Pablo Gentili

Pablo GentiliLicenciado en Ciencias de la Educación, Universidad de Buenos Aires. Master en Ciencias Sociales con Mención en Educación, Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO - Programa Argentina). Doctor en Educación, Universidad de Buenos Aires. Profesor Regular en la Facultad de Educación y del Posgrado en Educación de la Universidad del Estado de Rio de Janeiro. Investigador del Laboratorio de Políticas Públicas de la Universidad del Estado de Rio de Janeiro (LPP/UERJ). Coordinador del Observatorio Latinoamericano de Políticas Educativas (OLPED - LPP/UERJ).

Pablo Gentili: Pedagogía de la igualdad. Ensayos contra la educación excluyente

Pablo Gentili: Pedagogía de la igualdad. Ensayos contra la educación excluyentePablo Gentili: Pedagogía de la igualdad. Ensayos contra la educación excluyente
CLACSO Coediciones.
ISBN 978-987-629-172-9
CLACSO. Siglo XXI Editores.
Buenos Aires.
Junio de 2011

Cuando se habla de la educación en América Latina, predomina una actitud escandalizada ante la situación de los docentes y de la infraestructura escolar o ante los pobres resultados en las pruebas anuales de rendimiento. Queriéndolo o no, esta actitud le atribuye a la educación una misión redentora: supone que la raíz de los males sociales reside en la crisis educativa, y que revertir esa crisis permitiría arribar a una sociedad equitativa.

En los ensayos que componen este libro, Pablo Gentili acumula razones para cuestionar esa esperanza simplista, con la convicción de que la educación no puede cambiar el mundo si en el mundo no cambian otras cosas: entre ellas, el modelo de producción y acumulación de la riqueza, las condiciones de acceso al mercado laboral, las formas de exclusión ligadas al género, la etnia o el origen social. A partir de estudios recientes, Gentili analiza hasta qué punto el derecho universal a la educación se verifica en América Latina. Su propósito no es, sin embargo, hacer un diagnóstico de las carencias, sino proponer una caja de herramientas para el pensamiento y la acción. En este marco, explica la incidencia de las reformas neoliberales, el panorama de la enseñanza media y superior, la actualidad de los postulados reformistas de 1918 y la necesidad de profundizar los avances insoslayables que tuvieron lugar en los últimos años, a fin de garantizar no sólo el ingreso al sistema sino, sobre todo, una educación de calidad.

Genuinamente comprometido con la realidad de la región, el autor se aboca a una rigurosa crítica de las perspectivas economicistas y tecnocráticas con que suelen abordarse los procesos de reforma educativa, y procura establecer qué valores y sentidos deben fundar hoy una educación liberadora. Pedagogía de la igualdad es, así, un aporte indispensable para repensar el papel de la educación en la construcción de sociedades más justas y democráticas.

Pablo Gentili: Posneoliberalismo, reforma universitaria y excelencia académica

Pablo GentiliPablo Gentili: Posneoliberalismo, reforma universitaria y excelencia académica
Pablo Gentili, investigador del Laboratorio de Políticas Públicas de la Universidad del estado de Río de Janeiro y Secretario Ejecutivo Adjunto de CLACSO
Fragmento del capítulo "Una vergüenza menos, una libertad más. La Reforma Universitaria en clave de futuro"

América Latina, noventa años después del estallido de la Reforma Universitaria de Córdoba, enfrenta una coyuntura política de enormes oportunidades y expectativas democráticas. La emergencia de nuevos Gobiernos, con diferencias y especificidades nacionales, pero surgidos de luchas populares y de procesos de movilización social que fueron fundamentales para minar la legitimidad del proyecto neoliberal, abre esperanzas y actualiza una agenda de desafíos democratizadores en todo el continente. La coyuntura exige una gran dosis de creatividad y responsabilidad para poder avanzar en la construcción de una nueva reforma universitaria que, de una manera efectiva, amplíe y consolide instituciones académicas inclusivas y de calidad, o sea, de "excelencia". Sin embargo, las nuevas Administraciones posneoliberales deben tratar de huir de las trampas que el neoliberalismo les ha dejado, en un sendero repleto de señuelos y cantos de sirena, donde la tentación del discurso tecnocrático puede ser el primer paso en dirección al fracaso.

Entonces, discutir pues el significado del tipo de "excelencia" que debe guiar las políticas universitarias de Gobiernos que aspiran a revertir la herencia de exclusiones y discriminación dejadas por el neoliberalismo, parece no ser un tema menor.

Pablo Gentili: “En la Argentina los más pobres siempre estuvieron excluidos de las oportunidades educativas”

Pablo Gentili: “En la Argentina los más pobres siempre estuvieron excluidos de las oportunidades educativas”
ConCIENCIA, nº 14

Sólido teóricamente, con claridad conceptual y un manejo envidiable del discurso, Pablo Gentili es un destacado especialista en materia de Políticas Educativas. Sus textos y conferencias abordan la compleja trama de relaciones entre economía, política y educación en América Latina. La realidad política del Cono Sur y los cambios en su clima político analizados en consonancia con las repercusiones que esto puede acarrear en el diseño de las políticas educativas.

La mitad de una hora parece muy poco tiempo para abordar los ejes principales de la realidad educativa en Argentina y América Latina. Cuando de esos iniciales treinta minutos diez se pierden en presentaciones y formalidades, el temor se torna más cierto. No hay tiempo, y muchas preguntas por hacer. Pero algo ocurre y hace que en el poco tiempo que nos queda Pablo Gentili se explaye sobre todos los puntos de discusión propuestos y agregue inquietantes y complejos análisis durante una entrevista breve pero por demás sustanciosa.

Licenciado en Ciencias de la Educación recibido en la Universidad de Buenos Aires, Pablo Gentili está radicado en Brasil desde hace 13 años. Allí es coordinador el Observatorio Latinoamericano de Políticas Educacionales (OLPED) dependiente de la Universidad del Estado de Rio de Janeiro. Desde este espacio multidisciplinar de análisis, divulgación y documentación, desarrolla diversos proyectos de investigación y formación en áreas docentes orientadas a las políticas educativas en América Latina.

Pablo Gentili: Na América Latina o neoliberalismo mostrou de forma evidente as perversidades do seu projecto

Pablo GentiliPablo Gentili: Na América Latina o neoliberalismo mostrou de forma evidente as perversidades do seu projecto

Pablo Antonio Amadeo Gentili nasceu na Argentina há 43 anos. Licenciado em Ciências da Educação pela Universidade de Buenos Aires (UBA), doutorou-se também em Educação por aquela universidade. Entre 1986 e 1992 foi professor de Sociologia da Educação na Faculdade de Filosofia e Letras da UBA. Foi investigador da Faculdade Latino-americana de Ciências Sociais.

Mais recentemente mudou-se para o Brasil, onde é Professor Regular na Faculdade de Educação e da Pós-Graduação em Educação da Universidade do Estado do Rio de Janeiro (UERJ), onde lecciona as disciplinas de Filosofia Política, Política Educativa Comparada e Estudo das Reformas Educativas na América Latina.

Pablo Gentili: Sistemas educativos divididos

Pablo Gentili: Sistemas educativos divididos

En la década del 90, América Latina ha sido escenario de un conjunto de tendencias sociológicamente perturbadoras.  Tendencias que, analizadas críticamente, derrumban buena parte de los argumentos tecnocráticos del desenvolvimiento y de las interpretaciones lineales sobre las causas de nuestro atraso.

Entrevista: Pablo Gentili: 'En la Argentina los más pobres siempre estuvieron excluidos de las oportunidades educativas'

Entrevista: Pablo Gentili: 'En la Argentina los más pobres siempre estuvieron excluidos de las oportunidades educativas'

Sólido teóricamente, con claridad conceptual y un manejo envidiable del discurso, Pablo Gentili es un destacado especialista en materia de Políticas Educativas. Sus textos y conferencias abordan la compleja trama de relaciones entre economía, política y educación en América Latina. La realidad política del Cono Sur y los cambios en su clima político analizados en consonancia con las repercusiones que esto puede acarrear en el diseño de las políticas educativas.

La mitad de una hora parece muy poco tiempo para abordar los ejes principales de la realidad educativa en Argentina y América Latina. Cuando de esos iniciales treinta minutos diez se pierden en presentaciones y formalidades, el temor se torna más cierto. No hay tiempo, y muchas preguntas por hacer. Pero algo ocurre y hace que en el poco tiempo que nos queda Pablo Gentili se explaye sobre todos los puntos de discusión propuestos y agregue inquietantes y complejos análisis durante una entrevista breve pero por demás sustanciosa.

Licenciado en Ciencias de la Educación recibido en la Universidad de Buenos Aires, Pablo Gentili está radicado en Brasil desde hace 13 años. Allí es coordinador el Observatorio Latinoamericano de Políticas Educacionales (OLPED) dependiente de la Universidad del Estado de Rio de Janeiro. Desde este espacio multidisciplinar de análisis, divulgación y documentación, desarrolla diversos proyectos de investigación y formación en áreas docentes orientadas a las políticas educativas en América Latina.

Invitado por la Universidad Nacional del Litoral a participar del II Congreso Internacional de Educación organizado por la Facultad de Humanidades y Ciencias entre el 20, 21 y 22 de octubre pasados, Gentili aceptó la entrevista a minutos de dictar su conferencia magistral titulada de modo inquietante Sólo la educación salva (a los ricos).

-¿Es necesario volver a entender las políticas educativas como una cuestión política en contraposición a la lógica de los mercados que imperó durante la década del 90?

-Siempre se hacen políticas educativas. Rescatar la dimensión política de la política educativa es demostrar que en estos últimos años en América Latina las políticas neoliberales tendieron a promover la transferencia de los servicios educativos desde el Estado hacia la sociedad, la comunidad y la familia. Aunque ese discurso y esas estrategias hacen pensar que las políticas educativas se van disolviendo o diluyendo, eso también es una política educativa. Transferir la responsabilidad de la educación a la comunidad, no sólo la responsabilidad de educar, sino también de financiar la educación, y transferir decisiones que son parte de una escuela hacia los individuos, es parte de un proceso que los países latinoamericanos vivieron y todavía viven en estos últimos 20 años. Durante ese período esas políticas tuvieron un efecto excluyente, discriminador, de refuerzo de las diferencias y de las desigualdades que existen en el sistema.

-¿Cuál puede ser el rol del Estado en este contexto?

-Es necesario pensar una política educativa que desde el Estado asuma y reconozca --más allá del discurso, desde la práctica efectiva-- que la educación es un derecho humano, un derecho social, y en tanto tal es una responsabilidad del Estado. Pero que la comunidad participe no significa crear peores condiciones para que los más pobres garanticen su propia educación y los ricos acaben teniendo los privilegios y las oportunidades que históricamente tuvieron. No es que esas prácticas neoliberales no sean también una política educativa. De hecho la política neoliberal es una política educativa que tuvo y está teniendo efectos nefastos en América Latina. No porque esas políticas hayan creado o inventado las desigualdades en América Latina, sino porque han sido responsables de reforzar esa desigualdad, de cristalizarla a través de un discurso que busca desresponsabilizar al Estado de las situaciones de crisis, de fracaso, de segregación y de exclusión que sufre la gran mayoría de este continente.

-¿Hasta qué punto las políticas del Estado pueden contrarrestar la avanzada del mercado en el ámbito de la educación?

-Es claro que se puede, pero para hacerlo es necesario decisión política y una acumulación de fuerzas que permita revertir este ciclo de reformas neoliberales que sufrió América Latina y que tuvo consecuencias muy negativas y desestabilizadores de las condiciones para el fortalecimiento de la igualdad, de la justicia social, de la equidad en los sistemas educativos latinoamericanos. Creo que hoy las condiciones políticas mudaron en América Latina, al menos en algunos países, de forma importante. No creo que de forma estructural pero por lo menos ya se visualiza una situación de agotamiento de las políticas educativas neoliberales en nuestros países. En varios países de Latinoamérica los triunfos electorales más recientes están directamente vinculados con una crítica muy fuerte al discurso del neoliberalismo. Tal es el caso de Brasil, de Colombia -no por el gobierno de Uribe pero sí por una suma de alcaldías y municipios en los que se han impuestos candidatos de izquierda y de centro izquierda que ganaron las elecciones a partir de una crítica a las políticas neoliberales y de una promesa de revertir estas lógicas-. La situación que viven Uruguay, Bolivia de cierta forma y naturalmente Venezuela, muestra que la coyuntura latinoamericana cambió y, aunque no podemos decir que el ciclo de políticas neoliberales se haya agotado, porque aun persiste incluso en muchos de estos países, la situación es otra. El avance o la radicalización de estas políticas también depende de que se evidencia lo que considero que es una evidencia teórica y es que el neoliberalismo no es una tragedia natural o biológica sino que es el producto de un conjunto de decisiones políticas que en nuestros países se tomaron y que llegó a su fin. Si lo que viene después es mejor o peor, francamente no lo sabemos.

-¿Qué programas educativos podrían cortar con esas prácticas instaladas durante 10 años?

-Responder eso teóricamente es más fácil que responderlo si uno fuera funcionario del actual gobierno. La respuesta que yo puedo dar es desde el análisis de las políticas educativas. Hay una cuestión que es evidente: cuando uno pretende cambiar las políticas pretende cambiar no sólo las medidas sino también los efectos que generan esas políticas. Las políticas neoliberales generaron en América Latina un proceso de cristalización de desigualdades históricas, endémicas. Ese discurso que dice que el neoliberalismo creó la desigualdad es un discurso que se basa en un pasado heroico que nuestras sociedades nunca tuvieron y que me parece bastante conservador porque pretende decir que en algún momento, en la Argentina, tuvimos una educación pública, de calidad, masiva y para todos. En términos más rigurosos sabemos que los más pobres estuvieron de modo general excluidos de las oportunidades educativas que fueron reservadas en Argentina -como en el resto de América Latina- a ciertos sectores de la población que se aprovecharon más de los beneficios del espacio público que otros. Independientemente de que en el pasado algunas cosas fueron mejores.

-¿O sea que estamos ante una victoria del neoliberalismo?

-La cuestión no es decir si el neoliberalismo creó la desigualdad sino ver de qué forma otras políticas educativas pueden revertir esa desigualdad cristalizada y algunos principios que el neoliberalismo logró instituir como verdades incuestionables, que quizás sean su más importante victoria. El neoliberalismo, en rigor, no ha tenido tanto éxito en algunas de sus amenazas más proclamadas. Por ejemplo la reducción del gasto público. Uno no observa en América Latina una reducción muy grande del gasto público, pero sí tuvo un efecto muy grande en conseguir pautar el debate acerca del presupuesto público, del gasto público, reconociendo que algunas cosas no dependen necesariamente de la voluntad del Estado, sino que son de responsabilidad compartida. Salir de la pobreza no es un problema público, en el sentido de políticas públicas de forma central: es una responsabilidad que el Estado tiene parcialmente pero también tienen las empresas, las familias. Y en este acuerdo, en este consenso, en esta concertación, se resuelven los problemas. ¿Cómo se solucionan los problemas? Generando mecanismos de competencia, de desregulación. Qué es lo que se hizo, en algunos países más que otros, durante los últimos 20 años. En el caso educativo Chile avanzó mucho más que el resto de América Latina. Pero sobre todo se han instalado cuestiones que son las que explican de manera más o menos convincente cómo funciona la sociedad y cómo tiene que ser la política. En materia política este es un tema muy importante, cambiar no las instituciones sino la cabeza de la gente: esta es la victoria ideológica del neoliberalismo.

-¿Eso se puede ver en algunas experiencias que hubo en Brasil durante el gobierno de Fernando Henrique Cardoso, que instaban a que la sociedad y las empresas colaboraran en un plan de alfabetización junto con el Estado, instalando la idea de la responsabilidad compartida?

-Sí, y al fracasar esa instancia de responsabilidad compartida eso es lo que lleva al discurso a decir: si hay un problema de analfabetismo estructural en Brasil, a la hora de solucionarlo la sociedad no quiere asumir su papel. De esta forma el gobierno se eximía de gran parte de su responsabilidad, porque decía: yo no puedo solucionar un problema que la sociedad no quiere solucionar, que los sindicatos no quieren solucionar. Una política alternativa tiene que construir nuevos sentidos en el orden de la educación. La disputa acerca de las palabras es hoy una cuestión crucial. Pero también se tiene que generar políticas que permitan demostrar que es posible revertir algunas de las cuestiones más estructurales que las políticas neoliberales generaron.

-¿Cómo se trabaja con problemas estructurales como el analfabetismo de las sociedades latinoamericanas?

-El problema del analfabetismo en América Latina es un problema de carácter estructural en tanto que los índices se mantienen en un sector de la población sobre el cual no se aplica ningún tipo de política, no es un problema sólo de campaña de alfabetización. Que es otra cosa que se instaló: las campañas las hacemos entre todos. Y una política democrática tiene que generar condiciones de vida que permitan revertir la situación que lleva a que los analfabetos continúen siendo analfabetos. Lo que hace que un analfabeto siga siendo analfabeto son las pésimas condiciones de inserción de esa población adulta a derechos, posibilidades y beneficios de los cuales están sistemáticamente afuera. Entonces, pensar que se va a solucionar el problema del analfabetismo con una campaña milagrosa con la que un día llegan los educadores y salvan a esos ignorantes, me parece que es continuar vendiéndole espejitos de colores a la gente. La política educativa, en forma aislada, no alcanza para solucionar los problemas educativos que tiene la población, porque los problemas educativos de las sociedades latinoamericanas no son estrictamente educativos.

-¿Cómo se relacionan estas realidades con los compromisos asumidos con los organismos internacionales de crédito?

-Los países latinoamericanos gastan una enorme cantidad de recursos, pero el tema educativo se va a solucionar cuando se solucionen otros problemas estructurales, como por ejemplo el de la Deuda Externa. Nuestros países tienen una deuda que es como la que tenía la Cándida Heredia con su abuela desalmada en el cuento de García Márquez: una deuda que no se acaba nunca. Cuanto más pagan, más deben. Los ministerios de Educación de Colombia, Brasil, Venezuela, Argentina que intentan hacer una política medianamente inclusiva, el primer problema que aparece es que no hay recursos. Y no hay recursos porque hay una crisis muy profunda pero también porque muchas veces las prioridades en materia económica son totalmente disociadas de las prioridades en políticas de inclusión social. Entonces no va a haber una política que revierta esta situación si no hay una confluencia de la política social con la política económica, con la política laboral, orientadas a generar condiciones de igualdad, no sólo condiciones de competitividad en el sentido de los mercados. Así y todo, el documento del Banco Mundial para el 2005 sostiene que lo que sacará a los países del estancamiento es 'crear clima para la inversión'. Generar clima para las inversiones significa desregular la economía, generar mejores condiciones de competitividad, menos impuestos y condiciones de mayor libertad y desregulación de los mercados de trabajo. La misma receta que el Banco Mundial dio diez años atrás y que generó el caos de la economía.

-¿Ante estas condiciones estructurales el panorama se avizora negativo?

-Creo que reconocer los puntos de conflicto en nuestros países no significa decir que esto va a ser así para siempre. Significa ver qué es lo que se puede hacer para que haya una política pública que pueda ser pensada desde el único principio que debe guiarla que es la igualdad social. Políticas económicas eficientes en sociedades desiguales es la evidencia del cinismo instalado en la esfera gubernamental: decir que vamos muy bien porque la economía está equilibrada cuando la gente es cada vez más pobre.

-¿Cuál es el rol de las universidades en ese contexto?

-La universidad tiene la responsabilidad de llamar la atención de estas cuestiones y no solucionarlas porque desde allí no se solucionan los grandes problemas. La universidad tiene una función que es la de ayudar a que el debate se establezca en el punto que se tiene que establecer. Un encuentro como este tiene esa función: llamar la atención sobre otra forma de pensar y ver la realidad educativa.

Argenpress, 03/05/05

Pablo Gentili: “En la Argentina los más pobres siempre estuvieron excluidos de las oportunidades educativas”

Pablo Gentili: “En la Argentina los más pobres siempre estuvieron excluidos de las oportunidades educativas”

Sólido teóricamente, con claridad conceptual y un manejo envidiable del discurso, Pablo Gentili es un destacado especialista en materia de Políticas Educativas. Sus textos y conferencias abordan la compleja trama de relaciones entre economía, política y educación en América Latina. La realidad política del Cono Sur y los cambios en su clima político analizados en consonancia con las repercusiones que esto puede acarrear en el diseño de las políticas educativas.

Pablo Gentili, Daniel Suárez, Florencia Stubrin y Julián Gindín: Reforma educativa y luchas docentes en América Latina

Pablo Gentili, Daniel Suárez, Florencia Stubrin y Julián Gindín: Reforma educativa y luchas docentes en América Latina

El presente artículo propone algunos ejes para el análisis de la conflictividad educativa en el marco más amplio de la intensificación de los procesos de conflictividad social y política que tuvieron y tienen lugar en los países de América Latina durante las últimas dos décadas. Buscando contribuir a una comprensión crítica de la conflictividad docente, los autores presentan algunos datos cuantitativos que permiten establecer tendencias generales respecto de las características y dinámicas adoptadas por las acciones de protesta impulsadas por las organizaciones magisteriales en 18 países de la región. Asimismo, intenta enriquecer e incentivar el debate en torno a la conflictividad educativa, procurando una definición y conceptualización del conflicto educativo y docente que, a partir de una reflexión acerca de las políticas y programas de reforma neoliberales, ofrezca elementos para el desarrollo de análisis alternativos sobre la problemática docente, así como para la construcción de propuestas y alternativas democráticas de cambio de los sistemas educativos latinoamericanos. (Sigue)

Educación & Sociedade, vol.25 no.89 Campinas Sept./Dec. 2004 

Pablo Gentili: A privatização da política educacional: dez questões

Pablo Gentili: A privatização da política educacional: dez questões

Bons diagnósticos não produzem necessariamente boas políticas; embora, maus diagnósticos produzam sempre más políticas. O mesmo pode-se dizer de qualquer estratégia de resistência ao projeto neoliberal atualmente em curso. Um bom balanço do rumo assumido pelos governos neoliberais não garante o fortalecimento das lutas democráticas contra as políticas de ajuste e suas conseqüências discriminadoras e excludentes. Todavia, um balanço errado, sem lugar a dúvidas, nos afasta de qualquer possibilidade de resistência social efetiva a essas políticas.

Um "bom" exemplo de mau diagnóstico são alguns dos estudos que analisam a privatização na área educacional. Neles o conceito de "privatização" costuma ser utilizado como sinônimo de "afastamento" do Estado, processo derivado da redução do gasto público social destinado ao financiamento dos serviços educacionais. Resulta evidente que, embora a privatização da educação está vinculada ao ajuste e diminuição do investimento estatal, ela vai muito além desse objetivo, podendo inclusive ser contrária a ele: a privatização educacional pode "conviver" com a manutenção e, em certas áreas, com o aumento do gasto público destinado ao setor. Para melhor compreender este processo, enunciarei dez breves questões, algumas de caráter geral, outras mais específicas:

1. A privatização das políticas sociais não decorre de decisões econômicas baseadas numa suposta racionalidade do gasto público. Trata-se, pelo contrário, de uma decisão política sustentada na necessidade de gerar uma profunda redefinição do papel do Estado e uma redistribuição regressiva do poder em favor dos setores mais poderosos da sociedade.

2. Nesse sentido, a privatização educacional não tem se traduzido necessariamente numa redução dos recursos estatais destinados ao financiamento dos serviços escolares, senão numa realocação de verbas que, em alguns casos, têm inclusive sofrido um significativo aumento (como as políticas de avaliação; as reformas curriculares; a modernização periférica do sistema escolar mediante a compra de computadores e antenas parabólicas; bem como o financiamento público de ações assistencialistas e "filantrópicas" desenvolvidas por entidades da sociedade civil, numa esquizofrênica lógica que, como bem caracterizou Paulo Arantes, leva os governos a tornarem-se ONGs e as ONGs tornarem-se entidades governamentais).

3. Privatizar significa, de modo geral, delegar responsabilidades públicas para entidades privadas. Embora uma conseqüência imediata do processo privatizador seja o afastamento do governo na prestação dos serviços educacionais, com o decorrente aumento da oferta privada nesse campo, a dinâmica de delegação de responsabilidades públicas precisa do Estado e, de forma mediata, o fortalece. Assim, o que está em jogo não é o "afastamento" da ação estatal senão sua reconfiguração.

4. O cenário criado numa conjuntura onde o Estado se torna uma instância promotora da privatização no campo social, por um lado, enfraquece as formas tradicionais de clientelismo político, mas, por outro, o redefine estimulando novas dinâmicas clientelistas vinculadas ao poder que concentram as entidades privadas na esfera educacional (corporações de ensino, fundações, institutos empresariais, consultoras, etc.).

5. Os organismos financeiros internacionais desempenham uma função central na promoção e estimulo às políticas de privatização tanto no campo econômico quanto no campo social. Todavia, isto não deve nos conduzir ao errado argumento de que Estado «sofre» (como entidade externa e subjugada) os efeitos socialmente devastadores da crise da escola pública. Em outras palavras, a natureza do processo privatizador e suas conseqüências excludentes não estão "fora" do Estado, senão dentro mesmo da estrutura que tem definido sua construção histórica e sua especificidade na atual conjuntura.

6. Longe de resolver ou de corrigir a distribuição desigual dos bens educacionais, a privatização tende a aprofundar as condições históricas de discriminação e de negação do direito à escola a que são submetidos os setores populares. Uma das evidências desse processo é a cristalização das dinâmicas de segmentação e diferenciação no sistema escolar (escolas ricas para os ricos, escolas pobres para os pobres).

7. O crescimento da oferta privada se justapõe a essa dinâmica, desenvolvendo formas internas próprias de segmentação e diferenciação. Cria-se, assim, um subsistema particular profundamente heterogêneo no que se refere às condições de qualidade na prestação do serviço. Desse modo, a privatização da educação também promove a estruturação de uma oferta privada pobre para os pobres.

8. A polarização social e o agravamento das condições de exclusão sofridas pelos setores populares (produto da concentração de renda, da deterioração das condições de vida e da precariedade em matéria de emprego) tendem a gerar uma série de demandas educacionais incompatíveis com o formato das políticas sociais em curso e que, ou bem são desconsideradas, ou bem são situadas na esfera de políticas focalizadas de curto alcance.

9. Neste sentido, o assistencialismo focalizado promovido hoje pelos governos neoliberais constitui-se numa das dimensões que assume o processo privatizador no campo social e, especificamente, no campo educacional. Sob a influência dessas políticas, estimula-se uma série de ações delegatórias à sociedade civil (como a "adoção" de alunos e escolas), consagra-se o discurso oficial acerca das virtudes do Terceiro Setor, incentivam-se atividades de voluntariado e promovem-se iniciativas de filantropia empresarial destinadas a substituir ou a complementar as responsabilidades que os governos recusam, ou assumem apenas parcialmente.

10. Em suma, a privatização no campo educacional tem promovido a emergência de novas formas institucionais de prestação de serviços que conduzem a uma redefinição do espaço público (como esfera não-estatal), do sentido atribuído ao direito à educação como direito universal, tanto quanto da própria noção de cidadania. Muito mais que a grave e sempre discriminatória redução do gasto público...

Boletim de Políticas Públicas, nº 1, Laboratorio de Políticas Públicas

Pablo Gentili: El neoliberalismo amenaza el carácter público de la enseñanza

Pablo Gentili: El neoliberalismo amenaza el carácter público de la enseñanza

Doctor en Educación, Pablo Gentili (Buenos Aires, 1963) es profesor de la Universidad brasileña de Río de Janeiro, donde imparte un programa de doctorado. Autor de numerosos trabajos sobre las reformas neoliberales y sus efectos en el campo de la educación, el pensamiento de/ profesor Gentili ha sido motivo de reflexión debido a la publicación reciente de dos artículos en las revistas Cuadernos de Pedagogía y Kikiriki. Sus tesis desenmascaran las políticas educativas de los gobiernos conservadores, tendentes, según él, a profundizar en los procesos privatizadores y a promover transformaciones culturales profundas en la concepción de la educación.

Tus análisis sobre el futuro de la educación en los países capitalistas son preocupantes. En este contexto, la diversidad creciente de las redes de difusión de conocimientos, la televisión, los ordenadores, amenaza la función social de la escuela. ¿Es aventurado decir que a la escuela pública le queda poca vida?

La escuela continuará existiendo. Todas las teorías que anuncian que la escuela desaparecerá se basan en una fundamentación falsa, porque para las personas la escuela sigue siendo una referencia clara en su vida, una posibilidad para la realización de otras aspiraciones. Lo que está en cuestión es qué tipo de escuela tendremos el próximo siglo. Estamos discutiendo poco sobre un tema central, la amenaza del neoliberalismo al carácter público de la institución educativa, aunque en los contextos donde el Estado del Bienestar se ha consolidado, la escuela pública es todavía un espacio de atención universal al derecho a la educación de los ciudadanos y ciudadanas.

¿Cuáles son los rasgos que definen la situación actual?

En los países latinoamericanos el Estado del Bienestar no se ha realizado plenamente, pero al menos siempre ha sido una referencia en el horizonte, incluso para los gobiernos conservadores. Lo que hoy está en juego es si la educación es un derecho y si la escuela pública ha de seguir existiendo dentro de la esfera pública, Y esto se vive actualmente de la misma manera tanto en el primer como en el Tercer Mundo, aunque con intensidades diferentes. El problema no está sólo en que la escuela pública sea desmantelada institucionalmente; porque, incluso en el Tercer Mundo, los gobiernos han aumentado el gasto educativo. No es necesario usar en este tema un discurso maniqueísta, puesto que lo que ha avanzado muchísimo y ha penetrado capilarmente en la sociedad con gran fuerza es - más que una ficticia destrucción apocalíptica de las escuelas - el discurso que va creando un falso sentido común según el cual la escuela pública es un modelo agotado.

¿Qué quieres decir?

La gente empieza a aceptar como posible, deseable y necesario que, acabada la era de la escuela pública, una dinámica de mercado institucional solucionará los problemas que no ha resuelto la enseñanza pública. El neoliberalismo está realizando una auténtica contrarrevolución cultural, más que una transformación sustantiva de la institución educativa. Mirando al primer mundo, la escuela no ha cambiado demasiado, pero sí que ha cambiado la mente de las personas para pensar la escuela. Es lo que ha pasado ya con la reconversión de las empresas públicas: de tanto repetir que no funcionan, a la gente no le sorprende que se privatice todo. Esto también pasará en la escuela si estas políticas continúan.

¿Cómo se explica el avance del neoliberalismo en educación?

Por lo que respecta al Tercer Mundo, las políticas neoliberales están impulsadas por el mismo Estado. Se financian reformas orientadas a debilitar la propia institucionalización de la escuela pública. Y, ¿quién es el gran financiador de la educación en América Latina? El Banco Mundial (BM). A la hora de devolver la deuda, el BM fija condiciones. Cuando un gobierno pide dinero al Fondo Monetario Internacional (FMI), se le responde que se tiene que proceder a una reestructuración para poder pagar los intereses. "¿Cómo hay que reestructurarse?", plantean los gobiernos. Y el FMI responde: “Preguntádselo al BM''. El BM plantea que hay que precarizar las condiciones de trabajo del profesorado, con una reconversión a fondo. Como que los gobiernos no tienen dinero para hacerlo, el BM se lo presta, pero, claro, bajo la condición de ejecutar la reestructuración docente que se ha prescrito. Son los famosos programas de ajuste estructural, financiados con dinero público y que la gente -no los gobiernos - tiene que devolver. Hoy, el BM es el que financia la privatización de la educación pública desde el Estado, porque es el que aporta los recursos y quien pone las condiciones de los programas que los gobiernos aceptan.

Has escrito que los dictámenes de los llamados expertos internacionales en educación marcan las directrices de las reformas educativas. En este sentido, ¿es constatable el avance de las tendencias neoliberales?

El informe Delors para la UNESCO refleja la reconceptualización de la socialdemocracia en un contexto neoliberal. Este contexto supone una derrota política y cultural para la izquierda y un retroceso profundo para la socialdemocracia. Piensan que apropiándose de algunos elementos de este discurso neoliberal podrán recuperar la confianza popular. El invento de la 'tercera vía' reafirma la victoria cultural del neoliberalismo. Personalmente, no veo diferencias significativas entre el discurso de la tercera vía y las políticas neoliberales. Podría decirse que se trata de una especie de neoliberalismo con rostro humano, pero este neoliberalismo no funciona, porque lo que pretende precisamente el neoliberalismo es acabar con la dimensión humana de la política.

¿Qué sentido tienen los llamados Pactos por la Educación, impulsados desde los gobiernos conservadores?

Cada vez que oigo la palabra 'pacto' me pongo a temblar, porque sé lo que significa. Me sorprende que se siga insistiendo en los pactos, porque es una repetición de las malas experiencias que muchos ya conocemos. El Banco Mundial dice que las reformas educativas van a tener un coste elevado, y que la garantía de ura escuela universal que garantice derechos igualitarios no puede llevarse a cabo. Es una trampa y, por ello, intentan ganarse la confianza de la gente engañándola, ya que nadie apoya una política en la que se va a ser la víctima. Desde los gobiernos nos dicen que el acuerdo es necesario, pero inmediatamente indican aquello que hay que acordar. El pacto existe siempre que uno acepte pactar lo que ya está escrito en el pacto que ellos han elaborado. La maniobra es perfecta, porque ¿quién puede estar en contra de un pacto? Un pacto supone diálogo, pero aquí no hay diálogo, sólo hay un discurso unidireccional que se acepta o se acepta.

Es muy fácil trasladar tu análisis de los pactos desde Latinoamérica a los territorios del Estado Español donde la Administración los oferta.

Lo que se denomina pacto en Latinoamérica es una tentativa de confirmar políticas ya predeterminadas. Es una forma cínica de presentar un consenso que no existe, de falsificarlo. Cuando aparece consagrado un pacto de éstos es fácil que te acusen de no suscribirlo diciendo que no has querido discutir sobre calidad y sí sobre salarios. No ha habido pacto, pero ellos aparecen como propietarios del pacto o de la concertación, que son las palabras clave que utilizan. El contenido de los pactos lo vinculan a la 'calidad', que es para ellos el principal problema, pero en ningún momento aceptan discutir qué se entiende por calidad. Más que un acuerdo, se nos está invitando a capitular. "Firmad vuestra rendición", es lo que se nos pide, es lo que los gobiernos dicen a los sindicatos, y algunas organizaciones caen en la trampa. Hay que denunciar y desenmascarar esta operación. Nadie con dignidad está obligado a firmar su rendición si no quiere: no se nos puede obligar a capitular.

Desde vuestra perspectiva, ¿qué podernos hacer para ganar espacio y hacer retroceder las políticas neoliberales?

Es la pregunta del millón de dólares, pero es también una pregunta movilizadora. El problema es que esta pregunta se formula muy pocas veces. El neoliberalismo nos ha acostumbrado a conformarnos ante la dificultad que tenemos para responder a la pregunta que acabas de hacer. Lo que ahora tenemos es una dispersión y una desmovilización abrumadoras y necesitamos espacios para discutir estas cuestiones. Estudiantes, padres y sindicatos tendríamos que hacernos con más frecuencia esta pregunta, porque si fuésemos capaces de encontrar espacios públicos para hablar y discutir sobre esto, quizás no tuviéramos respuestas contundentes, pero estableceríamos unas esferas comunes de reflexión y de lucha pedagógica, unos espacios que hemos perdido últimamente. Hacernos esta pregunta conjuntamente serviría para agregarnos y para convertir la escuela en un espacio de trabajo cultural.

PUBLICACIONES RECIENTES DE PABLO GENTILI:

(1998) “A falsificaçao do consenso. Simulacro e impulçao na reforma educacional do neoliberalismo”. Editora Vozes, Petrópolis.

(1999) “Neoliberalismo e educaçao: manual do usuario”. En Escola S.A., CNTE, Brasilia.

(1999) “Educar para o desemprego: A desintegraçao da promesa integradora”. En Educaçao e crise do Trabalho: Perspectiva de final de século. Editora Vozes, 3ª ed., Petrópolis.

(1999) “Escuela, gobierno y mercado. Las privatizaciones en el campo educativo”. En Cuadernos de Pedagogía, nº 286, Barcelona.

(2000) “Pedagogía de la democracia mínima. La concertación educativa como simulacro”, en Kikirikí, nº 55/56, Morón de la Frontera.

SUATEA

Pablo Gentili: Escuela, gobierno y mercado. Las privatizaciones en el campo educativo

Pablo Gentili: Escuela, gobierno y mercado. Las privatizaciones en el campo educativo
SUATEA - América Latina - 2000

El siglo XX ha terminado y se impone una perturbadora pregunta: ¿qué quedará de la escuela pública en el milenio que comienza? El artículo describe de forma crítica y desalentadora los procesos de privatización emprendidos en el ámbito educativo. Y los divide en dos grupos: la privatización de la prestación, en que el Estado delega ciertas responsabilidades públicas, aunque mantiene su condición de agente financiero; y la privatización del financiamiento, en que el Estado transfiere los costos a los propios usuarios o a determinadas entidades privadas.

La escuela pública es una invención propia de la modernidad. Y resume todas las potencialidades democráticas y emancipatorias, así como los más perversos mecanismos reproductores de la desigualdad y la exclusión que intrínsecamente han definido y definen los tiempos modernos.

Desde la Revolución Francesa, a fines del siglo XVIII, y durante el siglo XIX la escuela pública fue configurándose política e intelectualmente como proyecto y posibilidad histórica, como construcción imaginaria y régimen institucional para la educación de las mayorías. El siglo XX marcó, con todas sus contradicciones y conflictos, la era de oro de su crecimiento y desarrollo. Asociada indisolublemente a la conquista de los derechos sociales, la escuela pública pasa a ser identificada como una de las condiciones esenciales para la realización de la promesa integradora de la modernidad: la construcción de una sociedad de ciudadanos y ciudadanas que conviven en el respeto a ciertas normas básicas de libertad, justicia social e igualdad. Resulta evidente que, en determinados contextos, dicha promesa integradora se realizó de forma parcial y dramáticamente limitada. Sin embargo, y más allá de eso, la escuela pública, como aspiración o realidad, logró constituirse durante este último siglo en una de las referencias básicas e inalienables de toda sociedad democrática.

Pero el siglo XX ha terminado y, aunque perturbadora, una pregunta se impone: ¿qué quedará de todo esto en el milenio que comienza?

Pablo Gentili: ¿Que hay de nuevo en las formas de exclusión educativa? Neoliberalismo, trabajo y educación

Pablo Gentili: ¿Que hay de nuevo en las formas de exclusión educativa? Neoliberalismo, trabajo y educación

Artículo publicado en la Revista EDUCAÇÃO & REALIDADE, v.20, n.1, enero - junio de 1995, Universidade do Estado do Rio Grande do Sul, Porto Alegre.

La tragedia y la farsa

En ciertos sectores de izquierda existe la tendencia a pensar la historia como un juego conspirativo en el cual se multiplican un conjunto de imágenes análogas e idénticas a lo largo del tiempo. Desde esta perspectiva, en el capitalismo, lo único que "avanza" son las contradicciones (benditas y redentoras) que, como un talismán sagrado y a su debido tiempo, redimirán al mundo de la perversa dominación burguesa. Adhiriendo no tan paradojalmente a un argumento conservador --que en su excelente libro The rhetoric of reaction: perversity, futility, jeopardy, Albert Hirschman (1992) llama "tesis de la futilidad"-- esta izquierda suele considerar inútil cualquier esfuerzo por entender las nuevas condiciones de producción y reproducción de los discursos y las propuestas que llevan a cabo los sectores dominantes. Si la historia se repite no vale la pena detenernos demasiado en caracterizar lo nuevo simplemente porque, en el fondo, todo es igual... si cambia il maestro di capella / ma la musica è sempre quella.

Pablo Gentili: Neoliberalismo e educação: manual do usuário

Pablo Gentili: Neoliberalismo e educação: manual do usuário

Neste trabalho pretendo abordar criticamente algumas dimensões da configuração do discurso neoliberal no campo educacional. Começarei destacando a importância teórica e política de se compreender o neoliberalismo como um complexo processo de construção hegemônica. Isto é, como uma estratégia de poder que se implementa sentidos articulados: por um lado, através de um conjunto razoavelmente regular de reformas concretas no plano econômico, político, jurídico, educacional, etc. e, por ou através de uma série de estratégias culturais orientadas a impor novos diagnósticos acerca da crise e construir novos significados sociais a partir dos quais legitimar as reformas neoliberais como sendo as únicas que podem (e devem) ser aplicadas no atual contexto histórico de nossas sociedades Tentarei mostrar de que forma esta dimensão cultural, característica de toda lógica hegemônica, foi sempre reconhecida como um importante espaço de construção política por aqueles intelectuais conservadores que, em meados deste século, começaram a traçar as bases teóricas e conceituada do neoliberalismo enquanto alternativa de poder. Em segundo lugar, tentarei apresentar algumas considerações gerais sobre como se constrói a retórica neoliberal no campo educacional. Pretendo identificar as dimensões que unificam os discursos neoliberais para além das particularidades locais que caracterizam os diferentes contextos regionais onde tal retórica é aplicada. Meu objetivo será questionar a forma neoliberal de pensar e projetar a política educacional. Finalizo destacando algumas das mais evidentes conseqüências da pedagogia da exclusão promovida pelos regimes neoliberais em nossas sociedades.'

Entrevista a Pablo Gentili: Privatización de la evaluación educativa

Entrevista a Pablo Gentili: Privatización de la evaluación educativa

En el contexto del Tercer Foro Mundial de Educación. Porto Alegre, Brasil, 28 al 31 de julio de 2004, la revista Educación y Cultura dialogó con el profesor Pablo Gentili, del Observatorio Latinoamericano de Políticas Educativas (OLPED) y del Laboratorio de Políticas Públicas (LPP Río de Janeiro, Buenos Aires). (Sigue)

Revista Educación y Cultura, nº 66, septiembre 2003

Pablo Gentili: El ocaso de la sociología de la educación en tiempos neoliberales

Pablo Gentili: El ocaso de la sociología de la educación en tiempos neoliberales : privatización del espacio público y reconversión intelectual (PDF)
Revista de educación (Madrid) Madrid 2001, n. 324, enero-abril; p. 49-60

Abstract En: Revista de educación (Madrid) Madrid 2001, n. 324, enero-abril; p. 49-60. Durante las décadas neoliberales, durante los años 1980 y 1990, y con el patrocinio de varios organismos internacionales, entre ellos el Banco Mundial, los gobiernos de los países latinoamericanos y, concretamente, de Argentina, han emprendido reformas educativas que han tendido a la vez a alentar la privatización de los servicios públicos y a precarizar la función docente y la investigación. El resultado de estas políticas de ajuste y de descentralización fue de hecho una reconversión intelectual que arruinó desde dentro las condiciones para el desarrollo de la sociología de la educación y del pensamiento crítico, p. 59-60

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