Julio Carabaña

Julio Carabaña: Catedrático de Universidad, área de Sociología, activo con dedicación a tiempo completo, Universidad Complutense de Madrid, Facultad de Filosofía y Ciencias de la Educación, Departamento de Sociología VI (Sección de Sociología de la Educación).

Julio Carabaña: “No sé de dónde ha salido esa pretensión de reforma general”

Julio Carabaña: “No sé de dónde ha salido esa pretensión de reforma general”

Julio Carabaña ocupó puestos de responsabilidad en el MEC de los tiempos de Maravall, y actualmente es catedrático de Sociología de la Educación en la Facultad de Educación de la UCM. Conocido investigador y polemista sobre temas educativos, últimamente la ha tomado –con razón– con la versión española del proceso de Bolonia.

Entiendes que el sistema de créditos europeos es bastante superficial...

No hay ningún método. Facultades como Medicina o Derecho, son las más viejas; en Químicas y otras ciencias, se pasan la mitad de la vida en el laboratorio. Son los métodos que siempre se han utilizado. Lo que te quiero decir es que cada facultad, antes y ahora, tiene los métodos que son más acordes con la materia y con el objetivo de la enseñanza. Lo que no tiene sentido es hacer experimentos.

Julio Carabaña: Bolonia: ¿otro espejismo europeo?

Julio Carabaña: Bolonia: ¿otro espejismo europeo?
Web de Julio Carabaña Morales

La intención principal con la que escribo las presentes líneas es informar sobre el llamado proceso de Bolonia y sobre la situación de la Universidad española en relación a él. Semejante intención implica, voy a aclararlo desde el principio, más inmodestia que la habitual en quien escribe por creerse mejor informado que los potenciales lectores. Este sería el caso si yo me hubiera propuesto simplemente explicar como universitario a lectores que trabajan fuera de la Universidad el significado de los cambios en los planes de estudio que más pronto que tarde los compromisos internacionales adquiridos por nuestras autoridades nos obligarán a poner en marcha. Pero la verdad es que, habiéndome propuesto informar también sobre estos cambios a la gente que trabaja y estudia en la Universidad, estas líneas están escritas desde supuestos todavía más fuertes e inmodestos, a saber, que la mayoría de mis colegas, los profesores de la Universidad, no tienen más que vagas y remotas nociones, adquiridas de oídas o a lo sumo en los periódicos, de lo que puede significar 'Bolonia' para la Universidad española, y que la minoría que tiene ideas más precisas las tiene por lo general sesgadas, incompletas y bastante erradas. Dicho lo cual, me siento en la obligación de apresurarme a explicar cómo he llegado a creerme con más saber que la mayoría de mis colegas.

Julio Carabaña: Contra la legislación expresiva

Julio Carabaña: Contra la legislación expresiva
Revista de Libros, Diciembre de 2005
Web de Julio Carabaña Morales

Permíteme comenzar con la palabra que mejor describe el efecto que me producen los procesos de elaboración de nuevas leyes de enseñanza: 'aburrimiento'. En su por lo menos doble acepción. Se dice que uno está aburrido cuando a fuerza de repetirse algo deja de llamar su atención o despertar su interés. Convirtiendo este proceso en arte, se aburre a alguien cuando se le lleva a desistir de algún empeño o pretensión a base de repeticiones que no conducen a ninguna parte. Pues bien, en ambos sentidos me aburren las pretensiones de remediar mediante cambios legislativos los males de la enseñanza. Y claro, el tedio va en aumento. La tentativa del PSOE, llamada LOE, me aburre más que la anterior del PP, llamada LOCE, que ocurrió hace solo dos años. Incluso la antepenúltima, que también fue del PSOE y se llamó LOGSE, la veo ahora mucho más aburrida que entonces.

Julio Carabaña: El 'Informe PISA', mala guía para la LOE

Julio Carabaña: El 'Informe PISA', mala guía para la LOE

Corren varios errores sobre los informes PISA. El más común es creer que estos estudios realizados por la OCDE para comparar los conocimientos de los alumnos de 15 años en diversos países y regiones demuestran que nuestro sistema educativo es un desastre, o por lo menos que los alumnos españoles aprenden poco y que estamos a la cola de Europa. Es un error propio de quien no haya leído o sabido leer los datos, pues la más somera inspección intelectual de los mismos pone de manifiesto que los países desarrollados de la OCDE (todos menos México y Turquía) tienen resultados muy cercanos a la media de 500. Los alumnos españoles alcanzaron los 492 puntos en lectura en el estudio del año 2000, y han alcanzado los 485 en Matemáticas en el año 2003. Si alguien tiene estas diferencias por grandes o alarmantes debería estar dispuesto a alarmarse mucho más comparando los resultados regionales. El País Vasco, Cataluña y Castilla León han obtenido en el estudio de 2003 medias superiores a 500, 15 o 20 puntos por encima de la media española, lo que sitúa con seguridad a otras regiones 15 puntos por debajo de la media; Andalucía, por ejemplo, se ha quedado en torno a los 470 puntos.

Julio Carabaña: ¿Les sobran dos años de carrera a los licenciados?

Julio Carabaña: ¿Les sobran dos años de carrera a los licenciados?
Web de Julio Carabaña Morales

La Universidad Española parece encontrarse a las puertas de otra reforma estructural, quizás la más profunda desde la Ley General de Educación de 1970. Aquella ley, la llamada Ley Villar, además de crear los Departamentos, transformó los títulos llamados de Grado Medio (básicamente Magisterio, Peritajes y Enfermería) en diplomas universitarios de tres años, títulos 'cortos' que fomentaron mucho los gobiernos socialistas tras la Ley de Reforma Universitaria de 1983 con el argumento de que equilibraban los tradicionales títulos largos y tenían buena aceptación laboral. Ahora, todo parece indicar que en el proceso de adaptarnos al llamado Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), el cambio más importante (en puridad, el único) consistirá en unificar licenciaturas y diplomaturas en un nivel único, llamado 'grado', de tres o cuatro años de duración. Para conseguir una diplomatura o ingeniería técnica harán falta tres años, como ahora, o quizás un año más. Para conseguir una licenciatura o ingeniería, en cambio, será necesario estudiar un año o incluso dos menos que ahora (casi todas las licenciaturas son de cinco años, aunque desde la LRU las hay de cuatro). En pocas palabras, estamos ante el triunfo del título corto, que absorbe y suprime el actual segundo ciclo universitario, la tradicional licenciatura.

Julio Carabaña: La carrera del profesor universitario: cada vez más larga, más pobre y más precaria

Julio Carabaña: La carrera del profesor universitario: cada vez más larga, más pobre y más precaria
2002. Conferencia en la Universidad de Valencia. Pp. 45-68 en Miguel Angel García Calavia y Ernesto Cano Cano (coords.), ¿Hacia dónde va la Universidad?. Valencia:Germanía, 2005. ISBN: 84-96147-42-8.
Web de Julio Carabaña Morales

Introducción

Debo empezar agradeciendo a los organizadores de este ciclo, que a mí se me han manifestado en la amabilidad de Miguel A. Calavia, el honor de hablar sobre la Universidad en esta de Valencia que fue la mía. Puedo evocar aún con intensidad los nervios del examen de Preu en el Paraninfo de la Cella de La Nave, sentir el fresco de los bancos de piedra del claustro renacentista alrededor de Juan Luis Vives durante los cuatro años siguientes, oler la tierra de los jardines de Blasco Ibánez cuando nos mudamos al edificio nuevo en la primavera del setenta. No hace tanto tiempo, al cabo, como lo prueban las caras y los espíritus todavía jóvenes de algún admirado maestro de entonces, como Marqués, y de compañeros como Ernest García, Olga Quiñones o Joaquín Azagra. Aquí y con ellos comencé a hablar y discutir sobre este tema, interminablemente, según parece. Fueron los años de la protesta estudiantil, y aunque las ideologías con que racionalizamos la oposición al franquismo fueran distintas, todas ellas arrancaban, aunque no fuera más que por exigencias de la táctica, de una crítica de la universidad de entonces y concordaban aproximadamente en la exigencia de una universidad democrática en una sociedad democrática.

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