Joseph Stiglitz

Joseph Stiglitz
Imaxe de O Garcia do Outeiro

Antom Fente Parada: Dossier economia

Antom Fente Parada: Dossier economia

O orzamento debe equilibrarse, o Tesouro debe ser reaprovisionado, a débeda pública debe ser diminuída, a arrogancia dos funcionarios públicos debe ser moderada e controlado o seu gasto, e a axuda a outros países debe eliminarse para que Roma non vaia á bancarrota. A xente debe apreender novamente a traballar, en lugar de vivir á conta do Estado. Marco Tulio Cicerón, ano - 55.

Dados os acontecimentos que sacudiron a Eurolandia nos últimos días e no risco inminente de quebra e intervención da troika no Estado español (que se efectivará probabelmente despois das eleccións xerais) o Grupo de Traballo da Mocidade Irmandiña achegamos um dossier com chaves para introducírmonos na economía e para interpretar o que acontece neste inicio dunha nova depresión, aínda máis profunda, dentro do ciclo destrutivo iniciado no sistema-mundo capitalista em 2008.  Esta crise foi analizada sinteticamente por Xosé Manuel Beiras en "Brañas e a crise que non cesa" (I, II, III, IV e V) e dun xeito atractivo e moi levadeiro no documentario Inside Job.

 Un sistema que asiste a "unha perda de confianza" sen precedentes como aponta Leonardo Boff e que os marxistas veñen denunciando desde a irrupción da utopía reaccionaria ultraliberal:

Estamos nos confrontando com esse dilema: ou deixamos as coisas correrem assim como estão e então nos afundaremos numa crise abissal ou então nos empenharemos na gestação de uma nova vida social, capaz de sustentar um outro tipo de civilização. Os vínculos sociais novos não se derivarão nem da técnica nem da política, descoladas da natureza e de uma relação de sinergia com a Terra. Nascerão de um consenso mínimo entre os humanos, a ser ainda construído, ao redor do reconhecimento e do respeito dos direitos da vida, de cada sujeito, da humanidade e da Terra, tida como Gaia e nossa Mãe comum. A essa nova vida social devem servir a técnica, a política, as instituições e os valores do passado. Sobre isso venho pensando e escrevendo já pelo menos há vinte anos. Mas é voz perdida no deserto. “Clamei e salvei a minha alma” (clamavi et salvavi animam meam), diria desolado Marx. Mas importa continuar. O improvável é ainda possível.

Alejandro Nadal fala dunha "Media noite na economía mundial", pois a austeridade conduce ao sistema-mundo capitalista para un beco sen saída e confirma o pronóstico da crise em W que está prestes a vir, unha segunda crise moitísimo máis forte nos centros capitalistas (Xapón, EUA e Eurolandia) e que probabelmente comece no sector financeiro chinés tal e como o crack do 29 (na época da hexemonía británia na fase do declive e, xa que logo, da financiarización e que puxo fin á globalización ordenada polo Imperio británico) comezou en Wall Street, ou sexa, na potencia hexemónica que após o caos da II Grande Guerra (1939-1945) remataría por por orde no sistema-mundo arredor de Wall Street e os acordos de Bretton Woods, dinamitados na crise-sinal da Guerra do Vietnán. Algúns autores, porén, como é o caso de Boff vén nesta a crise terminal do capitalismo porque a súa expansión cada vez máis grande (desde o proto-estado nerlandés, ao estado-continente-imperio norteamericano, pasando polo estado-nación-imperio británico) tópase por vez primeira cunha imposibilidade de orde física: o finito dos recursos do planeta. Marshall Auerback coincide na diagnose no seu artigo "Tempo de pánico" e denuncia que se está xogando para un foxo ao 95% da poboación mundial:

Os governos de vinte e oito países desenvolvidos atuaram de concerto para fazer baixar o preço do petróleo e salvar a recuperação económica mundial. Nestes últimos dez dias, os investidores profissionais, os especuladores e os habituais manipuladores parceiros de viagem conseguiram torcer o braço desses governos, forçando de novo uma alça nos preços do cru. À vista do qual, e do terrível frente de dados económicos procedentes ultimamente da Europa, melhor fariam esses governos em procurar de novo uma via para evitar a especulação sobre os preços dos alimentos e dos combustíveis: caso contrário, a Grande Recessão, Segunda Parte, aguarda-nos à volta do canto.

Stiglitz: “Recortes es lo que quieren los estúpidos mercados que nos metieron en estos problemas”

Stiglitz: “Recortes es lo que quieren los estúpidos mercados que nos metieron en estos problemas”
El premio Nobel de Economía critica duramente los planes de ajuste
Propone crear más bancos estatales que den los préstamos que no otorgan los privados

En medio de la ola de planes de ajuste que se propaga por Europa, también pululan múltiples voces en contrario de los mismos. Una de ellas es la de Joseph Stiglitz, premio Nobel de Economía en el año 2001, quien criticó fuertemente las propuestas de recortes para reducir los déficits y tildó de “estúpidos” a los mercados financieros, a quienes acusó de ser los responsables de las crisis que asuelan al mundo.

“(Herbert) Hoover creía que cuando se entra en recesión, aumentan los déficits, por lo que optó por los recortes, y esto es precisamente lo que quieren ahora los estúpidos mercados financieros que nos metieron de lleno en los problemas que tenemos”, afirmó sin dudar el economista en declaraciones al periódico británico Independent on Sunday.

El especialista hizo referencia al ex presidente estadounidense, que gobernó el país durante el crac financiero de 1929, quien decidió aplicar ajustes a la economía para recuperarla. Según Stiglitz, en Europa están haciendo lo mismo, y eso no es recomendable. Al respecto, argumentó que es un clásico error de quienes confunden la economía de una familia con la de una Nación. “Si una familia no puede pagar sus deudas, se le recomienda que gaste menos para que pueda hacerlo. Pero en una economía nacional, si se recorta el gasto, decae la actividad económica, nadie invierte, disminuye la recaudación fiscal, aumenta el gasto en desempleo y uno termina sin dinero para pagar las deudas”, detalló. Además de Hoover, el economista también culpó al Fondo Monetario Internacional (FMI) de proponer estas recetas erróneas y mencionó a Argentina, entre otros países donde no tuvieron efecto.

De este modo, la respuesta para Stiglitz no surge de reducir el gasto público sino de redirigirlo. “Hay muchas cosas que pueden recortarse. Se puede recortar el dinero que se gasta en la guerra de Afganistán. Se recortan varios cientos de millones de dólares desperdiciados en el sector militar. Y hay que aumentar el gasto en otras áreas como la investigación y el desarrollo, la infraestructura, la educación”, sumó.  

Más bancos públicos

Por otra parte, para facilitar la salida de la crisis, Stiglitz cree fundamental que, a falta de créditos privados, los gobiernos se hagan cargo de este problema habilitando más bancos estatales. “En Estados Unidos entregamos a la banca 700.000 millones de dólares. Si hubiésemos invertido sólo una fracción de esa cantidad en la creación de un nuevo banco, habríamos financiado todos los préstamos que se necesitaban”, subrayó.

El economista cerró diciendo que en Estados Unidos el problema recayó en que el estímulo fiscal no fue el necesario. “Consistió en buena parte en recortes de impuestos, y cuando se dio dinero a los bancos, fue a los que no debía haber ido. Consecuencia de todo ello es que no se ha restablecido la actividad crediticia», concluyó.

La Mañana, 28/06/10

Stiglitz: "Se enriquecen con el desastre que ellos mismos han creado"

Stiglitz: "Se enriquecen con el desastre que ellos mismos han creado"
Traducido para Rebelión por Susana Merino

“Es una paradoja absurda –se enfervoriza Joseph Stigliz, premio Nobel de Economía 2001– una ironía de vuestra historia europea” ¿No se dan cuenta? Los gobiernos han contraído muchas deudas para salvar al sistema financiero europeo, los bancos centrales mantienen bajas las tasas de interés para ayudarlos a recobrarse, no para favorecer la recuperación. Y, ¿qué hacen las grandes finanzas? Usan las bajas tasas de interés para especular contra los gobiernos endeudados. Consiguen seguir ganando dinero sobre el desastre que ellos mismos han generado”

- ¿Qué puede suceder ahora?

- “Esperen. Esto no termina aquí. Los gobiernos decretan medidas de austeridad para reducir el endeudamiento. Los mercados consideran que no son suficientes y siguen especulando con sus títulos a la baja. De este modo los gobiernos se ven obligados a agregar medidas de austeridad. La gente común pierde aún más, las grandes finanzas ganan todavía más. Moraleja de la fábula: culpables premiados, inocentes castigados”

- ¿Cómo se puede remediar?

- “Tres puntos, primero: nada de dinero para la especulación. Tanto en los EE.UU. como en Europa, los bancos necesitan nuevas normas. Deben financiar las empresas productivas, no los hedge funds. Es necesario impedirles especular”.

- Una palabra. Si el gobierno es quién va a dirigir el crédito, se correra el riesgo de que se distribuya aún peor

- “No lo creo. En mi opinión se puede y se debe intervenir. Segundo: es necesario imponer tasas impositivas muy altas a las ganancias del capital. Hoy en día para vivir resulta más ventajoso especular que trabajar. Debe volver a ser al revés”.

Joseph Stiglitz: "El fundamentalismo de mercado no funcionó y está llegando a su fin"

Joseph Stiglitz: "El fundamentalismo de mercado no funcionó y está llegando a su fin"
El economista dice que el derrumbe de Wall Street es comparable a la caída del Muro de Berlín.

Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economía 2001, es uno de los economistas más citados en el mundo y, también, uno de los más críticos del actual sistema de "libre mercado". En esta entrevista, repasa las causas de la actual crisis mundial y cuáles son las posibles salidas.

- Barack Obama dijo que el derrumbe de Wall Street es la mayor crisis financiera desde la Gran Depresión. John McCain sostiene que la economía se encuentra amenazada, pero que básicamente está fuerte. ¿Cuál de las dos posturas es la acertada?

- Obama está más cerca de la verdad. Sí, Estados Unidos cuenta con gente talentosa, grandes universidades y un buen sector de alta tecnología. Pero los mercados financieros jugaron un papel muy importante. Representaron el 30 por ciento de las ganancias de las empresas en los últimos años. Quienes manejan los mercados financieros almacenaron esas ganancias con el argumento de que estaban ayudando a manejar el riesgo y a asignar de manera eficiente el capital, razón por la cual, dijeron, "se merecían" esos dividendos tan altos. Pero resultó que no era cierto. Manejaron todo mal. La situación se volvió como una suerte de búmeran en contra de ellos y ahora el resto de la economía tendrá que pagar, a medida que las ruedas de la economía aminoren su velocidad, a raíz de la contracción del crédito. Ninguna economía moderna puede funcionar bien sin un sector financiero vigoroso. De modo tal que el diagnóstico de Obama de que nuestro sector financiero se encuentra en un estado desesperante es correcto. La mayor parte del crecimiento económico que tuvimos en los últimos cinco años estuvo basada en la burbuja inmobiliaria, que ahora explotó. Y los frutos de ese crecimiento no fueron compartidos de forma amplia. En síntesis, las bases no son sólidas.

Joseph E. Stiglitz: ¿El fin del neoliberalismo?

Joseph E. Stiglitz: ¿El fin del neoliberalismo?

El mundo no ha sido piadoso con el neoliberalismo, ese revoltijo de ideas basadas en la concepción fundamentalista de que los mercados se corrigen a sí mismos, asignan los recursos eficientemente y sirven bien al interés público. Ese fundamentalismo del mercado era subyacente al thatcherismo, a la reaganomía y al llamado “consenso de Washington” en pro de la privatización y la liberalización, y de que los bancos centrales independientes se centraran exclusivamente en la inflación.

Durante un cuarto de siglo ha habido una pugna entre los países en desarrollo, y está claro quiénes han sido los perdedores: los países que aplicaron políticas neoliberales no sólo perdieron la apuesta del crecimiento, sino que, además, cuando sí que crecieron, los beneficios fueron a parar desproporcionadamente a quienes se encuentran en la cumbre de la sociedad.

Aunque los neoliberales no quieren reconocerlo, su ideología suspendió también en otro examen. Nadie puede afirmar que la labor de asignación de recursos por parte de los mercados financieros a finales del decenio de 1990 fuera estelar, en vista que el 97 por ciento de los inversores en fibra óptica tardaron años en ver la salida del túnel, pero al menos ese error tuvo un beneficio no buscado: como se redujeron los costos de la comunicación, la India y China pasaron a estar más integradas en la economía mundial.

Joseph Stiglitz: La hora de la verdad para Estados Unidos

Joseph Stiglitz: La hora de la verdad para Estados Unidos

Parece que finalmente los pesimistas que durante mucho tiempo han predicho que la economía de Estados Unidos estaría en problemas tendrán razón.

Por supuesto, no hay alegría al comprobar que los precios de las acciones se vienen abajo como resultado de la explosión de las hipotecas no pagadas. Pero eso era muy predecible, como lo son las posibles consecuencias tanto para los millones de estadounidenses que se enfrentarán a problemas financieros como para la economía global.

Stiglitz: exige romper las barreras de la propiedad intelectual

Stiglitz: exige romper las barreras de la propiedad intelectual
Según el Premio Nobel, existen aspectos como la bilateralidad comercial o los derechos de propiedad intelectual, que están "impidiendo" el desarrollo de los países más pobres

La liberalización total de los mercados internacionales puede tener unos efectos tan nefastos para los países en desarrollo como la opción de cerrar a cal y canto las fronteras. Partiendo de este principio, el premio nobel de Economía, Joseph E. Stiglitz, ha defendido en Madrid la apertura “ordenada y justa” de la economía mundial, para extender de forma uniforme los logros de la globalización.

Stiglitz exige romper las barreras de la propiedad intelectual

Stiglitz exige romper las barreras de la propiedad intelectual
Según el premio nobel, existen aspectos como la bilateralidad comercial o los derechos de propiedad intelectual, que están "impidiendo" el desarrollo de los países más pobres.

La liberalización total de los mercados internacionales puede tener unos efectos tan nefastos para los países en desarrollo como la opción de cerrar a cal y canto las fronteras. Partiendo de este principio, el premio nobel de Economía, Joseph E. Stiglitz, ha defendido en Madrid la apertura “ordenada y justa” de la economía mundial, para extender de forma uniforme los logros de la globalización.

Joseph Stiglitz: Cambió el clima sobre el cambio climático

Joseph Stiglitz: Cambió el clima sobre el cambio climático

Parece ser que el mensaje finalmente prendió: el calentamiento global representa una amenaza seria para nuestro planeta. En el reciente Foro Económico Mundial de Davos, los líderes mundiales vieron cómo el cambio climático, por primera vez, encabezaba la lista de las preocupaciones globales.

Europa y Japón mostraron su compromiso para reducir el calentamiento global al imponerse costos a sí mismos y a sus productores, inclusive si esto los coloca en una posición de desventaja competitiva. El mayor obstáculo hasta ahora ha sido Estados Unidos. La administración Clinton había instado a una acción audaz allá por 1993, al proponer lo que en efecto era un impuesto a las emisiones de carbono. Pero una alianza de contaminadores, liderados por las industrias del carbón, del petróleo y automotriz, repelieron esta iniciativa.

Joseph Stiglitz: Un cálculo escalofriante del calentamiento del planeta

Joseph Stiglitz: Un cálculo escalofriante del calentamiento del planeta
Joseph Stiglitz es premio Nobel de economía. Su último libro es Making Globalization Work ("Para hacer que la mundialización funcione")

El gobierno británico ha publicado recientemente el estudio más completo hasta la fecha de los costos y los riesgos económicos del calentamiento del planeta y de las medidas que podrían reducir las emisiones de gases que provocan el efecto de invernadero, con la esperanza de prevenir algunas de sus consecuencias más terribles. El informe, dirigido por Sir Nicholas Stern de la London School of Economics, que me sucedió como economista jefe del Banco Mundial, explica con claridad que ya no se trata de si podemos permitirnos el lujo de hacer algo contra el calentamiento del planeta, sino de si podemos permitirnos el de no hacer nada.

"La globalización tendrá que cambiar porque el mundo está cambiando"

"La globalización tendrá que cambiar porque el mundo está cambiando"
El Nobel Joseph Stiglitz participa en el Foro de Economía Política de Guadalajara

En el rico saco que es la Feria Internacional del Libro de Guadalajara cabe todo. Y también la economía y la política, como se demostró ayer con el debut en el marco del salón del Primer Foro de Economía Política Internacional. El epígrafe de este nuevo apartado -La globalización económica a debate- permitió la presencia en cuatro días del cuarto premio Nobel en la feria, en este caso el economista Joseph Stiglitz. En una sala con más de 300 personas y los pasillos a rebosar -una estampa clásica de esta feria-, el ex vicepresidente del Banco Mundial puso un rayo de esperanza que tocó la fibra de los asistentes al reafirmar: "La globalización tendrá que cambiar porque el mundo está cambiando: el poder de China, el calentamiento global... Quizá lo haga por problemas mayores o por reformas más sistemáticas y pensadas, pero lo hará. Hay que exigirle a la globalización que cumpla sus promesas de esperanza y justicia para todos con las que nació hace 20 años".

Joseph Stiglitz: Global Warming: Don't Ignore the Risks

Joseph Stiglitz: Global Warming: Don't Ignore the Risks
Joseph Stiglitz is a Nobel laureate in economics. His latest book is Making Globalization Work

The British government recently issued the most comprehensive study to date of the economic costs and risks of global warming. Written under the leadership of Sir Nicholas Stern of the London School of Economics, who succeeded me as chief economist of the World Bank, the report makes clear that the question is no longer whether we can afford to do anything about global warming, but whether we can afford not to.

"Habrá perdedores con la globalización"

"Habrá perdedores con la globalización"
Stiglitz pide que los Estados y las empresas se vuelquen con los excluidos del sistema

Joseph Stiglitz (Gary, Indiana, 1943) vuelve a azuzar el debate sobre los peligros de la globalización en su último libro, Cómo hacer que la globalización funcione. El economista, que recibió en 2001 el premio Nobel de Economía, pasó por Madrid esta semana para exponer el contenido de su último trabajo en un acto organizado por la Fundación Rafael del Pino. Después de El malestar en la globalización y Los felices noventa, Stiglitz ha dado un paso más. "Este libro es, más bien, una agenda para la reforma", aseguró el economista en una entrevista con EL PAÍS.

Stiglitz populista

Stiglitz populista

El economista estadounidense Joseph Stiglitz desafió ayer nuevamente el saber convencional de sus colegas. O, en otras palabras, los lugares comunes que fluyen de sus anteojeras ideológicas. El Premio Nobel de Economía lamentó que el término populismo para referirse a las políticas de algunos gobiernos latinoamericanos se utilice de manera peyorativa. Desde el momento en que la región empezó a cambiar de color en el terreno político, con la derrota de los candidatos que postulaban el fracasado recetario neoliberal de los ’90, las principales usinas de esa corriente imprimieron el sello “populismo” a las políticas de los nuevos gobiernos. Y con esa etiqueta, las descalifica. Stiglitz, en cambio, las elogia.

Joseph Stiglitz: La tiranía del rey Algodón

Joseph Stiglitz: La tiranía del rey Algodón
La administración de George W. Bush casi ha duplicado el nivel de los subsidios al agro en EU.

A los estadounidenses les gusta pensar que si los países pobres no hacen más que abrir sus mercados, habrá prosperidad de manera natural. Lamentablemente, en lo que concierne a la agricultura, esto no es más que retórica.

Estados Unidos (EU) habla sólo de la boca para afuera acerca de los principios del libre mercado, favoreciendo a los grupos de presión de Washington y a los contribuyentes de las campañas, que exigen exactamente lo opuesto. (Sigue)

Prensa, 24/10/06

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