Stephen J. Ball

Stephen J. BallStephen J. Ball

Fellow of the British Academy, member of Academy of Social Sciences, FRSA.
Karl Mannheim Professor of Sociology of Education

Responsibilities

  • Chair Committee of Professors (2008-11)
  • Editor of the Journal of Education Policy
  • Head of Sociology Section (EFPS)
  • Research Officer British Academy Section S4.

Sonia Exley and Stephen Ball: Something old, something new... understanding Conservative education policy (PDF)

 

Sonia Exley and Stephen Ball: Something old, something new... understanding Conservative education policy (PDF)
Institute of Education, University of London
En Hugh Bochel: The Conservative Party and social policy. Policy Press, 2011

Conservative education policy (CEP) in Britain since the Thatcher era, much like all Conservative policy in Britain since this era, has been fraught with tensions. Looking back over 30 years conjures memories of some familiar figures and contradictions. We remember Keith Joseph and his neo-liberal zeal over freedom for schools and vouchers for parents, but we also remember Kenneth Baker and his introduction of a prescriptive National Curriculum with national testing at age 7, or indeed Kenneth Clarke, his abolition of HMI and his creation of Ofsted in an unprecedented shift in relations between government and the educational establishment. We remember William Hague disassociating his Party from past perspectives, arguing that ‘there is such a thing as society’. However, we also remember Gillian Shephard telling us that policy on education should not concern itself with ‘class-envy dogma’ because such is the enemy of ‘excellence’.1

On the one hand within CEP, belief in markets and a minimal state, basic beliefs of neo-liberalism, have meant a push for privatisation, the ‘liberation’ of schools to innovate and diversify and an enhanced role for parents as consumers in an educational marketplace. On the other, strong distrust of a ‘left wing’ teaching profession coupled with firm conservative beliefs in ‘real subjects and that ‘the old methods are the best’ when it comes to teaching, discipline and curriculum, have meant the imposition of strong accountability measures, detailed instruction over what should be taught in schools and a great deal of surveillance imposed from above. CEP is associated with a strong belief that the root to tackling poverty and educational underachievement lies in greater personal responsibility. Where pupils succeed, it is thanks to ability, hard work and traditional teaching methods. Where they fail, it is because they, their families or their teachers have not tried hard enough or have come under the influence of misguided progressivism. A long history of individualisation and decontextualisation of educational success/ failure within the Conservative party – despite academic research linking educational attainment and deprivation – has lent legitimacy to support for private and selective schooling, evidenced by past Tory initiatives such as the Assisted Places Scheme (subsidising private schooling for high achieving non-privileged pupils) and periodic calls for a return to selection.

Stephen J. Ball: Education For Sale! The Commodification of everything?

Stephen J. BallStephen J. Ball: Education For Sale! The Commodification of everything?
The Annual Education Lecture 2004
Karl Mannheim Professor of Sociology of Education Institute of Education, University of London June 2004
Education Policy Studies Laboratory

Aknowledgements

I want to thank a number of people who have helped me in the preparation of this lecture: Chemaine Myers for the scans, Angie Oria for the searches, Anjali Kothari and Meg Maguire for help with PowerPoint, Carol Vincent for research collaboration, and Pat Mahony, Glen Rikowski, Gemma Moss, Joe Hallgarten and Louise Morley for insights and examples.

The principles of the market and its managers are more and more the managers of the policy and practices of education.
(Bernstein 1996 p. 87)

Let me begin by clarifying my use of terms and specifying the terrain of my argument and of my concerns. To start with the latter, this lecture may be thought of as, in-part, a cost-benefit analysis of the increasing use of ‘the private’ as a means of delivery of public services, including education. Current political and policy wisdoms stress, almost exclusively, the benefits of such moves, ignoring, almost entirely, the apparent and possible costs. Over and against this, I want to stress, in an attempt to achieve some balance, almost exclusively, the costs of various kinds of private participation and privatisation. For while I am happy to concede that there are benefits to be obtained from some forms of privatisation of public services, these benefits are widely rehearsed and sometimes exaggerated, while the costs, and I mean primarily social costs, are systematically neglected. Furthermore, in policy rhetorics which laud ‘the private’ there is deafening silence in relation to the role of the profit motive, and a systematic neglect of business failures, and of business ethics. Although we have had some high profile examples of problems with private providers which highlight all three.

Stephen J. Ball: La gestión como tecnología moral. Un análisis ludista

Stephen J. Ball: La gestión como tecnología moral. Un análisis ludista [1]

Es necesario pasar al otro lado (al lado opuesto al “bueno”) para tratar de liberarse uno mismo de estos mecanismos que hacen aparecer dos lados, para disolver la falsa unidad de este otro lado que adoptamos. Ahí empieza el trabajo real, la obra de la historia del presente. (Non au sexe roí, entrevista con Michel FOUCAULT, Le nouvel observateur, marzo 1977)

En los círculos relacionados con la educación, el término “gestión” (management) ocupa un lugar especial y reverencial. La necesidad de la “buena” gestión de las escuelas, colegios universitarios y universidades es una cuestión sobre la que el acuerdo es masivo entre los prácticos de la educación de todo linaje y opinión. La gestión constituye con toda seguridad “la mejor forma” de dirigir las instituciones educativas. La preparación para la gestión se está haciendo de rigueur para quien aspire a un puesto elevado en las instituciones educativas. La indiscutible posición de la gestión hace enmudecer cualquier discusión sobre otras posibilidades de organización. Pero la profundidad de sus efectos en la práctica de los profesores y de otros profesionales educativos no suele apreciarse en todo su valor. La gestión desempeña un papel clave en el proceso en marcha de reconstrucción del trabajo docente.
 

Internacional de la Educación: La discreta privatización de la educación pública

Internacional de la Educación: La discreta privatización de la educación pública

Un nuevo estudio comisionado por la Internacional de la Educación revela cómo la creciente privatización en la educación pública es a menudo disimulada tras la "reforma educativa" o "modernización". De ahí el título del informe: "La privatización encubierta en la educación pública".

El estudio fue elaborado por el catedrático Stephen Ball y la doctora Deborah Youdell, ambos del Instituto de Educación de la Universidad de Londres. Los autores analizan dos tipos de privatización: uno en el que se importan las ideas, métodos y prácticas del sector privado en ciertas escuelas orientadas hacia el comercio; y otro en el que la educacón pública es claramente objeto de inversiones privadas con ánimo de lucro. El primer tipo suele dar vía al segundo.

Ambos tipos de privatización tienen un profundo impacto en la prestación de los servicios educativos, en los currículos, en la formación de los docentes, en la evaluación de los estudiantes, y desde luego, en los valores fundamentales que consolidan la educación pública en países tanto industrializados como en desarrollo.

"Una cuestión esencial, como lo demuestra este informe, es la propia ética de la educación", dijo el secretario general de la IE, Fred van Leeuwen. "Por ponerlo crudamente: ¿se trata la educación de dar a cada niño o niña, hombre o mujer, la oportunidad de desarrollar todo su potencial como persona y como miembro de la sociedad? ¿O es la educación un servicio a la venta, cuyos clientes son considerados desde su más temprana edad como consumidores y objetos de mercadeo?"

Stephen Ball: El sentido de las reformas educativas

Stephen BallStephen Ball: El sentido de las reformas educativas
presència, del 25 al 31 de gener del 2008

En los últimos años y como consecuencia del impacto provocado por la globalización económica, muchos países han iniciado importantes reformas en sus sistemas educativos. En este cuaderno, el sociólogo Stephen Ball analiza el trasfondo y se pregunta por el lugar reservado al espacio de los valores.

En la entrevista que publicamos en estas páginas, el sociólogo británico Stephen Ball advierte que el papel de la educación como un valor público dirigido a formar ciudadanos participativos, solidarios y abiertos está perdiendo peso bajo la presión creciente de los valores de la economía –competitividad, rendimiento, beneficios– que van modelando el prototipo del ciudadano más individualista y consumista, cortado por el patrón neoliberal.

En términos de agenda educativa global resultaría, pues, que la posición mercantilista del Banco Mundial se va imponiendo a la más emancipadora de la Unesco, una constatación que no debe sorprender a los conocedores de los documentos Prioridades y estrategias para la educación y La educación esconde un tesoro (informe Delors) que a mediados de los años noventa aportaron respectivamente una perspectiva muy contrapuesta sobre el tema. A grandes rasgos: planes de ajuste estructural con reducción de la inversión pública e impulso a la privatización de los servicios educativos, por una parte, y apuesta política firme por la inclusión educativa y por la erradicación de las desigualdades tanto en el ámbito local como en el global, por otra.

Indudablemente, el debate mantiene hoy una vigencia aumentada a la luz de un mundo cada vez más intercomunicado e interdependiente. Los organismos internacionales, las agencias y los lobbies van marcando orientaciones destinadas a inspirar las normativas elaboradas por los responsables políticos. En la UE ha tenido un gran peso La Mesa Redonda de los Industriales Europeos, formada por 45 directivos de las empresas más importantes, que ha expresado en diferentes textos la preocupación siguiente: «La industria europea ha debido responder rápidamente a los cambios de la globalización económica para continuar siendo competitiva, pero el mundo de la educación es demasiado lento en reaccionar y esto comporta el desperdicio del potencial humano. El desarrollo tecnológico e industrial de los negocios requiere una reforma acelerada de los sistemas y programas educativos» (citado por David Medina y Luis Gómez Llorente en la ponencia Neoliberalismo y educación, Jornadas de FETE, 2006).

En los últimos años y en algunos países con más celeridad que en otros, los gobiernos han iniciado el camino de las reformas que habrían de adecuar la educación a las nuevas necesidades. El sentido que se da a estas reformas constituye el quid del debate, y los interrogantes son muchos e importantes. No apuntamos más que algunos: ¿está predominando la formación instrumental (capacitación laboral) a bulto de los valores éticos y humanísticos?, ¿se avanza hacia la mercantilización de los servicios?, ¿cómo se hacen compatibles los principios de la calidad y la equidad?, ¿se percibe una tendencia a la segregación étnica y social?, ¿retrocede la educación como valor público?

Stephen J. Ball: Reformar escuelas/reformar profesores y los terrores de la performatividad

PerformatividadeStephen J. Ball: Reformar escuelas/reformar profesores y los terrores de la performatividad
Revista Portuguesa de Educação, año/vol. 15, número 002

La reforma de la educación se propaga en este momento por el mundo, en palabras de Levin (1998), como una "epidemia política". Un inestable, irregular, pero aparentemente imparable torrente de ideas reformadoras íntimamente relacionadas entre sí, está posibilitando y reorientando sistemas de educación con recorridos e historias muy diferentes, en situaciones sociales y políticas diversas. Esta epidemia es sustentada por agentes poderosos, tales como el Banco Mundial y la OCDE; atrae a políticos de diversas facciones y está implantándose profundamente en los "mundos asumidos" de muchos educadores académicos.

Aparentemente, los elementos clave del "paquete" de la reforma de la educación - y esto se aplica con igual vigor e importancia a escuelas, colegios y universidades - son el mercado, la capacidad de gestión y la performatividad. Estos elementos o tecnologías políticas (ver abajo) asumen diferentes grados de énfasis en diferentes situaciones, pero están íntimamente interrelacionados y son interdependientes en los procesos de reforma. Cuando se aplican conjuntamente, estas tecnologías ofrecen una alternativa políticamente atractiva y eficaz a la tradición educativa centrada en el Estado y en el bienestar público. Estas tecnologías se confrontan y se comparan con las viejas tecnologías del profesionalismo y de la burocracia. Se combinan para producir aquello a lo que la OCDE (1995) denomina un "ambiente de devolución" que "requiere un cambio, una sustitución de los cuerpos de gestión centralizados por una estructura global en detrimento de una microgestión... y cambios de actitudes y comportamientos de ambas partes" (p. 74). Los cambios de papel de los agentes de gestión central en este nuevo entorno, reside, tal como lo refiere la OCDE, en los "sistemas de monitorización" y en la "producción de información" (p. 75). Es en estas vertientes de la reforma de las que me ocupo esencialmente en este documento. Esto es, con aquello a lo que Lyotard (1984) se refiere cuando habla de "los terrores de la performatividad".

Stephen J. Ball y Deborah Youdell: Privatización encubierta en la educación pública (PDF)

Stephen J. BallStephen J. Ball y Deborah Youdell: Privatización encubierta en la educación pública (PDF)
Instituto de Educación, Universidad de Londres
Internacional de la Educación

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En todo el mundo se están introduciendo formas de privatización en nuestros sistemas de educación pública. Muchos de esos cambios son consecuencia de una política deliberada, a menudo bajo el lema de la “reforma educativa”, y sus efectos pueden ser de muy amplio alcance en cuanto a la educación de los alumnos, a la equidad y a las condiciones del personal docente y de otras personas dedicadas a la educación. Asimismo, podrían adoptarse otros cambios inesperados, a saber, cambios en la forma en que los centros educativos son gestionados, que podrían presentarse como una forma de “adaptarse a los tiempos que corren”, pero que en realidad son reflejo de una orientación cada vez más basada en el mercado, competitiva y consumista, que caracteriza a nuestras sociedades actuales.

En ambos casos, la tendencia hacia la privatización de la educación pública está encubierta. Se camufla mediante un lenguaje que habla de la “reforma educativa”, o bien se va introduciendo a hurtadillas en forma de “modernización”. De esas razones precisamente se deriva el título del presente estudio: “PRIVATIZACIÓN ENCUBIERTA EN LA EDUCACIÓN PÚBLICA”.

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