Democracia

Cuestións sobre a democracia

Marcos Roitman Rosenmann: Goldman Sachs gobierna España

Marcos Roitman Rosenmann: Goldman Sachs gobierna España

A poco de andar el siglo XXI, las pistas son esclarecedoras. Ya nadie se llama a engaño. La crisis ha sido una buena excusa para desarticular el pobre Estado de bienestar que acompañó el llamado milagro español, que –todo hay que decirlo–, era más paternalista que afincado en políticas keynesianas de redistribución de la renta y pleno empleo. Su origen lo encontramos en los gobiernos tecnócratas, conocidos popularmente como gobiernos del Opus Dei. Fue el momento de la modernización del franquismo. No será la vieja guardia franquista quien se siente en los consejos de ministros a partir de fines de los cincuenta del siglo XX. La nueva camada del franquismo muta hasta hacer imperceptible la ideología fascista que la precedía. Muchos de sus cachorros no compartían sus aspectos más repulsivos, la tortura y represión. Con un discurso ambiguo, a la muerte del dictador, 1975, son quienes dan vida a reforma política. Ya nada se les resistía. Franquistas de corazón, crearon una realidad ficticia para impedir la ruptura democrática. Su estrategia fue señalar la existencia de un búnker político donde se agazapaba el franquismo y cuyo poder radicaba en el control sobre las fuerzas armadas creadas por la dictadura fascista. Identificado el enemigo, el resto eran aliados y compañeros de viaje en la transición. Lo inteligente, para evitar un golpe de Estado, era aislar a la oligarquía política y apoyar a la burguesía reformista. Cualquier otra opción estaba fuera de lugar. El capital financiero e industrial brindó su apoyo y financió la aventura política, en esa época agrupados en la Trilateral. Así surge el periódico El País, dirigido por Juan Luis Cebrián, franquista pragmático de última generación. Los gobiernos de Adolfo Suárez contaron con sus parabienes. Cuando ganó el PSOE, en octubre de 1982 –recuérdese, tras el golpe de Estado apoyado desde la Casa Real, conocido como la operación De Gaulle–, se ratificaron los acuerdos con el Vaticano, se renunció a la reforma agraria, tanto como a una restructuración del sistema universitario y educacional, cuestión que sigue pendiente en pleno siglo XXI y, lo más destacado, se dio el visto bueno a la OTAN y la CEE.

El mito de la derecha golpista y el búnker había cumplido su objetivo y podía ser desechado. Tras la caída de Adolfo Suárez se disolvió la Unión de Centro Democrático y se formó el Partido Popular, cuyo primer presidente, considerado hasta ese momento el más franquista de los franquistas vivos, Manuel Fraga Iribarne, se transformó en un político de centro derecha, padre de la Constitución y demócrata convencido. El nuevo partido, apellidado "popular", será la suma de socialcristianos, democristianos, liberales, conservadores, falangistas y franquistas. Su aparición busca atraer a las nuevas generaciones de la derecha española. Es el llamado peregrinaje al centro. Tras años en la oposición, el mal hacer de los últimos gobiernos de Felipe González y el PSOE, con los escándalos financieros, los GAL y la corrupción, facilitó su llegada al gobierno de la nación; corría el año 1996.

José María Aznar, político gris, se transformaría en el primer presidente de gobierno de la derecha posfranquista. Su llegada no alteró el itinerario diseñado por los grupos económicos y empresariales. Todo marchaba según lo previsto. Los cambios introducidos estaban a tono con los tiempos. Privatizaciones, desregulación y reforma del mercado laboral. La profundización de la receta neoliberal, impulsada en tiempos del PSOE, supuso un aumento de la conflictividad social y varias huelgas generales. Pero nada debutó la máquina. Haciendo oídos sordos, los políticos continuaron el itinerario marcado por el capital financiero, cuyo costo fue el recorte de derechos sociales, políticos y económicos de las clases trabajadoras.

Bajo la última etapa expansiva del capitalismo central, las reformas neoliberales se justificaron como necesarias para no perder el tren del progreso. Aznar se vanagloriaba de ser el alumno más listo de la clase, cumplía a rajatabla los designios del G-7, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. Los empresarios, contentos, y la clase política obtenía matrículas de honor. Nadie se planteó quién era el profesor y cuál el plan de estudio. Aznar, alumno modelo, no formaba parte del claustro de profesores. Ni sus deseos de figurar y sentirse protagonista durante la segunda guerra del Golfo cambiaron su estatus; siguió siendo un alumno sumiso. Al final de su etapa, la burbuja financiera e inmobiliaria que sostenía la endeble economía española campaba a sus anchas. Crecía sin oposición alguna. La banca Sachs se frotaba las manos. Con la entrada de José Luis Rodríguez Zapatero, en 2004, las grandes empresas trasnacionales, clientes de Goldman Sachs, terminan por actuar bajo sus principios. En Estados Unidos Goldman Sachs ya gobernaba. La crisis la hizo más grande. En medio de la algarabía de las hipotecas basura y las primas de riesgo, pasaron a la ofensiva. Era el momento de invertir la relación entre poder económico y el político. Ahora serían ellos quienes asumieran directamente el poder formal. Sus asesores y empleados pasarían a ser secretarios de gobierno, ministros, diputados, etcétera. Los parlamentos se transforman en comparsas y bailan a ritmo de Telefónica, Repsol, Iberdrola, BBVA, Santander y su valedor Goldman Sachs. Nada más comenzar la recesión en España comenzaron a dar órdenes un gobierno débil y sin personalidad. Las reformas laboral y de pensiones, junto al despido libre y el trabajo basura se imponen sin rechistar. El triunfo del Partido Popular encumbra a un partido dependiente del Banco Central Europeo y la dupla Merkel, Sarkozy a Mariano Rajoy, otro alumno modélico, como inquilino de La Moncloa. Y para que no queden dudas de quién gobierna en España, nombrará a un asesor de Goldman Sachs como ministro de Economía. Y como señala el manual del banco, el ascenso de sus empleados "depende sólo de su capacidad del rendimiento y de la contribución al éxito de la empresa... No hay sitio entre nosotros para los que anteponen sus propios intereses a los de la firma... El lucro es importante para nuestro porvenir". Ya sabemos quién manda en España: Goldman Sachs, conocido bajo el apodo genérico de "los mercados". Corren malos tiempos para la ética política.

La Jornada, 10/01/12

Egipto: La nueva "democracia"

Juan Gelman: Los que cortan la pizza

Juan Gelman: Los que cortan la pizza

Bloomberg News, la multimillonaria agencia global de información financiera, ha revelado cuál es la entidad que gobierna realmente en EE.UU.: una suerte de administración secreta con sede en Washington/Wall Street que toma decisiones a espaldas de la opinión pública y de los legisladores estadounidenses y vuela muy por encimita de lo que se considera un sistema democrático. Tras largo insistir, la empresa consiguió la desclasificación de miles de documentos que la Junta de Gobernadores del Sistema Federal de Reserva (FED, por sus siglas en inglés) guardaba celosamente en sus archivos (www.bloomberg.com, 28-11-11). Tenía sus buenas razones para hacerlo.

“La FED y los grandes bancos lucharon más de dos años para mantener en secreto los detalles de la operación de rescate financiero más vasta de la historia de EE.UU.”, se precisa en la investigación de Bloomberg. “Una nueva visión de la crisis financiera de 2007-2009 –agrega– surge de las 29.000 páginas de documentos de la FED y de más de 21.000 transacciones bancarias, obtenidas en virtud de la ley de libertad de información.”

Un ejemplo: el programa de rescate bancario TARP, que el Congreso aprobara en el 2008, fijó en 700.000 millones de dólares la suma destinada a ese fin. La documentación desclasificada muestra que, en realidad, el monto fue diez veces superior: 7,77 billones de dólares. Ni un solo parlamentario conoció la información y menos el ciudadano de a pie. Esta financiación secreta, a tasas de interés inferiores a las que regían en el mercado, permitió que los bancos más poderosos obtuvieran beneficios adicionales por valor de 13.000 millones de dólares, cantidad suficiente para dar empleo a un par de centenares de miles de desocupados. Y aun más. “Cuando se conoce la cantidad de dólares que recibieron los bancos, es difícil afirmar que eran instituciones exitosas”, manifestó Sherrod Brown, senador demócrata por Ohio que en el 2010 presentó –en vano– un proyecto de ley para limitar su dimensión. En efecto: pese a las declaraciones tranquilizadoras de sus ejecutivos, los documentos conseguidos por Bloomberg dan cuenta del estado tambaleante del sistema bancario estadounidense.

El Departamento del Tesoro se basó en las recomendaciones de la FED para decidir qué bancos recibirían fondos en el marco del programa TARP y eligió seis: JP Morgan, Bank of America, Citigroup Inc., Wells Fargo & Co., Morgan Stanley y Goldman Sachs. La investigación determinó que recibieron 160.000 millones de dólares vía TARP y préstamos de la FED por 460.000 millones. El rescate se prolongó desde agosto del 2007, bajo W. Bush, hasta abril del 2010, bajo Obama. El ex y el actual ocupante de la Casa Blanca tampoco en esta esfera difieren.

Al mismo tiempo que se debatía en el Congreso la reinstauración de la Ley Glass-Steagall con el objeto de combatir la especulación, separando la banca de depósito y la banca de inversión o Bolsa de Valores, la verdadera administración de EE.UU. utilizaba fondos públicos para acelerar las fusiones bancarias en favor de los más grandes. Según los datos de la misma FED, el activo de los seis bancos más importantes del país pasó de 6,8 billones de dólares en el 2006 a 9,5 billones en el 2011, un incremento del 40 por ciento que años de crisis ni rozaron. Al revés.

No falta la parte que las mantas del encubrimiento no lograron cubrir. Los seis grandes cabildearon mucho más para garantizar su aprovechamiento de la crisis: invirtieron en conjunto 22,1 millones de dólares en la tarea en el 2006, en el 2010, 29,4 millones, un tercio con creces más (www.opensecrets.org, 31-10-11). Poca sorpresa causa que el intento del senador Brown haya fallecido sin estrépito.

La crisis de la Eurozona acrece el apetito de los seis grandes, en particular de Goldman Sachs. Mario Monti, uno de sus hombres, hoy primer ministro de Italia, es miembro del consejo asesor internacional de Coca-Cola y consultor de Goldman Sachs. Este gigante financiero envió en agosto un informe sobre la crisis europea a sus clientes más importantes del mundo entero. El Wall Street Journal informó sin mucho detalle acerca del contenido de sus 54 páginas, en las que G-S aconseja “a los inversores en productos financieros sacar provecho de la crisis” y explica mecanismos conducentes (//online.wsj.com, 1-9-11). No cabe duda de que tales indicaciones servirán para hacer varios agostos.

Hoy se inició en Bruselas la reunión cumbre para “salvar al euro”, a la que el dúo Merkel-Sarkozy lleva una propuesta de austeridad durísima y el proyecto de que los jefes de Estado de la zona se conviertan directamente en sus propios ministros de Economía en el seno de un consejo ad hoc. En vez de dirigir políticamente la economía se propone que la economía dirija la política. Como ocurre desde hace largo tiempo, sólo que en adelante sin disfraz.

Página 12, 08/12/11

Ignacio Ramonet: La gran regresión

Ignacio Ramonet: La gran regresión

Está claro que no existe, en el seno de la Unión Europea (UE), ninguna voluntad política de plantarle cara a los mercados y resolver la crisis. Hasta ahora se había atribuido la lamentable actuación de los dirigentes europeos a su desmesurada incompetencia. Pero esta explicación (justa) no basta, sobre todo después de los recientes “golpes de Estado financieros” que han puesto fin, en Grecia y en Italia, a cierta concepción de la democracia. Es obvio que no se trata sólo de mediocridad y de incompetencia, sino de complicidad activa con los mercados.

¿A qué llamamos “mercados”? A ese conjunto de bancos de inversión, compañías de seguros, fondos de pensión y fondos especulativos (hedge funds) que compran y venden esencialmente cuatro tipos de activos: divisas, acciones, bonos de los Estados y productos derivados.

Para tener una idea de su colosal fuerza basta comparar dos cifras: cada año, la economía real (empresas de bienes y de servicios) crea, en todo el mundo, una riqueza (PIB) estimada en unos 45 billones (1) de euros. Mientras que, en el mismo tiempo, a escala planetaria, en la esfera financiera, los “mercados” mueven capitales por un valor de 3.450 billones de euros. O sea, setenta y cinco veces lo que produce la economía real...

Consecuencia: ninguna economía nacional, por poderosa que sea (Italia es la octava economía mundial), puede resistir los asaltos de los mercados cuando éstos deciden atacarla de forma coordinada, como lo están haciendo desde hace más de un año contra los países europeos despectivamente calificados de PIIGS (cerdos, en inglés): Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y España.

Lo peor es que, contrariamente a lo que podría pensarse, esos “mercados” no son únicamente fuerzas exóticas venidas de algún horizonte lejano a agredir nuestras gentiles economías locales. No. En su mayoría, los “atacantes” son nuestros propios bancos europeos (esos mismos que, con nuestro dinero, los Estados de la UE salvaron en 2008). Para decirlo de otra manera, no son sólo fondos estadounidenses, chinos, japoneses o árabes los que están atacando masivamente a algunos países de la zona euro.

Se trata, esencialmente, de una agresión desde dentro, venida del interior. Dirigida por los propios bancos europeos, las compañías europeas de seguros, los fondos especulativos europeos, los fondos europeos de pensiones, los establecimientos financieros europeos que administran los ahorros de los europeos. Ellos son quienes poseen la parte principal de la deuda soberana europea (2). Y quienes, para defender –en teoría– los intereses de sus clientes, especulan y hacen aumentar los tipos de interés que pagan los Estados por endeudarse, hasta llevar a varios de éstos (Irlanda, Portugal, Grecia) al borde de la quiebra. Con el consiguiente castigo para los ciudadanos que deben soportar las medidas de austeridad y los brutales ajustes decididos por los gobiernos europeos para calmar a los “mercados” buitres, o sea a sus propios bancos...

Estos establecimientos, por lo demás, consiguen fácilmente dinero del Banco Central Europeo al 1,25% de interés, y se lo prestan a países como, por ejemplo, España o Italia, al 6,5%... De ahí la importancia desmesurada y escandalosa de las tres grandes agencias de calificación (Fitch Ratings, Moody’s y Standard & Poor’s) pues de la nota de confianza que atribuyen a un país (3) depende el tipo de interés que pagará éste por obtener un crédito de los mercados. Cuanto más baja la nota, más alto el tipo de interés.

Estas agencias no sólo suelen equivocarse, en particular en su opinión sobre las subprimes que dieron origen a la crisis actual, sino que, en un contexto como el de hoy, representan un papel execrable y perverso. Como es obvio que todo plan de austeridad, de recortes y ajustes en el seno de la zona euro se traducirá en una caída del índice de crecimiento, las agencias de calificación se basan en ello para degradar la nota del país. Consecuencia: éste deberá dedicar más dinero al pago de su deuda. Dinero que tendrá que obtener recortando aún más sus presupuestos. Con lo cual la actividad económica se reducirá inevitablemente así como las perspectivas de crecimiento. Y entonces, de nuevo, las agencias degradarán su nota...

Este infernal ciclo de “economía de guerra” explica por qué la situación de Grecia se ha ido degradando tan drásticamente a medida que su gobierno multiplicaba los recortes e imponía una férrea austeridad. De nada ha servido el sacrificio de los ciudadanos. La deuda de Grecia ha bajado al nivel de los bonos basura.

De ese modo los mercados han obtenido lo que querían: que sus propios representantes accedan directamente al poder sin tener que someterse a elecciones. Tanto Lucas Papademos, primer ministro de Grecia, como Mario Monti, Presidente del Consejo de Italia, son banqueros. Los dos, de una manera u otra, han trabajado para el banco estadounidense Goldman Sachs, especializado en colocar hombres suyos en los puestos de poder (4). Ambos son asimismo miembros de la Comisión Trilateral.

Estos tecnócratas deberán imponer, cueste lo que cueste socialmente, en el marco de una “democracia limitada”, las medidas (más privatizaciones, más recortes, más sacrificios) que los mercados exigen. Y que algunos dirigentes políticos no se han atrevido a tomar por temor a la impopularidad que ello supone.

La Unión Europea es el último territorio en el mundo en el que la brutalidad del capitalismo es ponderada por políticas de protección social. Eso que llamamos Estado de bienestar. Los mercados ya no lo toleran y lo quieren demoler. Esa es la misión estratégica de los tecnócratas que acceden a las riendas del gobierno merced a una nueva forma de toma de poder: el golpe de Estado financiero. Presentado además como compatible con la democracia...

Es poco probable que los tecnócratas de esta “era post-política” consigan resolver  la crisis (si su solución fuese técnica, ya se habría resuelto). ¿Qué pasará cuando los ciudadanos europeos constaten que sus sacrificios son vanos y que la recesión se prolonga? ¿Qué niveles de violencia alcanzará la protesta? ¿Cómo se mantendrá el orden en la economía, en las mentes y en las calles? ¿Se establecerá una triple alianza entre el poder económico, el poder mediático y el poder militar? ¿Se convertirán las democracias europeas en “democracias autoritarias”?

(1) Un billón = un millón de millones.

(2) En España, por ejemplo, el 45% de la deuda soberana lo poseen los propios bancos españoles, y los dos tercios del 55% restante, los detentan establecimientos financieros  del resto de la Unión Europea. Lo cual significa que el 77% de la deuda española ha sido adquirida por europeos, y que sólo el 23% restante se halla en manos de establecimientos extranjeros a la UE.

(3) La nota más elevada es AAA, que, a finales de noviembre pasado, sólo poseían en el mundo algunos países: Alemania, Australia, Austria, Canadá, Dinamarca, Francia, Finlandia, Países Bajos, Reino Unido, Suecia y Suiza. La nota de Estados Unidos ha sido degradada, en agosto pasado, a AA+. La de España es actualmente AA-, idéntica a la de Japón y China.

(4) En Estados Unidos, Goldman Sachs ya consiguió colocar, por ejemplo, a Robert Rubin como Secretario del Tesoro del Presidente Clinton, y a Henry Paulson en esa misma función en el gabinete de George W. Bush. El nuevo presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, fue también vicepresidente de Goldman Sachs para Europa de 2002 a 2005.

Le Monde Diplomatique, 03/12/11

Habermas advierte de un “golpe de estado financiero”

Habermas advierte de un “golpe de estado financiero”

Habermas

En su nuevo libro titulado Zur Verfassung Europas (Sobre la Constitución Europea) Jürgen Habermas, el miembro más relevante de la segunda generación de la Escuela de Frankfurt, describe cómo la presión de la crisis y la histeria de los mercados han aplastado la democracia dentro de la Unión Europea. El poder ha dejado de pertenecer a los ciudadanos y se lo han apropiado instituciones como el Consejo Europeo, cuya legitimidad democrática es bastante cuestionable. Habermas sugiere básicamente que los tecnócratas han llevado a cabo, eficaz y silenciosamente, un golpe de estado financiero. Está ocurriendo algo inesperado: un retroceso democrático a ambas orillas del Atlántico.

“Sometime after 2008,” says Habermas over a glass of white wine after the debate, “I understood that the process of expansion, integration and democratization doesn’t automatically move forward of its own accord, that it’s reversible, that for the first time in the history of the EU, we are actually experiencing a dismantling of democracy. I didn’t think this was possible. We’ve reached a crossroads.”

Consulta la reseña completa en Spiegelonline: “Habermas, the Last European. A Philosopher’s Mission to Save the EU“, by Georg Diez.

En este otro enlace también puedes descargar el artículo.

Aula de Filosofía, 28/11/11

La Generalitat bajará el sueldo de los funcionarios y estudia el copago

La Generalitat bajará el sueldo de los funcionarios y estudia el copago
Introducirá una tasa por receta farmacéutica dispensada en la sanidad pública para "evitar abusos", subirá las tasas universitarias, transporte público y recibo del agua.

Mientras el presidente electo, Mariano Rajoy, mantiene el mutismo sobre las partidas en las que aplicará recortes, el president de la Generalitat de Catalunya, Artur Mas, ha avanzado, apenas 48 horas después de las elecciones generales, la hoja de ruta que seguirá para mantener el límite del déficit del 1,3 % del PIB impuesto por la UE.

El ajuste en 2012 se producirá en dos frentes: por un lado por la vía del ahorro, con la reducción de salarios de los empleados públicos; por otro, por la vía de los ingresos, a través del incremento de determinadas tasas. Según cálculos de la Generalitat, con estas medidas se podrían ingresar unos 1.000 millones de euros adicionales.

Parapetándose en "la herencia" recibida, Mas ha señalado que  "nos tenemos que poner al día y esta labor significa purgar". Esa poda se traducirá en una nueva rebaja del sueldo de los empleados públicos —el president no ha querido dar cifrar argumentando que antes lo quería hablar con los sindicatos—, privatizaciones (venta de patrimonio público, oficinas, edificios y empresas que gestionan infraestructuras),y el incremento de tasas para cumplir con la reducción del déficit en el 2012. En 2010 ya se les bajó el sueldo a los funcionarios un 5%.

Mas ha asegurado que es partidario de revisar las "condiciones laborales" de los empleados públicos, minimizando los despidos, y limitándolos únicamente en aquellos organismos públicos que, tras la reorganización del organigrama hecha por el nuevo Govern, se han quedado prácticamente sin funciones.

Las subidas de precios se aplicarán sobre las tasas universitarias, el transporte público y el recibo del agua. Hay más: se está estudiando el incremento del precio de la gasolina, que no afectaría a transportistas y sector primario, e introducir una tasa ("ticket moderador", ha dicho Mas) por receta farmacéutica dispensada en la sanidad pública para "evitar abusos".

Mas ha insistido en que no se trata de una medida de copago, sino una barrera disuasoria para moderar el consumo de medicamentos que no sean estrictamente necesarios para los usuarios.

Sin paga extra

Mas ja justificado los "sacrificios" como necesarios y ha anunciado que los altos cargos renunciarán también a una paga extra entera, como se ha hecho con la paga extra de Navidad de este año. El recorte, ha concretado, supondrá "la reducción de entre el 20 y el 25%" del sueldo de los altos cargos en dos años.

Los planes contemplan que no se subirán los impuestos que dependen de la Generalitat, pero tampoco se suprimirán los incrementos en el IRPF introducidos por el anterior gobierno tripartito. Además, no se renunciará a aplicar el Impuesto del Patrimonio si el nuevo gobierno de Mariano Rajoy decide mantenerlo.

Si el año 2011, el primero con Mas al timón de la Generalitat, ha venido marcado por los recortes en el gasto debido al déficit de 8.400 millones de euros, en 2012 se iniciará una nueva fase de los planes del Govern para "purgar y sanear" las cuentas públicas catalanas.

En esta segunda etapa, ha admitido Mas, sería "peligroso" seguir recortando gasto de manera generalizada porque podrían cruzarse "las líneas rojas" de la calidad de algunos servicios del Estado del Bienestar; en ciertos ámbitos "ya se ha tocado hueso", ha dicho. 

Los funcionarios, en el punto de mira

Los empleados públicos de la Generalitat sufrieron en mayo de 2010 un recorte de sus sueldos tras eel primer paquete de ajustes que aprobó el Gobierno central.

Mas no ha dado detalles de las cantidades que los empleados públicos dejarán de cobrar y cómo afectará en sus nóminas, si en el salario base o bien con recortes en los distintos complementos.

El presidente ha asegurado que ante la crisis, hacen falta "esfuerzos, sacrificios y ajustes por parte de todos".

Si el nuevo Gobierno central de Mariano Rajoy aprueba una eventual reducción del salario de los trabajadores públicos, como hizo en 2010 Zapatero, en Cataluña no habrá un doble recorte. Se aplicará el decreto que se apruebe desde el Estado.

Zapatero aprobó el pasado año la primera rebaja de sueldo de los empleados públicos de la historia: se les bajó un 5% de promedio, afectando más a los que tenían más ingresos.

Público, 22/11/11

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José Luis Sampedro: "Hay que seguir adelante"

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Boaventura de Sousa Santos: La huelga general

Boaventura de Sousa Santos: La huelga general

Las huelgas generales eran comunes en Europa y en los Estados Unidos a fines del siglo XIX y en las primeras décadas del XX. Provocaron grandes debates dentro del movimiento obrero y de los partidos y movimientos revolucionarios (anarquistas, comunistas, socialistas). Se discutía la importancia de la huelga general en las luchas sociales y políticas, las condiciones para su éxito, el papel de las fuerzas políticas en su organización. Rosa Luxemburgo (1871-1919) fue una de las más destacadas presencias en aquellos debates. La huelga general –que nunca dejó de estar presente en América latina y resurgió con fuerza en la Primavera del Norte de Africa– está de vuelta en Europa (Grecia, Italia, España y Portugal) y en los EE.UU. La ciudad de Oakland, en California, conocida por la huelga general de 1946, volvió a recurrir a esa medida el pasado 2 de noviembre, y a comienzos de este año los sindicatos del estado de Wisconsin aprobaron una huelga general cuando la ciudad de Madison se preparaba para ocupar el edificio del Parlamento estadual –lo que concretó con éxito– en lucha contra el gobernador y su propuesta de neutralizar a los sindicatos, eliminando la negociación colectiva en la administración pública. ¿Qué significa esta reaparición de la huelga general? Si bien es cierto que la historia no se repite, ¿qué paralelismos se pueden hacer con las condiciones y las luchas sociales del pasado?

En ámbitos diferentes (comunidades, ciudades, regiones, países), la huelga general siempre fue una manifestación de resistencia contra una condición gravosa e injusta de carácter general, o sea, una condición capaz de afectar a los trabajadores, a las clases populares o hasta a la sociedad en su conjunto, aun cuando algunos sectores sociales o profesionales fuesen afectados más directamente. Limitaciones de los derechos civiles y políticos, represión violenta de la protesta social, derrotas sindicales en cuestiones relacionadas con la protección social, la deslocalización de empresas con impacto directo en la vida de las comunidades, decisiones políticas contrarias al interés nacional o regional (“traiciones parlamentarias”, como la opción por la guerra o el militarismo): éstas fueron algunas de las condiciones que, en el pasado, llevaron a la decisión de realizar una huelga general. A principios del siglo XXI vivimos un tiempo diferente y las condiciones gravosas e injustas no son las mismas que en el pasado. Sin embargo, en el nivel de las lógicas sociales que las rigen hay paralelismos perturbadores que fluyen en las profundidades del movimiento por la huelga general y un ejemplo es la convocada el próximo 24 de noviembre en Portugal. Ayer fue la lucha por derechos de los que las clases populares se consideraban injustamente privadas; hoy es la lucha contra la pérdida injusta de derechos por los que tantas generaciones de trabajadores lucharon y que parecían una conquista irreversible. Ayer fue la lucha por un reparto más equitativo de la riqueza nacional que generaban el capital y el trabajo; hoy es la lucha contra un reparto cada vez más desigual de la riqueza (confiscación de salarios y jubilaciones, incremento de horarios y ritmos de trabajo, impuestos y rescates financieros a favor de los ricos –el “uno por ciento”, según los ocupantes de Wall Street– y una vida cotidiana de angustia e inseguridad, de colapso de las expectativas, de pérdida de la dignidad y la esperanza para el “99 por ciento”). Ayer fue la lucha por una democracia que representara los intereses de las mayorías sin voz; hoy es la lucha por una democracia que, después de ser parcialmente conquistada, fue destripada por la corrupción, por la mediocridad y la pusilanimidad de los dirigentes y por la tecnocracia en representación del capital financiero al que siempre sirvió. Ayer fue la lucha por alternativas (el socialismo) que las clases dirigentes reconocían como existentes y por eso reprimían brutalmente a quien las defendiera; hoy es la lucha contra el sentido común neoliberal, masivamente reproducido por los medios de comunicación al servicio del capital, que sostiene que no hay alternativas al empobrecimiento de las mayorías y al vaciamiento de las opciones democráticas.

En términos generales, podemos decir que la huelga general en la Europa de hoy es más defensiva que ofensiva, busca menos promover un avance de la civilización que impedir un retroceso. Es por eso que deja de ser una cuestión de los trabajadores en su conjunto para ser una cuestión de los ciudadanos empobrecidos en su conjunto, tanto de los que trabajan como de los que no encuentran trabajo, como también de los que trabajaron la vida entera y hoy ven amenazadas sus jubilaciones. En la calle, la única esfera pública que todavía no han ocupado los intereses financieros, se manifiestan los ciudadanos que mayoritariamente nunca participaron en sindicatos o en movimientos sociales, ni tampoco se imaginaron manifestándose a favor de causas ajenas. De repente, las causas ajenas son las propias.

Página 12, 18/11/11

Goldman Sachs

Goldman Sachs

Pierre Dardot et Christian Laval: La nouvelle raison du monde: Essai sur la société néolibérale

La nouvelle raison du monde: Essai sur la société néolibéralePierre Dardot et Christian Laval: La nouvelle raison du monde: Essai sur la société néolibérale
Collection : La Découverte Poche / Sciences humaines et sociales n°325
Parution : août 2010
Prix : 13 €
ISBN : 9782707165022
Nb de pages : 504

Il est devenu banal de dénoncer l’absurdité d’un marché omniscient, omnipotent et autorégulateur. Cet ouvrage montre cependant que ce chaos procède d’une rationalité dont l’action est souterraine, diffuse et globale. Cette rationalité, qui est la raison du capitalisme contemporain, est le néolibéralisme lui-même. Explorant sa genèse doctri-nale et les circonstances politiques et économiques de son déploiement, les auteurs lèvent de nombreux malentendus : le néolibéralisme n’est ni un retour au libéralisme classique ni la restauration d’un capitalisme « pur ». Commettre ce contresens, c’est ne pas comprendre ce qu’il y a précisément de nouveau dans le néolibéralisme : loin de voir dans le marché une donnée naturelle qui limiterait l’action de l’État, il se fixe pour objectif de construire le marché et de faire de l’entreprise le modèle du gouvernement des sujets.

Par des voies multiples, le néolibéralisme s’est imposé comme la nouvelle raison du monde, qui fait de la concurrence la norme universelle des conduites et ne laisse in-tacte aucune sphère de l’existence humaine. Cette logique érode jusqu’à la conception classique de la démocratie. Elle introduit des formes inédites d’assujettissement qui constituent, pour ceux qui la contestent, un défi politique et intellectuel inédit. Seule l’intelligence de cette rationalité permettra de lui opposer une véritable résistance et d’ouvrir un autre avenir.

Auteurs

Pierre Dardot, philosophe et enseignant, poursuit des recherches sur Marx et Hegel. Christian Laval est sociologue et a publié L’Homme économique. Essai sur les racines du néolibéralisme (Gallimard, « NRF essais », 2007). Tous deux sont les auteurs, avec El Mouhoub Mouhoud, de Sauver Marx ? Empire, multitude, travail immatériel (La Découverte, 2007). Depuis 2004, ils animent le groupe d’études et de recherche « Question Marx » qui entend contribuer au renouvellement de la pensée critique.

Table des matières

Remerciements
Introduction : Le néolibéralisme comme rationalité

Une idéologie du « laisser-faire » ? - Le piège de l’idéologie et le fétichisme de l’État La nature de la gouvernementalité - Problématiser la nouveauté du néolibéralisme
I / Des limites du gouvernement
1. Mécanique sociale et rationalité des intérêts

La science de l’économie politique - Le sujet de l’intérêt - Les tensions entre l’intérêt et la morale - Le système des intérêts - Le gouvernement limité par la « marche des choses » - Le gouvernement par la connaissance des lois de la nature
2. Progrès de l’histoire et uniformité de la nature humaine
Ce que veut dire « société civile » Société civile et histoire - La corruption du lien social - Les deux désirs chez Adam Smith - Les avatars ultérieurs du progressisme
3. Le gouvernement limité par les droits de l’individu
Rousseau, Locke et la voie « juridico-déductive » - La fondation des droits individuels : de la théologie à la tautologie - Des droits naturels coupés du Créateur - La propriété de soi comme fondement du droit de propriété - La propriété après Locke - La nature du « pouvoir suprême » - Les limites du gouvernement - Le « grand art du gouvernement »
4. Le gouvernement sous le contrôle de l’utilité
Critique du droit naturel comme principe de l’action publique - Le principe d’utilité, unique critère de l’action publique - Construire la spontanéité - La voie ouverte au réformisme social
5. Crise du libéralisme et naissance du néolibéralisme
Une idéologie trop étroite -L’inquiétude précoce de Tocqueville et de Mill - La défense du libre marché - Contre la superstition étatique - La naissance du concurrentialisme fin-de-siècle - Le « nouveau libéralisme » et le « progrès social » - La double action de l’État selon Karl Polanyi - Le néolibéralisme et les discordances du libéralisme
II / La refondation intellectuelle
6. Le colloque Walter Lippmann ou la réinvention du libéralisme
- Contre le naturalisme libéral - L’originalité du néolibéralisme - L’agenda du libéralisme réinventé - Néolibéralisme et révolution capitaliste - Le règne de la loi Un gouvernement des élites
7. L’ordolibéralisme entre « politique économique » et « politique de société »
L’« ordre » (Ordo) comme tâche politique - La légitimation de l’État par l’économie et son « supplément social » - L’ordre de concurrence et la « constitution économique » - Politique de « mise en ordre » et politique « régulatrice » - Le citoyen-consommateur et la « société de droit privé » - L’« économie sociale de marché » : les équivoques du « social » - La « politique de société » de l’ordolibéralisme - La petite entreprise comme remède à la prolétarisation - La « troisième voie »
8. L’homme entrepreneurial Critique de l’interventionnisme
Une nouvelle conception du marché - Le marché et la connaissance - L’entrepreneurialité comme mode du gouvernement de soi - Former le nouvel entrepreneur de masse - L’universalité de l’homme-entreprise
9. L’État fort gardien du droit privé
Ni laisser-faire… Ni « fins sociales » - L’« ordre spontané du marché » ou « catallaxie » - La « sphère garantie de liberté » et le droit des individus - Le « domaine légitime des activités gouvernementales » et la règle de l’État de droit - L’État fort plutôt que la démocratie
III / La nouvelle rationalité
10. Le grand tournant

Une nouvelle régulation par la concurrence - Idéologie (1) : le « capitalisme libre » - Idéologie (2) : l’« État-providence » et la démoralisation des individus - Discipline (1) : un nouveau système de disciplines - Discipline (2) : l’obligation de choisir - Discipline (3) : la gestion néolibérale de l’entreprise - Rationalité (1) : la pratique des experts et des administrateurs -Rationalité (2) : la « troisième voie » de la gauche néolibérale
11. Les origines ordolibérales de la construction européenne
Archéologie des principes du Traité constitutionnel européen - L’hégémonie de l’ordolibéralisme en RFA - La construction européenne sous influence - Vers la mise en concurrence des législations ?
12. Le gouvernement entrepreneurial
De la « gouvernance d’entreprise » à la « gouvernance d’État » - Gouvernance mondiale sans gouvernement mondial - Le modèle de l’entreprise - L’hypothèse de l’acteur égoïste et rationnel - Le Public Choice et la nouvelle gestion publique - La concurrence au cœur de l’action publique - Une politique de gauche ? - Une technologie de contrôle - Managérialisme et démocratie politique
13. La fabrique du sujet néolibéral
Le sujet pluriel et la séparation des sphères - La modélisation de la société par l’entreprise - La « culture d’entreprise » et la nouvelle subjectivité - L’entreprise de soi comme ethos de l’autovalorisation - Les « ascèses de la performance » et leurs techniques - Le « management de l’âme » et le management de l’entreprise - Le risque : une dimension d’existence et un style de vie imposé - « Accountability » - Le nouveau dispositif « performance/jouissance » - De l’efficacité à la performance - Les cliniques du néosujet - La souffrance au travail et l’autonomie contrariée - L’érosion de la personnalité - La démoralisation - La dépression généralisée - La désymbolisation - La « perversion ordinaire » - La jouissance de soi du néosujet - Le gouvernement du sujet néolibéral
Conclusion : L’épuisement de la démocratie libérale
Une rationalité a-démocratique - Un dispositif de nature stratégique - Inventer une autre gouvernementalité - Les « contre-conduites » comme pratiques de subjectivation
Index des noms
Index des concepts.

Sur le net

« Il faut saluer la publication de cet ouvrage de poche, initialement paru en 2009 dans la collection « Cahiers libres » de la Découverte. Objet de nombreux commentaires, ce livre érudit éclaire le néolibéralisme qui constituerait la rationalité du capitalisme contemporain et qui, loin de signifier le retour à un capitalisme classique ou « pur », s’appuie sur l’action de l’Etat pour créer un marché et faire de l’entreprise le modèle du gouvernement des sujets. [...] Souhaitons que la réédition de cet ouvrage permettra à ceux qui ne l’ont pas encore lu de s’y plonger. En effet, cette somme synthétise et complète utilement les nombreux travaux parus ces dernières années sur le néo-libéralisme, contribuant fort opportunément à en éclairer son histoire, ses caractéristiques et sa « logique ». »
Liens Socio

Presse

« La crise économique semble marquer une rupture idéologique: à droite comme à gauche, on sent que le vent est en train de tourner. Un cycle historique serait sur le point de se clore, celui du triomphe libéral. Le champ des possibles paraît s'ouvrir. Mais pour aller où ? Les uns semblent penser que la parenthèse "ultralibérale' se referme et que le modèle économique et sociale des "trente glorieuses" peut être réactivé; d'autres jugent qu'un nouveau type de société est à inventer, qui révolutionnerait notre relation au travail et à la nature; d'autres encore, comme le président Sarkozy, déclare que le "laisser-faire", c'est "fini", et qu'il faut refonder le capitalisme. L'État serait même de retour. Pour comprendre ces débats, le livre de Christian Laval et Pierre Dardot sur la "société néolibérale" offre des clés d'analyse. Cette somme de recherches relève de l'histoire des idées, de la philosophie et de la sociologie. »
LE MONDE

« La Nouvelle Raison du Monde est tout à la fois un livre théorique, une analyse économique et un récit historique. C'est ce qui fait son intérêt et c'est aussi ce qui le rend accessible. Ses auteurs s'efforcent de replacer le néolibéralisme dans son contexte et d'en retracer l'histoire à partir des années 1930 et du fameux colloque Walter Lippmann, de 1938, véritable acte fondateur de la nouvelle théorie. Le grand mérite de Dardot et Laval est d'abord de restituer leur rigueur aux mots. Non, "néolibéralisme" et "ultralibéralisme" ne sont pas interchangeables. L'un n'est pas la nouvelle mouture de l'autre. La différence n'est pas seulement sémantique. Et son intérêt ne relève pas seulement d'une casuistique réservée aux spécialistes. Elle a des conséquences politiques importantes. Le néolibéralisme, qui imprègne toute la construction européenne, est bien plus une doctrine politique. Il n'est pas un héritage lointain de la physiocratie chère à Quesnay ou au "laissez faire la nature" préconisé dès le début du XVIII° siècle par Boisguilbert dans sa fameuse Dissertation. Il n'est pas non plus assimilable au monétarisme de Milton Friedman ni au libéralisme des tristement célèbres "Chicago Boys" qui s'étaient mis au service du dictateur Pinochet. La nouvelle théorie se construit au contraire dans la critique du naturalisme libéral. Tout l'ouvrage dont il est question ici s'emploie à dissiper cette équivoque. De la confusion des concepts et des mots, Dardot et Laval soulignent les conséquences. [...] Dardot et Laval analysent aussi l'influence du néolibéralisme dans les modes de gestion politiques. C'est l'avènement de la fameuse notion de "gouvernance". Peu à peu, les méthodes de "management" du privé envahissent la sphère publique. [...] Dardot et Laval nous montrent avec beaucoup d'efficacité en quoi le néolibéralisme, "nouvelle raison du monde", ne s'arrête pas à l'économie, mais subordonne intégralement notre vision de la politique. »
POLITIS

« Un ouvrage qui fera date parmi les essais consacrés à la société néolibérale. »
MARIANNE

« Un livre qui tombe à pic face à la crise que nous traversons. loin du capitalisme d'antan, expliquent les auteurs, le néolibéralisme ne perçoit plus le marché comme une donnée naturelle, mais comme un objectif à construire afin que l'entreprise serve de modèle au gouvernement politique. C'est l'absorption finale du politique dans l'économique, l'abandon de la recherche du bien commun. Cette transformation, et la crise qu'elle a entraînée, sont présentées par Laval et Dardot comme constituant la rationalité du monde globalisé. Loin de se contenter du politique et même de l'économique, le néolibéralisme élève la concurrence au rang de norme universelle et absolue. Aucune sphère n'y échappe, créant ainsi de nouvelles formes d'assujettissement, achevant de réduire chacun de nous à l'état d'homo economicus. Un essai stimulant et vif, incitant à secouer certaines habitudes de pensée. »
LE SPECTACLE DU MONDE

« Et parce que la crise, c'est peut-être aussi l'occasion de rigoler, il est bon de se pencher sur des essais consistants et de se poser quelques questions. Avec La nouvelle raison du monde, Pierre Dardot et Christian Laval, tous les deux enseignants et chercheurs, décryptent les récentes évolutions du monde économique. En passant en revue aussi bien les courants politiques néolibéraux que les gouvernements qui les ont mis en oeuvre, ils permettent de prendre la mesure des changements à l'oeuvre. Une oeuvre salutaire en ces temps troubles. »
H FOR MEN

« Fruit d'un travail de longue haleine sur le libéralisme et le néolibéralisme, le livre de Pierre Dardot et Christian Laval, prend du relief avec la crise financière mondiale. »
LE TEMPS

« D'une grande érudition, ce livre est une invitation pressante à pousser la critique théorique et sociale de l'ordre actuel au-delà des analyses les plus courantes. »
LE MONDE DIPLOMATIQUE

Salmon relata el final de la soberanía popular

La estrategia de Sherezade. Apostillas a StorytellingSalmon relata el final de la soberanía popular
Analiza en su nuevo ensayo cómo el neoliberalismo vació la política de contenido
"El elector es ahora un espectador y el relato político una teleserie"
"La política consiste en vender a los políticos como marcas"

La política, "como experiencia de la democracia y arte del buen gobierno", no volverá. Pertenece al pasado, escribe Christian Salmon (Marsella, 1951), que hace tres años saltó la banca editorial con el ensayo Storytelling, donde descubría la nueva manera de movilizar a la opinión pública desde las emociones. Para entendernos, un cuento bien contado, pero falso, se ha apoderado de las nociones de derecha e izquierda: "Las posturas políticas y las afiliaciones ideológicas han sido aparcadas en la trastienda", explica el autor francés.

La estrategia de Sherezade. Apostillas a Storytelling (editado por Península) es una guía para escapar de la falsa esperanza de la llegada de la política. "Hemos tenido que admitir que no era más que una alucinación", dice de Barack Obama, última esperanza para el advenimiento de la política basada en el debate de las ideas. No ha sido así. Porque ya el discurso político ni siquiera pretende modificar las convicciones del electorado, sólo busca una buena historia con la que entretener.

¿Como una serie de televisión? "Exactamente. Ya que la política ha perdido contenido y capacidad de tomar decisiones, lo único que resta es perfeccionar las técnicas de persuasión. Es decir, ya no hay combate ideológico, el elector se ha convertido en un espectador y el relato político en una teleserie", resume el autor. Sin embargo, apela a la inteligencia del ciudadano, que desconfía de ellos pese al marketing: ahora, simplemente, se cambia de equipo al dejar de creer en uno. "Cuando no podemos cambiar la sociedad, cambiamos de serie", sin más.

James Carville y su esposa Mary Matalin inauguraron una nueva manera de hacer política. Se enfrentaron durante las elecciones presidenciales estadounidenses de 1992: Carville fue el estratega de Clinton, mientras Matalin aconsejaba al desafortunado George Bush. Estos spin doctors se aliaron a favor de George W. Bush años más tarde. Salmon resume su secreto del éxito en las elecciones: contar una historia, ser breve y ser emocional.

Debate entre iguales

Salmon reconoce que el pasado lunes vio el debate televisivo entre Rubalcaba y Rajoy, pero no encontró diferencias entre ambos. "Aún así, Rajoy es un político nulo desde el punto de vista del marketing. No se puede leer un texto delante de las cámaras de una manera tan inocente. Rubalcaba es más eficiente, pero está paralizado por el paradigma neoliberal", apunta Salmon.

El autor hace una llamada en favor de la actitud de Zapatero en los últimos meses. "Ha comprendido que la política es como las series de televisión, que su temporada ha terminado, que se tiene que retirar. Y se ha retirado. Su teleserie ha acabado porque su personaje ya no gusta. No es como Berlusconi", que trata de continuar el cuento, tal y como hizo Sherezade, para no ser decapitada.

Malos tiempos

Salmon advierte en estos momentos dramáticos el final del "gobierno del pueblo", inventado por los griegos hace más de 2.500 años. "La política ya no tiene que ver con la filosofía ni con la estrategia, sino con vender a los políticos como marcas".

Es decir, que si Maquiavelo conociera a algún think tank se asustaría: "El cinismo de sus sucesores le ha sobrepasado con creces". Los políticos ya no tienen margen de maniobra, los estados han perdido su soberanía y las elecciones son la forma ficticia de una elección. El panorama que pinta es desastroso. ¿Hay esperanza? "Sí, hemos vuelto a sentir la política gracias a la indignación mundial. Contrasta su horizontalidad con la verticalidad que hemos heredado de la política del siglo XIX".

"El neoliberalismo ha vaciado la política de contenido y los mercados se han quedado con la soberanía de los países. Los políticos sólo miran por mantener la calificación triple A". Y para ello se transforman, cambian de decorado, de relato una y otra vez. Cambian de rol, como el Zelig de Woody Allen, "para captar nuestra atención". Se fija en su presidente: "Sarkozy ha ido renovándose según los personajes a los que se acercaba. Empezó con Bush y Blair, pasó a Gordon Brown y de ahí a Merkel. El resultado es Merkozy. Y hace unos días en Cannes: Sarkobama", señala con humor.

Público, 11/11/11

Christopher Petrella: Defaulting on democracy: the political economy of public higher education

Christopher Petrella:  Defaulting on democracy: the political economy of public higher education
Ours is more than a debt-bubble; it’s a democracy bubble, and it’s about to burst.

In a forceful critique against the single mindedness of late-capitalism Frankfurt School theorist Theodor Adorno once said that happiness is obsolete because it’s uneconomic, but had he lived past 1969 he may have theorized the “the public sphere” in the same way. As I have written before, “the public sphere theoretically remains a space punctuated by elements of universality, openness, and accessibility.” http://mrzine.monthlyreview.org/2011/petrella070311.html But the accountable and accessible nature of public institutions— and explicitly, public higher education— upon which the economically marginalized and the racially oppressed often rely, has undergone a systematic displacement by corporatists who confuse consumption with compassion, decadence with deliberation, and private entertainment with public engagement. To paraphrase Marx, it seems as though all that is public has melted into air.

Against this historical backcloth Forbes recently projected that total U.S. student loan debt is expected to exceed $1 trillion by early 2012. And just weeks ago the U.S. Federal Reserve reported that the total amount of student loan debt finally surpassed that of credit cards. According to their figures, Americans owed $826.5 billion in credit card debt while outstanding student loans, both federal and private, totaled $830 billion.

And much closer to home, the Regents of the University of California have for months been debating a multiyear funding proposal that will likely result in a series of substantial tuition increases over the next few years. The Regents report that elements of a multi-year plan will include a proposal that “would call for eight percent annual increases each in State funds and in tuition and fees through 2015-16. If the State is unable to meet its share of this cost, student fees would be raised further to compensate for the State’s deficit. Thus, if the State provides only four percent increases each year, student tuition and fees would increase by 12 percent annually. If the State provides no increase, student tuition and fees would increase by 16 percent annually. Incorporating this principle into a multi-year plan will make clear to all stakeholders that a failure to invest in the University will directly increase the amount students and their families pay to attend.” http://articles.sfgate.com/2011-09-16/news/30163576_1_uc-budget-regent-dick-blum-tuition-increases According to their report, if the State of California does not increase funding over the next four years, tuition will rise 16% each year for a cumulative total of 81%.

Italia: Mario Monti e Goldman Sachs: governo tecnico o golpe finanziario?

Italia: Mario Monti e Goldman Sachs: governo tecnico o golpe finanziario?

Il rettore bocconiano Mario Monti, uomo della Goldman Sachs, sarà lo specialista che prenderà il posto del Premier Berlusconi? Un governo tecnicamente studiato a tavolino dai potenti del mondo? Scopriamolo insieme.

Lo smottamento berlusconiano e le promesse dimissionarie di Re Lear, che vede il suo impero economico vacillare, aprono nuovi scenari – ormai dati per scontati – della politica italiana. Inutile ribadire che le inaffidabili parole del Caimano vanno sempre prese col contagocce, giacché sappiamo che è capace di affermare tutto e il contrario di tutto. Tuttavia, gli sviluppi di queste ultime ore parlano chiaro: restare al governo è un suicidio privato. I suoi interessi stanno colando a picco (vedi azioni Mediaset precipitate rovinosamente) tanto da costringerlo a rinunciare: non per il bene del Paese, sia chiaro, bensì per il proprio.

E’ di oggi infatti la notizia, già ventilata da giorni, del successore, rettore bocconiano Mario Monti, appena nominato senatore a vita dal Presidente Napolitano. Il presunto tecnico che prenderà in mano le redini del Paese. Ma chi è Mario Monti? Tanti, immagino, non proprio addentrati nei meandri della finanza et affini, se lo saranno chiesto. Basta informarsi per scoprire che l’uomo designato a resuscitare la Repubblica è sicuramente un esperto di economia e quale economia! Scopro così informazioni illuminanti:

  • Presidente europeo della Commissione Trilaterale, un gruppo di interesse di orientamento neoliberista fondato nel 1973 da David Rockefeller membro del comitato direttivo del Gruppo Bilderberg. Dal 2005 è International Advisor per Goldman Sachs.

Avete capito bene, parliamo di una delle più potenti banche d’affari del mondo, quella che ha messo in ginocchio la Grecia (leggete qui e qui) e che ora, magicamente, piazzerà la sua pedina in Italia. Una figura, quindi, vicina, pericolosamente vicina a magnati del calibro del Re dei farmaci Rockefeller. E non solo, guardate i predecessori e i successori:

  • Romano Prodi, da consulente Goldman Sachs a Presidente del Consiglio in Italia
  • Mario Draghi, da Vicepresidente Goldman Sachs a Governatore della Banca d’Italia
  • Mario Monti, dalla Commissione Europea sulla concorrenza alla Goldman Sachs
  • Massimo Tononi, dalla Goldman Sachs di Londra a sottosegretario all’Economia nel governo Prodi del 2006
  • Gianni Letta, membro dell’Advisory Board di GS è nominato sottosegretario alla Presidenza del Consiglio del governo Berlusconi (2008)

Viene dunque da pensare a un disegno neoliberista premeditato dai Potenti del Mondo, che si va compiendo in tutto il suo splendore. Progetto che ci ha incastrati dal momento in cui abbiamo abbandonato la nostra valuta per abbracciare l’euro? A giudicare da questo articolo, direi proprio che è abbastanza chiaro. Dunque anche Prodi non ce l’ha raccontata giusta?

Siamo nelle mani di avvoltoi che detengono il potere economico planetario, e che hanno ridotto il nostro Paese al default. Impossibilitati a stampare moneta nazionale per rialzare l’economia italiana, succubi di una valuta comune che solo la BCE può emettere.

Guardate questa mappa dell’Europa: 21 governi di centrodestra su 27 paesi.

Mapa político de Europa

E sappiamo bene che la destra è dei ricchi capitalisti: Berlusconi, in Italia, ha imperversato per vent’anni. Ora il suo compito è finito: la marionetta preposta non è più adatta allo scopo di chi lo ha messo sulla poltrona presidenziale. Ma ciò che inquieta è il futuro prospettato dai poteri occulti che manovrano le fila del Pianeta: la totale approprazione dello Stato Italia. O dell’Europa, che forse è più calzante.

A giudicare dalla scelta del tecnico Mario Monti, direi che la strada del golpe finanziario è spianata: un governo tecnicamente studiato a tavolino. Era già tutto previsto.

Agora Vox, 11/11/11

Stephen I. Roscow et Thomas Kriger (eds): Transforming Higher Education : Economy, Democracy, and the University

Transforming Higher EducationStephen I. Roscow et Thomas Kriger (eds): Transforming Higher Education : Economy, Democracy, and the University
Lanham, Lexington Books, 2010
978-0-7391-3170-1 • Hardback • $75.00 (£44.95)
978-0-7391-3172-5 • eBook • $75.00 (£44.95)
Publication date: July 2010
Contributions by Hamid Azari-Rad; Catherine M. Dwyer; Frederick Floss; Sally Knapp; Timothy W. Luke; R Jeffrey Lustig; Sidney Plotkin; William Scheuerman; David Solomonoff and David Vampola

The university is being transformed and can be transformed. This doubleness informs this book. "Transforming" in "transforming higher education" can be read as adjective, suggesting that higher education is being transformed by the social and political situation in which it is enmeshed. "Transforming" can also be read as a gerund, implying the critical activity of changing the university, as signaling a creative and political act of radical possibility. The essays in this book address the transformation of higher education and the transformative possibilities of its current conditions. Only by viewing the university as a historical construction can we assess the dangers and opportunities of the new conditions of higher education, and chart a reasonable course for the future.

The essays in this book are critical of recent developments in universities and higher education. Most of us come from public universities, and all remain committed to a democratic higher education that we see threatened by recent developments. There is a danger that the combination of economic crisis, market ideology, and global pressures will continue to structure the debate about higher education in ways that freeze out the transformative and politically critical possibilities of the university.

Part I of the book examines the historical transformation of the university as it has changed into its current form. Part II examines both the transformation of the university into a neoliberal institution and makes the case for the more political and radical idea of transforming the university in opposition to how it has been transformed in recent years. Part III offers a number of studies aimed at illuminating possibilities for transforming the university in a more progressive, democratic direction.

Authors

Stephen J. Rosow is a professor of Political Science at State University of New York.

Thomas Kriger is Provost at the National Labor College.

Content

Introduction
Part I. Historical-Theoretical Interventions
Chapter One. Corporate MisEducation and The Liberal Arts Response
Chapter Two. Veblen's The Higher Learning in America and the Ambiguities of Academic Independence
Chapter Three: What is Information? The Neoliberal Turn, Digitalization and Interdisciplinarity
Part II. Contesting the Neo-liberal University
Chapter Four: The Concept of Corporatization: A Useful Tool or Feel-Good Slogan
Chapter Five. The Economics of Globalization and Corporatization of Higher Education
Chapter Six. Administrative and Geographic Determinants of Economics Course Offerings in American Colleges and Universities
Chapter Seven. Corporatization and Research Information
Part III. Envisioning Different Higher Education
Chapter Eight. Global Knowledge, the University and Democratic Politics
Chapter Nine. Controversy, Contest and Competition: The Institutionalization of the "Disciplines of Scale" and Higher Learning in the Twenty-First Century
Chapter Ten. Open Source and Open Content as a Counter to Globalization and Corporatism for Public Institutions of Higher Learning

Reviews

As universities in the private and public spheres restructure to meet financial demands driven by profit rather than the educational needs of students, Transforming Higher Education is insightful reading from multifarious scholarly voices. This collection is critical for understanding the deleterious changes underway that endanger the academy. This book provides one of the most penetrating analyses of the damaging influence of the corporate forces that seek to turn higher education into a profit center for capital. I strongly recommend this book to all students of education and political economy.

— Immanuel Ness, Professor, Brooklyn College, City University of New York Professor, Brooklyn College, City University of New York Professor,


The book provides excellent stimulus for thought….Transforming Higher Education begins to inspire readers, particularly faculty members, to keep fighting to protect higher education from those who would vocationalize it and lose sight of the real purpose of colleges and universities in a democratic society. When on that point, the book is highly effective.

— Academe

Manuel Castells: Ocupar Wall Street

Manuel Castells: Ocupar Wall Street
La inmoralidad del mundo financiero parece haber encontrado un contrapoder con el que no contaba: sus propios clientes

El capital financiero y sus altos ejecutivos tienen un problema serio: la gente no los quiere. Es más, muchos los odian. Y el clamor se extiende contra los políticos percibidos como marionetas de los bancos a los que protegen con el dinero de los contribuyentes sin que los bancos devuelvan el favor cuando les va bien a ellos y mal al país. Porque, argumentan, el dinero es de sus accionistas. Nadie lo cree porque en las juntas de accionistas está todo bien atado. Con una minoritaria participación de control unos pocos accionistas hacen y deshacen. Añádanse las inversiones cruzadas entre bancos (las llamadas cartas de amor y el sistema se cierra sobre sí mismo, con escasa utilidad social y máxima captación de fondos en beneficio de los banqueros, con bonos exorbitantes para sí mismos aun cuando quiebren sus entidades. Y nada de pagar más impuestos. Para eso están los paraísos fiscales.

De ahí que el movimiento Ocupar Wall Street, iniciado en el corazón del capitalismo financiero, haya tenido tal apoyo popular en EE.UU. y en el mundo. La idea se lanzó en internet por la revista Adbuster, una publicación de crítica a la publicidad editada en Vancouver, en julio del 2011. La propuesta de ocupar Wall Street el 17 de septiembre, día de la Constitución, para protestar contra el control de la política por el dinero, fue recogida por grupos diversos en todo el país, más o menos organizada en la red y finalmente llevada a cabo por unos mil manifestantes que acabaron acampando en Zuccotti Park en las inmediaciones del distrito financiero. El silencio mediático y la ausencia de apoyos organizados pareció confinar el movimiento al ostracismo. Sus demandas eran variopintas, pero coincidían en la crítica de un sistema financiero causante de la crisis y que seguía teniendo poder de vida y muerte sobre la economía y la política. Allí donde no llegan los medios de comunicación tradicionales llega la red y la iniciativa se extendió rápidamente a una ciudadanía harta de todo pero especialmente de los bancos. Y cuando la policía intensifico su represión, los sindicatos estadounidenses, que están sufriendo una campaña de exterminio por parte de los gobernadores republicanos y las grandes empresas, decidieron unirse al movimiento y acudir a las manifestaciones. Y los hackers entraron en acción. Anonymous publicó en la red el nombre y señas personales del policía responsable de haber herido a manifestantes. El alcalde Bloomberg ordenó desmantelar la acampada por "razones de higiene" (¿suena familiar?), pero ante la masiva movilización para impedirlo canceló la orden. El 1 de octubre los manifestantes marchan hacia el puente de Brooklyn, la policía los deja pasar. Es una encerrona: tienen pretexto legal para detener a centenares. Pero la torpeza policial ofrece la oportunidad de filmación espectacular para los medios que por primera vez cubren ampliamente el movimiento aun criticándolo.

Se rompe la barrera del silencio. El movimiento entonces se extendió por todo el país. Cientos de ciudades, y numerosos barrios y calles, tienen su propia ocupación, tanto en el espacio urbano como en una web que relata la acción cotidiana y se conecta a otras webs que van tejiendo una geografía virtual y espacial del cambio de mentalidad en el país capitalista por excelencia. Un 82% en el estado de Nueva York y un 46% en todo el país apoyan las críticas del movimiento Wall Street, frente a un 34% que se opone. El movimiento se autoproclama representante del 99% de los ciudadanos en contraposición del 1% que atesora el 20% de la riqueza. Y empieza a impactar la opinión política: mientras que el 68% pide aumentar impuestos a los ricos, el 69% piensa que los republicanos favorecen a los ricos. Como Obama aparece también como prisionero de Wall Street el efecto electoral directo es incierto, a menos que Obama haga un giro al respecto. Conforme el movimiento incrementa su popularidad y sus ocupaciones, se acentúa la represión policial, cientos de personas son detenidas en todo el país, las cargas policiales se endurecen. Acontecen hechos inéditos: el 22 de octubre ante una acción policial en Nueva York un fornido sargento de los marines de vuelta de Afganistán increpa a los policías y los acusa de deshonrar los ideales estadounidenses por atacar a sus ciudadanos. La policía no se atreve con él. El vídeo del incidente es visionado por 3 millones. De ahí surge un movimiento, Ocupar los Marines, hecho por los propios marines que invitan a dar apoyo táctico y liderazgo a los manifestantes. El 25 de octubre la policía de Oakland ataca toda la noche la acampada frente al Ayuntamiento. Un bote de humo fractura el cráneo del marine Scott Olsen, participante en la ocupación. La alcaldesa pide perdón. Las protestas se redoblan en todo EE.UU. En Nueva York una tormenta de nieve cubre la región. Unos días antes el alcalde había prohibido toda calefacción en Zuccotti Park por "razones de seguridad". Los acampados aguantan el intenso frío con el apoyo de los vecinos del barrio y redes de solidaridad.

Tras siete semanas, las ocupaciones proliferan y se refuerzan. Los bancos siguen en el punto de mira. Una joven de 22 años en Washington, Molly Katchpole, reacciona contra la imposición del Bank of America de cobrarle 5 dólares por cada utilización de tarjeta de débito, medida que iban a seguir los demás bancos. Publica su protesta en internet, en unas horas 300.000 personas se unen. Los bancos cancelan la medida, con amplia repercusión mediática. Move.Org, con 5 millones de afiliados, lanza una campaña para que la gente retire su dinero de los grandes bancos y lo deposite en cooperativas de crédito y bancos comunitarios. De la red a la calle y de ahí a la cuenta bancaria. Los ejecutivos que hace unas semanas brindaban provocadoramente con cava al paso de los manifestantes desde sus ventanas de Wall Street empiezan a esconder su identidad en público.

La inmoralidad del mundo financiero parece haber encontrado un contrapoder con el que no contaba: sus propios clientes.

La Vanguardia, 05/11/11

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