Democracia

Cuestións sobre a democracia

Adoración Guamán y Héctor Illueca: El huracán neoliberal. Una reforma laboral contra el Trabajo

El huracán neoliberalAdoración Guamán y Héctor Illueca: El huracán neoliberal. Una reforma laboral contra el Trabajo

Sequitur. Madrid, 2012
Formato: 13×21.
Páginas: 200
ISBN: 978-84-95363-20-6

La editorial Sequitur, en colaboración con la Fundación CEPS, publica este libro de Adoración Guamán y Héctor Illueca, miembros de CEPS. Ante el alcance de la destrucción de las bases del Derecho del Trabajo, en el plano tanto individual como colectivo, no caben ya ni los estudios pretendidamente neutrales, ni los comentarios parapetados en la vis técnica, ni, por supuesto, la conformación con las imposiciones de la estructura económica, tras la barrera de la supuesta ausencia de contenido político del Derecho del Trabajo. La reforma laboral de 2012 impuesta por el gobierno del Partido Popular hace necesario cuestionar lo establecido, reflexionar sobre la necesidad de una nueva concepción del Derecho del Trabajo y divulgar un análisis ideológico del mismo. Éste es el objetivo de este libro, desenmascarar las estrategias jurídicas neoliberales que han arrumbado la función más tradicional del Derecho al Trabajo, la búsqueda del equilibrio que permitiera el pacto entre Capital y Trabajo, advirtiendo de sus consecuencias.

Índice

Prólogo. Alberto Montero Soler

Nota preliminar

I. Derecho del Trabajo y crisis económica

II. Normas laborales e involución social: el estado de reforma permanente

III. El fin del Derecho del Trabajo y el nacimiento del Derecho del Emprendedor: la reforma laboral de 2012

IV. Conclusiones: combatiendo la involución social

Fundación CEPS, 19/04/12

Carlos Sevilla, Joseba Fernández y Miguel Urbán (ed.): ¡Ocupemos el mundo!

Ocupemos el mundoCarlos Sevilla, Joseba Fernández y Miguel Urbán (ed.): ¡Ocupemos el mundo!
Occupy the world!

Icaria Editorial
Antrazyt, 367
Análisis contemporáneo
Participación democrática
ISBN: 978-84-9888-407-4
Año Publicación: 2012
Páginas: 208
PVP: 16 €

En 2011, se ha dado una exten­sión imparable de las luchas populares que han alumbrado un nuevo “ciclo rebelde global”, en el que hemos sido, de algún modo, un huelguista por­turario de Oakland, una estudiante griega okupando su facultad, un islandés cacerola en mano frente a un banco, una activista egipcia enfrentando a Mubarak y a la Junta Militar, un precario portugués organizándose contra el miedo y la inseguridad.

La “dictadura de los mercados” ha sido ese elemento necesario para re­co­nocernos en el “otro”. Somos la misma cosa: el mismo objeto de explotación. Pero también somos el mismo sujeto, el mismo cuerpo capaz de negar lo existente como inevitable: Es por eso que hemos apren­dido juntos y juntas a vencer el miedo individual para encontrar la fuerza en lo colectivo y ocupar el espacio público. Cada práctica de resistencia está siendo un estímulo. Se difunden y se readaptan a contextos apa­ren­temente desconectados y lo ha­cen para trasladar, casi cada día, el cen­tro del movimiento de un escenario a otro: hoy Egipto, mañana alguna ciudad de EEUU, pasado Atenas o Moscú. El mes siguiente un nuevo país. Este libro recoge y analiza este crisol de experiencias con escritos de autores de todo el mundo.

Barcelona, Madrid, Atenas, Túnez, El Cairo, Lisboa, Islandia, Oakland, Wall Street, Londres, Moscú, Tel Aviv...

Esto solo ha sido el principio, no hay vuelta de hoja.

"Se nos dice que [...] la única manera de salvarnos en estos tiempos difíciles es empobrecer más a los pobres y enriquecer más a los ricos. ¿Qué deberían hacer los pobres? ¿Qué pueden hacer?"Slavoj Žižek

Autores:

Joseba Fernández, Carlos Sevilla, Miguel Urbán, Eric Toussaint, Sandra Ezquerra, Andrés Antebi, Jose Sánchez, Colectivo Madrilonia, Guillermo Zapata, Josep Maria Antentas, Esther Vivas, Cinzia Arruzza, Víctor Sampedro, Santiago Alba Rico, Panagiotis Sotiris, Diego Crenzel, Sergio Yahni, Adriano Campos, Marco Marques, Daniel Alcalde y Slavoj Žižek.

Información Relacionada

Ocupemos el mundo - presentación

Noam Chomsky: Occupy

OccupyNoam Chomsky: Occupy

Zucotti Park Press
ISBN: 978-1-884519-01-7
128-pages | $9.95
Available May 1, 2012 | Perfect-bound print and e-book editions
Distributed by Consortium Book Sales and Distribution

Foreign Policy in Focus Pick.
Read the review here.

“The Occupy movements have been a remarkable success,” says Chomsky. “They’ve changed the national discourse. They have introduced into public view crucial concerns that had been hidden. They’ve created communities of mutual support and solidarity.... In fact, one sign of their success is the nature of the repression against them.”

Since it’s appearance in Zuccotti Park in September 2011, the Occupy movement has spread to hundreds towns, cities and college campuses across the United States. To date, more than 6,700 people have been arrested in 112 U.S. cities, a number that grows daily. No longer occupying small tent camps, the movement now occupies the national conscience as its messages spread organically from street protests, to op-ed pages to the halls of power. From the movement’s onset, Noam Chomsky has supported its critique of corporate corruption and encouraged its efforts to increase civic participation, economic equality, democracy and freedom for the 99%.

Chomsky argues that if we continue to follow the model of growth set for us by the 1%, we'll be like lemmings walking off a cliff. The only alternative is to get involved, an opportunity being multiplied by the Occupy movement in hundreds of cities, towns, college campuses, and inner city neighboods. If not now, when? If not us, who?

In Occupy, Chomsky comments on the cornerstone issues, questions and demands that have been driving ordinary Americans into the streets.

How did we get to this point?
How have the wealthiest 1% waged class war against everyone else for the past 30 years?
How can we get money out of politics?
What would a genuinely democratic election look like?
How can we redefine basic concepts like “growth” to increase equality and quality of life for all? What can we learn from past struggles?
How can we sustain the movement and turn this country around?

As a call to action, Chomsky encourages the movement to continue organizing, to continue struggling and to continue reaching out and building community around proposals for a better world.

Occupy features cover art by R. Black, photography by Alex Fradkin and Stanley Rogouski, and a "What To Do If You Get Arrested" guide for protestors written by The National Lawyers Guild.

Noam Chomsky is known throughout the world for his groundbreaking work in linguistics and his relentless advocacy for democracy, freedom and self-determination. Author of dozens of books, among his most recent are Interventions; Hopes and Prospects; 9-11: Was There an Alternative? and Making the Future: Occupations, Interventions, Empire and Resistance. In 1988, Chomsky received the Kyoto Prize in Basic Science, given “to honor those who have contributed significantly to the scientific, cultural, and spiritual development of mankind.” The prize noted that “Dr. Chomsky’s theoretical system remains an outstanding monument of twentieth century science and thought. He can certainly be said to be one of the great academicians and scientists of this century.” Chomsky has supported the initiatives of the Occupy movement from its first weeks. He lives in Lexington, Massachusetts.

Copies of Occupy are available for $10 (free shipping) from Zuccotti Park Press
c/o Adelante Alliance
405 61st Street Brooklyn, NY 11220

Order Occupy Here:

Pedro Costa Morata: Ser antisistema, señor ministro, es nuestra primera obligación

Pedro Costa MorataPedro Costa Morata: Ser antisistema, señor ministro, es nuestra primera obligación
Pedro Costa Morata es ingeniero, sociólogo y periodista. Fue Premio Nacional de Medio Ambiente  en 1998

Antes de nada, señor ministro de Interior, y para centrar la semántica del asunto, dejo sentado que ese sistema al que se refiere por oposición, cuando justifica que las fuerzas de seguridad sacudan la badana a los jóvenes, a quienes usted califica de antisistema, es el que aquí considero y contra el que me pronuncio; no creo errar, además, si sostengo que son muchos miles, seguramente millones de ciudadanos los que comparten estos planteamientos antisistema.

Y ahora, ya entrando en materia y sin intención de extenderme demasiado, le señalaré algunos rasgos de ese sistema, el suyo de usted, señor ministro, que nos obligan a estar contra él, es decir, a ser antisistema. Rehuyo profundizaciones teórico-doctrinales sobre el neoliberalismo que nos embarga (ideal y literalmente), empobrece y humilla, al que se aplican ustedes con singular celo y saña. Así, aludo en primer lugar al curioso hecho de que este sistema que tanto merece ser combatido aparece sostenido y apuntalado por un conjunto de ministros en los que abundan los altos funcionarios del Estado, incluso catedráticos, que no dudan, con deslealtad intrínseca y dogmática, en atacar al Estado útil, social y solidario, a fuer de liberales ortodoxos y ejemplares. Su empeño, fuertemente ideológico, de poner las actividades esenciales de interés general –sanidad, educación, etcétera– en manos de intereses privados se aclara y explica teniendo en cuenta que antes de acceder a esos niveles de poder desde los que perjudican al Estado han cumplido su misión como banqueros y gente de empresa mimada por el capital; y a sus brazos volverán, con gran probabilidad, cuando dejen su ejercicio político de desmantelamiento del Estado y aspiren a una jubilación dichosa y bien remunerada (no como la de esos millones de españoles que han pasado por sus manos y bajo su hacha).

Hay buenos ejemplos, pardiez, de funcionarios del Estado que se dedican a machacar al Estado. En primer lugar, nada menos que el ministro de Economía, De Guindos, que sintiéndose ya ministro in pectore nos espetó aquello de que “el Estado es el problema” (24-11-2011, en sede Faes), sin la menor intención de reconocer que el problema, más bien, ha sido la banca de la que procede, Lehman Brothers, originaria de la crisis mundial y en la que, a juzgar por los resultados, no creo que se distinguiera por su competencia, precisamente. O el ministro de Hacienda, Montoro, entre cuyas recientes y sabrosonas actividades entre ministerio y ministerio, ha destacado la de asesorar para que las empresas paguen lo menos posible al fisco: encomiable ejercicio y currículo, a fe mía, para todo un ministro del fisco. O el ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Arias Cañete, cuya fortuna personal petrolera no sabemos qué le estará sugiriendo ahora, cuando tiene que decir que no a ese dislate de refinería de petróleos proyectada en Extremadura.

Pero, funcionarios o no, nuestros ministros han formado un cuadro muy caracterizado en el que –por lo que a mi humilde opinión respecta, ya digo– han sido llamados para hacer lo contrario de lo que por su profesión y obligación  debieran hacer. En este apartado entra el ministro de Defensa, Morenés, empresario del sector bélico que, claro, lo primero que ha dicho es que no hay por qué irse de Afganistán. El mérito de participar en una guerra imperialista, necia y criminal corresponde a los socialistas antecesores, pero el actual Gobierno está dispuesto a apuntarse a cualquier guerra, y no otra cosa cabe pensar –dios me perdone– si vemos que se ha buscado a un vendedor de armas para el cargo

Todo esto es importante porque el stablishment neoliberal global –especialmente en su apartado europeo y en particular el popular-conservador– sabe que la crisis seguirá agravándose y ganando en riesgos, y tampoco están seguros de que la vuelta programada al capitalismo del primer tercio del siglo XIX (incluida la esclavitud legal tipo, digamos, dickensiana) resulte exitosa en plazo prudencial: por eso los gabinetes pensantes (en fino, think tanks) contemplan muy seriamente la guerra como salida, a la manera de los años de 1930. De ahí que debamos preocuparnos por la escalada anti Irán, singularmente hipócrita, ya que se justifica en la necesidad de impedir que el régimen de los ayatolas obtenga la bomba atómica pero siguiendo el guión que impone Israel, que posee la bomba desde los años de 1960. Esta locura, en la que España se muestra tan activa, nos hace antisistema.

Debemos citar en este punto al ministro de Exteriores, García-Margallo, que –aparte de tener muy claro que su papel es el de ser el primer y más activo agente comercial de las multinacionales españolas– cree firmemente que por Israel y Estados Unidos merece la pena renunciar a las importaciones de petróleo (¡qué listo y oportuno, qué buen agente comercial!) aunque le resultará imposible demostrarnos que Irán, que nunca ha atacado a nadie., sea más peligroso que Israel para la paz y la decencia internacionales. O, ya puestos, a la señora ministra de Fomento, Ana Pastor, que lanza al país una filípica sobre los derroches (¡como si los suyos fueran inocentes y se nos pudiera imputar de esos dispendios al pueblo estupefacto!); y tras el broncazo se pone a prometer superobras en todas las comunidades del PP y a rescatar otras, como ciertas autopistas en ruina que siempre fueron advertidas como inviables. En cualquier caso, ¿quien dudará del mérito del presidente Rajoy en la selección de sus ministros?

Estamos contra un sistema así, en el que despuntan deslealtad, incompetencia y contradicción. También consideramos con legítima alarma el que sean numerosos los ministros y ministras confesionales, porque evidencian y evidenciarán su hipocresía, como es inevitable para todo político que se atreve a definirse confesional. Esto de la confesionalidad también nos hace antisistema, claro.

Ya acabando, y como anotación histórico-política, recordaré que la democracia a la que tan convencidamente se adhiere el nuevo Gobierno, su partido, la oposición dinástica y etcétera, etcétera, porque en ella fundamentan sus victorias electorales y sus programas, es lo que siempre fue: primero, la ofensiva con éxito de una clase enriquecida que quiso añadir el poder político al económico que ya de hecho tenía, arrebatando a los reyes absolutos fracciones crecientes de poder con un parlamento a su medida; y luego, un juego de partidos turnantes, basado en el sufragio censitario y masculino, que durante dos siglos representó a una minoría, y cuando no hubo más remedio que hacerlo universal, quienes desde siempre usufructuaron ese poder político se las ingeniaron para que esa democracia se envileciera y reconvirtiera en tramposa, garantizando que el dinero y los privilegiados siguieran controlándola. Sí, sí, lo sabemos: el sistema se basa en esta democracia: por eso hay que estar contra el sistema. Un buen antisistema no debe conformarse con ese eslogan con el que se inició el 15 M de “Democracia real, ya”, porque la real es ésta, efectivamente, y conviene no despistarse; sino que ha de perseguir y exigir otra democracia.

Y en último lugar, y para su tranquilidad policial, le aseguro que ser antisistema no implica echarse el monte, no. Pero no olvide que estamos contra éste su sistema y que, como ciudadanos de bien y responsables, hacemos profesión de antisistema.

Cuarto Poder, 08/04/12

Paco Puche et al.: Multinacionales y movimientos sociales: resistir al "lobby oculto"

Paco Puche et al.: Multinacionales y movimientos sociales: resistir al "lobby oculto"
Paco Puche, Federico Aguilera Klink, Óscar Carpintero, José Manuel Naredo y Jorge Riechmann

En este creciente auge del simulacro sobre lo real, fundamental para las nuevas formas de ejercer y legitimar el poder, juega un papel clave la industria de la comunicación, ‘Public Relations’… Una actividad que se especializa en la "ingeniería del consenso" como forma de ampliar mercados y crear un clima político-social propicio a la expansión de las grandes empresas, al tiempo que se ayuda también a desactivar y vencer las resistencias. Una actividad de promover el ‘Business as Usual’ muy amplia que va desde el fomento del patrocinio, la filantropía corporativa, la promoción de grandes eventos y la proyección de marcas hasta la llamada responsabilidad social y ambiental corporativa.

Ramón Fernández Durán

El capital trata de apropiarse de los movimientos ecologistas razonables, para reconvertirlos en domesticados capitalismos verdes o formas de negocio con el agotamiento del planeta.

Pedro A. Prieto

Las citas precedentes proporcionan algunas claves para situar el contexto en el que opera el poder de las grandes empresas en la actualidad. Un poder que se muestra con el propósito de hacer más negocios y, simultáneamente, eliminar las resistencias. Están intentando la cuadratura del círculo: ser, a la vez, saqueadoras y benefactoras de sus damnificados.

Si las multinacionales (J.P. Morgan, Nestlé, Wal-Mart, Monsanto, etc.) tratan de gobernar el mundo es por su necesidad intrínseca de obtener ganancias a interés compuesto, o en progresión geométrica. Desde hace unas décadas han agotado la capacidad autorregenerativa del planeta, se encuentran con un "mundo lleno", por lo que ahora más que nunca han de ir a la búsqueda de todo lo explotable. En estas circunstancias, actúan por desposesión de los últimos vestigios de autonomía de los pueblos: los bienes y usos comunes, los inmateriales, la vida y la dignidad de las gentes.

Buen ejemplo de todo esto que decimos, no es solo la profunda crisis mencionada, sino las nuevas formas con las que este capitalismo senil se reviste para poder caer, subrepticiamente, como un enjambre de langostas en la última frontera del beneficio.

El caso de las semillas de los cultivos es una buena muestra de la necesaria rapacidad del sistema. Lo resume muy bien Silvia Pérez-Vitoria cuando dice que: "entre el 60% y el 80% de la población agrícola del mundo vive en unidades de producción de pequeño tamaño (…). Es a estos campesinos que las multinacionales quieren robarles las plantas susceptibles de ser patentadas". (1)

El sistema necesita con urgencia, además de su plan A (seguir con los negocios como lo hace habitualmente: business as usual), un plan B (la conquista del alma de las gentes y de las resistencias sociales (2)). Pues tampoco es tan poderoso como aparece a primera vista, porque si lo fuera no tendría necesidad de invertir tantos millones de dólares en Responsabilidad Social Corporativa (RSC), lavado verde, lobbying, publicidad y clientelismo a través de ONGs leales a sus intereses (3).

Matt Taibbi: Cleptopía: Fabricantes de burbujas y vampiros financieros en la Era de la Estafa

CleptopíaMatt Taibbi: Cleptopía: Fabricantes de burbujas y vampiros financieros en la Era de la Estafa

Editorial Lengua de Trapo, 2011
Prólogo: Pablo Bustinduy
Traducción: Pablo Bustinduy
400 págs.
ISBN 978-84-8381-114-6
20.80 €.

Considerado por buena parte de la crítica norteamericana (Time, The Washington Post, The New York Times...) uno de los mejores libros sobre las razones de la crisis financiera actual, Cleptopía es un preciso relato, lleno de humor negro y no poca mala leche, de los acontecimientos, y también de los nombres y apellidos, que llevaron a la caída y posterior salvamento público de la economía norteamericana. Desde la historia de ese «capullo» de Alan Greenspan hasta la estafa de Obama con la ley sanitaria, pasando por las subprime, la salvaje especulación en los mercados de alimentos y, claro, el mafioso comportamiento de la banca –empezando por Goldman Sachs–... nadie ni nada queda al abrigo de la poderosa escritura de Matt Taibbi y del descarnado retrato que hace de la sala de máquinas del capitalismo financiero y de su domino sobre la política contemporánea. Si alguien quiere saber qué pasó –y quién hizo que pasara– en la última y todavía presente crisis económica, este es el libro... que se lee, además, como una buena novela.

La crítica dice...

«Uno de los mejores libros que ha aparecido sobre la crisis financiera y sus razones ocultas (...) observación política afilada, especialización financiera traducida al lenguaje común, prosa cómica y una cantidad apabullante de indignación ante la estafa» (Público)

«El libro a leer si uno quiere entender qué leches ha pasado con la crisis, y cómo unos cuantos estafadores en entidades privadas se han quedado con nuestro quesito. El libro a esgrimir en las narices del próximo que suelte la frasecita de `no hay dinero´ (sí lo hay, pero se lo han llevado unos banqueros timadores). El mejor ensayo que he leído en los últimos cinco años: informativo, fiero, tronchante» (Kiko Amat)

«La ágil prosa de Taibbi está articulada con la irreverencia justa y con un ingenio que le permiten llegar a lectores no especializados, pero da detalles suficientes como para satisfacer al lector especializado en economía. Recomendado para cualquiera que esté interesado en entender la economía y en cómo se ha convertido en lo que es hoy» (Donna L. Davey, NYU)

«Cleptopía es la más lúdica y comprensiblemente cabreada descripción de lo que ha sucedido y sucede en la economía de nuestro país» (Seattle Post)

«Taibbi hace una crónica de la corrupción del proceso político con indignación y humor negro. ¿En resumen? Enfádate, pero culpa a los verdaderos culpables» (Time)

«Taibbi escribe en un estilo descarado y desdeñoso que le da a su trabajo la calidad de uno de los grandes» (GQ)

«Un asombroso recuerdo del poder de la buena escritura» (Ezra Klein, Washington Post)

«Una exploración despiadada e inquietante, con gran poder de penetración, de las causas del trauma que acabó con la seguridad económica de millones de hogares estadounidenses. . . una acusación a gran escala de Wall Street y Washington» (The New York Times Book Review)

"...una aportación a la perspectiva más negra que presenta el actual estado de cosas, basada en una descripción detallada y convincentes argumentos del colapso y corrupción de la política de su país, orientada a una estafa colosal en toda regla. Es decir, convertida en un servomecanismo del verdadero gobierno que no es otro que el de las empresas financieras, aliados en la misión de asestar el golpe final a las ideologías, a la democracia e incluso al capitalismo de libre competencia (...)A estas alturas, la fotografía del mundo que muestra el autor la hemos visto en bastantes ocasiones, puede que en demasiadas, aunque quizá no tan pormenorizada ni tan respaldada por hechos y datos, siempre presentados de forma asequible" (Alejandro Gándara, elmundo.es)

Carlos Jimenez Villarejo y Juanjo Millás en La Ventana (2-02-2012)

Carlos Jimenez Villarejo y Juanjo Millás en La Ventana (2-02-2012)

Juanjo Millás nos acompaña para tratar los temas de actualidad de la semana como la posición de la derecha al dejar de investigar ciertos temas. Para hablar de esta relación, Millas estará acompañado de Carlos Jiménez Villarejo, ex fiscal anticorrupción.

Cadena Ser, 01/03/12

Economistas aterrados: Europa al borde del abismo

Europa al borde del abismoEconomistas aterrados: Europa al borde del abismo
Henri Sterdyniak, Dominique Plihon, Benjamin Coriat
Ed. Barataria, Pasos Perdidos, 2011

Los economistas aterrados con su Manifiesto pusieron en evidencia que en Europa es necesaria y posible otra política económica. En su nuevo libro profundizan en el análisis de las causas que han llevado a la Unión Europea al borde del abismo.

En primer lugar, una política injusta y ciega. Los economistas aterrados explican de manera accesible y clara que, en lugar de resolver el problema, lo están agravando: los Estados que se han endeudado excesivamente para salvar a los bancos se encuentran ahora controlados por esos mercados financieros, que les imponen condiciones que ahogan el crecimiento económico.

Este círculo vicioso, que empezó en Grecia, Irlanda y Portugal, para extenderse a España e Italia, se está conviritiendo en una nueva recesión a escala mundial. Los economistas aterrados proponen para salir de la crisis, en lugar de continuar disminuyendo el gasto público de manera tan drástica, la emisión de bonos europeos para hacer frente a la especulación, reformar el Banco Central Europeo, reestructurar las deudas públicas y armonizar la política fiscal incrementando los impuestos a las grandes fortunas.

Estamos ante una situación extrema que puede significar el fin del proyecto europeo y tenemos que elegir entre dominación de los mercados, estallido del euro o solidaridad europea. Porque Europa será social, ecológica y solidaria o no será.

Manuel Castells: Primavera valenciana

Manuel Castells: Primavera valenciana
La ciudadanía ha perdido el miedo, sigue indignada y encuentra cada vez más motivos para no confiar en sus dirigentes

Ya tiene una entrada en Wikipedia: "Se conoce por 'primavera valenciana' a una serie de protestas propulsadas en Valencia por el movimiento estudiantil contra los recortes y la devaluación de la enseñanza pública, en los primeros días, y contra la fuerte represión policial que sufrieron los manifestantes en las siguientes jornadas".

Yo estudié secundaria en el Instituto Lluís Vives de Valencia, que siempre ha sido excelente, vanidad de antiguo alumno aparte. En plena noche franquista. Y aunque niño (como los que ahora apalearon) presencié cargas policiales, porque la calle Xàtiva era y es punto neurálgico de la protesta ciudadana. Nunca más, me prometí. Fue una de las imágenes en mi mente que me llevaron a ejercer de subversivo en la Universitat de Barcelona a los 17 años. Y ahí estamos de nuevo, con el jefe de policía (Antonio Moreno, acuérdense) ordenando atacar "al enemigo" y con la reencarnación de gobernador falangista, Paula Sánchez de León (ténganla presente en sus oraciones) insistiendo en mantener cargos contra jóvenes manifestantes brutalmente golpeados por la policía. Tiene razón el Sindicato Unificado de Policía en tildar de cobardes a los políticos, empezando por el nuevecito ministro del Interior (vaya estreno, don Jorge) que tiran de la porra y esconden la mano responsabilizando a los agentes. Cierto es que hay energúmenos en la policía como en todas partes. Recuerden al guardia de Barcelona que se lamentaba en Facebook de no haber podido pegar tanto como los mossos en la carga del 27 de mayo en plaza Catalunya. Pero para eso hay mandos, disciplina y profesionalidad. Se corta la calle diez minutos porque de algún modo hay que hacerse oír y se aporrea salvajemente a un grupito de unos 40 niños, con varios heridos y 17 detenidos, entre ellos un joven lesionado, esposado y aislado en un calabozo 30 horas. El pretexto fue baladí.

Si hubiera que reprimir cada interrupción de trafico por obra pública, estarían todos los trabajadores municipales en la cárcel. Y es que el ejercicio de la protesta democrática es tan obra pública como el alcantarillado. Tras el 15-F hubo feroces cargas contra manifestantes pacíficos tres días más: 25 jóvenes, algunos menores, pasando noche en la cárcel y nuevos heridos. En ese aquelarre de violencia salió a la superficie el instinto básico del ordeno y mando que aún persiste en un Estado con un aún leve barniz democrático. Y la intolerancia de la ínclita Rita, "la alcaldesa" que asimila izquierda y violencia, olvidando la dialéctica de los puños y las pistolas de sus ancestros.

Felizmente los caminos de la primavera son infinitos. Y de esta salvajada aderezada de cinismo ha surgido una nueva llamarada de indignación, nacional e internacional, que se ha hecho protesta intergeneracional masiva, pacifica y firme. Es bello ver a los padres salir a la calle a defender a sus hijas (una de las cuales anda con brazo escayolado). Ahora empiezan a verse los efectos profundos del 15-M. La gente ha perdido el miedo. Y cuando sienten una iniquidad, lo dicen y se oponen. Y blanden libros y manos mostrando cuáles son sus armas. Así que ahora se unen las protestas sociales contra el desmantelamiento de servicios públicos con las protestas éticas contra la violencia autoritaria.

No debieran algunos gerifaltes del PP escudarse en la legitimidad de su mayoría absoluta. Primero, porque es un argumento especioso: fue el PSOE quien perdió. Con los votos obtenidos por el PP en el 2011 hubiese perdido las elecciones del 2004 y del 2008. Lo cual quiere decir que la mayoría parlamentaria no se corresponde con una mayoría social. Pero, sobre todo, argumentar con la mayoría absoluta para cubrir actuaciones antidemocráticas contribuye a debilitar aún más la credibilidad de una democracia prematuramente envejecida. Los votos son un depósito condicional, no un abandono a la arbitrariedad política. Bien haría Rajoy, cuya influencia moderadora retiene a los jinetes del apocalipsis que relinchan en el PP, de tirar de las bridas en este momento. Entramos en un periodo de lógica agitación social con una ciudadanía sufriendo las consecuencias de una crisis que no es suya y con apenas otra forma de expresión que tomar la calle y ocupar espacios de libertad. Si el disenso se trata policialmente y además azuzando la violencia, se puede entrar en un clima de extrema tensión que convierta la crisis económica en crisis social destructiva. No es de recibo justificar la violencia del Estado con el tópico de "los violentos". Claro que puede haber excitados en las manifestaciones (aunque no los hubo entre los estudiantes de Valencia). Pero para eso se dispone de una policía profesional, que aguanta cuando hace falta y controla con eficacia cuando es necesario, sin recurrir a la violencia. Son los políticos y algunos mandos fascistoides, no los agentes ni los escasos manifestantes desmadrados, los responsables de una violencia que puede degenerar rápidamente si desde los altos niveles no se pone coto. Presidente Rajoy: dé el ejemplo ahora, si le importa tanto la imagen del país. Destituya a su delegada y despida al policía que etiqueta a los ciudadanos como el enemigo. Dé un aviso a navegantes. Y ayude a restablecer un clima de protesta cívica y pacífica que es esencial en una democracia real. No se haga cómplice de un clima de intimidación que ya no funciona porque la ciudadanía ha perdido el miedo, sigue indignada y encuentra cada vez mas motivos para no confiar en sus dirigentes, ellos sí intimidados por la Merkel en lugar de plantar cara y defender los intereses de quienes les pagan. Hay en nuestro país un deterioro rápido de la educación pública, la base de la formación personal y profesional. Si niños y jóvenes protestan, habrá que oírlos en lugar de pegarles, porque ellos quieren implicarse en la democracia.

El 29 de febrero el país será un clamor. Y esperemos que el espíritu de convivencia devuelva la violencia del Estado a las catacumbas de una historia que creíamos superada.

La Vanguardia, 25/02/12

Vicenç Navarro: La importancia de movilizarse en contra de las medidas neoliberales

Vicenç Navarro: La importancia de movilizarse en contra de las medidas neoliberales
Artículo publicado por Vicenç Navarro en la revista digital SISTEMA, 17 de febrero de 2012

Este artículo señala que las reducciones de los salarios y de la protección social que están realizando los gobiernos conservadores en España bajo el mandato del Banco Central Europeo, la Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional, están respondiendo a los intereses del capital financiero y de la gran patronal que está utilizando la crisis para poder conseguir lo que han siempre deseado: el debilitamiento del mundo del trabajo. Tales medidas empeorarán la situación económica de una manera muy notable, no descartando la posibilidad de generar una Gran Depresión. Se exigen unas movilizaciones, no solo a nivel de España, sino también a nivel europeo, tanto a nivel sindical como político, para responder a esta guerra de clases unilateral.

Hay distintas versiones del dogma neoliberal (el pensamiento económico de la troika –la Comisión Europea, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI)- que domina las instituciones de la Unión Europea y de la Eurozona, así como de gobiernos de los países de los Estados miembros) de cómo salir de la crisis actual, pero todas ellas coinciden en dos tipos de intervenciones: una es la necesidad de reducir el déficit y la deuda pública, a fin de “recuperar la confianza de los mercados financieros” (la frase más utilizada en las páginas económicas de los medios de mayor difusión que apoyan tales medidas) y con ello poder conseguir dinero prestado de la banca y otras instituciones financieras que los Estados necesitan para realizar sus funciones. De ahí su énfasis en recortar el gasto público, y muy en especial el gasto público social, disminuyendo las transferencias y servicios públicos del Estado del Bienestar. La famosa frase de que “hay que apretarse el cinturón” o la otra frase de que “no podemos gastarnos más de lo que tenemos” refleja esta necesidad de seguir políticas de austeridad a fin de dejar atrás la Gran Recesión (camino de la Gran Depresión) que estamos sufriendo.

El otro tipo de intervención en que coinciden todos los neoliberales, es que hay que disminuir los salarios a fin de hacer la economía más competitiva. Puesto que los países de la Eurozona, al compartir la moneda, no pueden unilateralmente devaluarla, la única alternativa posible para aumentar la competitividad –según este dogma- es bajar los precios de los bienes y servicios que el país exporta, de manera que la economía sea más competitiva. Y la manera más rápida y eficiente de reducir los precios es –de nuevo, según este dogma- disminuir los salarios de los trabajadores que producen tales bienes y servicios.

Las medidas que la troika ha estado imponiendo, y en España el Gobierno Rajoy ha estado dócilmente aplicando al pie de la letra, tiene este objetivo: disminuir los salarios. A fin de conserguir este objetivo, tienen que debilitar a los trabajadores y a sus instrumentos, los sindicatos, lo cual intentan conseguir alterando los convenios colectivos, descentralizándolos lo máximo posible, haciendo más fácil la posibilidad de despido, manteniendo atemorizado al trabajador, lo cual también consiguen haciéndole perder seguridad en su empleo y en su protección social. En realidad, los recortes del gasto público social, y consiguiente debilitamiento, cuando no desmantelamiento del Estado del Bienestar, tiene como objetivo principal el debilitamiento del mundo del trabajo, implicando una pérdida de derechos sociales y laborales que los trabajadores habían conseguido en periodos anteriores.

Esta es, pues, la agenda de los conservadores, tanto de España como de sus comunidades autonómicas como Catalunya. Estamos, pues, viendo el ataque más frontal frente a la clase trabajadora que hayamos visto desde el establecimiento de la dictadura fascista que imperó en España desde 1939 a 1978, cuyo objetivo fue también debilitar al mundo del trabajo a costa del mundo del capital. Ello explica que cuando al Dictadura terminó –en parte debido a la presión del movimiento obrero- España tenía el Estado del Bienestar menos desarrollado y los salarios más bajos de Europa (ver mi libro “El Subdesarrollo Social de España Causas y Consecuencias”). La diferencia entre aquel periodo y éste es que, mientras en aquel periodo el elemento más notorio y visible era la represión policial, con tortura incluida, ahora se hace mediante cartas y llamadas del Banco Central Europeo al presidente del Gobierno, condicionando la compra de deuda pública del Estado a que se debilite el mundo del trabajo, exigiendo bajada de salarios, desmantelamiento de la protección social y otras medidas hostiles a la población trabajadora.

Estas medidas, que el Gobierno de Rajoy está imponiendo, son el resultado de la alianza de la banca con la gran patronal, utilizando la crisis como excusa para conseguir lo que siempre han deseado: el desmantelamiento del Estado del Bienestar y el debilitamiento de la clase trabajadora. Es lo que Noam Chomsky llama “La guerra de clases unilateral”, del capital frente al trabajo, que el primero está ganando en bases diarias, y que entre sus victorias está el desmantelamiento de las instituciones democráticas. Ninguna de las medidas, que los partidos conservadores gobernantes -el PP y CiU- están imponiendo, estaba en su programa electoral, habiendo ocultado cada una de sus medidas impopulares durante la campaña electoral. A nivel estatal, el Gobierno de Rajoy es el más dócil de todos los Gobiernos de la Eurozona a Bruselas, habiendo abandonado cualquier intento de dignidad y soberanía nacional. Esta lucha de clases que vivimos enfrenta a la burguesía financiera y empresarial, contra las clases populares (clase trabajadora y clase media) y tiene lugar dentro de un contexto europeo en el que hay una alianza de clases, como demuestra el notable apoyo que la troika está proveyendo a la burguesía española para conseguir sus fines.

Frente a esta avalancha, las fuerzas progresistas deben responder con toda contundencia. Está claro que en el Gobierno del PP refleja un “autoritarismo machista” que consiste en mostrar su virilidad cargándose a la clase trabajadora, a fin de mostrar a la troika que tienen los bemoles para hacer lo que Bruselas desea. Incluso alardean de que tendrán una huelga general (que naturalmente piensan derrotar) a fin de impresionar a los que consideran sus superiores. Es importante que las fuerzas progresistas respondan mediante la movilización, presentando a la vez alternativas que muestren la falsedad de que no existan alternativas (ver el libro que Juan Torres, Alberto Garzón y yo hemos escrito, “Hay alternativas. Propuestas para crear empleo y bienestar social en España”). Y entre estas alternativas está, desde salirse del euro (opción que no hay que desechar), hasta desarrollar una huelga general a nivel de toda la Eurozona (el mismo día), con peticiones comunes que van desde el establecimiento de un salario mínimo común (que, naturalmente, sería proporcional y no absoluto, representando aproximadamente el 60% del salario promedio anual) para todos los países de la Eurozona, hasta el establecimiento (todavía inexistente hoy en la Eurozona) de un marco legal para establecer convenios colectivos a nivel continental, incluyendo otras medidas como que el BCE ponga como condición para comprar deuda pública la eliminación del fraude fiscal y la aplicación de reformas fiscales, que recuperen la progresividad anterior a las bajadas de los impuestos que estuvieron ocurriendo en los últimos años, en lugar de las políticas anti clase trabajadora que están promoviendo. Hoy hace falta una movilización, no sólo nacional (que continúa siendo muy importante), sino europea, tanto a nivel sindical como político.

vnavarro.org, 17/02/12

Cidadãos lançam manifesto contra "isolamento e discriminação da Grécia"

Já nos estamos a ver gregosCidadãos lançam manifesto contra "isolamento e discriminação da Grécia"

Cansados de ouvir repetir por políticos e comunicação social que "não somos a Grécia", um grupo de cidadãos diz que essa preocupação é não apenas "chocante" como "desajustada, quando se sabe que a crise não é só grega mas europeia". Leia aqui o manifesto subscrito por Mário Soares, Boaventura Sousa Santos, Carvalho da Silva, Diana Andringa e José Manuel Pureza, entre outros.

Esta quarta-feira foi dado mais um sinal de solidariedade com o povo grego por parte da sociedade portuguesa. Depois da convocatória por parte de estudantes gregos em Lisboa de uma manifestação no Largo de São Domingos, às 18h da próxima segunda-feira, um grupo de trinta e duas personalidades da política e da cultura portuguesa lançou um manifesto para combater "a preocupação doméstica em sublinhar que 'não somos a Grécia'".

Os subscritores  alertam para "a crescente fractura entre os cidadãos e o poder político" na Grécia e para o avolumar "do isolamento e a discriminação da Grécia, fortemente acentuados pelo discurso dominante dos principais dirigentes europeus e da comunicação social". Por fim, apelam "à solidariedade com o povo grego e à criação de condições que permitam respostas democráticas e consistentes de uma Europa solidária aos problemas sociais e aos direitos das pessoas."

Manifesto
SOMOS SOLIDÁRIOS COM O POVO DA GRÉCIA
 
Todos os dias nos chegam imagens e notícias da Grécia e do povo grego em luta contra o cortejo de sacrifícios que lhe tem sido imposto. É clara, naquele país, a crescente fractura entre os cidadãos e o poder político, em torno da invocada necessidade de cada vez maiores sacrifícios para que a dívida seja paga e o défice orçamental reduzido. Acentuam-se a tensão e a violência, tornando ainda mais difícil o diálogo indispensável à procura de soluções mais justas e partilhadas para a situação existente.

Avolumam-se o isolamento e a discriminação da Grécia, fortemente acentuados pelo discurso dominante dos principais dirigentes europeus e da comunicação social.

A preocupação doméstica em sublinhar que “não somos a Grécia” é, no mínimo, chocante no seio da União Europeia, onde mais se esperaria compreensão e solidariedade e, sobretudo, desajustada quando se sabe que a crise não é só grega mas europeia.

Face à agudização das tensões políticas e sociais na Grécia, os signatários apelam à solidariedade com o povo grego e à criação de condições que permitam respostas democráticas e consistentes de uma Europa solidária aos problemas sociais e aos direitos das pessoas.
 
(assinaturas:)
Mário Soares
Mário Ruivo
Alfredo Caldeira
Ana Gomes
Ana Lúcia Amaral
Anselmo Borges
António de Almeida Santos
António Reis
Boaventura Sousa Santos
Diana Andringa
Eduardo Lourenço
Isabel Allegro
Isabel Moreira
D. Januário Torgal Ferreira
José Barata Moura
José Castro Caldas
José Manuel Pureza
José Manuel Tengarrinha
José Mattoso
José Medeiros Ferreira
José Reis
José Soeiro
Manuel Carvalho da Silva
Maria de Jesus Barroso Soares
Maria Eduarda Gonçalves
Paula Gil
Pedro Delgado Alves
Rui Tavares
Sandra Monteiro
Simonetta Luz Afonso
Vasco Lourenço
Vítor Ramalho

Esquerda.net, 16/02/12

Ignacio Ramonet: El año de todos los peligros

Ignacio Ramonet: El año de todos los peligros

¿Será 2012 el año del fin del mundo? Es lo que vaticina una leyenda maya que incluso le pone fecha exacta al apocalipsis: el 12 de diciembre próximo (12-12-12). En todo caso, en un contexto europeo de recesión económica y de grave crisis financiera y social, los riesgos no escasearán este año, que verá además elecciones decisivas en Estados Unidos, Rusia, Francia, México y Venezuela.

Pero el principal peligro geopolítico seguirá situándose en el Golfo Pérsico.¿Lanzarán Israel y Estados Unidos el anunciado ataque militar contra las instalaciones nucleares iraníes? El gobierno de Teherán reivindica su derecho a disponer de energía nuclear civil. Y el presidente Mahmud Ahmadineyad ha repetido que el objetivo de su programa no es en absoluto militar; que su finalidad es simplemente producir energía eléctrica de origen nuclear. También recuerda que Irán firmó y ratificó el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP), mientras que Israel nunca lo hizo.

Por su parte, las autoridades israelíes piensan que no se debe esperar más. Según ellas, se acerca peligrosamente el momento en que el régimen de los ayatolás dispondrá del arma atómica, y a partir de ese instante ya no se podrá hacer nada. El equilibrio de fuerzas en Oriente Próximo se habrá roto, e Israel ya no gozará de una incontestable supremacía militar en la región. El gobierno de Benjamín Netanyahu estima que, en esas circunstancias, la existencia misma del Estado judío estaría amenazada.

Según los estrategas israelíes, el momento actual es tanto más propicio para golpear cuanto que Irán se encuentra debilitado. Tanto en el ámbito económico, a causa de las sanciones impuestas desde 2007 por el Consejo de Seguridad de la ONU, basadas en informes alarmantes del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), como en el contexto geopolítico regional, porque su principal aliado, Siria, a causa de la violenta insurrección interna, se halla imposibilitado de prestarle una eventual ayuda. Y esta incapacidad de Damasco repercute en otro socio local iraní, el Hezbolá libanés, cuyas líneas de aprovisionamiento militar desde Teherán, han dejado de ser fiables.

Por estas razones, Israel desea que el ataque se lleve a cabo cuanto antes. En aras de preparar el bombardeo, ya hay infiltrados en Irán, efectivos de las fuerzas especiales. Y es muy probable que agentes israelíes hayan concebido los atentados que, estos dos últimos años, causaron la muerte de cinco importantes científicos nucleares iraníes.

Aunque Washington acusa igualmente a Teherán de estar llevando a cabo un programa nuclear clandestino para dotarse del arma atómica, su análisis a propósito de la oportunidad del ataque es diferente. Estados Unidos está saliendo de dos decenios de guerras en esa región, y el balance no es halagador. Irak ha sido un desastre y ha quedado finalmente en manos de la mayoría chií, la cual simpatiza con Teherán... En cuanto al lodazal afgano, las fuerzas estadounidenses se han mostrado incapaces de vencer a los talibanes, con los cuales la diplomacia norteamericana ha tenido que resignarse a negociar antes de abandonar pronto el país a su destino. 

Estos costosos conflictos han debilitado a Estados Unidos y revelado a los ojos del mundo los límites de su potencia y su incipiente declive histórico. No es hora de nuevas aventuras.  Menos en un año electoral en el que el presidente saliente, Barack Obama, no tiene la certeza de ser reelegido. Y cuando todos los recursos están siendo movilizados para combatir la crisis y reducir el desempleo.

Por otra parte, Washington está tratando de cambiar su imagen en el mundo árabe-musulmán, sobre todo después de las insurrecciones de la “primavera árabe” del año pasado. De cómplice de dictadores –en particular del tunecino Ben Alí y del egipcio Mubarak– desea ahora aparecer como mecenas de las nuevas democracias árabes. Una agresión militar contra Irán, en colaboración además con Israel, arruinaría esos esfuerzos y despertaría el antinorteamericanismo latente en muchos países. Sobre todo en aquellos cuyos nuevos gobiernos, precisamente surgidos de las revueltas populares, están dirigidos por islamistas moderados.

Una importante consideración complementaria: el ataque contra Irán tendría consecuencias no sólo militares (no se puede descartar que algunos misiles balísticos iraníes alcancen el territorio israelí o consigan golpear las bases norteamericanas de Kuwait, Bahréin u Omán) sino, sobre todo, económicas. La réplica mínima de Irán a un bombardeo de sus sitios nucleares consistiría, como sus responsables militares no cesan de prevenir, en el bloqueo del estrecho de Ormuz. Cerrojo del Golfo Pérsico, por él pasa un tercio del petróleo del mundo y unos 17 millones de barriles de crudo cada día. Sin ese aprovisionamiento, los precios de los hidrocarburos alcanzarían niveles insoportables, lo cual impediría la reactivación de la economía mundial y la salida de la recesión.

El Estado Mayor iraní afirma que “nada es más fácil de cerrar que ese Estrecho” y multiplica las maniobras navales en la zona para demostrar que está en condiciones de llevar a cabo sus amenazas. Washington ha respondido que el bloqueo de la vía estratégica de Ormuz sería considerado como un “caso de guerra”, y ha reforzado su V Flota que navega por el Golfo.

Es muy improbable que Irán tome la iniciativa de ocluir el paso de Ormuz (aunque siempre podría intentarlo en represalias a una agresión). En primer lugar porque se daría un tiro en un pie, ya que exporta su propio petróleo por esa vía, y que los recursos de esas exportaciones le son vitales.

En segundo lugar porque dañaría a algunos de sus principales socios, quienes le apoyan en su conflicto con Estados Unidos. Principalmente China, cuyas importaciones de petróleo, que alcanzan un 15%, proceden de Irán; y su eventual interrupción paralizaría parte de su aparato productivo.

Las tensiones están pues al rojo vivo. Las cancillerías del mundo observan minuto a minuto una peligrosa escalada que puede desembocar en un gran conflicto regional. Se verían implicados en él no sólo Israel, Estados Unidos e Irán, sino también otras tres potencias de Oriente Medio: Turquía, cuyas ambiciones en la región vuelven a ser considerables; Arabia Saudí, que sueña desde hace decenios con ver destruido a su gran rival islámico chií; e  Irak, que podría romperse en dos partes, una chií pro-iraní, y otra suní pro-occidental.

Asimismo un bombardeo de los sitios nucleares iraníes causará una nube radiactiva nefasta para la salud de todas las poblaciones de la zona (incluidos los miles de militares estadounidenses y los habitantes de Israel). Todo ello conduce a pensar que si los belicistas están alzando con fuerza la voz, el tiempo de la diplomacia aún no ha terminado.

Le Monde Diplomatique, 01/02/12

Canarias: Eduardo Doménech, Rector de la ULL, abre expediente disciplinario a todos los alumnos claustrales de AMEC

Canarias: Eduardo Doménech, Rector de la ULL, abre expediente disciplinario a todos los alumnos claustrales de AMEC

La historia de la Universidad española suma un nuevo hito en las Islas Canarias. El Rector de la Universidad de La Laguna abre expediente disciplinario a todos los miembros electos del grupo de alumnos mayoritario en el Claustro de la ULL. El Rector de la Universidad de La Laguna, D. Eduardo Doménech Martínez, resuelve “incoar Expediente Disciplinario (…) con objeto de que se prueben las presuntas faltas graves relativas a la ofensa grave de palabra u obra a compañero, funcionario y personal dependiente de la Facultad de Psicología de la Universidad de La Laguna, por la coautoría o complicidad del contenido del comunicado de 28 de febrero de 2011 enviado a los medios de comunicación por la Asamblea del Movimiento Estudiantil Canario, y a la falta de probidad por no reconocer la falsedad del contenido del comunicado recogido en el párrafo anterior, todo ello según lo previsto en el Art. 5, puntos 3º y 5º, del Decreto de 08/09/54, por el que se aprueba el Reglamento de disciplina académica.

Reglamento de Disciplina Académica 1954 (PDF)

La hoja informativa difundida por la Plataforma en Defensa de la Democracia y la Libertad de Expresión en la Universidad de La Laguna no deja lugar a dudas:

“Se pretende expulsar de la Universidad de La Laguna a todos los miembros de la Asamblea del Movimiento Estudiantil Canario (AMEC)”.

“Desde el pasado mes de febrero de 2011, la Asamblea del Movimiento Estudiantil Canario (AMEC) viene sufriendo una nueva persecución por parte del Rectorado de la ULL. No es la primera vez que los representantes elegidos en las listas de AMEC han sufrido el ataque rectoral. Todas estas acciones contra los estudiantes se han originado por la defensa que AMEC ha hecho de los intereses básicos de los estudiantes, reclamando la tramitación en tiempo y forma sus becas.

Asimismo, se solicita la “(…) adhesión y colaboración con la Plataforma en Defensa de la Democracia y la Libertad de Expresión en la Universidad de La Laguna”.

Dirección de correo de la plataforma: libertadenlaull@gmail.com

Weblog: www.libertadenlaull.wordpress.com

El comunicado de prensa:

Las becas de 300 alumnos se quedan sin tramitar después de que la ULL no entregara a tiempo sus solicitudes (Nota de prensa)

AMEC, 27/01/12

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