José Saramago

José Saramago

José Saramago

José Saramago

Hoje, sexta-feira, 18 de Junho, José Saramago faleceu às 12.30 horas na sua residência de Lanzarote, aos 87 anos de idade, em consequência de uma múltipla falha orgânica, após uma prolongada doença.
O escritor morreu estando acompanhado pela sua família, despedindo-se de uma forma serena e tranquila.

Fundação José Saramago
18 de Junho de 2010

------

Hoy viernes 18 de Junio, José Saramago ha fallecido a las 12:30 horas en su domicilio de Lanzarote, a los 87 años de edad, a consecuencia de un fallo multiorgánico después de una larga enfermedad.
El escritor murió acompañado de su familia, despidiéndose de una forma serena y plácida.

Fundación José Saramago
18 de junio de 2010

José Saramago: Manifiesto contra el paro

José Saramago: Manifiesto contra el paro

La gravísima crisis económica y financiera que está convulsionando el mundo nos trae la angustiosa sensación de que hemos llegado al final de una época sin que se consiga vislumbrar qué y cómo será lo que venga a continuación.

¿Qué hacemos nosotros, que presenciamos, impotentes, al avance aplastante de los grandes potentados económicos y financieros, locos por conquistar más y más dinero, más y más poder, con todos los medios legales o ilegales a su alcance, limpios o sucios, normalizados o criminales?

¿Podemos dejar la salida de la crisis en manos de los expertos? ¿No son ellos precisamente, los banqueros, los políticos de máximo nivel mundial, los directivos de las grandes multinacionales, los especuladores, con la complicidad de los medios de comunicación social, los que, con la soberbia de quien se considera poseedor de la última sabiduría, nos mandaban callar cuando, en los últimos treinta años, tímidamente protestábamos, diciendo que nosotros no sabíamos nada, y por eso nos ridiculizaba?

Era el tiempo del imperio absoluto del Mercado, esa entidad presuntamente auto- reformable y auto-regulable encargada por el inmutable destino de preparar y defender para siempre jamás nuestra felicidad personal y colectiva, aunque la realidad se encargase de desmentirlo cada hora que pasaba.

José Saramago: Paradoja

José Saramago: Paradoja

Otras veces me he preguntado dónde está la izquierda, y hoy tengo la respuesta: por ahí, humillada, contando los míseros votos recogidos y buscando explicaciones al hecho de ser tan pocos. Lo que llegó a ser, en el pasado, una de las mayores esperanzas de la humanidad, capaz de movilizar voluntades simplemente apelando a lo que de mejor caracteriza la especie humana, y que creó, con el paso del tiempo, los cambios sociales y los errores propios, sus propias perversiones internas, cada día más lejos de las promesas primeras, asemejándose más y más a los adversarios y a los enemigos, como si esa fuese la única manera de hacerse aceptar, acabó cayendo en meras simulaciones, en las que conceptos de otras épocas fueron utilizados para justificar actos que esos mismos conceptos habían combatido. Al deslizarse progresivamente hacia el centro, movimiento proclamado por sus promotores como demostración de una genialidad táctica y de una modernidad imparable, la izquierda parece no haber comprendido que se estaba aproximando a la derecha. Si, pese a todo, fuera todavía capaz de aprender una lección, ésta que acaba de recibir viendo a la derecha pasarle por delante en toda Europa, tendrá que interrogarse acerca de las causas profundas del distanciamiento indiferente de sus fuentes naturales de influencia, los pobres, los necesitados, y también los soñadores, que siguen confiando en lo que resta de sus propuestas. No es posible votar a la izquierda si la izquierda ha dejado de existir.

Curiosamente, y esta es la paradoja, el político al que el título de este comentario se refiere, es precisamente el que en este momento preside los destinos del país que desde hace muchísimo tiempo viene desarrollando una política en todos los aspectos imperial y conservadora: Barack Obama. Da que pensar. Una acción política que, como vengo diciendo, pretende poco más que salvar los muebles de un capitalismo sin reglas que estuvo a punto de devorarse a sí mismo, nos parece ahora casi, casi, la realización del sueño de la izquierda. Apuesto que mucha gente, progresistas, socialistas, comunistas, anda por ahí preguntándose: “Y si Obama fuese presidente de mi partido?” Tal vez lo que llamamos ironía de la Historia sea algo así como esta situación… Tal vez sea, solamente, la importancia del factor personal.

El Cuaderno de Saramago, 09/06/09

Outras novas relacionadas:

José Saramago: ¿Dónde está la izquierda?

José SaramagoJosé Saramago: ¿Dónde está la izquierda?

Me ausento de este espacio durante veinticuatro horas, no por necesidad de descanso o falta de asunto, simplemente para que la última crónica se mantenga un día más en el lugar en que está. No estoy seguro de que lo merezca por la forma en que dije lo que pretendía, sino para darle un poco más de tiempo mientras espero que alguien me informe donde está la izquierda…

Hace alrededor de tres o cuatro años, en una entrevista a un diario  sudamericano, creo que argentino, entre la retahíla de preguntas y respuestas solté una declaración que inmediatamente supuse que iba a causar agitación, debate, escándalo (hasta este punto llegaba mi ingenuidad), comenzando por las huestes locales de la izquierda y a continuación, quien sabe, como una onda que se expandiera en círculos, en los medios internacionales, tanto políticos, sindicales o culturales que de la dicha izquierda son tributarios. En toda su crudeza, sin escamotear su propia obscenidad, la frase, puntualmente reproducida por el periódico, era la siguiente: “La izquierda no tiene ni puta idea del mundo en que vive”. A mi intención, deliberadamente provocadora, la izquierda así interpelada, respondió con el más gélido de los silencios. Ningún partido comunista, por ejemplo, empezando por aquel del que soy miembro, salió a la palestra para rebatir o simplemente argumentar acerca de la propiedad o la falta de propiedad de las palabras que pronuncié. Con mayor  razón, tampoco ninguno de los partidos socialistas que se encuentran en los gobiernos de sus respectivos países, pienso, sobre todo, en los de Portugal y España, consideró necesario exigir una aclaración al atrevido escritor que había osado lanzar una piedra al putrefacto charco de la indiferencia. Nada de nada, silencio total, como si en los túmulos ideológicos donde se refugian no hubiese nada más que polvo y telarañas, como mucho un hueso arcaico que ya ni para reliquia serviría. Durante algunos días me sentí excluido de la sociedad humana como si fuese un apestado, víctima de una especie de cirrosis mental que provocaba que no diera pie con bola. Llegué a pensar que la frase compasiva que andaría circulando entre los que así callaban sería más o menos ésta: “Pobrecillo, ¿qué se podría esperar de él con esa edad?” Estaba claro que no me encontraban opinante con la estatura adecuada.

El tiempo fue pasando, pasando, la situación del mundo complicándose cada vez más, y la izquierda, impávida, seguía desempeñando los papeles que, en el poder o en la oposición, les habían sido asignados. Yo, que mientras tanto había hecho otro descubrimiento, el de que Marx nunca había tenido tanta razón como hoy, supuse, cuando hace un año reventó la burla cancerígena de las hipotecas en los Estados Unidos, que la izquierda, allá donde estuviera, si todavía le quedaba vida, abriría por fin la boca para decir lo que pensaba del asunto. Ya tengo la explicación: la izquierda no piensa, no actúa, no arriesga ni una pizca. Pasó lo que pasó después, hasta lo que está ocurriendo hoy, y la izquierda, cobardemente, sigue no pensando, no actuando, no arriesgando ni una pizca. Por eso no es de extrañar la insolente pregunta del título: “¿Dónde está la izquierda?” No doy albricias, he pagado demasiado caras mis ilusiones.

El Cuaderno de Saramago, 01/10/08

Saramago: la realidad es otra

Saramago: la realidad es otra
Entrevista con José Saramago

París, otoño de 2006.Carmen Castillo recibe en su casa a José Saramago, a Laura Restrepo, a Ramón Chao, a Carlos Payán. Al término de la cena se levanta de la mesa e invita a Payán a conversar en la biblioteca. ¿Grabamos?, le pregunta Payán. Saramago asiente.

Aquí, el resultado de esa conversa en donde Saramago habla de su infancia, del poder, de la memoria, de los personajes de ciertas novelas que están más vivos que muchos que andan por ahí, de la herencia del experimento comunista, de la libertad, de la democracia, de momentos definitorios de su vida…

Saramago invita a cambiar la vida ante «los tiempos de oscuridad que se presentan»

Saramago invita a cambiar la vida ante «los tiempos de oscuridad que se presentan»

El escritor portugués Premio Nobel de Literatura, José Saramago, aseguró ayer que «es hora de aullar» para parar la carrera del ser humano «hacia el abismo». Desde su punto de vista es necesario «cambiar la vida» y hacer algo para aliviar la «mala conciencia», puesto que «se presentan tiempos de oscuridad».

«Esto que llamamos democracia no lo es», aseguró Saramago, consciente de que sus palabras pueden «causar escándalo», pero «un escándalo que es invitación, desafío, una invitación a la polémica», deseó.

Saramago pide a los ciudadanos perder la paciencia ahora que "la izquierda ha dejado de ser izquierda"

José SaramagoSaramago pide a los ciudadanos perder la paciencia ahora que "la izquierda ha dejado de ser izquierda"
"Estamos llegando al final de una civilización y se presentan tiempos de oscuridad: el fascismo puede regresar"

"Antes nos gustaba decir que la derecha era estúpida, pero hoy día no conozco nada más estúpido que la izquierda", dijo ayer José Saramago durante la última jornada del ciclo "Lecciones y maestros", que durante tres días ha reunido en Santillana del Mar a escritores, críticos literarios y profesores en torno a las figuras de Carlos Fuentes, de Juan Goytisolo y del escritor portugués.

El escritor portugués dedicó gran parte de su intervención a expresar su honda preocupación por el mal funcionamiento del sistema democrático y por el hecho de que los gobiernos sean "los comisarios políticos del poder económico".

José Saramago: El holocausto continúa

José Saramago: El holocausto continúa
José Saramago, premio Nobel de Literatura

Era mi intención escribir un artículo sobre la situación de Oriente Próximo y enviarlo al periódico que dirige y del que soy atento y persistente lector. Tenía ya el título preparado para encabezar la página cuando me di cuenta de que el tal artículo sería inútil por redundancia, ya que en el título estaba contenido todo lo que quería decir.

Juzgue, señor director, por sí mismo:

"Mientras haya un palestino vivo, el holocausto continúa".

¿Qué le parece? ¿Me permite rogarle la publicación de esta brevísima carta en la sección respectiva? Le quedaría eternamente agradecido.

El País, 31/07/06

José Saramago: «Vivimos en un mundo hipócrita, injusto y de mentiras sistemáticas»

José Saramago: «Vivimos en un mundo hipócrita, injusto y de mentiras sistemáticas»
El Premio Nobel José Saramago defendió ayer en Alicante la necesidad de recuperar la «conciencia crítica»
En el Seminario 'Esclavos del siglo XXI' reconoció que lo que cambia las cosas «son los hechos y no las palabras»

El novelista y Premio Nobel de Literatura José Saramago apeló ayer al «espíritu crítico» y a la «valentía» de los ciudadanos para poder cambiar «el mundo en el que vivimos, que es a la vez injusto e hipócrita», y la necesidad de «reinventar» la democracia, que, a su juicio, «de democrática no tiene nada».

José Saramago: "Los seres humanos matamos más que la muerte"

José Saramago: "Los seres humanos matamos más que la muerte"
El Nobel portugués, Cebrián, Debray, Naïr y Daniel participan en un debate en Sevilla

"Los seres humanos matamos más que la muerte", afirmó ayer el escritor José Saramago en el paraninfo de la Universidad de Sevilla. El Nobel portugués participó en una mesa redonda sobre Civilizaciones, reparto de las modernidades junto al escritor y académico Juan Luis Cebrián, el filósofo Régis Debray, el politólogo Sami Naïr y el periodista Jean Daniel. La mesa redonda acogió un intercambio de ideas sobre religión, modernidad, multiculturalismo y democracia en un mundo marcado por la globalización que entra a tientas en el siglo XXI.

La mesa redonda, que formaba parte del coloquio Diálogos de las Civilizaciones y Reparto de las Modernidades, puso la última rúbrica del Festival Sevilla, Entre Culturas, que, iniciado el pasado 26 de diciembre, ha apostado por que la capital andaluza se consolide como un enclave de diálogo entre las orillas del Atlántico y el Mediterráneo.

Saramago alerta de la violencia e indisciplina en las escuelas

Saramago alerta de la violencia e indisciplina en las escuelas

La violencia, la indisciplina y la falta de autoridad se han adueñado de las escuelas, situaciones que en ocasiones desembocan en la humillación y el escarnio público de los profesores, denunció ayer en Buenos Aires el premio Nobel de Literatura José Saramago durante la primera de las conferencias sobre Educación que organiza la Fundación Santillana en la capital argentina. El escritor añadió que la sociedad prefiere no abordar el problema "y mira hacia otro lado porque sería demasiado doloroso admitir lo que está sucediendo".

Saramago apela a la Universidad para solucionar "la enfermedad de la democracia"

Saramago apela a la Universidad para solucionar "la enfermedad de la democracia"

El escritor portugués José Saramago alertó ayer en Madrid de que la democracia está "gravemente enferma", e hizo un llamamiento a la Universidad para que forme a ciudadanos críticos y conscientes de su responsabilidad. Sólo de este modo se podrá recuperar el ideal democrático, que hoy -denunció- permanece secuestrado por el poder económico y financiero. (Sigue)

El Mundo Universidad, 18/10/05

Saramago afirma que la crisis en la educación puede ser una "catástrofe"

Saramago afirma que la crisis en la educación puede ser una "catástrofe"
El portugués premio Nobel de Literatura muestra su pesimismo respecto al mal estado de la enseñanza primaria

El escritor y premio Nobel de Literatura José Saramago manifestó el lunes que en la sociedad actual hay una "crisis" en la educación que se puede convertir en "catástrofe si nadie pone remedio", aunque "existe miedo a enfrentarse a los problemas del presente". José Saramago, que ofreció una conferencia bajo el título "Democracia y Universidad", afirmó que la universidad "debería ser algo más que una institución que enseñara bien" ya que es el "último momento en el que el estudiante se puede convertir en ciudadano" para enfrentarse a la sociedad.

Distribuir contido