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David Sirota: The "Shock Doctrine" Comes to Your Neighborhood Classroom

David Sirota: The "Shock Doctrine" Comes to Your Neighborhood Classroom
Corporate reformers use the fiscal crisis and campaign contributions to hype an unproven school agenda

"Let's hope the fiscal crisis doesn't get better too soon. It'll slow down reform." -- Tom Watkins, a consultant, summarizes the corporate education reform movement's current strategy to the Sunday New York Times.

The Shock Doctrine, as articulated by journalist Naomi Klein, describes the process by which corporate interests use catastrophes as instruments to maximize their profit. Sometimes the events they use are natural (earthquakes), sometimes they are human-created (the 9/11 attacks) and sometimes they are a bit of both (hurricanes made stronger by human-intensified global climate change). Regardless of the particular cataclysm, though, the Shock Doctrine suggests that in the aftermath of a calamity, there is always corporate method in the smoldering madness - a method based in Disaster Capitalism.

Though Klein's book provides much evidence of the Shock Doctrine, the Disaster Capitalists rarely come out and acknowledge their strategy. That's why Watkins' outburst of candor, buried in this front-page New York Times article yesterday, is so important: It shows that the recession and its corresponding shock to school budgets is being  used by corporations to maximize revenues, all under the gauzy banner of "reform."

Some background: The Times piece follows a recent Education Week report showing that as U.S. school systems are laying off teachers, letting schoolhouses crumble, and increasing class sizes, high-tech firms are hitting the public-subsidy jackpot thanks to corporate "reformers'" successful push for more "data-driven" standardized tests (more on that in a second) and more technology in the classrooms. Essentially, as the overall spending pie for public schools is shrinking, the piece of the pie for high-tech companies -- who make big campaign contributions to education policymakers -- is getting much bigger, while the piece of the pie for traditional education (teachers, school infrastructure, text books, etc.) is getting smaller.

La educación del futuro será digital y autodidacta

Lo que quieren los empresarios
La educación del futuro será digital y autodidacta
Un coloquio entre empresarios celebrado en la sede de Fundación Santillana desmonta el sistema actual de enseñanza

Wired

La XXVI Semana Monográfica de la educación que se ha celebrado estos días en la sede madrileña de Fundación Santillana se ha cerrado con una charla de salón. Javier Nadal, vicepresidente ejecutivo de la Fundación Telefónica, Javier Rodríguez Zapatero, director general de Google para España y Portugal, y Carlos Grau, director de Sector Público y Educación de Microsoft Ibérica S.L.R. se han acomodado alrededor de una mesa baja para compartir su visión sobre lo que la escuela actual tiene que aportar al mundo empresarial. El buenismo se escapa a su discurso implacable, que dinamita las bases de la escuela tradicional.

"La educación ha perdido el monopolio en la transmisión de conocimientos y corre el riesgo de perder toda la relevancia", advierte el vicepresidente ejecutivo de la Fundación Telefónica. Nadal opina que, por primera vez en la historia, el sistema educativo no responde a la realidad de su tiempo. "Ya no tiene sentido formar solo en contenidos. Nuestro mundo va a cambiar tanto en los próximos 30 años que las aptitudes serán lo único que quede de su aprendizaje", añade.

Los tres empresarios insisten en que el uso de las TIC en las aulas debe estar orientado a dotar a los estudiantes de capacidades que les sean útiles para su acceso al mercado de trabajo. "Los escolares de hoy serán los trabajadores del mañana y no estoy seguro de que sepan lo que les espera", se cuestiona el director general de Google para España y Portugal. "En mi compañía buscamos a gente curiosa y flexiva, sin embargo yo sigo encontrándome con universitarios cuya mayor ambición es convertirse en funcionarios", cuenta con disgusto. Rodríguez Zapatero defiende que nadie debería acabar su vida laboral sin haber pasado por al menos 14 empleos distintos. "Los jóvenes tienen que estar abiertos al cambio y, desde luego, es complicado que lo logren si se pliegan al modelo de una escuela que no ha variado desde la revolución industrial. Miren el caso de Steve Jobs, que nunca acabó la universidad. Era un sistema tan lineal que no estaba listo para que triunfara allí una persona que conjugaba muchos estímulos externos", apunta.

El director de Sector Público y Educación de Microsoft Ibérica S. L. R. da un paso más allá y anima a los chicos a que sean autodidactas. "Las nuevas tecnologías tienen la capacidad para ofrecer contenidos personalizados, de manera que uno puede formarse casi a la carta. Simplemente fotografiando un monumento y subiendo la instantánea a una aplicación de un teléfono inteligente podemos recuperar en unos segundos un montón de datos sobre lo que estamos viendo", señala Carlos Grau, que no teme a la falta de concreción o incluso de veracidad de esa información. Rodríguez Zapatero lo apoya: "No hay que tener tantos miedos. Yo creo en la sabiduría colectiva. Los usuarios de la Red trabajan de forma colaborativa y si un contenido es erróneo, acaba identificándose".

"Lo problemático será que sigamos haciendo las mismas cosas pero con PC", apuntilla el vicepresidente ejecutivo de la Fundación Telefónica. Nadal considera que una vez que se normalice la presencia de equipos informáticos en los colegios desaparecerán muchos temores y se creará un marco regulatorio propio. "Las TIC son muy darwinianas. Es cierto que ahora recordamos menos teléfonos que antes, pero eso no nos hace peores. Solo nos hemos adaptado a nuestro entorno y utilizamos nuestras capacidades para otras cosas", concluye.

El País, 26/11/11

CEAPA: ¿Qué está pasando? ¿Es nuestra escuela pública, gratuita, laica y democrática?

CEAPA: ¿Qué está pasando? ¿Es nuestra escuela pública, gratuita, laica y democrática?

En estos momentos, los tres pilares básicos del llamado estado del bienestar están encima de la mesa de cualquier debate político y de cualquier negociación entre los distintos agentes sociales y las distintas administraciones. La educación, la sanidad y los servicios sociales están sufriendo continuos ataques y recortes por parte de quienes se supone que deberían defenderlos: las propias Administraciones Públicas.

Generan así confusión entre la opinión pública, con el objetivo de transmitir la idea de que el vigente sistema de servicios públicos no funciona, cuando en realidad no es este sistema el que no funciona, sino que son los intereses económicos y partidistas los que contaminan su desarrollo.

A juicio de CEAPA, la escuela pública, para ser tal, no sólo debe ser de titularidad estatal, sino también tener las siguientes características: gratuita, universal, democrática y laica.

ESCUELA PÚBLICA

La Educación es un derecho reconocido en nuestra Constitución. Tan sólo los poderes públicos están capacitados para garantizar este derecho. Por ello, la escuela pública es la única garante del cumplimiento de este derecho fundamental e inherente a todos los ciudadanos.

Cualquier iniciativa privada, por reconocida que ésta sea, no podrá dar cabida a toda la ciudadanía por cuestiones económicas, de principios, ideológicas, de objetivos o fines, y por lo tanto su alcance siempre será sesgado y parcial. Tan sólo irá dirigida a una parte de la población.

La Generalitat bajará el sueldo de los funcionarios y estudia el copago

La Generalitat bajará el sueldo de los funcionarios y estudia el copago
Introducirá una tasa por receta farmacéutica dispensada en la sanidad pública para "evitar abusos", subirá las tasas universitarias, transporte público y recibo del agua.

Mientras el presidente electo, Mariano Rajoy, mantiene el mutismo sobre las partidas en las que aplicará recortes, el president de la Generalitat de Catalunya, Artur Mas, ha avanzado, apenas 48 horas después de las elecciones generales, la hoja de ruta que seguirá para mantener el límite del déficit del 1,3 % del PIB impuesto por la UE.

El ajuste en 2012 se producirá en dos frentes: por un lado por la vía del ahorro, con la reducción de salarios de los empleados públicos; por otro, por la vía de los ingresos, a través del incremento de determinadas tasas. Según cálculos de la Generalitat, con estas medidas se podrían ingresar unos 1.000 millones de euros adicionales.

Parapetándose en "la herencia" recibida, Mas ha señalado que  "nos tenemos que poner al día y esta labor significa purgar". Esa poda se traducirá en una nueva rebaja del sueldo de los empleados públicos —el president no ha querido dar cifrar argumentando que antes lo quería hablar con los sindicatos—, privatizaciones (venta de patrimonio público, oficinas, edificios y empresas que gestionan infraestructuras),y el incremento de tasas para cumplir con la reducción del déficit en el 2012. En 2010 ya se les bajó el sueldo a los funcionarios un 5%.

Mas ha asegurado que es partidario de revisar las "condiciones laborales" de los empleados públicos, minimizando los despidos, y limitándolos únicamente en aquellos organismos públicos que, tras la reorganización del organigrama hecha por el nuevo Govern, se han quedado prácticamente sin funciones.

Las subidas de precios se aplicarán sobre las tasas universitarias, el transporte público y el recibo del agua. Hay más: se está estudiando el incremento del precio de la gasolina, que no afectaría a transportistas y sector primario, e introducir una tasa ("ticket moderador", ha dicho Mas) por receta farmacéutica dispensada en la sanidad pública para "evitar abusos".

Mas ha insistido en que no se trata de una medida de copago, sino una barrera disuasoria para moderar el consumo de medicamentos que no sean estrictamente necesarios para los usuarios.

Sin paga extra

Mas ja justificado los "sacrificios" como necesarios y ha anunciado que los altos cargos renunciarán también a una paga extra entera, como se ha hecho con la paga extra de Navidad de este año. El recorte, ha concretado, supondrá "la reducción de entre el 20 y el 25%" del sueldo de los altos cargos en dos años.

Los planes contemplan que no se subirán los impuestos que dependen de la Generalitat, pero tampoco se suprimirán los incrementos en el IRPF introducidos por el anterior gobierno tripartito. Además, no se renunciará a aplicar el Impuesto del Patrimonio si el nuevo gobierno de Mariano Rajoy decide mantenerlo.

Si el año 2011, el primero con Mas al timón de la Generalitat, ha venido marcado por los recortes en el gasto debido al déficit de 8.400 millones de euros, en 2012 se iniciará una nueva fase de los planes del Govern para "purgar y sanear" las cuentas públicas catalanas.

En esta segunda etapa, ha admitido Mas, sería "peligroso" seguir recortando gasto de manera generalizada porque podrían cruzarse "las líneas rojas" de la calidad de algunos servicios del Estado del Bienestar; en ciertos ámbitos "ya se ha tocado hueso", ha dicho. 

Los funcionarios, en el punto de mira

Los empleados públicos de la Generalitat sufrieron en mayo de 2010 un recorte de sus sueldos tras eel primer paquete de ajustes que aprobó el Gobierno central.

Mas no ha dado detalles de las cantidades que los empleados públicos dejarán de cobrar y cómo afectará en sus nóminas, si en el salario base o bien con recortes en los distintos complementos.

El presidente ha asegurado que ante la crisis, hacen falta "esfuerzos, sacrificios y ajustes por parte de todos".

Si el nuevo Gobierno central de Mariano Rajoy aprueba una eventual reducción del salario de los trabajadores públicos, como hizo en 2010 Zapatero, en Cataluña no habrá un doble recorte. Se aplicará el decreto que se apruebe desde el Estado.

Zapatero aprobó el pasado año la primera rebaja de sueldo de los empleados públicos de la historia: se les bajó un 5% de promedio, afectando más a los que tenían más ingresos.

Público, 22/11/11

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Pierre Dardot et Christian Laval: La nouvelle raison du monde: Essai sur la société néolibérale

La nouvelle raison du monde: Essai sur la société néolibéralePierre Dardot et Christian Laval: La nouvelle raison du monde: Essai sur la société néolibérale
Collection : La Découverte Poche / Sciences humaines et sociales n°325
Parution : août 2010
Prix : 13 €
ISBN : 9782707165022
Nb de pages : 504

Il est devenu banal de dénoncer l’absurdité d’un marché omniscient, omnipotent et autorégulateur. Cet ouvrage montre cependant que ce chaos procède d’une rationalité dont l’action est souterraine, diffuse et globale. Cette rationalité, qui est la raison du capitalisme contemporain, est le néolibéralisme lui-même. Explorant sa genèse doctri-nale et les circonstances politiques et économiques de son déploiement, les auteurs lèvent de nombreux malentendus : le néolibéralisme n’est ni un retour au libéralisme classique ni la restauration d’un capitalisme « pur ». Commettre ce contresens, c’est ne pas comprendre ce qu’il y a précisément de nouveau dans le néolibéralisme : loin de voir dans le marché une donnée naturelle qui limiterait l’action de l’État, il se fixe pour objectif de construire le marché et de faire de l’entreprise le modèle du gouvernement des sujets.

Par des voies multiples, le néolibéralisme s’est imposé comme la nouvelle raison du monde, qui fait de la concurrence la norme universelle des conduites et ne laisse in-tacte aucune sphère de l’existence humaine. Cette logique érode jusqu’à la conception classique de la démocratie. Elle introduit des formes inédites d’assujettissement qui constituent, pour ceux qui la contestent, un défi politique et intellectuel inédit. Seule l’intelligence de cette rationalité permettra de lui opposer une véritable résistance et d’ouvrir un autre avenir.

Auteurs

Pierre Dardot, philosophe et enseignant, poursuit des recherches sur Marx et Hegel. Christian Laval est sociologue et a publié L’Homme économique. Essai sur les racines du néolibéralisme (Gallimard, « NRF essais », 2007). Tous deux sont les auteurs, avec El Mouhoub Mouhoud, de Sauver Marx ? Empire, multitude, travail immatériel (La Découverte, 2007). Depuis 2004, ils animent le groupe d’études et de recherche « Question Marx » qui entend contribuer au renouvellement de la pensée critique.

Table des matières

Remerciements
Introduction : Le néolibéralisme comme rationalité

Une idéologie du « laisser-faire » ? - Le piège de l’idéologie et le fétichisme de l’État La nature de la gouvernementalité - Problématiser la nouveauté du néolibéralisme
I / Des limites du gouvernement
1. Mécanique sociale et rationalité des intérêts

La science de l’économie politique - Le sujet de l’intérêt - Les tensions entre l’intérêt et la morale - Le système des intérêts - Le gouvernement limité par la « marche des choses » - Le gouvernement par la connaissance des lois de la nature
2. Progrès de l’histoire et uniformité de la nature humaine
Ce que veut dire « société civile » Société civile et histoire - La corruption du lien social - Les deux désirs chez Adam Smith - Les avatars ultérieurs du progressisme
3. Le gouvernement limité par les droits de l’individu
Rousseau, Locke et la voie « juridico-déductive » - La fondation des droits individuels : de la théologie à la tautologie - Des droits naturels coupés du Créateur - La propriété de soi comme fondement du droit de propriété - La propriété après Locke - La nature du « pouvoir suprême » - Les limites du gouvernement - Le « grand art du gouvernement »
4. Le gouvernement sous le contrôle de l’utilité
Critique du droit naturel comme principe de l’action publique - Le principe d’utilité, unique critère de l’action publique - Construire la spontanéité - La voie ouverte au réformisme social
5. Crise du libéralisme et naissance du néolibéralisme
Une idéologie trop étroite -L’inquiétude précoce de Tocqueville et de Mill - La défense du libre marché - Contre la superstition étatique - La naissance du concurrentialisme fin-de-siècle - Le « nouveau libéralisme » et le « progrès social » - La double action de l’État selon Karl Polanyi - Le néolibéralisme et les discordances du libéralisme
II / La refondation intellectuelle
6. Le colloque Walter Lippmann ou la réinvention du libéralisme
- Contre le naturalisme libéral - L’originalité du néolibéralisme - L’agenda du libéralisme réinventé - Néolibéralisme et révolution capitaliste - Le règne de la loi Un gouvernement des élites
7. L’ordolibéralisme entre « politique économique » et « politique de société »
L’« ordre » (Ordo) comme tâche politique - La légitimation de l’État par l’économie et son « supplément social » - L’ordre de concurrence et la « constitution économique » - Politique de « mise en ordre » et politique « régulatrice » - Le citoyen-consommateur et la « société de droit privé » - L’« économie sociale de marché » : les équivoques du « social » - La « politique de société » de l’ordolibéralisme - La petite entreprise comme remède à la prolétarisation - La « troisième voie »
8. L’homme entrepreneurial Critique de l’interventionnisme
Une nouvelle conception du marché - Le marché et la connaissance - L’entrepreneurialité comme mode du gouvernement de soi - Former le nouvel entrepreneur de masse - L’universalité de l’homme-entreprise
9. L’État fort gardien du droit privé
Ni laisser-faire… Ni « fins sociales » - L’« ordre spontané du marché » ou « catallaxie » - La « sphère garantie de liberté » et le droit des individus - Le « domaine légitime des activités gouvernementales » et la règle de l’État de droit - L’État fort plutôt que la démocratie
III / La nouvelle rationalité
10. Le grand tournant

Une nouvelle régulation par la concurrence - Idéologie (1) : le « capitalisme libre » - Idéologie (2) : l’« État-providence » et la démoralisation des individus - Discipline (1) : un nouveau système de disciplines - Discipline (2) : l’obligation de choisir - Discipline (3) : la gestion néolibérale de l’entreprise - Rationalité (1) : la pratique des experts et des administrateurs -Rationalité (2) : la « troisième voie » de la gauche néolibérale
11. Les origines ordolibérales de la construction européenne
Archéologie des principes du Traité constitutionnel européen - L’hégémonie de l’ordolibéralisme en RFA - La construction européenne sous influence - Vers la mise en concurrence des législations ?
12. Le gouvernement entrepreneurial
De la « gouvernance d’entreprise » à la « gouvernance d’État » - Gouvernance mondiale sans gouvernement mondial - Le modèle de l’entreprise - L’hypothèse de l’acteur égoïste et rationnel - Le Public Choice et la nouvelle gestion publique - La concurrence au cœur de l’action publique - Une politique de gauche ? - Une technologie de contrôle - Managérialisme et démocratie politique
13. La fabrique du sujet néolibéral
Le sujet pluriel et la séparation des sphères - La modélisation de la société par l’entreprise - La « culture d’entreprise » et la nouvelle subjectivité - L’entreprise de soi comme ethos de l’autovalorisation - Les « ascèses de la performance » et leurs techniques - Le « management de l’âme » et le management de l’entreprise - Le risque : une dimension d’existence et un style de vie imposé - « Accountability » - Le nouveau dispositif « performance/jouissance » - De l’efficacité à la performance - Les cliniques du néosujet - La souffrance au travail et l’autonomie contrariée - L’érosion de la personnalité - La démoralisation - La dépression généralisée - La désymbolisation - La « perversion ordinaire » - La jouissance de soi du néosujet - Le gouvernement du sujet néolibéral
Conclusion : L’épuisement de la démocratie libérale
Une rationalité a-démocratique - Un dispositif de nature stratégique - Inventer une autre gouvernementalité - Les « contre-conduites » comme pratiques de subjectivation
Index des noms
Index des concepts.

Sur le net

« Il faut saluer la publication de cet ouvrage de poche, initialement paru en 2009 dans la collection « Cahiers libres » de la Découverte. Objet de nombreux commentaires, ce livre érudit éclaire le néolibéralisme qui constituerait la rationalité du capitalisme contemporain et qui, loin de signifier le retour à un capitalisme classique ou « pur », s’appuie sur l’action de l’Etat pour créer un marché et faire de l’entreprise le modèle du gouvernement des sujets. [...] Souhaitons que la réédition de cet ouvrage permettra à ceux qui ne l’ont pas encore lu de s’y plonger. En effet, cette somme synthétise et complète utilement les nombreux travaux parus ces dernières années sur le néo-libéralisme, contribuant fort opportunément à en éclairer son histoire, ses caractéristiques et sa « logique ». »
Liens Socio

Presse

« La crise économique semble marquer une rupture idéologique: à droite comme à gauche, on sent que le vent est en train de tourner. Un cycle historique serait sur le point de se clore, celui du triomphe libéral. Le champ des possibles paraît s'ouvrir. Mais pour aller où ? Les uns semblent penser que la parenthèse "ultralibérale' se referme et que le modèle économique et sociale des "trente glorieuses" peut être réactivé; d'autres jugent qu'un nouveau type de société est à inventer, qui révolutionnerait notre relation au travail et à la nature; d'autres encore, comme le président Sarkozy, déclare que le "laisser-faire", c'est "fini", et qu'il faut refonder le capitalisme. L'État serait même de retour. Pour comprendre ces débats, le livre de Christian Laval et Pierre Dardot sur la "société néolibérale" offre des clés d'analyse. Cette somme de recherches relève de l'histoire des idées, de la philosophie et de la sociologie. »
LE MONDE

« La Nouvelle Raison du Monde est tout à la fois un livre théorique, une analyse économique et un récit historique. C'est ce qui fait son intérêt et c'est aussi ce qui le rend accessible. Ses auteurs s'efforcent de replacer le néolibéralisme dans son contexte et d'en retracer l'histoire à partir des années 1930 et du fameux colloque Walter Lippmann, de 1938, véritable acte fondateur de la nouvelle théorie. Le grand mérite de Dardot et Laval est d'abord de restituer leur rigueur aux mots. Non, "néolibéralisme" et "ultralibéralisme" ne sont pas interchangeables. L'un n'est pas la nouvelle mouture de l'autre. La différence n'est pas seulement sémantique. Et son intérêt ne relève pas seulement d'une casuistique réservée aux spécialistes. Elle a des conséquences politiques importantes. Le néolibéralisme, qui imprègne toute la construction européenne, est bien plus une doctrine politique. Il n'est pas un héritage lointain de la physiocratie chère à Quesnay ou au "laissez faire la nature" préconisé dès le début du XVIII° siècle par Boisguilbert dans sa fameuse Dissertation. Il n'est pas non plus assimilable au monétarisme de Milton Friedman ni au libéralisme des tristement célèbres "Chicago Boys" qui s'étaient mis au service du dictateur Pinochet. La nouvelle théorie se construit au contraire dans la critique du naturalisme libéral. Tout l'ouvrage dont il est question ici s'emploie à dissiper cette équivoque. De la confusion des concepts et des mots, Dardot et Laval soulignent les conséquences. [...] Dardot et Laval analysent aussi l'influence du néolibéralisme dans les modes de gestion politiques. C'est l'avènement de la fameuse notion de "gouvernance". Peu à peu, les méthodes de "management" du privé envahissent la sphère publique. [...] Dardot et Laval nous montrent avec beaucoup d'efficacité en quoi le néolibéralisme, "nouvelle raison du monde", ne s'arrête pas à l'économie, mais subordonne intégralement notre vision de la politique. »
POLITIS

« Un ouvrage qui fera date parmi les essais consacrés à la société néolibérale. »
MARIANNE

« Un livre qui tombe à pic face à la crise que nous traversons. loin du capitalisme d'antan, expliquent les auteurs, le néolibéralisme ne perçoit plus le marché comme une donnée naturelle, mais comme un objectif à construire afin que l'entreprise serve de modèle au gouvernement politique. C'est l'absorption finale du politique dans l'économique, l'abandon de la recherche du bien commun. Cette transformation, et la crise qu'elle a entraînée, sont présentées par Laval et Dardot comme constituant la rationalité du monde globalisé. Loin de se contenter du politique et même de l'économique, le néolibéralisme élève la concurrence au rang de norme universelle et absolue. Aucune sphère n'y échappe, créant ainsi de nouvelles formes d'assujettissement, achevant de réduire chacun de nous à l'état d'homo economicus. Un essai stimulant et vif, incitant à secouer certaines habitudes de pensée. »
LE SPECTACLE DU MONDE

« Et parce que la crise, c'est peut-être aussi l'occasion de rigoler, il est bon de se pencher sur des essais consistants et de se poser quelques questions. Avec La nouvelle raison du monde, Pierre Dardot et Christian Laval, tous les deux enseignants et chercheurs, décryptent les récentes évolutions du monde économique. En passant en revue aussi bien les courants politiques néolibéraux que les gouvernements qui les ont mis en oeuvre, ils permettent de prendre la mesure des changements à l'oeuvre. Une oeuvre salutaire en ces temps troubles. »
H FOR MEN

« Fruit d'un travail de longue haleine sur le libéralisme et le néolibéralisme, le livre de Pierre Dardot et Christian Laval, prend du relief avec la crise financière mondiale. »
LE TEMPS

« D'une grande érudition, ce livre est une invitation pressante à pousser la critique théorique et sociale de l'ordre actuel au-delà des analyses les plus courantes. »
LE MONDE DIPLOMATIQUE

José Gimeno Sacristán: Votar por la educación pública

José Gimeno Sacristán: Votar por la educación pública
El autor sostiene que las Administraciones, la clase política, los propios educadores, los medios de comunicación y los expertos han empobrecido el enfoque de los grandes retos de la escuela
José Gimeno Sacristán es es catedrático de Didáctica de la Universidad de Valencia.

Sonará a música lejana el canto a favor de la enseñanza pública, el concebirla como un espacio público real, donde los seres humanos se juntan, viven y se relacionan entre ellos de forma parecida a como lo hacen en la vida fuera de las aulas. Es el único espacio controlable que nos queda para socializar a los más jóvenes como ciudadanos diversos, también desiguales, donde se aprende junto a otros las obligaciones de la ciudadanía y el respeto a los derechos de todos.

¿Quién se atreve a proponer estas sutilezas cuando al tratar de educación se habla de ranking entre centros, búsqueda de la excelencia, de competitividad, mercado laboral... que suele acabar conformando una pedagogía conservadora más favorable a los privilegiados? El lenguaje sobre la educación que transmiten las Administraciones (en muchos casos sin distinción), la clase política, los propios educadores, los medios de comunicación y los "expertos" ha empobrecido el enfoque de los grandes retos de la educación. No es raro oír decir a profesores o a algunos de sus representantes: "Para nosotros la enseñanza; para los padres, la educación". Es un ejemplo de un planteamiento educativo empobrecido.

¿Cómo entender la educación pública como una base para asentar una democracia más participativa donde padres y madres, la sociedad en general, colaboren, si los centros no traban estrechas relaciones con su entorno social?

Reducir la imagen de la vida social en los centros a los problemas de indisciplina, buscando la restauración de la autoridad por medio de medidas legales, poco puede favorecer la percepción positiva de los centros públicos, que es donde tienen lugar con más frecuencia los problemas.

Restableceremos la justicia de tener una mejor imagen de la enseñanza pública si recordamos que los mejores resultados en la evaluación que hace PISA los logran países con los más altos porcentajes de enseñanza pública. A la vez, es incontestable el hecho de que España, siendo un país en el que no se obtienen buenos resultados, es el segundo que más enseñanza privada tiene en los niveles no universitarios. Saquemos, pues, las consecuencias.

Quizá no estarán informados los votantes del conflicto profundo que se ha producido en Chile, años después de haber tomado las más radicales medidas neoliberales que privatizaron y municipalizaron la educación hasta extremos no vistos en parte alguna. Por un doctrinarismo privatizador el Estado cedió una función básica cuya reivindicación ahora tiene acorralado a su gobierno

No se toman en consideración las reiteradas demostraciones de que, cuando en la enseñanza privada los estudiantes obtienen mejores resultados, dicha ventaja desaparece si se resta el efecto positivo sobre los mismos producido por el nivel sociocultural más alto de los padres y madres que llevan a sus hijos a la enseñanza privada.

¿Por qué no indigna al ciudadano de Madrid o Valencia (dos comunidades sutónomas gobernadas desde hace tiempo por el PP) que hayan tomado la privatización como la única bandera y ahora muestren un alto índice de fracaso escolar, aceptando como normal la vida escolar en barracones (en el caso de Valencia)?

Poco le dice a la opinión pública, insuficientemente informada al respecto, el que la ratio alumnos por profesor o el número de alumnos por aula sea más alto en la enseñanza privada, que en esta sus profesores reciben salarios más bajos y tienen peores condiciones de trabajo que los de la pública o que la dotación de nuevas tecnologías está por debajo de la pública. ¿No deberían reflejarse estas ventajas en la imagen del sector público? La defensa de este último debería atender al análisis de las prácticas reales, demostrando con hechos la vigencia de los principios que dan sentido a la educación pública.

¿Qué puede importar el que en la enseñanza pública pueden encontrar un puesto escolar los hijos de la inmigración cuando ellos no votan y otros muchos del lugar desearían no tener que plantearse, siquiera, ese problema?

En definitiva, si todas las familia tienen asegurado un puesto escolar gratuito para sus hijos e hijas, ¿cómo argumentarles la importancia social, política y cultural del proyecto educativo que significa la educación pública?

Una sociedad instalada en la cultura de las "burbujas" (pues las hay de muchos tipos), que cree todavía en el valor de la educación, no se movilizará mucho por el sector público, cuyo acceso ya es gratuito, si la oferta no es más explícita. Se querrán además otras cosas. Aparte de la dotación de medios, la educación pública deberá mostrar en su funcionamiento su valor moral, democrático, solidario y cultural; aquello que -se dice- la distingue, orientando las actuaciones políticas educativas (incluidas las presupuestarias), el funcionamiento de los centros y las funciones y tareas del profesorado. Estos valores no solo se logran al poder estar todos, sino, muy fundamentalmente, en lo que a partir de ahí ocurra dentro del sistema público.

El País, 12/11/11

Cataluña: La patronal Cecot celebra la política educativa del Govern "business oriented"

CelebraciónCataluña: La patronal Cecot celebra la política educativa del Govern "business oriented"

La patronal Cecot ha celebrado este miércoles el plan de fomento de los emprendedores "business oriented" en las escuelas catalanas, presentado por la consellera del ramo, Irene Rigau.

En un comunicado, la patronal ha explicado que su presidente, Antoni Abad, ya reclamó a la Generalitat en el transcurso de la 17 Noche del Empresario una administración y una sociedad "business oriented", propuesta que ahora aplicarán las escuelas catalanas incorporando nociones empresariales.

"Es el reto colectivo que la competitividad y la generación de progreso exigen", ha explicado Abad, quien ha suscrito las palabras del astronauta español Pedro Duque, quien critica que en España se enseña a buscar trabajo mientras que en Estados Unidos se enseña a abrir un negocio.

La Vanguardia, 10/11/11

Colectivo Lorenzo Luzuriaga: Carta abierta a los candidatos

Colectivo Lorenzo Luzuriaga: Carta abierta a los candidatos

Estimados ciudadanos y candidatos:

Somos un grupo de profesionales de la educación que formamos hace más de diez años el Colectivo Lorenzo Luzuriaga. Este colectivo viene analizando desde entonces, con un espíritu crítico y con propuestas concretas, los valores y los problemas de la escuela pública en España, un análisis que hemos plasmado en diversas publicaciones sobre el asunto.

Desde esta preocupación, nos dirigimos a ustedes porque, a partir del próximo 20 de noviembre, asumirán, desde el Gobierno o desde la oposición, la responsabilidad de conducirla, en medio de una severa crisis económica, con la previsible tentación de recortar los medios puestos a su disposición y reducir a su costa el déficit de las cuentas públicas, como estamos viendo que sucede ya en algunas Administraciones autonómicas.

Nos dirigimos a todos ustedes porque consideramos que la escuela pública no es patrimonio de ninguna ideología ni partido. Es, tal y como lo entienden los países con los que nos relacionamos, patrimonio de todos los ciudadanos y, por ello, compete a los responsables políticos, cualquiera que sea el partido al que pertenezcan, la responsabilidad de velar por su buen funcionamiento y por el logro de sus fines.

Es así porque la Escuela Pública se basa en los principios que inspiran nuestra Constitución y los promueve desde sus aulas y patios de recreo: la libertad de pensamiento, la libertad de expresión docente, la libertad de conciencia, el acercamiento objetivo al conocimiento y la práctica de la convivencia ciudadana. Principios que la convierten, en la sociedad pluralista que formamos y en el mundo cosmopolita en que vivimos, en una institución garante de la cohesión ciudadana y de la igualdad de oportunidades de todos los miembros de la sociedad.

Por eso, nos preocupa, tanto o más aún que los recortes en los recursos humanos y materiales con que se le dota, la interpretación del artículo 27.5 de la Constitución Española que pretenden aplicar algunos sectores de nuestra sociedad, una interpretación ajena al consenso constitucional que presidió su redacción y que se concilia mal con el propio texto de la norma. Nos referimos a la obligación que compete a los poderes públicos de garantizar el derecho a la educación de todos mediante centros públicos, menoscabada por la financiación con recursos públicos de centros que respondan a un proclamado derecho absoluto de los padres a elegir centro escolar para sus hijos.

Sabemos que en una campaña electoral son muchos los asuntos que ustedes deben considerar y traducir en compromisos con sus electores. Seguramente les oiremos decir que la educación es una de sus prioridades y más en época de crisis. Les pedimos más: su compromiso con la educación pública que, si bien ha de mejorar, tiene mucho que aportar a esta sociedad con potencialidades que distan de estar explotadas. A partir del 20-N les corresponderá a ustedes estimularla, gestionarla y apoyarla con decisión. Háganlo. Estarán contribuyendo a hacer ciudadanos libres, críticos, cultos, tolerantes y solidarios.

Atentamente

Colectivo Lorenzo Luzuriaga

3 de noviembre de 2011

The Public Intellectuals Project

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About the Public Intellectuals Project
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The goal of The Public Intellectuals Project is to provide a forum for academics, students, activists, artists, cultural workers, and the broader community to communicate ideas, engage in dialogue, and reclaim higher education and other cultural spheres as vital places to think and act collectively in the face of a growing crisis of shared public values and meaningful democratic participation.

We believe…

Public educational institutions—and the intellectuals they support—have an important role in developing the formative cultures and pedagogical practices necessary for preparing people to be critical thinkers and engaged citizens, especially given the challenging economic and social realities of the twenty-first century.

It is imperative that everyone—but especially those who work within public universities and colleges—acknowledge a deep commitment to participate in public life and address important social problems.

The future of public education and genuine democracy is intertwined. If democracy is going to have a future, let alone a global one, it depends on everyone’s capacity to access critical education, develop a sense of agency, form collective networks, and generate a new public culture that can resist the domination of market-driven neoliberal forces.

This project is supported by the Social Sciences and Humanities Research Council.

Melissa Benn: School Wars: The Battle for Britain's Education

School WarsMelissa Benn: School Wars: The Battle for Britain's Education
Verso Books
Paperback, 256 pages
ISBN: 9781844677368
November 2011
$19.95 / £12.99 / $25.00CAN

The story of the struggle for Britain’s schools, and a passionate call for education as a public good.

School Wars tells the story of the struggle for Britain’s education system. Established during the 1960s and based on the progressive ideal of good schools for all, the comprehensive system has over the past decades come under sustained attack from successive governments.

From the poorest comprehensives to the most well-resourced independent schools, School Wars takes a forensic look at the inequalities of our current system, the damaging impact of spending cuts, the rise of “free schools” and the growth of the private sector in education. Melissa Benn explores, too, the dangerous example of US education reform, where privatization, punitive accountability and the rise of charter schools have intensified social, economic and ethnic divisions.

The policies of successive British governments have been muddled and confused, but one thing is clear: that the relentless application of market principles signals a fundamental shift from the ideal of quality education as a public good, to education as market-controlled commodity. Benn ends by outlining some key principles for restoring strong educational values within a fair, non-selective public education system.

Reviews

“Melissa Benn deserves—demands—to be read. This is a passionate but well made argument for universal public education to promote every child's chances—not just for them, but for us.”
– Will Hutton, author of Them and Us: Changing Britain – Why We Need a Fair Society

“A tremendous book. It is a passionate polemic about the most important policy divide of the day, schooling, the area changing more at the hands of the coalition government than any other.”
– Anthony Seldon, Observer

“[A] partisan but surprisingly fair book ... is refreshing, in a debate usually full of denunciations. ”
– Andy Beckett , Guardian

“A poetically eloquent ... [and] important watershed. It is a clear-sighted re-statement of why universal, comprehensive education is – obviously – the best option. It should, and hopefully will, be taken as a rallying call to the left.”
– Phil Beadle, Independent

“A passionate defence of comprehensive schools.”
Guardian

“Superb, evidence-based history of the educational battleground during the second half of the last century.”
Camden New Journal

“Short, well written and passionate.”
– Francis Beckett, New Statesman

Eddy Khaldi et Muriel Fitoussi: La République contre son École

La République contre son ÉcoleEddy Khaldi et Muriel Fitoussi: La République contre son École
Après "Main bassse sur l'école publique" , Eddy Khaldi et Muriel Fitoussi livrent un nouvel essai sur l'école et la laïcité (en librairie à partir du 14 novembre)

Certains, après la sortie de « Main basse sur l’école publique »,  (1) n’ont pas voulu croire, au moins dans un premier temps, dans la radicalité des postulats et parti-pris idéologiques qui avaient présidé, comme nous le dénoncions alors, aux mesures initiées par Xavier Darcos. Puis la « fusée des réformes » a décollé, et les yeux de nombreux citoyens, au-delà même de la communauté éducative, ont décillé. Les atteintes graves au service public d’éducation se sont succédées à un rythme infernal, de la suppression annoncée de la carte scolaire à une survie problématique des IUFM et des maternelles, de la confirmation, pour les communes, d’une obligation de chèque-éducation au bénéfice des établissements privés, au plan banlieue encourageant la création de nouvelles écoles privées catholiques, en passant, bien sûr, par des suppressions de postes d’enseignants (dont les RASED) planifiées sur au moins deux années, par dizaine de milliers, entraînant, ici, des suppressions de classes et même d’écoles, là, l’explosion des effectifs par classes, pour le public.

Une vigilance démocratique s’est fait jour au fil de l’automne 2008, authentique réveil citoyen, soucieux de voir survivre l’idéal républicain d’une école publique, gratuite et laïque. Des parents d’élèves s’inquiètent ainsi de ce qui apparaît a minima, comme un désinvestissement des pouvoirs publics, de sa mission éducative, pourtant inscrite dans la Constitution. Certains s’interrogent avec acuité : « Aujourd’hui, nous pouvons légitimement nous poser la question: l’Etat a-t-il toujours les mêmes ambitions en ce qui concerne l’instruction de ses citoyens et l’intérêt commun de la société portés par un service public d’éducation de qualité soutenu par une volonté politique forte? »

Réveil significatif d’une prise de conscience nouvelle et qui se généralise, du fait que les coups portés à l’institution-Ecole font partie d’un plan d’ensemble dont la perspective et les fins non seulement, ne sont pas portées au débat public, mais sont tout bonnement occultés. Prise de conscience d’autant plus inquiète, que, comme nous l’avons déjà pointé du doigt, plus personne aujourd’hui, ne pose plus sur la table, une question public-privé prétendument dépassée.

A l’heure d’une rigueur inégalée, qui pour reprendre l’expression d’observateurs, s’est aujourd’hui « attaqué à l’os » du service public d’éducation, jamais dans le même temps, l’Etat n’avait autant organisé la concurrence de son propre service public.

Certes, la République n’est plus aussi directement exposée qu’elle a pu l’être en diverses occasions de son histoire, de ses débuts, à l’obscure parenthèse de Vichy. Cependant, en changeant ainsi radicalement la conception de son école, en son organisation, en ses finalités et ses missions, c’est l'âme même de cette « République sociale », rétablie après-guerre, qui est altérée par le détournement actuel des principes d’égalité, de laïcité et de liberté de conscience. « On n’enseigne pas la liberté, et en premier lieu la liberté de conscience, quand l’enseignement repose sur un dogme prétendant détenir à lui seul la vérité absolue. Et on n’enseigne pas l’égalité quand c’est l’argent qui fait la différence de l’accueil au service des élites et des gens fortunés. »

Alors qu’une forme d’omerta entoure la question scolaire Public-privé, ce livre a ainsi, vocation à faire vivre le débat démocratique, en opposant à la mort programmée de l’école publique et laïque, une contre-offensive citoyenne et républicaine.


La République contre son école, Eddy KHALDI, Muriel FITOUSSI, Demopolis, 14 novembre 2011.

(1) Le Monde,27 septembre 2011, article de Maryline Baumard : « Dans Main basse sur l'école publique, un livre à succès sorti à la rentrée 2008, Eddy Khaldi et Muriel Fitoussi montraient que l'école privée était instrumentalisée pour concurrencer et démanteler le service public »

Sauvons l'École Publique, 27/10/11

L’école condamnée à produire du capital humain»

L’école condamnée à produire du capital humain»
A la botte de l’économie, le système scolaire se serait lancé dans une course à la compétitivité
Une mutation que déplore le sociologue Christian Laval, dénonçant le déclin de la pédagogie et un surcroît d’inégalités

Suppressions de postes, résultats des élèves en baisse, enseignants désorientés… L’éducation sera l’un des sujets de la campagne présidentielle et la Nouvelle Ecole capitaliste - le livre de Christian Laval (1), Francis Vergne, Pierre Clément et Guy Dreux - tombe à point pour le nourrir. Les auteurs, enseignants et chercheurs, analysent les transformations en profondeur entraînées par le néolibéralisme dans le système éducatif. Christian Laval, professeur de sociologie à l’université Paris-Ouest-Nanterre-La Défense, revient sur les mécanismes ayant conduit à une redéfinition des missions de l’école au service de l’entreprise et plaide pour un renouvellement de la pensée sociologique.

- Vous décrivez une «nouvelle école capitaliste» soumise à la concurrence, gérée comme le privé et au service de l’économie : est-elle née sous Sarkozy ?

- Non, ce serait une grande erreur de le croire. Le sarkozysme a accéléré et rendu plus visibles les transformations néolibérales ou, pour appeler un chat un chat, la mutation capitaliste de l’école. Mais elles étaient amorcées depuis longtemps en France et à l’étranger. Le programme de transformation de l’université française a ainsi été ébauché à la fin des années 90, puis a commencé à s’appliquer au début des années 2000, avant d’être parachevé avec l’arrivée de Nicolas Sarkozy et la loi sur l’autonomie des universités [la LRU, votée en août 2007, qui avait suscité un vaste mouvement de protestations, ndlr]. Bien au-delà de la finance et des marchés de biens et services, le néolibéralisme a progressivement touché toutes les institutions, y compris l’école, notamment avec l’apparition du nouveau management public, c’est-à-dire avec l’importation des techniques managériales du privé dans les services publics

- Vous dénoncez la concurrence qui a gagné l’école, les compétences qui ont remplacé les connaissances et l’obsession de l’employabilité : ce sont les caractéristiques de l’«école capitaliste» ?

- Oui, c’en sont des aspects majeurs. D’abord, les missions de l’école et de l’université ont été progressivement redéfinies. Les systèmes éducatifs ont été sommés de justifier les dépenses qu’on leur consacre par un «retour sur investissement» de nature économique. Cela devient la préoccupation exclusive de cette nouvelle école : elle est au service de l’économie et doit s’intégrer à la course à la compétitivité et à la productivité. Logiquement, elle doit donc s’organiser selon le principe de la concurrence et faire sien l’impératif de «performance». Ces nouvelles dimensions sont progressivement devenues une norme évidente, une sorte de rationalité incontestable qui a conquis les esprits. Experts, administrateurs, responsables politiques, certains syndicats minoritaires ont même vu dans cette adaptation au monde moderne la solution à tous les maux de l’école. Ces transformations ont touché au cœur du métier enseignant. Elles ont entamé profondément un système de valeurs partagées, l’idée ancrée chez les enseignants que leurs missions dépassent le cadre d’un métier ordinaire, leur sens de l’intérêt général… Ils ont eu l’impression d’être dépossédés de leur métier par un flot torrentiel des réformes.

- Le concept d’employabilité est au cœur de vos critiques : pourquoi ?

- Dans le discours des institutions internationales et de plus en plus dans celui des responsables nationaux, l’école a pour fonction de produire des ressources humaines ou du «capital humain». L’employabilité est devenue la norme qui organise les mutations de l’école. L’idéologie de la professionnalisation a pénétré l’université et l’ensemble du système, jusqu’aux premiers niveaux de l’enseignement. Prenons le «socle commun de compétences» [introduit au collège puis en primaire, il liste les aptitudes que l’élève doit acquérir, à côté des connaissances]. Ces compétences ont été fixées par l’OCDE et par la Commission européenne à partir de critères d’employabilité, en fonction de considérations économiques et non pas pédagogiques. On va jusqu’à redéfinir les programmes, l’évaluation, la pédagogie.

- Mais est-ce critiquable que les jeunes veuillent des débouchés à la fin de leurs études ?

- Certes non, et ce n’est pas nouveau. L’école républicaine avait idéalement trois missions - former l’homme, le citoyen et le travailleur. Il est normal que dans une économie où près de 95% de la population ne dispose pas de ses propres outils de travail, le souci de l’insertion professionnelle soit constant, surtout en période de chômage important des jeunes. Mais nous tombons dans un écueil : celui de réduire la mission de l’école et de l’université aux débouchés professionnels, à partir d’une définition utilitariste des contenus d’enseignement. Or, une solide formation intellectuelle ne nuit pas à l’emploi, bien au contraire. Mais avec la logique des compétences, on définit ce qu’il faut acquérir aux différents âges en vue de l’employabilité à 16 ans. Comme si les usages de la force de travail par les employeurs devaient imposer à l’école ce qu’elle devait transmettre. Ce sont les économistes, notamment ceux des institutions internationales, qui définissent les fonctions et les missions de l’école. Il s’agit là d’une rupture majeure.

- Comment ces changements conduisent-ils au creusement des inégalités constaté aujourd’hui ?

- Avec le consensus ambiant, il paraît normal à beaucoup que les établissements doivent être en concurrence, attirer les meilleurs élèves et étudiants, faire de la publicité pour leurs formations, trouver le plus d’argent possible. Or, tout cela a des effets inégalitaires et conduit à une polarisation sociale des établissements, de plus en plus assumée dans le supérieur et de plus en plus évidente dans le primaire et le secondaire.

Ces changements - la concurrence généralisée et la transformation entrepreneuriale du système - ont accentué et renouvelé les mécanismes de la reproduction sociale en donnant à l’argent et aux réseaux familiaux un poids grandissant. Les classes favorisées assurent leur reproduction plus efficacement qu’avant. Ce ne sont plus les voies nobles de l’élitisme républicain - comme l’Ecole normale supérieure - qu’elles privilégient. Ce sont désormais HEC et les écoles commerciales qui attirent les meilleurs élèves, y compris dans les filières littéraires. Nous vivons la grande revanche de l’argent sur la culture.

Depuis vingt ans, les politiques éducatives d’inspiration néolibérale ont ainsi aggravé les inégalités comme le montre le recul de la part des enfants des classes populaires à l’université. La concurrence entre établissements et la libéralisation de la carte scolaire ont encouragé l’apartheid scolaire. Rappelons que les deux finalistes, de droite et de gauche, à la présidentielle de 2007 [Nicolas Sarkozy et Ségolène Royal] étaient favorables à la suppression ou, au moins, à un très grand assouplissement de la carte scolaire.

- La gauche ne se distinguerait pas de la droite ?

- Ces vingt ou trente dernières années, le néolibéralisme s’est imposé comme une norme aux gouvernements de droite comme de gauche. La droite a été la plus agressive dans la réforme néolibérale, jusqu’à affaiblir aujourd’hui gravement le système éducatif. La gauche au pouvoir n’a jamais remis en question le nouveau modèle managérial et concurrentiel, bien au contraire. Elle n’a pas voulu comprendre que la transformation des systèmes publics par les principes du management était l’une des formes de déploiement du capitalisme contemporain. Celui-ci ne se contente pas de déréguler les marchés de biens, du travail et des capitaux. Il transforme aussi l’action publique. Il la «met en marché», c’est-à-dire y impose la logique de la concurrence et le modèle de l’entreprise. Cette «marketization», comme disent les anglo-saxons, est aujourd’hui le cœur de la transformation de l’école et de l’université.

- Il n’y a donc pas de vision alternative de l’école à gauche…

- La pensée de la gauche dite de gouvernement s’est effondrée en matière d’éducation. Il suffit de regarder ce que propose le PS pour s’en apercevoir. La question d’un projet alternatif se pose avec urgence aux partis, aux syndicats et aux associations. Depuis les années 80, on assiste à un morcellement des réflexions et à une profonde dépolitisation de la question scolaire. Les considérations se sont technicisées. Elles portent sur l’organisation scolaire et la pédagogie sans plus aucune référence à un projet d’émancipation. Dans ses plus grands moments - il suffit de penser à Jaurès -, la pensée progressiste sur l’éducation avait construit un projet de transformation en articulant une vision de la société, une mission pour l’école, une définition du métier enseignant et une orientation de la pédagogie.

- Comment voyez-vous «l’école post-capitaliste» que vous appelez de vos vœux ?

- Vaste chantier. Qu’est-ce qu’une école démocratique ? Premièrement, c’est une école qui réduit les inégalités entre les enfants des différentes classes sociales. Mais elle ne peut le faire qu’en étant partie prenante d’un grand mouvement de réduction des inégalités dans toute la société. Jaurès disait en substance : «Nous ne ferons pas l’école socialiste au milieu de l’océan du capitalisme.» C’est encore vrai. Une école démocratique ne pourra vraiment se développer que dans une société où l’égalité sera promue comme valeur essentielle.

- Mais comment faire plus d’égalité?

- Tout est revoir sous cet angle : les méthodes d’enseignement, les contenus, l’articulation des niveaux d’enseignement, la mixité scolaire des établissements. Deuxièmement : dans la perspective d’une telle société démocratique, l’école doit former des individus ayant des outils communs de compréhension du monde, en particulier sur le plan social et économique. Elle doit leur fournir des instruments de jugement moral et politique qui leur permettent d’être les citoyens de «la démocratie réelle», selon l’expression des Indignés. La lutte contre les inégalités sociales et économiques est inséparable de la lutte pour la démocratie politique effective. Cela suppose une société où le capitalisme ne régnerait pas en maître absolu comme aujourd’hui.

- Vous ne seriez pas un peu nostalgique de l’ancienne école ?

- En aucune façon. On taxe toujours un peu vite de passéistes les gens qui critiquent les réformes, ou plutôt les contre-réformes actuelles pour mieux justifier son propre aveuglement ou sa soumission à l’ordre néolibéral. Il s’agit pour nous d’échapper au débat stéréotypé entre les «pédagogues» supposés modernes et les «républicains» que l’on dit nostalgiques d’un âge d’or de l’école. La réinvention de l’école démocratique mérite mieux qu’un retour à de vieux conflits.

(1) Il a aussi signé la préface de «l’Ecole en Europe, politiques néolibérales et résistances collectives», sous la direction de Ken Jones, La Dispute, 2011.

Libération, 23/10/11

Youssef Zaïdi: L’ École publique marocaine en mal d’être

Youssef Zaïdi: L’ École publique marocaine en mal d’être

Des tables rondes animées par des intellectuels, des chefs d’entreprise et des représentants du Ministère de l’Éducation Nationale aux débats sollicités par le Ministère de l’Éducation du Royaume du Maroc, la même conclusion est tirée: échec patent dans l’Éducation nationale ! Du mot d’ordre d’arabisation lancé naguère aux tentatives de modernisation, les nombreuses réformes dont l’École publique a fait l’objet ont littéralement échoué. Tributaire des contextes politiques, l’intérêt porté à la jeunesse montre que celle-ci n’a jamais été réellement au centre des préoccupations des pouvoirs publics au Maroc. Bilan : Comme celle d’hier par rapport aux tâches de son temps, la jeunesse d’aujourd’hui est mal préparée pour affronter les grands défis économiques et culturels du XXI° siècle. Ce constat est confirmé par les différents rapports des organismes internationaux tels que la Banque Mondiale (BM). Cette dernière, tout en reconnaissant un progrès, tout relatif, du taux de scolarisation des enfants  (entre 60 et 65%), avec un effort particulier orienté vers la scolarisation des filles, y compris dans les campagnes, révèle que cet élan de scolarisation souffre de deux insuffisantes majeures : -la première, le taux important d’adolescents,  à peu près 5%, qui interrompent le cursus scolaire à la porte du lycée (2) ; -la seconde est le faible niveau de connaissance (tel qu’on peut le mesurer suivant les méthodes d’usage dans le comparaisons internationales) des élèves à tous les étages de la scolarité. Aux dires des analystes et des commentateurs de la chose éducative, à ce  point de vue, les diplômés du supérieur ne font pas exception. (3)

Malgré des dépenses énormes engagées dans le secteur de l’éducation, tout le monde s’accorde sur l’état déplorable de ce que la BM appelle les « intrants» (*), à savoir : équipement, état des locaux, effectifs des classes, quantité et qualité du matériel de laboratoire, centres de documentation et formation des enseignants. Mais si l’ensemble des constats converge en ce qui concerne les résultats de l’École, en régression régulière durant ces quarante dernières années, les divergences sont criantes, quant aux réponses à apporter tant sur le plan pédagogique que sur celui du contenu des programmes. Toutefois, dans la mesure où c’est la BM qui donne le la dans ce domaine comme dans d’autres, il est intéressant de relever que cette dernière recommande l’adoption d’ « une nouvelle approche qui met l’accent sur les incitations et la responsabilité publique plutôt que sur les intrants consacrés au système éducatif. » (3) Par incitations, la BM entend des récompenses aux élèves méritants et aux personnels de l’Éducation en fonction des résultats scolaires obtenus. Mesure susceptible d’instaurer le salaire au mérite et d’introduire un nouveau facteur de déliquescence du système éducatif. Quant à la responsabilité publique, dans l’état actuel des choses, l’intervention du parent et de l’élève en tant que  « usager » et « client », risque d’amplifier encore, comme nous le verrons plus loin, les dérives du système.

Enfin, sur le point fondamental, à savoir la finalité de l’École, au-delà des divergences de détail, force est de souligner l’absence d’un projet de société où « l’École », au même titre que « l’Hôpital », seraient définis comme un  bien commun au service du progrès de l’ensemble de la société.

Carta abierta al profesorado de la Educación Pública de la Comunidad de Madrid

Carta abierta al profesorado de la Educación Pública de la Comunidad de Madrid
Federación de la Comunidad de Madrid de Asociaciones de Padres y Madres del Alumnado “Francisco Giner de los Ríos”

Madrid, 14 de octubre de 2011

Estimados/as amigos/as docentes:

Mediante la presente carta queremos trasladaros tres cosas: un agradecimiento, una felicitación, y una petición.

El conflicto generado por la Consejería de Educación y Empleo nos está obligando a realizar determinadas actuaciones que, siendo necesarias, cambian el desarrollo habitual de un curso escolar. La obstinación de los responsables políticos de la educación madrileña en no reconocer su tremendo error y volver al escenario de partida, eliminando las Instrucciones dadas en este curso escolar y paralizando el ataque que realizan contra la Educación Pública, nos dejan en una situación de necesidad de llevar a cabo actuaciones que busquen revertir el escenario actual lo antes posible, algo que deseamos todos menos el Gobierno regional y la Consejería de Educación y Empleo.

Conocéis la dificultad para las familias con relación a las huelgas, es más, sabemos que sois conscientes de ello y que se están haciendo con alto grado de responsabilidad, intentando conciliar muchos factores que se deben tener en cuenta. A los padres y madres, al igual que a los docentes, nos preocupan las repercusiones sobre el alumnado y su proceso educativo. Nada es más dañino que la actuación de la Consejería, dejando a nuestros hijos e hijas sin los recursos materiales y humanos que necesitan para recibir una educación de calidad, destinando para esa tarea a personas que no son especialistas en las mismas, e incluso dejando a muchos de ellos aún sin el profesorado necesario para impartirles las materias, también en segundo de Bachillerato, y eso que ya ha transcurrido un mes desde que empezó el curso escolar, lo que sí pone en peligro su proceso educativo. Debemos intentar que nuestras actuaciones no se sumen en modo alguno a los despropósitos de la Consejería.

Resulta curioso que ahora la Consejería de Educación y Empleo acuse a los docentes y a sus legítimos representantes de poner en peligro el Derecho a la Educación de nuestros hijos e hijas por tener en este curso escolar media docena de días en los que no se imparten clases lectivas ordinarias. Sin embargo, todos estos años de atrás, cuando nos presentaban el calendario escolar para que fuera dictaminado en el seno del Consejo Escolar de la Comunidad de Madrid, nuestra federación siempre se opuso a que hubiera media docena de días laborables que eran considerados no lectivos, tanto en viernes como en lunes, días en los que no se da clase sin ninguna justificación pedagógica, días en los que las familias tenemos muchos problemas de conciliación por la decisión injustificada de unos responsables políticos, y que, cuando pedíamos que fueran eliminados y que se dieran clases, la respuesta de los responsables de la Consejería era que no pasaba nada porque no tuvieran clase.

Y nos preguntamos ¿si tenemos días en los que no se da clase porque lo deciden los docentes es un ataque al Derecho a la Educación de nuestros hijos e hijas, y si es por la decisión de los políticos no pasa nada y debe ser aceptado? Y, por otro lado, ¿cómo puede decirse que media docena de días atentan contra la educación de nuestros hijos e hijas y, a la vez, pedirnos que aceptemos como algo normal que lleven sin profesores en muchas materias un mes por culpa de los despidos? ¿Se puede tener mayor hipocresía?

Queremos dejar claro que la participación del alumnado en las movilizaciones, y la vivencia de las huelgas, les hacen entender la necesidad de luchar por sus derechos, y todo ello es una auténtica escuela de ciudadanía. Es decir, los padres y madres sabemos que, con carácter general, su implicación en la defensa de su Derecho a la Educación les beneficia en mucha mayor medida de lo que les puede perjudicar la falta de media docena de días de clase en un curso escolar de, al menos, 175 días, teniendo siempre una parte final del curso que es muy flexible. En esos días sin clase lectiva curricular, esta vez nuestros hijos e hijas están aprendiendo, educándose, adquiriendo conciencia crítica y tomando sus propias decisiones, es decir, nunca ha tenido mayor significado la educación integral.

No obstante lo anterior, la situación actual nos llevó a plantear esta cuestión en la última Asamblea realizada con padres y madres el pasado día 27 de septiembre, siendo especialmente enfocado el tema hacia el Bachillerato. Es esta etapa, especialmente en el segundo curso, las familias necesitan soluciones reales para que el alumnado no se vea afectado. Debemos recordar también que llevamos años diciendo que la fecha de finalización de segundo curso debía retrasarse para que el alumnado tuviera más tiempo lectivo antes de llegar a la PAU (selectividad) y que la Administración siempre se ha negado, para no dificultar las necesidades de las Universidades, al contrario, se ha ido acortando su duración con el paso del tiempo. Es decir, las necesidades del alumnado han quedado siempre supeditadas a las de organización de las Universidades. Sin embargo, ahora parece que quitar unos pocos días es un despropósito. Y de nuevo nos podríamos preguntar sobre si es más dañino para nuestros hijos e hijas que el segundo curso de Bachillerato sólo tenga dos trimestres o que puedan faltar media docena de días. La respuesta es sencilla.

En dicha Asamblea se comentó la necesidad de realizar una propuesta al profesorado, que después fue debatida para darle forma en el seno de nuestra Junta Directiva. Decidimos plantearos que se hiciera un esfuerzo especial de forma programada para que el alumnado pudiera recuperar las clases lectivas que no tuviera en los días de huelga, bien mediante clases extraordinarias y/o por una programación diferente de las actividades lectivas. Hemos comenzado a exponerlo en las Asambleas de centros y de zonas, y nos hemos encontrado con la respuesta favorable de los docentes. Es más, nos hemos llevado la agradable sorpresa de que había centros donde esto se había empezado a realizar a propuesta de los propios docentes, tanto a nivel individual como de forma colectiva. Ello nos hace comprobar que todos estamos en la misma sintonía: defender el Derecho a la Educación del alumnado; enseñarles que los derechos sólo se consiguen y mantienen luchando por ellos; que la defensa de los intereses del alumnado están en la base de todo lo que estamos haciendo; y que buscaremos siempre la mejor forma de no perjudicarles.

Por tanto, queremos agradeceros vuestra respuesta positiva y, especialmente, felicitaros porque lo estéis realizando. Y queremos pediros que nos ayudéis a difundir el planteamiento, comentando al resto del profesorado cómo lo estáis haciendo y su conveniencia. Es necesario que esta actuación llegue a todos los centros educativos y que las familias sepan, si es que alguna lo duda, que el profesorado hace todo lo que está en su mano para contribuir a que la irresponsabilidad de los máximos dirigentes de la Consejería de Educación y Empleo siga siendo contestada, por el bien de todos/as, a la vez que busca que el alumnado no sufra las consecuencias.

Gracias de nuevo y recibid un sincero y afectuoso saludo.

FAPA Francisco Giner de los Ríos

Soy Pública, 15/10/11

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EEUU: Starving America’s Public Schools

Starving America’s Public Schools?EEUU: Starving America’s Public Schools?
How Budget Cuts and Policy Mandates Are Hurting Our Nation’s Students

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Critics of America’s public schools always seem to start from the premise that the pre-kindergarten-through-12th-grade public education system in this country is failing or in crisis.

This crisis mentality is in stark contrast to years of survey research showing that Americans generally give high marks to their local schools. Phi Delta Kappa International and Gallup surveys have found that the populace holds their neighborhood schools in high regard; in fact, this year’s survey found that “Americans, and parents in particular, evaluate their community schools more positively than in any year since” the survey started.

How could there be such a disconnect between a national narrative about public education and opinions about local schools? The two contradictory narratives draw on completely different sources of evidence.

Debate about public education on the national level generally draws on evidence from macro-sources of data: scores from standardized testing, reports on the nation’s dropout rates, samplings from various student populations, and comparative assessments in various subject areas. But people get their school news from far more local, personal, and qualitative sources?—?from hometown newspapers, from local television and radio broadcasts, from neighbors, and from their own personal observations and experiences.

The national data sources obviously add value to the national discussion about reforming and improving public schools, but getting a full and comprehensive view of American public education also requires looking at the information flow and data from the local level.

This report looks at American pre-K-12 public schools?—?from the perspective of what Americans are reading and hearing in their local newspapers and media broadcasts. The intent is to see how this bottom-up view of the system might further inform our discussions about improving and renewing America’s public schools.

Sifting through these on-the-ground accounts from local news reports and other sources revealed that there is indeed a growing crisis in America’s public schools?—?one that is far more real and much more dangerous to our nation’s children than the prevailing narrative suggests. This particular crisis, evident to some degree in nearly every state in the country, hinges on two factors.

The first factor: New austerity budgets passed by state legislatures are starting to have a huge influence on direct services to children, youth, and families. There is widespread evidence that the education funding cuts are leading to:

  • Massive cuts to early childhood education programs (pre-K and kindergarten);
  • Huge class sizes in many subjects, reaching levels that are upsetting parents and potentially damaging students’ education;
  • An end to art, music, physical education, and other subjects considered to be part of a well-rounded education;
  • Cuts in specialized programs and/or hefty fees for them. Some of these programs serve students with developmental issues or those who need more individualized attention. They also include extra-curricular activities such as band and sports as well as academic offerings in science, foreign language, technology, and Advanced Placement subjects.

The second factor: As public schools are grappling with these severe budget cuts to programs, they also are facing enormous pressure to transfer tax dollars to targets outside traditional public education. New policy mandates at the federal and state levels are forcing public school systems to redirect tax dollars meant for public schools to various privately held concerns such as charter schools, private and religious schools, and contractors and companies tasked with setting up new systems for testing and accountability.

This report confines its attention to the emerging crisis in K-12 education only; although, the report authors acknowledge that similar trends and issues are affecting higher education as well. Furthermore, this report focuses on five states?—?Arizona, Florida, North Carolina, Ohio, and Pennsylvania?—?that perhaps epitomize the current crisis in K-12 education systems.

The analysis in this report compels the authors to conclude that the debate and discussion about public education policy must both acknowledge the new realities in American public schools and focus attention on the issue of adequately funding programs that serve all of America’s public school students. The report also recommends that states provide regulatory relief to local districts in order to stanch the transfer of public education funds to privately held entities.

VIDEOS

School Cuts Hurt Kids....

By Increasing Class Size...

By Eliminating Critical Classes...

By Eliminating Great Teachers

RESOURCES

Campaign for America’s Future, 15/10/11

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