José Ángel García Landa

Página web de José Ángel García Landa

José Ángel GARCÍA LANDA es Master of Arts en Inglés por la Universidad Brown (Providence, Rhode Island, USA) y Doctor en Filosofía y Letras por la Universidad de Zaragoza. Es Profesor Titular de Filología Inglesa en la Universidad de Zaragoza (España) desde 1992. Sus líneas de investigación son la teoría literaria y la narratología. Es autor de los libros Samuel Beckett y la narración reflexiva (Prensas Universitarias de Zaragoza, 1992) y Acción, Relato, Discurso: Estructura de la ficción narrativa (Ediciones Universidad de Salamanca, 1998). Ha coeditado Narratology (Longman Critical Readers; Addison Wesley Longman, 1996) y Gender, I-deology: Essays on Theory, Fiction and Film (Rodopi, 1996,). Fue director (1992-99) de la revista Miscelánea: A Journal of English And American Studies (Universidad de Zaragoza), y ha publicado artículos en Atlantis, Papers on Language and Literature, English Language Notes, European Journal of English Studies y otras revistas de Filología, así como diversos capítulos de libros académicos. Actualmente trabaja en A Bibliography of Literary Theory, Criticism and Philology, una base de datos bibliográfica de libre acceso a través de Internet incluída en el Oxford Text Archive. (Una lista más completa de publicaciones, extraída de la sección correspondiente de esa bibliografía, puede leerse aquí). Actualmente imparte clases en la licenciatura de Filología Inglesa, tanto en primer ciclo, en la asignatura de Comentario de textos literarios ingleses, como en segundo ciclo (Shakespeare y Crítica literaria inglesa y norteamericana). También suele impartir un curso de doctorado en el Tercer Ciclo, sobre literatura, teoría crítica o narratología.

garciala@unizar.es

Apoyo contra sanción abusiva

Después de conocerse la sanción que le ha sido impuesta

José Ángel García Landa: Corrupción en la Universidad, revisited

José Ángel García Landa: Corrupción en la Universidad, revisited

José Ángel García Landa: Cubriendo el expediente

José Ángel García Landa: Cubriendo el expediente

Nos envía la coordinadora de nuestro Máster, la Dra. Onega, un informe de la mini-Anequilla aragonesa, la ACPUA (Agencia de Calidad y Prospectiva Universitaria de Aragón) firmado por su presidente—informe positivo sobre el Máster de Estudios Textuales y Culturales para el curso 2009-2010. Hay motivo de orgullo, pues con sus pequeños peros, el informe es positivo. Ha bajado el alumnado, es cierto, habrá que introducir un apartado de quejas y alegaciones... pero pasa la evaluación con flying colors.

Ahora bien, me pregunto yo qué birria de informe sobre la calidad de una titulación es éste, informe de calidad de baja calidad, en el que ni se hace mención de un pequeño detalle, a saber, que la ordenación docente de este máster estuvo recurrida ante los tribunales, que durante el año académico en cuestión hubo una sentencia al respecto, y que se ha tenido que anular y rehacer el plan de ordenación docente, pues era irregular desde el principio. Vamos, la famosa sentencia del máster— y la del Doctorado, que hubo otra que tal, pues la coordinadora era la misma y los principios de coordinación eran igualmente irregulares.

Cualquiera diría que un "pequeño detalle" que supone una sentencia judicial adversa encontraría un huequecito, un asterisco, una notita a pie de página en un informe sobre calidad de gestión. O encontraría unos párrafos recriminatorios, serias advertencias—o un informe negativo, qué leches.

Pero a la comisión evaluadora o bien no le llegan los papeles, o bien decide desconocerlos, y aplica calidad de oficio. Lo mismo sucedió con la comisión interna a la Universidad, la Comisión de Calidad de los másteres de la Facultad. También conoció la sentencia sobre el máster, si no directamente sí a través de nuestras alegaciones a su informe, pero se hizo la sueca y la ignoró en su informe de calidad. Ante nuestras alegaciones, siguió informando impertérrita aseverando que no entraba ni salía de estas cosas judiciales, que no eran cosa de su competencia.

Así yo también tengo calidad, oigan.

En calidad de calidad

José Ángel García Landa: El caso Antonio Calvo

José Ángel García Landa: El caso Antonio Calvo

Hace unas semanas se suicidaba en Nueva York un ex profesor de Princeton, el español Antonio Calvo, que acababa de ser expulsado de su puesto de trabajo con una celeridad y unos modos atípicos. La Universidad no da explicaciones sobre su cese, supuestamente para proteger su intimidad; pero las filtraciones que ha habido más bien sugieren una maniobra de mobbing y de histeria sobre corrección política, al estilo de las narradas en novelas como The Human Stain de Philip Roth. Durante unos días salieron noticias (ver Google) pero parece que la investigación se detiene sin que Princeton abra ningún expediente sobre el caso ni depure responsabilidades sobre una posible manipulación interesada de sus mecanismos de orden interno.  Aquí hay una página de Facebook sobre el caso, donde se ve la evolución de la noticia y su (digamos) muerte gradual. Si va a haber justicia para Antonio Calvo, no parece que vaya a ser en Princeton. Es la cara fea de la Universidad norteamericana, que también la tiene.


Justice for Antonio Calvo

José Ángel García Landa: El misterioso despido y suicidio de Antonio Calvo en Princeton

José Ángel García Landa: El misterioso despido y suicidio de Antonio Calvo en Princeton

Una noticia en El País sobre el misterioso despido y suicidio subsiguiente del profesor español Antonio Calvo, de la Universidad de Princeton:

: http://www.elpais.com/articulo/reportajes/paso/profesor/Calvo/elpepusocdmg/20110501elpdmgrep_14/Tes

José Ángel García Landa: Nueva normativa de másteres

José Ángel García Landa: Nueva normativa de másteres

Sigue el perpetuum mobile de normativas de estudios de postgrado. Tras el nuevo decreto de Doctorado, ahora la Universidad de Zaragoza reorganizará sus estudios de máster—en una línea que parece apuntar a mayores requisitos (y por supuesto mayores papeleos) para la implantación de estudios de máster. El discurso es cómo no el de la calidad, junto con el de la viabilidad—y en la práctica supondrá un ajuste selectivo de la oferta a la nueva realidad económica de la Universidad: que tiene que aprovechar personal, reducir gastos, y recortar estudios. Incluidos los de calidad que no tengan buena ratio calidad-precio. A los que no recorte, los llamarán de calidad—o léase al revés, harán una selección de lo que interese conservar por A, B o C, y se guardará lo más competitivo según criterios de número de estudiantes, financiación externa recibida, y posibilidades de competir frente a otras universidades. Ya cuando estaba yo en la Comisión de Doctorado íbamos teledirigidos con unas plantillas encaminadas a recortar programas de doctorado. Que, vale, será más viable económicamente para una universidad endeudada hasta las cejas, pero difícilmente puede considerarse que es una mejora del conocimiento o un aumento de la calidad en todos los sentidos, el eliminar estudios y posibilidades de doctorarse en áreas y especialidades donde antes sí se podía. El estrangulamiento burocrático será inexorable. En nuestro departamento igual son noticias bienvenidas para algunos (eso de que ahora sí se reconoce como un criterio prioritario la existencia de proyectos financiados, para la existencia del máster)—pero de hecho es dudoso que nuestros másteres puedan sobrevivir en la nueva ecología académica. Ya hay uno que sobrevivirá de oficio, de hecho el peor organizado—el de Formación de Profesorado que nos aterrizó de rebote y por imposición ministerial, en una facultad de Educación que no estaba lista para organizar ni ése ni el resto de la colección de másteres paralelos que forman el llamado "Máster de Secundaria". Allí se ve bien claro que una cosa es la calidad (académicamente o intelectualmente entendida) y otra las plantillas administrativas que se utilizan para distribuir enseñanzas por aquí y por allá y recortar por unos sitios y otros. Difícil veo que sobreviva a las evaluaciones y plantillas el máster de Estudios Textuales y Culturales en Lengua Inglesa, por falta de demanda estudiantil—aunque tenga muchos indicadores de calidad adicionales. Seguramente habrá conversaciones para reorganizar todo el mapa de másteres y ofertar sólo uno de Filologías Modernas... o quizá sólo uno de estudios ingleses.  El máster de Traducción tendrá que ceder sus estudiantes por el bien de la causa, me temo, para juntar fuerzas. De los papeleos ya mayúsculos que tuvieron que hacer los coordinadores para implantar los másteres ahora existentes, yo me libré en tiempos porque mis colegas me vetaron la entrada de entrada, anticipándose a un futuro que quizá nunca llegue y haciendo obligatorio ya, hace seis años, venir con la financiación debajo del brazo (en forma de proyecto subvencionado) para poder participar en la docencia. Luego un juez les obligó a los coordinadores a dar marcha atrás y retrotraer toda la cuestión y deshacer toda esa normativa sobrepuesta, y comérseme con tomate les apeteciera o no.  Los nuevos papeleos para diseñar el máster creo que van a dejar pequeños a los anteriores—así que esperemos les queden fuerzas o ganas a nuestros catedráticos para seguir coordinando, y que las nuevas plantillas y cuadrículas aprieten pero no ahoguen. Si no, se cerrará el chiringuito de los postgrados filológicos, y la Universidad... agradecida, que estamos de recortes y nos gustan más los másteres con prácticas en empresas. Y con el máster es de temer que caerá el Doctorado en Estudios Ingleses, que lo tiene como puerta de entrada. Y habremos hecho una calidad como unas tortas. Eso de doctorarse por amor al arte no tiene bastante calidad, así de entrada, en el Nuevo Mundo boloñés—tiene que haber cifras detrás que lo avalen. Y toda esta historia es también parte del discurso de la competencia entre universidades—para que unas destaquen inter pares, lo más expeditivo es cerrar a las otras o cortarles los recursos. Tened y se os dará: hasta Cristo estaría de acuerdo con eso.

La FP Empresa-Universidad

La Calidad Bolonia, certificada

mortadela bolognaEstudiado el sistema de los créditos ECTS (European Credit Transfer System) de Bolonia, con sus horas teóricas presenciales, sus horas de actividades no presenciales, sus tutorías grupales, sus grupos de prácticas, sus metodologías activas y su discurso de la Calidad....

... deduzco que para que cuadren las cuentas, jamás se podría poner en el programa de una asignatura de literatura que los estudiantes lean diez o quince libros (cinco novelas, dos dramas, un libro de poesía, una colección de ensayos críticos, y el manual de clase). No salen las horas. Pero ni con mucho. La planificacion de actividades da para que se lean y discutan en clase, como mucho, unos recortillos y selecciones (poemas sueltos, capítulos de aquí y de allá) que no creo que sumen entre todos ni siquiera el volumen de un libro. Ni de medio Quijote.

Un curso de literatura entendido a la manera tradicional, como los que yo hice en Brown, y sin ir tan lejos, en Zaragoza mismo, a mí me suponía leerme una pila de libros. No diez, sino quizá veinte por asignatura. Con respecto a la infinitud de la literatura eso era un chiste, claro, pero eso era la Universidad. Y yo era el primero de clase, lo reconozco.

¿Incluir la lectura del Ulises de Joyce, por ejemplo, en una asignatura con veinte horas asignadas para lectura? ¿Con ocho libros más, de Dickens y Thackeray? ¿Y un manual o dos de historia literaria? No me hagan reír.

José Ángel García Landa: La "Gobernanza" empresarial de la función pública

Ahora culmina la implantación del Plan Bolonia en la Universidad, y como complemento nos anuncian (partiendo de Cataluña) una transformación total del sistema de gobierno de la Universidad, de la toma de decisiones y del establecimiento de prioridades en el sistema universitario—lo que tantas veces se ha venido llamando la "venta de la Universidad al mercado laboral". Ya sonaban campanas desde hace tiempo, asociadas a la Bricallización de la universidad encaminada a hacerla sostenible y eficaz. Desde el discurso plausiblemente loable de que la Universidad se debe a la sociedad, de que debe ser socialmente responsable, algunos pasan pronto al ergo de que la Universidad debe dedicarse a la formación profesional. Y al ergo ergo de que esto tiene que funcionar como una empresa de proveedores de servicios a las empresas.

Ya hablé algo de estas cuestiones en artículos de este blog como Se Vende  o Que llega la Gobernanza. Ahora me parece oportuno presentar una crítica al discurso de la gobernanza (nos llega el palabro a la vez que el conceto), recordando un artículo que escribió Paul du Gay hace quince años. Y la cosa viene de mucho antes, del thatcherismo. En Inglaterra lo llevan todo mucho más adelantado, y aquí vamos a remolque.

Lo que pasa en la Universidad no es por otra parte, bien lo muestra du Gay, sino un caso más de la empresarialización de servicios públicos, parte sin duda de este aligeramiento del estado del bienestar que se nos promete como plan de vida para este siglo que ya ni siquiera se puede decir que esté comenzando. El mismo fenómeno se da en todo tipo de instituciones antes dirigidas por funcionarios y ahora dirigidas por funcionarios atentos a la mercadotecnia, si no por unidades deslocalizadas y externalizadas que ya más bien son proveedores de servicios contratados.

El artículo en cuestión aparecía en Questions of Cultural Identity, ed. Stuart Hall y Paul du Gay (Sage, 1996), pp. 151-69, y se titula "Organizing Identity: Entrepreneurial Governance and Public Management". Añadiré comentarios en cursiva relativos a la Universidad española y su boloñización en curso. Traduciré lo que pueda, comenzando por el principio, y conservaré en la traducción la horrenda palabra gobernanza, que tanta fortuna está teniendo entre nuestros rectores, asesores y gestores.

José Ángel García Landa: Epílogo al Asunto

José Ángel García Landa: Epílogo al Asunto

En nuestro departamento (Filología Inglesa y Alemana, Universidad de Zaragoza) aún estamos digiriend   o la resolución del asunto. Podría parecer un asunto en gran medida irrelevante—una cuestión de ordenación docente—pero es un error: a base de pequeños asuntos irrelevantes tal y como estos, se hace el día a día del trabajo en las instituciones educativas, se planifican los comportamientos y actitudes, y la organización a largo plazo,  y se genera la atmósfera que se respira. Visto desde cerca no es irrelevante—desde lejos, claro, todo lo es, hasta el planeta mismo.

El asunto es complejo, y quien quiera seguirlo en detalle puede hacerlo aquí, leyendo el procedimiento de ejecución definitiva. Pero por resumir, una de las cosas relevantes que se ventilaban eran los límites que tienen los departamentos, o de los coordinadores de las titulaciones, a la hora de valorar la aptitud de los profesores para recibir un encargo docente. Y a quién ha de darse ese encargo docente, cuando hay un conflicto de intereses.

Y la solución que se ha dado, tras un contencioso administrativo, es la siguiente: los desacuerdos en la ordenación docente en la Administración pública se resuelven, por resumir, apelando a la jerarquía académica (catedrático, titular, etc.) y a la antigüedad en el cuerpo.

Nuestro departamento había acordado establecer otras maneras de repartir la docencia—unos años poniendo requisitos especiales de acceso a según qué niveles de la docencia, otros años organizando un concurso de méritos, o acudiendo a los coordinadores para que valorasen la "idoneidad" de un profesor para dar la docencia. Año tras año, el Rectorado primero, y los juzgados de lo contencioso administrativo después, han declarado inválidas estas normas especiales. Y ante la resistencia del departamento a usar las normas de general aplicación, y a aplicar las sentencias, ha habido que recurrir al final a los tribunales.

Primero comenzó el departamento exigiendo que se perteneciese a un grupo de investigación subvencionado para poder optar a docencia en Máster o para poder dirigir una tesis. Esto lo defendieron a capa y espada los catedráticos, con el apoyo silencioso de los miembros de sus equipos, durante años. Fue declarado ilegal. Y entonces pasaron a intentar conseguir los mismos efectos (es decir, relegar a  quienes no perteneciesen a sus grupos) por métodos indirectos—aplicando baremos de manera selectiva para promocionar a sus propios miembros. Y se organizaron concursos de méritos entre profesores funcionarios para distribuir la docencia de las asignaturas—un caso que no sé si se ha dado en alguna otra universidad o departamento; desde luego no que yo sepa. Se nos ha aplicado normativa creativa, algo que siempre es sospechoso, año tras año.

José Ángel García Landa: Procedimiento de ejecución definitiva

José Ángel García Landa: Procedimiento de ejecución definitiva

Este es un escrito enviado al Director de mi departamento, visto que aún no le había comunicado la Universidad la sentencia emitida el mes pasado—sentencia que ordena rehacer la asignación docente de nuestro departamento. El juez desautoriza y anula los criterios promovidos por nuestros catedráticos y directores de departamento, y nos da la razón, SONORAMENTE, a la Dra. Penas y a mí. Esto, tras un proceso de varios años, en el que hemos tenido a casi todo el departamento a la contra—unos por interés, otros siguiendo instrucciones, otros por temor. Y bastantes por indiferencia o incapacidad.

Destinatario: Dr. Ignacio Guillén, Director del Departamento de Filología Inglesa y Alemana (Universidad de Zaragoza)
Remitentes: Dres. José Ángel García Landa y Beatriz Penas Ibáñez

Asunto: Comunicación auto judicial

Fecha: 17/12/2010

Sr. Director:

En la reunión de ayer del Consejo de Departamento, al finalizar el punto sobre informe de la Dirección, echamos en falta su información al Consejo sobre un auto judicial relevante para la ordenación docente de este año académico y posteriores, y que nos afecta directamente a todos (procedimiento de ejecución definitiva 0000001/2010-P. Abreviado nº 442/08-A/P, del Juzgado de lo Contencioso Admtvo. nº 2, Zaragoza). Le hemos preguntado a Vd. si como Director no debía informar sobre este asunto, y nos ha respondido que, si bien Vd. conoce la existencia y sentido de este auto, y así lo ha comentado "con algún Vicerrector", no ha recibido sin embargo comunicación oficial; que ha solicitado dicha comunicación, y que no actuará entretanto no la reciba.


Creemos oportuno, por ese motivo, darle a conocer a Vd., por vía administrativa, el auto en cuestión. Como comprobará Vd., este documento es en sí mismo la comunicación oficial que Vd. dice necesitar, pues es la propia autoridad judicial quien le da a Vd., directamente, una orden explícita sobre las actuaciones a llevar a cabo inmediatamente por el Director.


Zaragoza, 17 de diciembre de 2010


José Angel García Landa        Beatriz Penas Ibáñez

Más abajo pongo una copia del auto en cuestión. Pero quizá convenga subrayar su sentido central. Es el fin (esperemos) de una prolongada maniobra de exclusión que amenazaba con interrumpir nuestra carrera académica por no pertenecer a los grupos de ayuda mutua —"grupos de investigación" oficialmente, de "ayuda  mutua" en cuanto a micropolítica, grupos dirigidos por los catedráticos.

José Ángel García Landa: Corrupción en las oposiciones

José Ángel García Landa: Corrupción en las oposiciones

En muchas oposiciones se oye hablar de favoritismo o de corrupción.  En la universidad son estructurales y endémicos, sobre todo después de las continuadas reformas para asegurar la endogamia (bajo el manto de la "autonomía universitaria"). Me llega este correo que difundo de la Plataforma contra la corrupción y el acoso en la Universidad pública. Difundan y firmen, si lo estiman oportuno—aunque en mi opinión esto no lo va a arreglar nadie, y menos aún el corrupto Tribunal Constitucional.
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José Ángel García Landa: Sugerencia/Queja sobre comunicaciones y opinión

José Ángel García Landa: Sugerencia/Queja sobre comunicaciones y opinión

Hasta este año 2010, la página de la Universidad de Zaragoza tenía un espacio de opinión para comentarios, quejas, sugerencias, debate, etc: el llamado "Rincón de Opinión". Ahora se ha suprimido, y en su lugar aparece el boletín iUNIZAR, que tiene sin embargo una función distinta: dar noticias institucionales, y permitir anuncios de actividades culturales y actos académicos. No es lo mismo, en absoluto. Aquí las opiniones no se admiten, y menos si molestan a alguien. Pero una universidad necesita un espacio de opinión y debate, aun si este es molesto para algunos. Sugiero que las personas interesadas en que haya un espacio de opinión en la página de la Universidad hagan lo siguiente:

José Ángel García Landa: Nulidad de pleno derecho

Nulidad de pleno derecho

José Ángel García Landa

Alguien le dijo al parecer al Vicerrector de ordenación docente que yo no estaba impartiendo "la docencia que tenía asignada", así en general. Y el Vicerrector me dirigió un escrito comunicándome este hecho e instándome a asumir la docencia que me corresponde. Cosa que por supuesto hago, y así se lo expresé.

Como el escrito también decía que sobre los desacuerdos sobre la docencia podía dirigir al Rectorado las reclamaciones oportunas, le dirigí al Rector un escrito con unas puntualizaciones y una solicitud al respecto.  Cito de ese escrito:

"- El escrito del Sr. Vicerrector no hace referencia alguna al escrito de fecha 24/6/2010 que remití al Rectorado y Vicerrectorado, junto con la Dra. Penas, sino que se refiere al asunto como si fuese algo sobrevenido y como si no se hubiera realizado ya impugnación alguna.

- El escrito del Vicerrector se refiere vagamente a una supuesta negativa mía a comenzar "la docencia asignada por el Departamento [de Filología Inglesa y Alemana] en la segunda fase del pod".  Hay que aclarar que me negué en su momento, fundadamente, a asumir una asignatura en concreto, "Literatura de la segunda lengua (inglés)" de Filología Francesa. La otra asignatura que imparto este cuatrimestre, "Comentario de textos literarios ingleses", está siendo impartida con normalidad, pues no le afecta el contencioso docente. Lo mismo sucede con las tutorías.

José Ángel García Landa: La apropiación de la Universidad y la promoción del conformismo

José Ángel García Landa: La apropiación de la Universidad y la promoción del conformismo

Una vez me dijo una directora de mi departamento—totalmente en serio lo decía—que el departamento, a pesar de ser en apariencia parte de una institución pública, de hecho pertenecía a la catedrática, era SUYO. Puede que el caso no sea tan extraño, aunque normalmente las maneras en que los funcionarios se apropian de las instituciones son más indirectas. Pero son muy reales, sin embargo, las génesis de oligarquías funcionariales, redes de dependencias, grupos de gatekeepers o de trepadores asociados de escalafones... Cada vez se define más estrictamente, para la promoción dentro de la Universidad, lo que han de ser una carrera política y un expediente académico promocionables—que han de ser estándar, impolutos, con las afiliaciones convenientes, y con sellos de calidades y acreditaciones que hacen muy fácil descabalgar a quien no vaya recto por la vía trazada. Sobre todo eso tiene algo que decir José Carlos Bermejo Barrera, en la última sección de su libro La Fábrica de la Ignorancia (Akal, 2009). Algunos párrafos de esa sección final, titulada como sigue: "Se está gestando un proceso de patrimonialización de la Universidad, mediante el cual grupos de funcionarios pasan a monopolizar el control de la misma".

José Ángel García Landa: Profesores monjes y profesores cortesanos

José Ángel García Landa: Profesores monjes y profesores cortesanos

Es una distinción a la que se refiere José Carlos Bermejo Barrera en su libro crítico-satírico sobre la universidad española, La fábrica de la ignorancia, y que ciertamente tiene su dosis de verdad. Parte del mal que diagnostica Bermejo se debe a la proyectitis, de la cual ya hablábamos aquí otro día ("La investigación individual sobra en la Universidad"). A través de los grupos de investigación subvencionados, los profesores se embarcan en una dinámica que Bermejo denomina capitalismo imaginario:

"Unos profesores que últimamente valoran más la actividad investigadora basándose no en los resultados científicos obtenidos y publicados, sino en el dinero gastado en los años anteriores, de acuerdo con el llamado por R. Merton efecto san Mateo, conocido desde hace más de cuarenta años en las universidades norteamericanas, un efecto que, de acuerdo con las palabras de ese evangelio dice que al que tiene, se le dará, y al que no tiene incluso eso se le quitará.

Unos profesores que no dudan a la hora de cambiar todo tipo de criterios para la valoración de la docencia y la investigación de sus colegas, según cada caso y cada persona, y que pueden llegar a considerar cosas como que si es necesario publicar en revistas de prestigio, eso puede lograrse bien accediendo a esas revistas, o bien pasando a considerar como revistas de prestigio aquellas revistas en las que ellos ya publican, lo que se puede conseguir fácilmente convirtiéndose en evaluador en las comisiones que establecen las catalogaciones de las revistas científicas." (68)

—enlaces añadidos. Pongo aquí algunas de las observaciones más jugosas sobre la universidad, vista desde dentro por este experto conocedor de la fauna académica. En especial en el capítulo IV, "¿En qué creen los profesores y por qué es tan fácil manipularlos?". No le sorprenderá a nadie que se trate aquí de cuestiones muy relacionadas con el feudalismo en la academia, por mucho que Bermejo no entre de lleno en el tema.

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