Renovación Pedagóxica

Juan Luis Pulido Begines: El delirio burocrático de la universidad

Juan Luis Pulido Begines: El delirio burocrático de la universidad
Juan Luis Pulido Begines, catedrático de Derecho Mercantil

Visto desde dentro, el peor de todos los males que acucian a la universidad española quizás sea el disparate burocrático que está lastrando su visión, su acción y hasta su misión como parte de la sociedad. Hace unas semanas, en este mismo medio, reflexionaba sobre ello con agudeza Rodrígo Sánchez Ger, en su artículo 'La Ficha 1B'. Y a lo mismo se refería recientemente Adela Cortina, reputada catedrática de filofía moral de la Universidad de Valencia, en una entrevista publicada en la revista Unelibros; a la pregunta de si está la universidad española preparada para hacer frente a los nuevos retos, respondía: «La universidad española necesita una profunda reforma para ponerse a la altura de lo que la sociedad necesita de ella. Claro que hay en ella gentes y grupos valiosos, pero no les ayuda a serlo esa estructura burocrática, hecha de un reglamentismo absurdo que no mejora la calidad.».

Los sucesivos órganos rectores de la Universidad española han sido cautivados en los últimos años por cantos de sirenas que hablan de calidad y competitividad, al son de las melodías políticas del momento. En poco tiempo, la enseñanza superior y la investigación se han resignado a condicionar su quehacer al ritmo paquidérmico que imponen burócratas que a estas alturas aún creen que más papeleo es sinónimo de mayor eficiencia y que la calidad de la enseñanza se mide por el número de alumnos aprobados.

Es el delirio del mensurador loco, para el que todo es medible, no importa si la medida vale para algo o no. Este proceso, en el que la burocracia se justifica a sí misma, genera conforme se implanta nuevas necesidades absurdas, o de finalidad desconocida. Con buen tino, los alemanes -que padecieron también esta calamidad y andan de vuelta- lo denominan 'Paperkrieg', guerra de papel. Y no crean que exageran los tudescos, porque es una agresión en toda regla lo que sufrimos, con la excusa burocrática, los que tratamos de dedicarnos a la enseñanza superior y la investigación, que es lo que se supone que debe ofrecer la Universidad. Cuánto tiempo, energía y recursos perdidos en perjuicio de una y otra gracias al burocratismo de despacho.

La moderna universidad española está sujeta a un poder etéreo que la domina a través del anonimato de oficinas que se alimentan a sí mismas con nuevos e incesantes mecanismos rutinarios de control, que cambian además constantemente, sucediéndose como experimentos tan huecos como inmaduros. El resultado de todo ello es una considerable pérdida de tiempo tributado a causas de resultado ignoto, pues muchos de esos obsesivos procesos burocráticos desembocan en nada, mientras la información obtenida se archiva en los oscuros recovecos de la más penosa inutilidad. ¿Es razonable que para organizar y evaluar la actividad académica se emplee a veces más tiempo que para ejecutar la propia actividad? El problema es que se ha hecho del control de la gestión de la actividad académica e investigadora no sólo un fin en sí mismo, sino un fin superior a todo lo demás. No puede sorprender así que cada vez sea mayor la proporción de profesores universitarios que deben ocupar cargos de gestión, en detrimento de su producción científica, que es algo que la UCA, por poner el ejemplo más cercano, no puede -ni debe- permitirse.

El culmen de la espiral burocrática en la gestión de las universidades ha venido de la mano del Sistema de Bolonia, un cajón de sastre usado no pocas veces para justificar muchos de los excesos que desvían la enseñanza y la investigación de su sustancia. En el nuevo marco de la planificación docente, se convocan reuniones y más reuniones, que a su vez promueven comisiones, de las que surgen subcomisiones y demás fórmulas de escapismo del trabajo que realmente hay que hacer: enseñar, estudiar, investigar. Entretanto, la exigencia a los profesores se centra en menudencias elevadas a la categoría de objetivos obligados, expresados en un lenguaje pseudo-pedagógico vacío de contenido, como por ejemplo la de programar los cursos con muchos meses de anticipación descendiendo al detalle de días y horas, sin atender al hecho evidente de que la realidad es cambiante y de que en muchas disciplinas ese grado de anticipación es imposible. Parece que el logro de la planificación pedagógica universitaria ha sido importar los métodos de la enseñanza primaria o, peor aún, imitar el estilo de los planes quinquenales de la Unión Soviética.

Ante este deterioro, demasiados profesores universitarios se han mostrado dispuestos a seguir toda clase de normas, sumisa y acríticamente. La tolerancia mal entendida y la inacción han sido verdaderamente autodestructivas. Con su ironía característica, el profesor Bermejo Barrera describe así la situación: «Los nuevos gestores y evaluadores consiguen hacer de la confusión virtud y parecen aplicar -seguramente sin saberlo- una estrategia militar básica, que se asienta en tres puntos: confundir al enemigo, desorientarlo y al final sorprenderlo, en este caso con una nueva normativa, una nueva convocatoria, o un nuevo formato digital, que a ser posible lleve consigo la descarga de algún nuevo software caracterizado por su natural tendencia a colgarse, seguramente porque fue diseñado de la forma más compleja posible (normal en una sociedad cortesana)». Se diría que, en uno de esos movimientos pendulares tan españoles, hemos pasado de un sistema en el que el profesor universitario podía ejercer su oficio en la más absoluta arbitrariedad, a otro en el que se pretende reglar cada uno de sus movimientos, de manera poco o nada acorde con el derecho constitucional a la Libertad de Cátedra.

¿Cómo hemos llegado a esta situación? Posiblemente la respuesta apunta a la colonización que en los últimos años ha sufrido la enseñanza universitaria por parte de 'pedagogos' bien avenidos con el poder, que no cejan en su empeño por convertir las Facultades y Escuelas Superiores españolas en Institutos de FP.

La Voz, 01/10/11

Galicia: Las universidades harán ránkings de notas de cada promoción

Rat raceGalicia: Las universidades harán ránkings de notas de cada promoción
El puesto del alumno aparecerá en el certificado de estudios si lo solicita

Las universidades gallegas han firmado un protocolo de colaboración para revisar la valoración de los expedientes académicos. El objetivo es unificarse con todo el Estado y ajustarse a las nuevas normativas, y una de las novedades más llamativas será el cálculo de la nota media de la promoción, y el puesto que ocupa cada alumno en ese ránking.

Hasta que no se desarrolle una regulación específica, la nota media de la promoción será la suma de todos los expedientes académicos de los estudiantes que hayan obtenido el título en un curso académico, dividido entre el número total de alumnos. Este dato permitirá establecer la posición del universitario en un ránking en relación al resto de sus compañeros, una posición que además podrá incluirse en el certificado académico del estudiante, si este lo solicita.

Competitividad

El motivo que ha llevado a la Consellería de Educación a firmar este protocolo con las tres universidades gallegas y a incorporar el ránking de alumnos, es que las Administraciones exigen muchas veces este dato, y los propios titulados utilizan sus certificaciones académicas personales para participar en procesos de concurrencia competitiva. Y es que no es lo mismo tener un 7 de media, si la de la promoción es un 7,7 y el puesto en el ránking es el 60, que tener un 7 cuando la media es de un 5,2 y el puesto es el tercero, por ejemplo. Si el alumno se ha graduado en varias especialidades, podrá incluirse en todas las promociones.

Calificaciones numéricas

El nuevo modelo de calificación mantiene los números en lugar del tradicional aprobado, notable o sobresaliente, y para calcular la media se utilizarán cuatro decimales. En los casos en los que todavía algunas materias se hayan calificado de forma cualitativa, la equivalencia será un 10 en el caso de obtener matrícula de honor; 9 con un sobresaliente; 7,5 con un notable; y 5,5 con un aprobado.

Para poder desarrollar este acuerdo las universidades y la Xunta constituirán una comisión de seguimiento e interpretación con dos integrantes por cada una de las partes, y que será la que, cuando haya alguna duda, decidan el criterio a seguir. Además de homologarse entre todas las universidades, la Xunta y sus organismos dependientes intentarán que en todas sus convocatorias se utiliza un método de cálculo y valoración igual.

La Voz de Galicia, 01/10/11

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Meirieu : "Je ne peux accepter que l’idéologie des compétences devienne une « théorie de l’apprentissage" 

Meirieu : "Je ne peux accepter que l’idéologie des compétences devienne une « théorie de l’apprentissage" 

Peut-on être optimiste à cette rentrée ? Dans la nouvelle édition actualisée de sa "Lettre à une jeune professeur", Philippe Meirieu analyse le plaisir d'enseigner. L'ouvrage, accessible et optimiste, reconnaît les difficultés du métier mais en montre aussi la beauté intime. Cette publication est l'occasion pour le Café de l'interroger sur la rentrée et l'avenir de l'Ecole. Et aussi de revenir sur ses propos sur "la tyrannie des référentiels de compétences". Philippe Meirieu aurait-il retourné sa veste ?

- Je suis dans un paradoxe pour démarrer cet entretien. D'un côté, je lis votre "Lettre à un jeune professeur", qui est rééditée dans une édition actualisée. C'est un texte optimiste. Vous dites que "les professeurs n'ont pas d'avenir. Ils sont l'avenir". De l'autre, il y a la réalité de la façon dont les jeunes professeurs rentrent cette année. Ils ont à faire face à beaucoup de difficultés et de contraintes. Leur enthousiasme ne risque-t-il pas de s'émousser bien vite ?

- Oui, bien sûr, cette rentrée est, à de très nombreux égards, catastrophique : le système est au bout du rouleau, étouffé par une politique de restriction insupportable. Les enseignants sont victimes d’une administration tatillonne qui tente, partout, d’étouffer la grogne en caporalisant le système. L’évaluation technocratique envahit tout. La formation initiale et continue des enseignants est exsangue. Les écarts se creusent entre les territoires. Les innovateurs se découragent. On assiste, bouche bée, aux déclarations ubuesques d’un ministre qui parle de l’avènement d’une « école sur mesure » et réinvente, pour la centième fois, les « leçons de morale »… pendant que son ministère continue d’ignorer, quand ce n’est pas de persécuter, les instituteurs qui se lancent dans les « ateliers philo ». Il y a là une forme d’arrogance qui est devenue insupportable !

Mais, fort heureusement, les professeurs ne sont pas seulement les « employés » d’un ministère qui n’a plus aucune légitimité à se nommer « de l’Education nationale »… Ce sont aussi des hommes et des femmes qui sont mus par la passion de transmettre et je veux croire que les comportements de leur institution n’érodera pas trop leur enthousiasme. Je veux le croire, et je souhaite, modestement, y contribuer. Car, face aux dérives de notre société du zapping et du caprice mondialisé, face à l’excitation effrénée de la compulsion consommatrice et aux illusions de la « communication en temps réel », face à la « ruquiérisation » du débat public et au triomphe du dérisoire, les enseignants me paraissent avoir une fonction essentielle : recréer ces temps et ces espaces de décélération où l’on peut apprendre et penser, apprendre à penser… Au-delà des vicissitudes d’un ministère que j’espère sur le départ, on touche là à des exigences qui me semblent susceptibles de mobiliser les hommes et les femmes qui entrent dans le métier aujourd’hui. Face à une société très largement toxique pour ses enfants, les enseignants peuvent passer, dans leurs classes, de l’indignation à l’action. Car, nous travaillons avec des êtres humains, que chaque mot, chaque geste, au quotidien, peut aider à s’émanciper… Et ce n’est pas se soumettre que penser que « quelque chose est toujours possible », c’est, tout au contraire, un acte majeur de résistance contre toutes les formes de fatalisme et de régression éducative.

José María Asencio Mellado: Bolonia y la crisis: Una reforma imposible

Fantasías animadas de ayer y de hoyJosé María Asencio Mellado: Bolonia y la crisis: Una reforma imposible

Cuando la realidad supera a las palabras y se impone con toda su tozudez, insistir en mantener un discurso retórico, florido, pero vacío, es poco acertado. Muchas reformas llevadas a cabo en estos últimos años, plagadas de afirmaciones rimbombantes, no han pasado, ni pasarán del BOE. Son pura demagogia que cala en la sociedad al usarse reiteradamente, aunque no tengan correlación con la realidad. Mero discurso, pero efectiva propaganda mediática.

La Universidad española, en este orden de ideas, es con seguridad uno de los mejores ejemplos de una política hecha en torno a conceptos como los de excelencia, impacto, habilidades sin par, calidad y un largo etcétera que no son más que humo, pues nada ha cambiado respecto a lo de antes, salvo mucha burocracia, muchos papeles repletos de calificativos que se redactan sin contenido real y muchos comités decisores que leen mentiras reconocidas como tales, pero exigidas como si fueran ciertas.

Bolonia no existe, es una abstracción como ya dije hace meses. Todo sigue igual, salvo la reducción de un curso en los llamados Grados, que se amplía luego en año y medio en unos Postgrados más caros, para los que no hay dinero en su mayoría, de forma que cabe dudar de su viabilidad en estos momentos de crisis. El profesorado profesional, el dedicado a la Universidad en exclusiva, el que imprime carácter a la Universidad europea, se está viendo reducido y sustituido por profesorado contratado a tiempo parcial y muy barato. Ya no entran jóvenes, por lo que nuestra Universidad está envejeciendo y negándose a sí misma el futuro. Sin inversión el objetivo razonable ahora debiera ser el de mantener lo existente con cierta dignidad y esfuerzo imaginativo. Porque a nadie se le escapa que no hay "excelencias" cuando faltan los recursos elementales para desarrollar las funciones básicas.

Las habilidades que los planes de estudio enuncian como objetivos de la docencia, buenas como ideal, son hoy meras elucubraciones que viven en las guías docentes, en el papel, pero que mueren ahí habida cuenta la existencia de grupos de alumnos muy numerosos y la escasez de profesorado. Pero, los promotores de la idea, persisten en ella desconociendo la dura realidad. Es el triunfo de una jerga pedagógica, que no siendo rechazable en sí misma, es peligrosa cuando se constituye en dogma cuya violación es pecado mortal aunque no pase de ser una mera abstracción.

Andalucía: La UMA da vía libre a los profesores para que decidan si es obligatorio ir a clase

Andalucía: La UMA da vía libre a los profesores para que decidan si es obligatorio ir a clase
Cada docente determinará cuándo y cómo tendrá en cuenta la presencia del alumno en el aula
La oferta académica se amplía con cinco títulos acogidos al proyecto Andalucía Tech además de otro en Derecho y ADE

Un alumno reprendido por su profesor mientras lee el periódico en clase argumenta que acude a clase porque es obligatorio, pero que la lección del día no le interesa. La escena, relatada ayer tarde por dos profesores de dos centros de la Universidad de Málaga (UMA), tiene todos los visos de ser una mera leyenda urbana que, sin embargo, resulta esclarecedora de los nuevos problemas que ha traído la asistencia obligatoria y su necesaria ponderación en la calificación.

Uno de los cambios que introdujo este curso el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) o plan Bolonia residía en la asistencia obligatoria a clase, convertida en un elemento de evaluación. Sin embargo, ayer el Consejo de Gobierno de la Universidad de Málaga (UMA) aprobó un cambio radical de en esta exigencia, para dejarla a criterio de cada profesor a partir del próximo curso, tal y como sucedía con los anteriores planes de estudio. El acuerdo del consejo dice expresamente que "se tendrá en cuenta la asistencia para el cómputo de la evaluación". Es decir, habrá docentes que en su plan anual establezcan de antemano si puntúan o no la asistencia y qué porcentaje supone en la nota, mientras otros no la valoren en las calificaciones. En cualquier caso, será una potestad y no una obligación para el profesor.

Este cambio, pensado para acomodar el sistema de evaluación y la organización del aula a cada materia y a cada profesor, tiene lugar después de que los diferentes centros de la Universidad de Málaga hayan tenido que poner en marcha sistemas variopintos para contabilizar qué alumnos acuden a clase y cuáles se ausentan. La Facultad de Medicina, por ejemplo, ha puesto en marcha un sistema telemático por el que cada alumno es portador de un mando con el que responde preguntas durante las clases, fórmula que permite a los profesores determinar quiénes hacen novillos y quiénes siguen puntualmente las clases.

Andrés Núñez Leites: ¿Por qué "no aprenden" los niños?

Andrés Núñez Leites: ¿Por qué "no aprenden" los niños?
El fracaso de las políticas educativas en Latinoamérica a la luz de la imposición de la economía y la política neoliberal

Advertencia

El título evoca una frase del sentido común docente en enseñanza primaria del Uruguay y requiere algunas aclaraciones. Su uso obedece a la fuerza semiótica implicada en tanto pauta simbólica que guía a los actores concretos y que es a su vez el signo de una decepción instalada en el trabajo pedagógico y en el discurso político-pedagógico neoliberal que estigmatiza a los docentes. Pero se hace necesario precisar algunas cosas, que como hemos de desarrollar un poco más en el resto del artículo, aquí apenas mencionaremos de modo introductorio. La frase sustantiva "los niños" refiere a una universalidad falsa, y remite a una también falsa asociación entre igualdad de acceso a la educación pública e igualdad de oportunidades. Los niños de las escuelas públicas -por no compararlos con los niños de los colegios privados- tienen variado origen socio-cultural y ello determina claramente variaciones en su desempeño académico. "Los niños" que "no aprenden" son aquellos cuyas condiciones familiares son más desfavorables económicamente, cuya familia tiene una estabilidad vincular baja, cuyas espectativas de logro son menores, cuyo grado de violencia familiar interna es mayor y menor la cultura escrita, es decir, los hijos de las familias desplazadas por esa exitosa estrategia burguesa de la guerra de clases que llamamos neoliberalismo o corporativismo. Y finalmente "no aprenden" es una evaluación engañosa, también instalada radicalmente en nuestro sistema educativo, y que no da cuenta de una especificación imprescindible: no aprenden todo lo esperado por los docentes y sus autoridades, en el grado y la forma esperada, de acuerdo a parámetros clasistas dominantes.

El Gobierno, la UNED, Telefónica, Santander e Hispasat ponen en marcha el Centro Superior para la Enseñanza Virtual

El Gobierno, la UNED, Telefónica, Santander e Hispasat ponen en marcha el Centro Superior para la Enseñanza Virtual
Ofrecerá formación a distancia y asesoramiento a instituciones y universidades, y arranca con un presupuesto de tres millones de euros

Centro Superior de Enseñanza Virtual
De izquierda a derecha, el presidente de Telefónica y del Consejo Social de la UNED, César Alierta; el rector de la UNED, Juan A. Gimeno; el presidente de Banco Santander, Emilio Botín; y la presidenta de Hispasat, Petra Mateos-Aparicio

El Centro Superior para la Enseñanza Virtual (CSEV), una iniciativa de formación a distancia del Gobierno y la UNED, junto a Telefónica, Banco Santander e Hispasat, ha echado a andar hoy con la primera reunión del patronato de su fundación. El centro, que será el encargado de gestionar Ibervirtual -el proyecto para el desarrollo de entornos de aprendizaje virtual en toda Latinoamérica-, tendrá su propia oferta formativa de cursos a distancia, pero además asesorará a todas aquellas instituciones y universidades que deseen poner en marcha o mejorar su formación virtual, una ayuda que podrá ir desde el diseño a la oferta conjunta de cursos a la formación de profesores especializados. Su primer paso será la elaboración de unos estándares de calidad para la enseñanza virtual (en colaboración con las agencias de calidad, empezando por la ANECA) que empezarán cumpliendo tanto el CSEV como la UNED, ha explicado el rector de la universidad a distancia, Juan A. Gimeno. "Prolifera mucha oferta a distancia de escasa calidad", ha dicho el rector.

Murcia: Universidad de Murcia: cuando la formación es ficción

Murcia: Universidad de Murcia: cuando la formación es ficción

Cuando hace dos años se decidió implantar Bolonia en la UMU, las nefastas consecuencias de dicha medida eran más que previsibles. La nueva metodología propia del EEES requería clases de veinte alumnos, una multiplicación del profesorado, una fuerte inversión en nuevas infraestructuras como aulas, libros, material didáctico... A este respecto, el gobierno regional había dejado absolutamente claro que no daría un duro, es decir, que Bolonia se implantaría a coste cero.

Aun con esto se siguió adelante bajo el impulso de un rectorado ansioso por complacer al poder político, un consejo de estudiantes deseoso de complacer al rector (a la cima se llega trepando poco a poco y encontrando apetitosos regalos por el camino, como las "subvenciones" para pasar fines de semana hoteles de lujo en Águilas) y un profesorado que en los pasillos murmuraba su indignación pero era incapaz de expresarla en voz alta ante las autoridades. Especialmente sangrante fue el caso de la Facultad de Derecho, donde la Junta de Facultad votó masivamente contra la implantación de Bolonia para cambiar de criterio en una nueva sesión celebrada pocas semanas después... tras la amenaza del rector de que les quitaría Criminología si no tragaban sus órdenes.
 
Y Bolonia llegó, pero no con grupos de veinte alumnos, sino de ciento veinte (y a veces, hasta ciento cincuenta), con profesores desbordados, incapaces de corregir la marea de prácticas, trabajos y demás frutos de la evaluación continua. En este contexto de saturación muchos son incapaces de explicar un temario medianamente. No construyamos castillos en el aire, Bolonia no es sino: alumnos sentados en el suelo porque, pese al numerus clausus que implantó el rectorado, los grupos están repletos y muchas aulas no tienen sillas suficientes; subida excesiva del precio de las matrículas (sobre todo la segunda matrícula) y una elevación inédita de los suspensos consecuencia de la precariedad antes descrita (suspensos que tendrán que pagar una nueva matrícula a precio de oro o quedarse fuera de la universidad). En este contexto, el rector reacciona multiplicando sus fotos llenas de sonrisas y apretones de manos con los más diversos políticos. El consejo de estudiantes responde yéndose a nuevos hoteles playeros con el dinero de todos los murcianos y alabando las grandezas de su Señor Cobacho. Las instituciones universitarias que deberían protegernos quedan convertidas en trampolín político de unos cuantos y un largo etcétera. En tan idílica situación nos llegan dos nuevas noticias: la Comunidad autónoma no sólo no aumentará el presupuesto en universidades, sino que lo reducirá notablemente (supongo que lo próximo serán los grupos de trescientos alumnos); la segunda noticia es que el rectorado pretende eliminar la convocatoria de septiembre y pasarla a julio, de modo que el apelotonamiento entre exámenes y exámenes de recuperación haga imposible aprobar y que nuevos alumnos tengan que gastarse lo que no tienen en nuevas matrículas con el fin de que la UMU pueda obtener la financiación necesaria sin molestar al amo Valcárcel.

Así se escribe nuestro declive, hasta que los estudiantes decidan despertar.

*Según un texto de José Mateos.

Vegamedia Press, 10/03/11

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Desregulación e descomprensivización da educación

Desregulación e descomprensivización da educación

Ata comenzos da segunda metade do século XX os sistemas educativos dos países europeos caracterizábanse por unha organización favorecedora da selección e a clasificación precoz dos alumnos e da súa asignación temperá a ramas educativas moi diferenciadas, tanto pola súa estrutura curricular como polas posibilidades de promoción social e cultural que implicaban. Estaba moi extendida a distinción entre unha rama académica de alto prestixio, unha científico-técnica menos valorada e outra profesional con un estatus baixo. A asignación dos alumnos realizábase teóricamente en función das súas puntuacións en exames no 4º ou 5º ano de estudos, hacia os 10-11 anos de idade, como no caso do "eleven plus" británico ou o exame de ingreso español. Sen embargo, na práctica, a influencia da clase social nesta asignación temperá era decisiva, saíndo favorecidos inequivocamente os alumnos de orixe social alta.

Neste contexto educativo xurdíu durante os anos cincuenta e sesenta un proceso de expansión educativa e renovación de métodos e contidos e unha confianza crecente na educación como instrumento fundamental para promover o desenvolvemento e neutralizar as desigualdades sociais e culturais, desenvolvéndose a idea da escola comprensiva como forma de ensinanza que ofrece a todos os alumnos dunha determinada idade un forte núcleo de contidos comúns dentro dunha mesma institución e unha mesma aula, evitando deste xeito a separación en vías de formación diferentes que poidan ser irreversibles. Tratando de evitar os efectos socialmente discriminatorios da selección temperá entre alumnos de distinta orixe e condición, na escola comprensiva condensábanse as aspiracións dos grupos sociais máis progresistas: igualdade de oportunidades, cultura superior e común para todos os alumnos e apertura á diversidade dentro dunha mesma escola.

Tales aspiracións corren agora serio risco. As forzas neoconservadoras e neoliberais, utilizando de forma perversa a idea de "autonomía escolar", diríxense á total privatización do sistema educativo. Fronte ao principio de "unha escola común para nenos diferentes" que define á escola comprensiva, a desregulación do curriculum (agora do 35%, máis adiante, cando as circunstancias o permitan, do 100%)  levará á aparición progresiva de escolas diferentes para nenos diferentes que competirán polos "clientes" no mercado educativo. Será a man oculta do mercado a que veña a poñer orden.

Asturias: La primera manifestación contra «Bolonia»

Asturias: La primera manifestación contra «Bolonia»
Los alumnos de Lenguas Modernas salen a la calle para pedir que se suba el nivel
La decana de la Facultad afirma que la protesta es «injusta, les dijimos que se iba a arreglar»

«No hay calidad en los estudios, y las filologías se están degradando. Nos imparten contenidos de primer curso de la ESO, y no nos hemos matriculado en la Facultad para esto». Las frases, con la dureza propia de quien se cree «engañada», pertenecen una de las alumnas que, tras terminar el Bachillerato, decidió cursar en la Universidad de Oviedo el nuevo grado en Lenguas Modernas y sus Literaturas. Una de las carreras surgidas de la reconversión de varias de las antiguas licenciaturas en Filología en un nuevo grado adaptado al Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), conforme al llamado «Plan Bolonia». Estudios que, tal cual están diseñados y siempre según su opinión, no van a permitirles obtener el nivel de destreza en el dominio de una lengua extranjera que ellos quieren. Por eso los alumnos han decidido manifestarse contra el sistema. «Queremos que suban el nivel de las clases», afirman, «sentir que vamos a salir bien preparados». Muchas de las quejas de los estudiantes de Lenguas Modernas se repiten en otras facultades, pero ellos han sido los primeros en decidir salir a la calle para contarlas.

En una sala de la delegación de alumnos del campus del Milán, en Oviedo, un grupo de estudiantes preparaba ayer las pancartas y carteles de la manifestación, prevista para la una del mediodía de hoy. Mensajes como «No a la muerte de las Humanidades», «Por la cultura, por las Humanidades», o «Guiados como reses hacia el cambio -en referencia al "Plan Bolonia"-, nosotros sí tenemos algo que decir». Desde el lunes, en los edificios del campus ya habían aparecido panfletos que, a modo de «hojas volantes», informaban de sus reivindicaciones: contar con profesorado «cualificado» en las asignaturas que se imparten, que la adaptación al Espacio Europeo de Educación se haga «con dignidad», y que el nuevo grado asegure obtener «un nivel alto de lengua francesa, italiana o alemana». Áreas que, sobre todo en el caso del francés, centran las quejas de los alumnos. «Y los profesores están de nuestro lado», aseguran.

Entre los estudiantes reunidos ayer, las quejas abarcaban desde «profesores de Hispánicas que acaban dando inglés o francés» a «horarios que cambian casi cada semana» o «asignaturas avanzadas que se imparten antes que otros conocimientos básicos». También a la desaparición del Latín: «Algunos no lo hemos estudiado nunca, y hay profesores que nos dicen que, sin saber nada y al no tener ya esa asignatura, no vamos a entender muchas de las cosas que tienen que explicarnos», añaden.

Castilla-La Mancha: CCOO CLM: UCLM necesitaría 15 millones de euros para cumplir con Plan Bolonia

Castilla-La Mancha: CCOO CLM: UCLM necesitaría 15 millones de euros para cumplir con Plan Bolonia

La Federación de la Enseñanza de CCOO Castilla-La Mancha ha estimado que la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) necesitaría en torno a 15 millones de euros para poder cumplir por completo con la normativa europea en Educación Superior, conocido por el Plan Bolonia.

Así lo han reflejado, en rueda de prensa, representantes del sindicato, que han puesto de manifiesto que el Plan de Ordenación del Personal Docente e Investigador de la UCLM, bajo el que se "esconde" la implantación del Plan Bolonia, es "imposible" de aplicar en nuestra Universidad por la falta de recursos económicos.

El responsable de personal docente e investigador de la UCLM del sindicato, Francisco Trillo, ha evaluado que, a causa de la crisis, es preciso "limitar la normativa en el tiempo" al no haber presupuesto "para desdoblar grupos ni contratar profesorado", a lo que se añade el coste en la mejora de las infraestructuras.

Cantabria: Muchos más trabajos y el mismo examen

Cantabria: Muchos más trabajos y el mismo examen
Los alumnos critican el Plan Bolonia y el escaso tiempo que las prácticas les dejan para el estudio

Como ocurre con un cambio de moneda, el plan Bolonia terminó con los clásicos créditos ordinarios para poner en funcionamiento los llamados ECTS (European Credit Transfer and Accumulation System), o créditos europeos. Un sistema similar, en síntesis, salvo por una salvedad: si uno de los tradicionales equivalía a 10 horas de asistencia al aula, la nueva unidad cuantifica el trabajo del alumno, bien en el aula o fuera de ella, durante 25 ó 30 horas. El matiz es importante, porque al referir la labor fuera de la clase se está hablando de prácticas, de trabajos. De todo ese esfuerzo que se presupone a esos nuevos universitarios, muchos de ellos, contrarios al nuevo planteamiento. Se oponen a lo que consideran una carga «indiscriminada» de trabajos que consume el tiempo dedicado al estudio y no confía en su madurez para programar el trabajo con autonomía.

«El problema es que tenemos que estudiar lo mismo que en el plan antiguo, pero haciendo muchos más trabajos. Así es imposible», denuncia Noelia Martín, estudiante de primer curso de Administración y Dirección de Empresas. La cosa se complica aún más cuando la coordinación entre docentes no es la idónea. «Hay veces que tenemos que hablar con algún profesor para recordarlos que no solo cursamos su asignatura, sino otras cinco más en las que también nos exigen exámenes y trabajos», protesta.

Cataluña: La Generalitat frena el plan de ordenadores portátiles en las aulas de Secundaria

Cataluña: La Generalitat frena el plan de ordenadores portátiles en las aulas de Secundaria
Las asociaciones de padres de alumnos critican la medida y CC OO pide una reunión urgente con la consejera Irene Rigau
Barracones por más tiempo

El Departamento de Enseñanza de la Generalitat no desplegará los 40.000 ordenadores portátiles comprometidos en Secundaria el próximo curso 2011-2012, en el marco del programa de digitalización de las aulas Educat 1x1, según ha explicado la consejera Irene Rigau. En la presentación de la preinscripción escolar, ha explicado que ya en la reunión con el ninistro de Educación, Ángel Gabilondo, la semana pasada le explicó que Cataluña ha hecho una "pausa" en este plan para analizar su valor económico y pedagógico.

De este modo, el plan no se desplegará tal y como estaba previsto, por lo que de momento no habrá nuevas oleadas de portátiles, aunque se mantendrá en los institutos en los que ya está implantado. Asimismo, la consejera no ha especificado si se dejarán de implantar íntegramente los 40.000 portátiles previstos o bien será una parte de ellos los que no llegarán a las aulas.

Rigau ha asegurado que en la comunidad educativa hay tanto opiniones positivas como negativas sobre el plan Educat, lo que sumado a la situación financiera hace que tenga que ser revisado.

Galicia: El servicio técnico de los ordenadores de Abalar costará 500.000 euros en diez meses

WiredGalicia: El servicio técnico de los ordenadores de Abalar costará 500.000 euros en diez meses
Educación abre el concurso para contratar las empresas que instalen un nuevo programa "específico"

La instalación de ordenadores en los colegios gallegos dentro del Espazo Abalar no se limita a colocar las terminales, sino que será necesario mantener el servicio, instalar nuevas aplicaciones informáticas en la web que gestiona todo el proyecto y resolver las dudas o problemas de cada profesor.

La Consellería de Educación se gastará medio millón de euros en la contratación de este servicio, similar al de atención al cliente de una compañía de telecomunicaciones a un usuario particular que decide contratar una conexión a internet. La partida se destinará tanto a la atención telefónica –o a través de videoconferencia–, como al servicio in situ en los propios centros, con un coste de 169.086 y 330.913 euros respectivamente. El gasto podrá prorrogarse durante otro año con un coste de un millón de euros.

El departamento de Jesús Vázquez ha abierto el proceso de adjudicación de un contrato que firmará a finales de este mes y concluirá el 31 de diciembre. Es decir, tendrá una duración de diez meses, incluidas las vacaciones estivales, y se pondrá en marcha con el curso ya iniciado. Fuentes de Educación alegan que se trata de un contrato para la segunda fase del programa Abalar, en la que se pasará del "soporte genérico actual a otro específico"; se instalarán nuevos programas informáticos para que el profesorado gestione las actividades y contenidos de la clase. La adjudicataria atenderá a 220 centros y 2.500 profesores, por lo que el precio del servicio, ascenderá a 2.272 euros por cada colegio o a 200 euros por cada docente.

La empresa que se haga con el contrato deberá informar a los profesores sobre cómo gestionar el Espazo Abalar, un proyecto dotado con 12 millones de euros –de los que 10,2 están destinados a la compra de ordenadores- con el objetivo de introducir las nuevas tecnologías en 5º de Primaria y 1º de la Educación Secundaria Obligatorio (ESO). El programa permite a los profesores descargar programas educativos y a los padres conocer las notas de la primera evaluación de sus hijos o sus faltas a clase, e incluso justificarlas a través de internet.

La adjudicataria deberá atender las solicitudes sobre la instalación y funcionamiento del programa que permite a los profesores compartir en red, a través de una página web específica (con la dirección www.edu.xunta.es/espazoabalar) recursos y herramientas educativas, así como garantizar el mantenimiento del hardware y el software adquirido. Educación prevé una carga de trabajo global de 16.500 consultas, alrededor de 75 por colegio. Para atender las llamadas, en horario de 8.00 a 20.00 horas deberá haber un mínimo de cuatro personas disponibles.

Doce visitas por centro

En el caso del soporte ´in situ´, realizará tutorías con el profesorado en el propio centro en un mínimo de 12 visitas, asesorando al profesorado y enseñándoles cómo gestionar de la mejor manera las posibilidades educativas del nuevo programa informático que instalará dentro de la implementación de la segunda fase del plan. En este caso, la empresa deberá contar con un personal mínimo de ocho personas: un responsable de operaciones y siete técnicos.

Faro de Vigo, 09/02/11

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