaner: Omnipresencia financiera

Josep Maria Montaner: Omnipresencia financiera
El mercado quiere enseñanza de excelencia para la élite y masificada para la mano de obra barata
Los objetivos son los de debilitar la sanidad y la enseñanza públicas en favor de las privadas
Josep Maria Montaner es arquitecto y catedrático de la ETSAB-UPC.

Este cambio de año nos deja la certeza de que el mundo funciona con una extraña lógica empresarial, que sigue las arbitrarias fluctuaciones estadísticas e intenta homogeneizar todo valor humano dentro de las leyes de las finanzas. Y así se ha intentado convencernos de que los recortes necesarios solo se pueden hacer de una manera: desmantelando el Estado de bienestar en vez de exigir a las grandes fortunas y de poner tasas a las transacciones financieras. La economía domina, y naciones y autonomías se gestionan con criterios meramente cuantitativos.

Las universidades han pasado de enfatizar la transmisión de conocimiento a contarlo todo por créditos; en las ciudades, de la gestión llevada por políticos y técnicos se ha evolucionado hacia la rentabilidad del managerialismo, y de los modelos urbanos a las marcas. Una plaza pierde sus valores sociales y simbólicos, como espacio público, y se convierte en una pista de hielo para deslizarse por el consumo, y una rambla termina como un amnésico paseo de obstáculos hecho de tiendas de souvenirs horteras.

El sistema pretende que solo hay dos salidas: o nos integramos con docilidad (y en estos tiempos, con miedo) como trabajadores y consumidores o seremos expulsados como residuos y convertidos en marginados. Pero hay otras alternativas a esta falsa lógica empresarial que será fatal. En el caso de Cataluña se está hundiendo lo que funcionaba: la sanidad y la educación pública. Y se está desaprovechando la formación y el entusiasmo de los jóvenes que se están viendo obligados a emigrar: a Europa (Reino Unido, Francia, Alemania) o a América (Estados Unidos, Argentina, Brasil).

Descaradamente, los objetivos son los de debilitar la sanidad y la enseñanza públicas en favor de las privadas. En el caso de la Universidad, se quieren detener sus avances para que la crisis no golpee tan fuertemente a las privadas. Ya en 2005, en el Fórum Social por la Educación en Cataluña celebrado en Barcelona y titulado Otra educación es posible, el sindicalista belga Nico Hirtt denunciaba que en un futuro inmediato, de una Europa fuertemente dualizada, se iban a necesitar solo un 25% de lugares de trabajo muy cualificados y el 75% restante interesaba que fueran poco cualificados, con una formación temporal recibida rápidamente en los mismos lugares de trabajo, para una mano de obra flexible y deslocalizable, subalterna del falsamente opulento mundo de las TIC y de la fluctuante industria turística. El mercado quiere enseñanza de excelencia para unas élites y masificada para mano de obra barata. De ahí esta caída de las inversiones en la Universidad pública, que está intentando mantener la calidad con el voluntarismo de una parte de profesorado y estudiantes.

En este contexto, el rectorado de la Universidad Politécnica de Cataluña quiere aprobar un plan de viabilidad que se basa, a grandes rasgos, en aumentar las horas de trabajo, colocar más estudiantes por grupo, reducir la plantilla no renovando a los asociados e interinos, y reducir los beneficios sociales a profesores, investigadores y personal de administración. Con todo ello la aplicación de los objetivos del Espacio Europeo de Educación Superior no se va a poder cumplir. Y es que la Universidad no se puede gestionar como una empresa, ya que ni produce bienes materiales, ni los que la dirigen son un consejo de administración, sino profesores elegidos por votación, y sus objetivos tienen que ver con la investigación, el saber y la mejora de la sociedad antes que con la inmediata instrumentalidad. No solo es injusto, sino que es erróneo hacer pagar a los estamentos más débiles de la Universidad, generalmente los miembros más jóvenes, estos ajustes, ya que se está truncando un vital y laborioso relevo generacional.

Hay mucho que hacer para demostrar que hay otras opciones además de este horizonte impuesto de recortes. Se ha de superar esta visión monetarista y a corto plazo, promoviendo una labor de debate en cada ámbito, protagonizada por los trabajadores, que son quienes conocen bien las realidades, consensuando los criterios para la necesaria racionalización económica y planteándolos con relación a las expectativas estratégicas para el futuro de cada sector.

El País, 12/01/12

Los universitarios estadounidenses se ahogan en préstamos

Los universitarios estadounidenses se ahogan en préstamos
Uno de cada cinco estudiantes será perseguido por impago
La deuda supera los 780.000 millones de euros
Ocupa Wall Street llama a la insumisión

En Estados Unidos existen pocas cosas tan sagradas como el contrato. Y repudiarlo es algo similar a una herejía. "Es un tipo de obligación que llevamos impresa en nuestro ADN". Pero Andrew Ross, profesor de sociología en la New York University, lleva incitando a ese sacrilegio desde que en octubre decidió dar una charla en el contexto del movimiento Ocupa Wall Street titulada ¿La deuda universitaria es un contrato? En el atrio del Deutsche Bank en Wall Street, Ross detalló la gravedad de la deuda universitaria estadounidense, que supera el billón de dólares (786.163.522 euros), los cálculos que vaticinan que uno de cada cinco estudiantes será perseguido por impago -en 2005 se les prohibió declararse en quiebra-, dejó claro que el sistema de préstamos a estudiantes es un negocio suculento para las instituciones financieras que se convierte en una trampa mortal para los jóvenes en tiempos de crisis e incitó a los estudiantes a hacer algo.

Un mes después, su nombre se convirtió en uno de los muchos implicados en la campaña Ocupa la Deuda Estudiantil, creada por el grupo Education & Empowerment de los indignados estadounidenses y con el que se aspira a reunir un millón de firmas de universitarios dispuestos a no pagar su deuda hasta que se cumplan una serie de demandas concretas: desde devolverle la gratuidad a las universidades públicas a que se desvele la contabilidad de las privadas y la eliminación de los intereses en los créditos a estudiantes. "Negarte a pagar una deuda por voluntad propia y no solo por falta de fondos es controvertido, porque tiene una fuerte implicación moral y consecuencias prácticas, así que sabemos que será una carrera de fondo", afirma Ross, quien considera injusto que su sueldo esté vinculado al endeudamiento de los estudiantes.

Desde que se lanzó la campaña hace un mes, apenas 3.000 personas han firmado la petición. Sin embargo, en el seno del movimiento Ocupa Wall Street, se muestran satisfechos y calientan motores para relanzarla en febrero. "De momento, hemos conseguido que el problema de la deuda estudiantil entre en el debate político, salte a la prensa y obligue a los estadounidenses a hacerse preguntas: hoy, un estudiante puede ser perseguido por impago el resto de su vida mientras que en el universo de las finanzas empresas y empresarios pueden escapar a sus deudas sin problemas", explica Suzanne Collado, una de las firmantes y coordinadoras de la campaña, quien calcula que se licenciará con unos 35.000 dólares (27.515 euros) de deuda.

Sin duda es una propuesta radical para un país en el que los ciudadanos asumen como algo natural que para tener estudios superiores hay que endeudarse. Obtener una licenciatura universitaria costaba en 2010 una media de 25.000 dólares (19.654 euros) y aunque se opte por una universidad pública, nadie se libra de pagar. Aunque hasta los años setenta las matrículas en centros públicos de Nueva York y California eran gratuitas, poco a poco se implantaron tasas -como ha ocurrido en España- y hoy quienes estudian ahí pueden llegar a acumular deudas de hasta 35.377 euros, según The Institute for College Access & Success.

El coste de las matrículas se ha incrementado en un 900% en los últimos 30 años y desde 1999 las cifras de la deuda estudiantil también se han disparado en un 511%, hasta alcanzar en 2010 el billón de dólares, una cifra superior a lo que los ciudadanos estadounidenses le deben a las tarjetas de crédito, 550.000 millones de euros. Y con el mayor índice de paro de jóvenes licenciados de la historia de EE UU (9,1%) la devolución de esa deuda se ha convertido en un quebradero de cabeza no solo para ellos sino para el Gobierno, que ve cómo la capacidad de consumo (dos tercios de la economía se apoya en el consumo privado) de los jóvenes, se reduce exponencialmente.

Curiosamente, desde que se lanzó la campaña se han multiplicado las voces de alarma. La propia secretaria de Educación, Arne Duncan, urgía hace unas semanas a los rectores para que "sean creativos" y piensen urgentemente "en fórmulas para reducir los costes y las deudas de los estudiantes", y el presidente Obama incluso se reunía con algunos de ellos con el mismo objetivo.

Quienes no tienen la suerte de ser el número uno en deportes o en matemáticas de su instituto -el sistema premia con becas a los números uno y a las minorías étnicas, pero deja fuera a todos los demás, la clase media- solo pueden estudiar si piden un crédito y, por tanto, se licencian con deudas que crecen y se multiplican a medida que pasan los años y les llueven los intereses o las penalizaciones por no pagar a tiempo. "Es aún peor si aspiras a seguir estudiando tras la licenciatura", explica Barbara Adams, quien tras 10 años pagando su deuda decidió pedir otro préstamo para financiarse un doctorado en Sociología en The New School que cuesta 30.000 dólares (23.584 euros) al año. "Con el préstamo pagas la matrícula pero para vivir tienes que trabajar (ella es profesora en diversas universidades). Eso no te deja tiempo para estudiar así que el doctorado se alarga eternamente (ella lleva siete años) y las deudas también. Es una trampa, pero solo atrapa a los que no somos ricos. Si puedes pagar, tardas la mitad en escribir tu tesis. Sé que es mi problema haber decidido hacer un doctorado en una universidad cara pero si solo la gente con dinero tiene el privilegio de acceder a lo más alto de la educación es que el sistema está equivocado. ¿No nos habían vendido que el sueño americano consistía en que todos podíamos aspirar a nuestros sueños? La realidad es que el sistema educativo es brutalmente clasista".

El País, 10/01/12

Galicia: Las universidades ajustan todas las partidas para pagar nóminas

Galicia: Las universidades ajustan todas las partidas para pagar nóminas
Santiago no cubrirá bajas ni jubilaciones que no sean imprescindibles

Pese a la advertencia de que no debe frenarse la inversión en educación superior, el consejo se topa con una realidad: si los recortes llegan a la educación y a la sanidad, las universidades no escapan a ellos. Vigo aprobó ayer unos presupuestos para el 2012 que suponen un descenso de un 3% respecto al año anterior; A Coruña prevé que bajen ligeramente; y Santiago ha tenido que prorrogar sus cuentas y tendrá que buscar fórmulas para recortar seis millones.

Todas estas medidas se traducen fundamentalmente en paralización de inversiones, ralentización de proyectos y congelación de plantillas. En algunos casos, como el de la USC, van más allá, con medidas más contundentes para afrontar el 2012.

La institución que dirige Juan Casares Long es un claro ejemplo de que las administraciones no solo deben apretarse el cinturón sino de que se están quedando sin agujeros para hacerlo. La institución se enfrenta a unos presupuestos prorrogados, ya que el claustro tumbó la propuesta del equipo rectoral. El escenario actual es que en el 2012 hay menos dinero que en el 2011, por lo que además de no hacer nuevas inversiones hay que recortar, de donde sea, los seis millones de euros de caída de ingresos respecto al 2011.

Estos seis millones con los que ya no cuenta la USC se deben a que no queda ningún tipo de remanente y a la caída de los ingresos de matrícula. Además, en el plan de financiación de la Xunta se recogían 405 millones para las tres universidades en el 2012 si esta conseguía un nivel de ingresos. No se consiguieron, y la cifra a repartir se ha quedado en los 390.

Hay menos, y hay más gastos, porque los profesores consiguen trienios, quinquenios y sexenios que hay que abonarles, y los gastos corrientes suben por la subida de conceptos como la luz o la calefacción. ¿Qué hacer? Sara Cantorna, vicerrectora de Economía, lo tiene claro. Si se aplicase el recorte de seis millones de forma proporcional habría que echar a personal, porque supone el 67% del gasto, pero este capítulo no se ha tocado. Aún así, se necesitan más recursos para abonar los nuevos complementos, por lo que la USC recurrirá a la no cobertura de bajas ni de vacantes por jubilación, en este último caso salvo que sea imprescindible para garantizar la docencia. En cuanto a los gastos corrientes, se aplicarán medidas como el cierre de los centros por las tardes las dos próximas semanas.

En A Coruña el descenso paulatino de la inversión de la Xunta ha llevado a la universidad a realizar con más calma proyectos anunciados en época de bonanza, como el Campus Center, cuyo presupuesto superaba los 20 millones de euros y del que se ha iniciado solo una parte.

António Nóvoa: Quem quer bater-se pelas Universidades?

António Nóvoa: Quem quer bater-se pelas Universidades?
António Nóvoa, reitor da Universidade de Lisboa

Quando se aceita um convite, quando se toma a palavra, nem que seja por breves Instantes, temos o dever de dizer o que pensamos e o que sentimos. Palavras de circunstância não fazem parte da minha circunstância, da minha maneira de ser e de estar. 

Cinco anos é o meu tempo como reitor. Tempo intenso, difícil, ainda que insubstituível no plano pessoal. Cinco anos é o tempo de um país que se afastou das suas universidades, através de políticas que procuraram fraturar e enfraquecer as Instituições, retirando-lhes vida própria e independência.

A primeira fratura, cuidadosamente pensada e preparada, foi com a ciência. As universidades, acusadas de imobilismo, transformadas em "barrigas de aluguer" dos centros de Investigação, esses sim dinâmicos e inovadores. Da ciência só vinham luzes. Da universidade só vinham sombras. Uma narrativa dual, de separação, de divisão. Triste narrativa.

A segunda fratura, legitimada, como sempre, por instâncias internacionais, deu-se no governo das universidades. A participação e a democracia vistas como empecilhos e a ideologia da Nova Gestão Pública invadindo, de rompante, o espaço universitário. As novas instituições passariam a ser governados por órgãos mais manejáveis e o Reitor passaria a ser o CEO da Universidade. Foram estas as palavras ditas na apresentação do Regime Jurídico das Instituições de Ensino Superior no Centro Cultural de Belém, em 2007. Pobre ideologia, falsamente modernizante.

A terceira fratura, complicada, mais pelo processo do que pela ideia, promoveu a tendência privatizante das universidades, através de fundações sem fundos, de falsas fundações. Fraca história, feita de provincianos oportunismos.

É justo dizer que grande parte destas evoluções se verificou também em muitos outros países por esse mundo fora. A Ideologia do valor económico das universidades tem vindo a dominar o mundo universitário.

O nome do departamento governamental do Reino Unido que tutela o ensino superior fala por si: Ministério dos Negócios, da Inovação e das Competências. O novo Ministério tem a tutela das Universidades, da Ciência, da Aprendizagem ao Longo da Vida (transformada em avatar da empregabilidade), do Investimento e Comércio e dos Negócios e Empresa.

Estas orientações conduziram, na maioria dos países, a um reforço do financiamento público. No caso português, deram origem a um desinvestimento ao longo dos últimos anos. Entre 2006 e 2012, a preços constantes, as transferências do Orçamento de Estado para a Universidade de Lisboa, depois de descontadas as contribuições para a Caixa Geral de Aposentações, diminuíram 50%. Metade desta redução representa o empobrecimento da instituição; a outra metade, o empobrecimento dos seus profissionais.

A grande reforma do ensino superior serviu para esconder o desinteresse dos governos pelo destino das universidades, arrastadas para lógicas de sobrevivência. As reformas sucedem-se às reformas, consomem-se umas às outras, servindo para justificar a instauração de novos poderes e de novas regulações. Raramente (ou nunca) servem os propósitos de uma transformação, de uma renovação das instituições. São estratégias de controlo. Não são estratégias de mudança.

Face a este panorama, confesso-vos que o meu principal espanto, direi mesmo a minha maior desilusão, foi a forma resignada como as comunidades universitárias viveram esta situação, sem uma verdadeira discussão de temas centrais para o seu futuro.

Como é frágil a nossa cultura de liberdade, mesmo nas Instituições que a deviam cultivar acima de tudo. No Centenário da Universidade de Lisboa, fomos buscar a Coimbra, à oração de sapiência de Bernardino Machado, o nosso lema: "Uma Universidade deve ser escola de tudo, mas sobretudo de liberdade".

Curiosamente, o silêncio público traduziu-se, muitas vezes, num ruído dentro das instituições. A conflitualidade transferida do espaço político para o espaço institucional. Voz fina para fora. Voz grossa para dentro.

As situações de mal-estar Institucional têm um conjunto vastíssimo de razões. Não são apenas consequência das políticas recentes. Há uma longa história de corporativismos e de protecionismos que marca a vida das universidades. São imensas as mudanças que temos a obrigação de fazer.

Mas é evidente que as evoluções recentes, que alguns, como Hermínio Martins, designam por "capitalismo académico", promovem lógicas de controlo, de produtivismo e de intensificação do trabalho docente que, num quadro de desvalorização salarial, geram um enorme mal-estar.

Como transformar este mal-estar, de conflitualidades Internas, de quezílias e litigâncias num debate público sobre o futuro das universidades, sobre o futuro que queremos para as universidades?

Não vos quero deixar com um retrato negro. Peço-vos que não confundam a crítica com o pessimismo. Nem tudo são espinhos.

Não tenho quaisquer saudades da Universidade do passado. Nem do passado distante da Ditadura, essa universidade medíocre e elitista fechada ao mundo da ciência e da cultura. Nem do passado recente dos anos 80 ou 90, quando a universidade se abriu à cultura, é certo, mas não à ciência, e quando manteve políticas que impediram o acesso de muitos ao ensino superior. A universidade do passado não merece que dela tenhamos saudades.

Temos, hoje, instituições mais fortes e mais responsáveis, instituições que percebem a importância de acolher mais estudantes, que reconhecem a necessidade de prestar contas à sociedade, que têm uma consciência clara de que não há universidade sem ciência.

Falta-nos, é verdade, uma cultura académica mais crítica e mais independente. Quando tantas instituições falharam, não podem falhar as universidades. Precisamos de universitários que pensem o que os outros não são capazes de pensar, que digam o que os outros não podem dizer, que façam o que os outros não têm conseguido fazer por Portugal.

O futuro não passa por pequenas universidades. Passa por grandes universidades, não necessariamente no tamanho, mas na "massa crítica", na capacidade de integrarem todos os saberes, de juntarem a melhor ciência ao melhor ensino, de atraírem jovens de todo o mundo, na capacidade de serem, como dissemos ao longo deste ano, Universidades, instituições da cidade, da polis, da sociedade.

Nada define melhor uma universidade do que a capacidade de se rejuvenescer, de se abrir às novas gerações, de as acolher, de as formar, de as ver superar as gerações anteriores. A minha maior mágoa é a dificuldade que estamos a ter para dar uma oportunidade a tantos jovens de imenso mérito e talento, permitindo-lhes a entrada na profissão académica.

As universidades só merecerão este nome se souberem estar à altura das suas responsabilidades, numa época tão exigente como aquela que vivemos. Independência e espírito crítico. Recusa de qualquer lógica de controlo ou de redução da autonomia, a não ser quando resultem de processos legítimos e necessários de avaliação e de garantia da qualidade.

E por último, e sempre, um sentido exato, preciso, profundo, da nossa dimensão pública, da nossa responsabilidade social, do nosso compromisso com o país.

Disse, e repito, prefiro um mundo imperfeito, com liberdade, do que um plano perfeito, sem ela. Estou disposto a renunciar a tudo, menos à liberdade.

Sei bem que, nos tempos que correm, não podemos perder tempo com pessimismos. Fala-se das universidades como instituições com um grande passado (em Portugal, nascemos há mais de 700 anos) e com um glorioso futuro (dizem-nos que somos as instituições centrais das sociedades do conhecimento).

Um grande passado e um glorioso futuro. E o presente? Parece que o presente "desapareceu" no meio de tanto passado e de tanto futuro. A mim, interessa-me o presente, o presente futuro certamente, o presente como futuro.

O futuro? Mas o futuro não existe, exclamou um dia António Sérgio! Existe, sim. Existe o futuro como ideia. O que constitui uma nação não é uma causa eficiente: é sempre sim uma causa final: um projeto, um plano, uma ideia do que há de ser.

E sobre isto que devemos concentrar as nossas energias: Que universidades queremos para o século XXI português? E quem está disposto a bater-se por elas?

CRUP, 14/12/11

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