Políticas institucionais

Laura Marrone: ¿Por qué creció la educación privada en Argentina?

Laura Marrone: ¿Por qué creció la educación privada en Argentina?
El debate sobre la “calidad” versus “una buena educación”
Laura Marrone es docente de Ciudad de Buenos Aires. Actualmente Secretaria de Asuntos Pedagógicos de Ademys-CTA

Un informe del INDEC, que ha tenido repercusión mediática reciente, da cuenta de que el 37,5 % de la matrícula de primer grado hoy en la Argentina se dirige directamente a la escuela privada lo cual es un salto cualitativo en relación a años anteriores. Solo en provincia de Buenos Aires entre el 2002 y 2007 la escuela pública perdió el 4,6% de su matrícula y en cambio la privada aumentó 13%. No estamos, sin embargo, frente a fenómeno nuevo sino a un proceso que se viene profundizando desde la década del 90 y que muestra en los últimos años cifras preocupantes. La Provincia de Buenos Aires ya supera el 30% y la Ciudad de Buenos Aires el 48% de su matrícula privada.

Las usinas de pensamiento privatistas divulgan que la causa de esta situación sería la falta de clases que los niños tendrían debido a la existencia de conflictos gremiales, jornadas de capacitación y/o licencias por enfermedad, que según dicen serían más abundantes en las escuelas públicas. Este tratamiento superficial de un grave problema merece sin embargo un análisis serio.

CCOO: El PDI no permanente puede irse a la calle si se aplica el RDL de medidas urgentes de corrección del déficit público

CCOO: El PDI no permanente puede irse a la calle si se aplica el RDL de medidas urgentes de corrección del déficit público

Las universidades públicas, en una situación sin comparación con otros sectores, están viviendo un ataque sin precedentes por parte de las diferentes administraciones.

El RDL 20/2011, de medidas de corrección del déficit público, no tiene en cuenta la casuística de contratación de las universidades públicas, obligada por la LOU. La aplicación de ambas regulaciones comporta la imposibilidad de concursos para la promoción o estabilización de todo el PDI contratado. Esto supone que el PDI laboral no permanente, cuyos contratos tienen duración limitada (ayudantes, profesores ayudantes doctores, e investigadores y tecnólogos contratados como Ramón y Cajal, Juan de la Cierva y similares) estarían en la calle cuando se les acabe sus actuales contratos.

De eliminarse los procesos de consolidación del PDI laboral no permanente, se tirará a la basura toda la inversión que se ha realizado en su formación, y se comprometería seriamente el relevo generacional en la Universidad, por no hablar de que dejará sin trabajo a muchos compañeros y compañeras que se han dedicado en exclusividad a la docencia e investigación.

Asimismo, otra medida del RDL como es la imposibilidad de hacer nuevos contratos temporales hace que no se puedan garantizar algunos servicios y/o sustituciones por diferentes causas, pudiendo llegar a afectar a los que requieren una renovación.

Recordemos que el RDL 20/2011, que entró en vigor el pasado 1 de enero, establece que toda la Administración Pública tendrá una tasa de reposición del 0%, excepto los funcionarios docentes no universitarios, las plazas de hospitales y centros del sistema de salud, fuerzas armadas y fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, que tendrán una tasa del 10%. Las universidades públicas no están incluidas en esta lista, por tanto no son un servicio público prioritario para este gobierno.

Debemos denunciar también que muchas CCAA no están ejecutando los pagos de las transferencias comprometidas y aprobadas en sus Consejos Sociales. Este hecho está llevando a las universidades a una situación de asfixia financiera, que pone en peligro el pago a los proveedores y las nóminas de los trabajadores.

También es de extrema gravedad lo ocurrido este fin de semana, con la intervención de facto de la Universitat Autónoma de Barcelona (pincha aquí). Un ataque frontal a un derecho constitucional como es la autonomía universitaria. Este hecho puede llevar al convencimiento de que todo vale. La comunidad universitaria debe oponerse frontalmente a esta intervención.

Todas estas acciones, realizadas desde gobiernos centrales y autonómicos, comprometen seriamente el futuro de la Universidad pública.

El Gobierno central ha decidido dejar a las universidades en las peores condiciones del área pública, dejando claro que no ocupan un lugar destacado entre sus prioridades, por lo que desde CCOO, exigimos al Ministerio que aclare la aplicación del decreto en todos y cada uno de sus puntos, y tenga en consideración las peculiaridades especiales del personal de las Universidades públicas.

Toda la comunidad universitaria debe reaccionar, y CCOO hace un llamamiento a los rectores para que sean inflexibles ante los recortes indiscriminados de las administraciones, e insta a las CCAA y al Ministerio a hacer un ejercicio de corresponsabilidad, para hacer frente a la situación creada por la publicación de dicho decreto.

La situación creada dificulta seriamente el mantenimiento del servicio que proporciona la universidad pública y pone en peligro miles de puestos de trabajo, por lo que sólo cabe llamar a la movilización. Participa activamente en todas las acciones que vayan apareciendo para reivindicar tus derechos y tu puesto de trabajo.

La situación creada pone en peligro el mantenimiento del servicio que proporciona la universidad pública y pone en riesgo miles de puestos de trabajo, por lo que sólo cabe llamar a la movilización. Participa activamente en todas las acciones que vayan apareciendo para reivindicar tus derechos y tu puesto de trabajo.

Ángeles Diez: Si nuestro rector es sólo un gestor ¿para qué queremos rector?

Ángeles Diez: Si nuestro rector es sólo un gestor ¿para qué queremos rector?
La Universidad Complutense de Madrid se organizan por la defensa de la Universidad Pública

En este país lo público está en peligro, o lo que es lo mismo, está en peligro lo que es de todos: nuestros derechos. Nuestro derecho a la salud, a la educación, a la atención de nuestros mayores… El único derecho que parecen estar dispuestos a salvaguardar nuestros gobiernos es el derecho de los bancos a seguir expoliando al sector público.

La universidad pública ha sido uno de esos campos que durante años viene sufriendo el acoso, la injerencia de las empresas, la infiltración de los bancos, la paulatina externalización de los servicios, la precarización de los trabajadores, la transferencia de recursos al sector privado, el aumento de las matrículas. Ahora parece haber llegado el momento de hacerla quebrar definitivamente. La excusa es perfecta, la crisis. El malo de la película, el déficit. La víctima propiciatoria, los empleados públicos (esos trabajadores a los que se les acusa de defender privilegios cuando defienden sus derechos laborales)

La universidad pública se ha convertido en uno de esos bocados apetitosos para el sector privado que, en momentos de crisis, busca desesperadamente ámbitos de negocio seguro. De ahí que, por ejemplo, el Plan diseñado por las universidades con el nombre Estrategia 2015, diseñe un horizonte en el que las Universidades públicas estarán gobernadas por gestores, no por académicos, y organizadas según un modelo empresarial. Desde la implantación de los nuevos grados ese Plan ha echado a andar. En cierto sentido, las resistencias de la gente para impedir que la educación sea un negocio son menores que en el campo de la salud; y todavía son menores las resistencias cuando se trata de una enseñanza no obligatoria como es la universitaria. El plan está en marcha hace tiempo pero parece que ha llegado el momento de su implantación definitiva.

Sin embargo, en estos momentos, la principal amenaza de la universidad pública no están siendo los bancos, ni las empresas, ni siquiera las Comunidades Autónomas. En estos momentos el mayor peligro son sus órganos de gobierno, rectores y Consejos de gobierno, que están dispuestos a ser buenos chicos ante sus jefes: las Comunidades autónomas que controlan sus presupuestos. Los rectores dicen que “la ley es la ley”, y se esconden en esta consigna para imponer un verdadero plan de ajustes, una reconversión universitaria en toda regla que acabará con la universidad pública tal y como la conocemos ahora. La universidad pública tiene sus problemas pero hasta ahora había sido capaz de garantizar el derecho a una educación superior de calidad a los alumnos de cualquier extracción social.

El artículo 27 punto 10 de la Constitución española reconoce la autonomía de las universidades, sin embargo, en estos momentos, son los propios rectores quienes hacen dejación de su responsabilidad de gobernar y prefieren ser meros gestores que aplican, o mejor, implantan los recortes. En las universidades de la Comunidad de Madrid, en vez de plantar cara y defender los derechos de la Comunidad universitaria buscan la vía para que nos traguemos la Ley 6/2011 de Medidas Fiscales y Administrativas de la comunidad de Madrid y el Real Decreto Ley 20/2011 de medidas urgentes en materia presupuestaria, tributaria y financiera para la corrección del déficit público.

En esta coyuntura, los sindicatos mayoritarios con implantación universitaria no parecen tener prisa por detener el derribo. Se muestran timoratos, cautos, faltos de iniciativa, incluso sorprendidos de que los gobiernos universitarios no se presten a negociación alguna. Pero los trabajadores universitarios hemos empezado a organizarnos autónomamente. No sé hasta qué punto la influencia de lo que vivimos desde el 15 de Mayo tiene que ver con esta iniciativa. Sí sé que ese espíritu de lucha, ese “no nos representan” o ese “lo llaman democracia y no lo es”, estuvo en nuestras cabezas cuando el 17 de noviembre decidimos convocarnos para hablar de lo que nos estaba pasando en la UCM. Ese día creamos la Plataforma de trabajadorxs de la UCM (Personal docente e Investigador, y personal administrativo y de servicios), es un espacio horizontal, asambleario, en el que nos organizamos según las propuestas que van surgiendo. Nos mueve la idea de que no se puede esperar más tiempo sin implicarnos en la defensa de lo que es nuestro, que no podemos seguir esperando a que sean las organizaciones tradicionales las que nos convoquen. Sabemos que defender nuestras condiciones laborales forma parte de la defensa de la universidad pública, de todxs y para todxs y que está en nuestras manos resistir.

Una de las iniciativas de esta Plataforma de Trabajadorxs de la UCM ha sido recoger firmas para avalar la presentación de una petición al Sr. Carrillo, rector de esta universidad, para que comparezca públicamente explicando a toda la comunidad universitaria en qué consiste el Plan de eficiencia que trata de implantar, para que escuche lo que los trabajadores de la universidad tienen que decirle, para que de cuenta de por qué no está cumpliendo con su programa electoral en el que afirmaba que “la comunidad universitaria era el centro de su proyecto y que contaría con ella para desarrollarlo y llevarlo acabo”. Las firmas se entregaron el día 7 a las 14 hs. en el Registro General, en un acto público que incluyó una asamblea en el vestíbulo del Rectorado. Los compañeros explicaban en la asamblea que si nuestro rector es un mero gestor ¿para qué queremos un rector? Que si no existe autonomía universitaria y lo único a que podemos aspirar es a que se nos aplique una ley de rango inferior ¿para qué elegimos a nuestros gobierno universitario? Después nos dimos cita en la manifestación contra los recortes y por la defensa de lo público que tuvo lugar por la tarde.

Los trabajadores de la UCM continuaremos promoviendo asambleas en todos los centros, animando a los compañeros a discutir, hacer propuestas y secundar movilizaciones que nos permitan recuperar la Autonomía universitaria e impedir la liquidación de nuestros derechos. En estos momentos ya hay Asambleas en los dos Campus de la Complutense, se cuenta con un blog informativo: trabajadoresucm.wordpress.com , se elabora un estudio del Plan de Eficiencia y sus consecuencias, y se está construyendo una red que nos vincule a otras universidades y a la red verde que defiende la educación pública no universitaria.

Rebelión, 10/02/12

Vicent Camp Sanchís: ¿Qué estamos haciendo en la universidad pública?

Vicent Camp Sanchís: ¿Qué estamos haciendo en la universidad pública?

A lo largo de las últimas semanas se han ido sucediendo una gran cantidad de noticias sobre las consecuencias de la política de recortes que se está realizando tanto desde el Estado como especialmente por parte de la Generalitat Valenciana. Es de sobra conocida la situación precaria en la que se encuentran gran cantidad de institutos y colegios de la Comunidad Valenciana. Son numerosos los centros que ya no pueden encender la calefacción, o no pueden dar el servicio de comedor, o siquiera hacer fotocopias. Parece que la Universidad está viviendo al margen de todos estos acontecimientos, sin embargo esto no es cierto, puesto que, desde hace años, las universidades valencianas están sufriendo un sistemático incumplimiento del plan de financiación y en la actualidad ni tan solo se cumple con los pagos de las mensualidades. Todo ello redunda, indefectiblemente, en el impago a proveedores, en el recorte de los presupuestos de los centros, departamentos e institutos y la inviabilidad de proyectos de investigación ya aprobados. El resultado es claro: tanto la investigación como la docencia ya están pagando las consecuencias.

Pero tan preocupante es la situación económica de la universidad como el desprestigio y crítica que está sufriendo como institución. A pesar de haber sido siempre un referente de la sociedad en materia de educación, conocimiento y progreso, la crisis nos ha demostrado que ya no somos referentes de nada: ni social ni políticamente. Nuestros gobernantes han reducido sin miramientos no solo nuestro poder adquisitivo, sino nuestro papel en la sociedad.

¿Y cómo está reaccionando la universidad? La respuesta no deja de ser triste y preocupante. No está existiendo el debate ni la autocrítica públicas en los órganos y foros naturales de discusión de la universidad: el consejo social, el consejo de gobierno, el claustro y gran parte de los consejos de departamentos y las juntas de facultad. Las pocas voces críticas que se han alzado exigiendo una mayor defensa de nuestra institución, han sido acalladas o ninguneadas. Resulta del todo incomprensible que nuestros representantes institucionales no se planten ante el ataque tan grave que está sufriendo la universidad, pero peor es que ni siquiera nosotros mismos seamos capaces de asumir nuestra responsabilidad en todo lo que está aconteciendo.

Ante esta situación, podemos tomar dos actitudes: adoptar una posición pasiva a la espera de que los acontecimientos sigan su curso, o empezar a movilizarnos y defender la enseñanza pública y, por ende, nuestra universidad. Sin lugar a dudas, estamos ante uno de los momentos más críticos a los que nos podemos enfrentar como trabajadores y profesionales de la enseñanza y la investigación, y de nosotros depende que la universidad cumpla con su finalidad principal, que no es más que dar un servicio a la sociedad. ¿O es que alguien se piensa que se puede salir de esta crisis sin la participación activa y determinante de la universidad? Empecemos de una vez por todas a luchar por la dignidad y valía de nuestra universidad. Protestemos, opinemos, critiquemos en los foros y órganos que la universidad pone a nuestra disposición y traslademos nuestro sentir y conocimiento a la sociedad. Exijamos mucho más a nuestros representantes académicos; su opinión tiene que ser nuestra opinión. Participemos más en las movilizaciones que se convocan, seamos mucho más solidarios con nuestros compañeros del resto de niveles educativos. En definitiva: acabemos con la apatía y el conformismo, que es el peor enemigo de una sociedad intelectualmente avanzada y comprometida con los valores democráticos.

Tenemos los medios y estamos capacitados, no defraudemos a quienes confían en nosotros, no nos defraudemos a nosotros mismos. De lo contrario, nuestra universidad puede entrar en un declive y desprestigio de los cuales costará mucho recuperarse.

Información, 09/02/12

El conflicto en las universidades madrileñas: El PDI y el PAS de la Universidades Públicas DISCRIMINADO

El conflicto en las universidades madrileñas: El PDI y el PAS de la Universidades Públicas DISCRIMINADO

Como en todas las Universidades Públicas de España, entre las crisis y el déficit acumulado, nuestros compañeros de Madrid han ido constatando como, en los últimos años, sus condiciones laborales se han ido deteriorando (reducciones salariales, congelación de las plantillas, restricción de la contratación temporal, recortes en investigación…). En las últimas semanas la situación se ha agravado cuando los Rectores, de manera completamente unilateral, han decidido aplicar la Ley 6/2011, de 28 de diciembre, de Medidas Fiscales y Administrativas de la Comunidad de Madrid.

La Comunidad de Madrid pretende regular cuestiones que afectan a los trabajadores y que son competencia de las Universidades, las cuales, a través de sus responsables, parecen haber claudicado frente a la Administración madrileña, a pesar de que en el articulado de sus Estatutos se establece que corresponde a cada una de ellas determinar condiciones laborales, como régimen de dedicación y jornada.

Las medidas concretas que pretenden aplicar son:

  1. Incremento de la jornada laboral, estableciendo una jornada semanal mínima de 37,5 horas.
  2. Reducción de los permisos de libre disposición (moscosos) de los actuales diez días a seis, aumentándose éstos según la antigüedad en los términos establecidos en el EBEP (dos más a partir del 6º trienio, y uno más por cada trienio a partir del 8º).
  3. Reducción de las vacaciones de Semana Santa y Navidad, de forma que entre las dos fiestas no se superen 6 días hábiles.
  4. Aplicar el Régimen General de la Seguridad Social en las bajas por enfermedad y accidente no laboral. Esto se traduce en que los colectivos afectados (PAS, PDI laboral y parte del PDI funcionario), en caso de incapacidad transitoria, pasarán a percibir aproximadamente un 50% menos de salario.

En todas las Mesas paritarias de los diferentes convenios colectivos se ha invitado a la Administración de la Comunidad de Madrid a estar presente y a formar parte de ellas, pero nunca ha querido acudir. Su postura ha sido siempre entregar anualmente la nominativa a los Rectores, quienes han negociado directamente las condiciones laborales con los órganos de representación.

UGT ha reclamado en numerosas ocasiones, hasta por la vía judicial, la inclusión de la Universidad en la Mesa General de los Empleados Públicos de la Comunidad de Madrid (creada en 2008), dado que la Mesa de Universidad no ha sido convocada desde los tiempos de Ruiz Gallardón como presidente de dicha comunidad.

Los trabajadores de las Universidades madrileñas solicitan la no aplicación de las "medidas de la Ley de Acompañamiento", pues a su juicio, contravienen la LOU. Exigen que se reúnan las Mesas de Negociación para pedir a los Rectores que no las apliquen. A juicio de UGT, los responsables académicos no han hecho valer su condición de representantes de las Universidades ante un Gobierno Regional, que se caracteriza por someter a las mismas a un recorte económico constante que está haciendo peligrar su viabilidad.

Los compañeros de Madrid, junto con el resto de los sindicatos mayoritarios, han elaborado un calendario de movilizaciones para protestar por estas nuevas medidas (concentraciones, encierros en los Rectorados…). De momento, y gracias al éxito de las mismas, a pesar del escaso impacto que le está dando la prensa, se ha conseguido un aplazamiento hasta la próxima reunión con los Rectores.

El conflicto de las Universidades madrileñas es un claro ejemplo de discriminación y un ataque frontal a los derechos de los trabajadores, orquestado desde el Gobierno Autonómico, que en ocasiones incluso se adelanta al Gobierno Central y que por otra parte, es unánimemente aceptado por los equipos de gobierno de las Universidades madrileñas.

Es discriminación porque los universitarios no estamos en las Mesas de Negociación Autonómicas de los Empleados Públicos, donde sí están otros colectivos como los sanitarios, los docentes (los de la no universitaria), el PAS de los colegios públicos, los bomberos… Es decir, están todos los funcionarios y laborales de la Comunidad Autónoma menos los de la Universidad.

Por esta razón, en los tiempos de bonanza nos hemos quedado sin las mejoras que otros Empleados Públicos conseguían y así hemos ido perdiendo poder adquisitivo. Sólo hace falta consultar cualquier BOE de la época para constatar que nuestros salarios quedaban estancados mientras otros se actualizaban.

Se nos ha negado el derecho a la negociación en las mismas condiciones que el resto de trabajadores de la Administración con argumentos basados en la "autonomía universitaria". Sin embargo, nosotros tenemos claro que no trabajamos en el Banco de Santander, sino que somos Empleados Públicos (funcionarios o laborales) y que trabajamos en una Universidad Pública, igual que un Colegio Público o un Hospital Público.

Curiosamente, cuando se trata de "repartir los recortes" ya se nos reconoce como Empleados Públicos y los Rectores de nuestras Universidades son los primeros a la hora de intentar saltarse los Acuerdos alcanzados en las Mesas paritarias de los diferentes convenios colectivos, en el caso de que existan, porque en las universidades es una práctica generalizada, que nos diferencia del resto de empleados públicos, el "no negociar" con los representantes legítimos de los trabajadores… y así nos va.

Finalmente, no podemos dejar de señalar el "despiste" del Ministro de Educación, Cultura y Deporte en su comparecencia en la Comisión de Educación hace unos días. En ella explica que se va a constituir un Consejo de Expertos de Alto Nivel, que trabajará con el Consejo de Universidades, la Conferencia General de Política Universitaria y el Consejo de Estudiantes Universitarios del Estado. Este Consejo será el que proponga líneas de actuación para temas como la "implementación de sistemas de evaluaciones externas que valoren la actividad docente e investigadora e incentivar con complementos…".

El Ministro se ha "olvidado" de que el Estatuto Básico de Empleado Público dice que la evaluación del desempeño es materia de negociación colectiva y el marco de negociación es la Mesa Sectorial de Universidades. Esta mesa existe, ha estado funcionando y además la representación sindical (FETE-UGT, CCOO, CSIF y CIG) hemos solicitado a través de un escrito conjunto que se reúna con carácter de urgencia. En consecuencia, esperamos que se trate verdaderamente de un "olvido", porque no se ajusta a la legalidad vigente negociar nuestras condiciones laborales con "todos menos con nosotros".

FETE-UGT, 06/02/12

La folie évaluation. Les nouvelles fabriques de la servitude

La folie évaluationLa folie évaluation. Les nouvelles fabriques de la servitude
Ouvrage collectif dirigé par Alain Abelhauser, Roland Gori et Marie-Jean Sauret avec la collaboration de Marie-José Del Volgo et Jean-Claude Maleval

Éditions les mille et une nuits
Date de Parution : 02/11/2011
Collection : Essais
Prix public TTC : 17,00 €
Code ISBN / EAN : 9782755506310 / hachette : 4206728
Format (135 x 215)
Nombre de pages : 208

« En ce début de XXIe siècle, en Occident, la folie sociale a pris un nouveau nom, celui d’ÉVALUATION. » Le mot essaime partout. Il est à la fois le dispositif et le symptôme d’un mode de contrôle social particulièrement dangereux.

La société occidentale demande maintenant à ceux qu’elle missionne, dans tous les domaines d’activité, de lui rendre des comptes – ce qui paraît très légitime –, mais en faisant de cette exigence un instrument de normalisation généralisée. On sait quel malaise cela génère. Il ne s’agit en fait pas tant de « rendre compte » que de s’en trouver, par ce biais, asservi.

Les auteurs examinent le processus en cours. La « machine évaluative », alors même qu’elle donne de nombreux signes d’essoufflement, continue pourtant à se développer, et les tentatives effectuées tant pour la dénoncer que pour tenter d’en limiter les effets délétères n’amènent pour l’instant qu’à la renforcer. Les agences d’évaluation, diverses et variées, constituent aujourd’hui la nouvelle manière de donner des ordres et de faire de la politique sans en avoir l’air.

Le contrat social de la démocratie est bel et bien entamé, si ce n’est rompu par cette forme de dictature que sont les chiffres : chiffres que l’on présente comme évidents et indiscutables, alors même qu’ils se déduisent de rapports de force sociaux et symboliques. Il faut réinterroger la notion de « valeur » pour combattre efficacement l’évaluation et refonder le contrat social. Alain Abelhauser, Roland Gori et Marie-Jean Sauret, sont tous trois psychanalystes, professeurs de psychopathologie à l’université, et membres du collectif l’Appel des appels. Ils ont notamment participé à la publication de l’ouvrage L’Appel des appels. Pour une insurrection des consciences

Manifest en defensa de la Universitat pública

Manifest en defensa de la Universitat pública
Plataforma unitària en defensa de les universitats públiques valencianes

Les organitzacions sotasignants, en representació d’una part important de la comunitat universitària a la Universitat de València, hem decidit impulsar la creació d'una PLATAFORMA EN DEFENSA DE LA UNIVERSITAT PÚBLICA.

Les Universitats públiques valencianes venim patint un perllongat i progressiu deteriorament de la nostra capacitat d'oferir un ensenyament superior amb la qualitat que mereix el poble valencià.

En efecte, l’ incompliment sistemàtic de les obligacions financeres de la Generalitat Valenciana –només a la nostra Universitat de València ja li són deguts 292 milions d'euros, d’un deute total amb el conjunt d’universitats valencianes de 900 milions– està posant les Universitats Públiques Valencianes al límit per a poder seguir complint correctament amb proveïdors, empleades i empleats les obligacions que comporta el desenvolupament de les tasques docents i administratives que es deriven de l'ensenyament universitari.

L'actual context de crisi, resultat de l'adopció de polítiques econòmiques neoliberals, s'ha convertit en l'excusa perfecta per a dur a terme retallades en el nostre ensenyament: l'augment de taxes a les matrícules d’estudiants (més d'un 7%), l'aplicació per a extracomunitaris del pagament íntegre dels estudis, el cobrament extra per convalidacions de repetidors o la desviació de capital públic a universitats privades, en són només un exemple. A això cal sumar-li la dificultat per compatibilitzar estudis i treball i el difícil manteniment de l'autonomia universitària respecte del sector privat.

Aquesta situació de precarietat crònica que pateixen les Universitats Publiques contrasta poderosament amb el tracte que des del Consell es dóna a les Universitats Privades, amb tota mena d'ajudes i benediccions; en correspondència amb la política de la Conselleria a la resta de fases de l'ensenyament i que apunta a la intenció de privatitzar-lo tot.

Des d'ací reiterem que en aquests moments l'eixida de la crisi econòmica no es pot fer des del deteriorament de l'ensenyament universitari a mercè de les retallades contínues a què està sotmés. En aquest sentit demanen als equips rectorals de les universitats públiques valencianes una major fermesa a l’hora d’exigir el compliment dels compromisos que la Conselleria d´Educació, Formació i Ocupació té amb les nostres universitats.

Per tot això, exigim al Govern Valencià el compliment de les obligacions reconegudes amb les universitats públiques valencianes, així com també que s'aturen tota mena d'atacs, directes i indirectes, a l'ensenyament públic valencià.

Actuable, 05/02/12

Juan Torres López: La penetración bancaria de la universidad: el neo-colonialismo del Grupo Santander

Juan Torres López: La penetración bancaria de la universidad: el neo-colonialismo del Grupo Santander

La penetración bancaria de la universidad: el neo-colonialismo del Grupo Santander

El profesor Jorge Dávila, investigador de la Universidad Los Andes (Venezuela), publicó en el número 32 (octubre-diciembre, 2005/vol.10, pp 695-709) de la Revista Venezolana de Gerencia un interesante artículo titulado La penetración bancaria de la universidad: el neo-colonialismo del Grupo Santander. Creo que interesará sobre todo a los universitarios españoles que lo primero que encuentran cada día cuando entran en sus centros es una sucursal bancaria. Puede leerse pinchando aquí.

Ganas de escribir, 02/02/12

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Annick Stevens: Pourquoi je quitte l’université après dix ans d’enseignement

Annick Stevens: Pourquoi je quitte l’université après dix ans d’enseignement
Annick Stevens, Docteur en philosophie, Chargée de cours à l’Université de Liège depuis 2001

Plus que jamais il est nécessaire de réfléchir au rôle que doivent jouer les universités dans des sociétés enprofond bouleversement, sommées de choisir dans l’urgence le type de civilisation dans lequel elles veulent engager l’humanité. L’université est, jusqu’à présent, la seule institution capable de préserver et de transmettre l’ensemble des savoirs humains de tous les temps et de tous les lieux, de produire de nouveaux savoirs en les inscrivant dans les acquis du passé, et de mettre à la disposition des sociétés cette synthèse d’expériences, de méthodes, de connaissances dans tous les domaines, pour les éclairer dans les choix de ce qu’elles veulent faire de la vie humaine. Qu’à chaque époque l’université ait manqué dans une certaine mesure à son projet fondateur, nous le lisons dans les critiques qui lui ont constamment été adressées à juste titre, et il ne s’agit pas de s’accrocher par nostalgie à l’une de ses formes anciennes. Mais jamais elle n’a été aussi complaisante envers la tendance dominante, jamais elle n’a renoncé à ce point à utiliser son potentiel intellectuel pour penser les valeurs et les orientations que cette tendance impose à l’ensemble des populations, y compris aux universités elles-mêmes. D’abord contraintes par les autorités politiques, comme on l’a vu de manière exemplaire avec le processus de Bologne, il semble que ce soit volontairement maintenant que les directions universitaires (à quelques rares exceptions près) imposent la même fuite en avant, aveugle et irréfléchie, vers des savoirs étroitement utilitaristes dominés par l’économisme et le technologisme.

Si ce phénomène repose très clairement sur l’adhésion idéologique de ceux qui exercent le pouvoir institutionnel, il ne se serait pas imposé à l’ensemble des acteurs universitaires si l’on n’avait pas instauré en même temps une série de contraintes destinées à paralyser toute opposition, par la menace de disparition des entités qui ne suivraient pas la course folle de la concurrence mondiale : il faut attirer le « client », le faire réussir quelles que soient ses capacités (« l’université de la réussite » !), lui donner un diplôme qui lui assure une bonne place bien rémunérée, former en le moins de temps possible des chercheurs qui seront hyper productifs selon les standards éditoriaux et entrepreneuriaux, excellents gestionnaires et toujours prêts à siéger dans les multiples commissions et conseils où se prennent les simulacres de décisions — simulacres, puisque tant les budgets que les critères d’attribution et de sélection sont décidés ailleurs. De qualité, de distance critique, de réflexion sur la civilisation, il n’est plus jamais question. La nouvelle notion d’« excellence » ne désigne en rien la meilleure qualité de l’enseignement et de la connaissance, mais la meilleure capacité à engranger de gros budgets, de grosses équipes de fonctionnaires de laboratoire, de gros titres dans des revues de plus en plus sensationnalistes et de moins en moins fiables. La frénésie d’évaluations qui se déploie à tous les niveaux, depuis les commissions internes jusqu’au classement de Shanghaï, ne fait que renforcer l’absurdité de ces critères.

Jan Culik: Please note the Scottish government Review of Higher Education Governance

Jan Culik: Please note the Scottish government Review of Higher Education Governance
A highly interesting document, proposing a number of radical measures to curb managerialism at Scottish universities.

http://www.scotland.gov.uk/Resource/0038/00386780.pdf

"A significant number of submissions to the panel have argued that the senior management modus operandi has sometimes contributed to a culture of ‘managerialism’ in universities, thereby compromising collegiality."

"It is sometimes suggested that management teams have created a business culture within institutions that has subverted the academic mission and academic values and undermined collegiality."

"It is important that academic board decisions are not simply seen as endorsements of previous management decisions and that staff are engaged, so that academic boards are seen as genuine fora of academic debate and governance."

And more.

facebook, 02/02/12

Galicia: Plataforma Unitaria en Defensa da Universidade Pública

Galicia: Plataforma Unitaria en Defensa da Universidade Pública

Diversos colectivos de estudantes, PAS e PDI e numerosas persoas a título individual coincidimos nesta plataforma, desde unha grande variedade de posicións políticas, co obxectivo de defendermos a universidade pública en canto que servizo público. Axuntámonos nesta plataforma porque entendemos que a educación e a investigación públicas serven aos intereses xerais da sociedade, polo que o papel da universidade pública, en tanto que tal, é insubstituíble. Cómpre, xa que logo, mobilizar todos os esforzos necesarios na súa defensa.

As universidades galegas, xunto con outros bens e servizos públicos, están a ser obxecto dun estrangulamento económico que pon en perigo a súa continuidade no tempo, xa queas deixa incapacitadas para daren respostas satisfactoriamente ás obrigas, tanto de docencia como de investigación, que constitúen os seus fins. Somos conscientes de que este non é un feito illado, nin se trata dunha situación transitoria determinada exclusivamente pola actual crise económica.

As políticas socioeconómicas deseñadas e aplicadas polos gobernos, baixo presión dun mercado que cobiza o substancioso negocio dos servizos públicos, levan á privatización e á mercantilización de todo o que é público. Educación, sanidade ou pensións forman parte das súas expectativas de mercado e este aproveita a actual crise económica para acelerar drasticamente o proceso que supón o desmantelamento do chamado estado do Benestar.

Neste grave contexto no que nos atopamos, afirmamos que diante da crise que actúa como coartada para os recortes, a educación e a investigación deveñen un recurso estratéxico e fundamental para superala, para contribuír a mudar o modelo produtivo e as condicións socioeconómicas que a causaron.

Constituímonos en Plataforma cos obxectivos de:

  • Explicarmos o que significa contarmos con universidades públicas ao servizo da sociedade civil e non dos intereses do mercado. Explicarlle ao conxunto da cidadanía como se financian e como se xestionan a súas universidades. Explicarmos que a educación e a investigación están na base da mellora das condicións de vida das familias galegas e son a única posibilidade de xerar coñecemento e innovar, de xerar futuro e riqueza.
  • Promovermos a coordinación, o entendemento e posición unívoca das tres universidades galegas para esixirmos un financiamento que non poña en perigo a propia existencia da universidade pública. Cómpre eludir as disputas que promove o actual Goberno galego ao facelas competir e confrontar por uns recursos que reparte para aliviar a agonía financeira e compensar a submisión, en lugar de adxudicalos con base en criterios obxectivos e transparentes.
  • Defendermos unha universidade democrática e democratizadora, á que toda a cidadanía teña a posibilidade de acceder. Negarmos a subida de taxas como elemento corrector dos recortes de financiamento promovidos pola Xunta de Galicia, para que estas nunca supoñan un motivo de discriminación para os cidadáns e as cidadás con menos recursos económicos.
  • Esixirmos a garantía do financiamento público para a investigación, xunto con regulamentacións que canalicen o financiamento privado, para que nunca se relegue o interese xeral nin se poña en risco a liberdade do investigador/a.
  • Demandármoslles aos gobernos das universidades galegas contundencia na denuncia diante da Consellaría de Educación e Ordenación Universitaria pola insuficiencia do actual plan de financiamento (2011-2015), na defensa da autonomía e a suficiencia financeira.
  • Promovermos unha universidade transparente, aberta á sociedade e ás súas necesidades, autocrítica, que renda contas da súa xestión e dos resultados académicos, investigadores e da difusión do coñecemento, que promova unhas condicións de acceso e permanencia que ofrezan as máximas oportunidades ao estudantado, respectuosa cos seus compromisos de estabilización do persoal… co obxecto de procurar o máximo apoio posible da cidadanía galega no cumprimento dos fins que lle son propios.

Para isto actuaremos tratando de mobilizar conciencias que acheguen apoio social e político a prol da universidade pública, realizando actividades de debate e difusión sobre o valor social do ensino superior e da investigación, denunciando os recortes e promovendo unha gran mobilización nos estudantes, PAS e PDI das tres universidades do Sistema Universitario Galego (SUG), que sexa quen de convencer e mobilizar a cidadanía e de obrigar o goberno a ter en conta a nosa razón e esixencia irrenunciable.

Nestes obxectivos propoñémonos confluír con plataformas ou movementos na defensa doutros servizos públicos, co fin de crearmos unha gran mobilización social en defensa do Estado do Benestar.

Plataforma Unitaria en Defensa da Universidade Pública

http://www.pudup.org

Boicot científico a Elsevier

Boicot científico a Elsevier
Académicos de todo el mundo critican también su apoyo a leyes como SOPA

Los investigadores se han cansado de Elsevier. Con una petición de firmas pública, cientos de científicos han decidido iniciar un boicot al grupo editorial holandés por sus "precios desorbitados", sus prácticas abusivas y "su apoyo a medidas como la SOPA, PIPA y la Ley de Trabajos de Investigación, cuyo espíritu es restringir el intercambio gratuito de información". El caso no alcanzará la fama de Megaupload, pero demuestra que la 'batalla' por el conocimiento tiene varios frentes.

Después de años de protestas estériles contra las prácticas de Elsevier, los académicos han decidido utilizar el potencial de internet para recoger firmas contra este grupo editorial. La campaña, iniciada por un grupo de matemáticos y a la que se van sumando científicos de otras disciplinas como la Biología o la Informática, denuncia lo que cuestan las revistas y la forma en la que se venden, obligando a las librerías a comprar grupos de cabeceras, muchas de las cuales no son de interés.

"Venden las revistas en 'fardos' muy grandes, de modo que las bibliotecas deben comprar grupos grandes con muchos títulos que no quieren. Elsevier logra así grandes beneficios, explotando sus cabeceras más importantes a expensas del resto de revistas", subraya la página en la que ya han firmado más de 1.500 científicos.

A pesar de eso, "cuando las bibliotecas intentan negociar mejores acuerdos, la editorial es implacable a la hora de restringir el acceso a sus cabeceras", señala en su blog Timothy Gowers, matemático británico miembro de la Real Sociedad de Londres y una de las cabezas visibles del movimiento.

Con estas políticas, que sitúan los trabajos científicos detrás de un 'muro de pago', el grupo, que publica unas 2.000 revistas y 20.000 libros y es la compañía editorial académica más grande del mundo, obtuvo 724 millones de libras (unos 865 millones de euros) en beneficios, lo que supone un 36% de un total de 2.000 millones de ingresos en 2010.

Una ley que pone en peligro la ciencia

Además de estas prácticas abusivas, los científicos también critican el apoyo del grupo holandés a leyes como la Stop Online Piracy Act, SOPA, mundialmente famosa tras el cierre de Megaupload, la PROTECT IP Act (PIPA) y la Research Works Act (Ley de Trabajos Científicos o RWA).

Esta última, introducida en el Congreso de EEUU el pasado mes de diciembre y aún a debate, incluye la prohibición expresa del acceso abierto y gratuito a las investigaciones financiadas con dinero público. Es decir, todos los estudios y ensayos financiados por organismos como los Institutos Nacionales de Salud del país americano, los NIH, serían accesibles sólo bajo pago.

Eso significa que todo el conocimiento científico que ésta y otras organizaciones generan dejaría de estar al alcance de todos. No sólo en EEUU, sino en todo el mundo. ONGs, organizaciones internacionales, países pobres, fundaciones... ¿Quién se beneficiaría? Las editoriales. De hecho, varias publicaciones han denunciado que los dos congresistas que presentaron el texto, la demócrata Carolyn Maloney y el republicano Darrell Issa, recibieron dinero de Elsevier.

Un editorial del último número de 'The Lancet' criticaba duramente la RWA. "Esta lesgilación breve y escrita a toda prisa no va en beneficio ni de la ciencia ni del público [...] La publicación médica y científica beneficia a la sociedad identificando y dando espacio a conceptos nuevos y olvidados en la medicina, haciendo discriminación positiva en pos de aquellos que no tienen voz en la salud y oponiéndose a las fuerzas que socavan los valores de nuestra profesión. La RWA no hace nada de eso [...] Esta mala ley debe ser rechazada".

El proyecto, que ha recibido el respaldo de Asociación Americana de Editores (AAP, por sus siglas en inglés) y la Alianza Copyright, cuenta con la clara oposición de instituciones universitarias, la Asociación Americana de Bibliotecas y la Sociedad Internacional de Biología Computacional. Además, algunos miembros de la AAP, como el Grupo Editoral de la revista 'Nature' o MIT Press, han hecho pública su disconformidad aunque no han abandonado la asociación.

http://www.elmundo.es/elmundosalud/2012/01/30/noticias/1327952591.html

Rebelión, 01/02/12

José Carlos Bermejo Barrera: Trapos sucios en Fonseca

José Carlos Bermejo Barrera: Trapos sucios en Fonseca

Dijo una vez Cristina Garmendía, una ministra que tuvo el mérito de que en el plazo de dos años las universidades entrasen y saliesen de su ministerio, que debía crearse un nuevo modelo de universidad: la universidad corazón, un núcleo en torno al cual irían creciendo las empresas. Y así es, en algunas universidades españolas crecen en su seno empresas promovidas por algunos de sus profesores, y otras empresas externas se benefician de la concesión de sus servicios. Como es el caso del servicio de limpieza de la USC, que cual pelota salta de empresa en empresa, manteniendo a la misma plantilla cada vez con menos dinero, según la universidad va emperorando las condiciones del concurso público.

Como signo de los tiempos se anuncia de hecho ahora un ERE para sus empleadas, casi siempre mujeres, otro signo que muestra lo poco que ha cambiado el mundo, unas mujeres trabajadoras que limpian nuestros edificios en condiciones cada vez más precarias, y a las que algunos miembros de la USC da la impresión de que nunca les han mirado a la cara. Y se dice que el supuesto ERE es la consecuencia inevitable de la crisis, sólo porque la USC decide bajar esa partida de gasto aduciendo unas razones que no quiere aplicar en otros casos.

En las universidades españolas hay tal pasión por la negociación y la intriga a favor siempre de alguien, que da la impresión que dos medias verdades suman una verdad, cuando en realidad sólo son dos mentiras. Por ello daré algunos argumentos a favor de reducciones de plantillas y posibles rebajas de salarios, como los que se quiere aplicar al servicio de limpieza, y no a ningún otro caso. En la USC la compra de libros ha caído en picado desde el año 2001 y con ella el trabajo de catalogación, préstamo y cuidado de los mismos; sin embargo, no se ha reducido el personal de la biblioteca, porque es funcionario o laboral fijo. Si este servicio se externalizase, ¿también podrían aplicarle un ERE? Como la plantilla docente está desequilibrada, algunos profesores trabajan demasiado, otros lo que les corresponde, y algunos muchas menos de sus 240 horas de clase anuales, ¿por qué no se les rebaja su nivel de dedicación, si son funcionarios, o no se despide a contratados? Los departamentos de la USC ya no tienen casi presupuesto y se les está retirando su competencia sobre másteres y doctorados. En ellos y en las facultades, igual de empobrecidas, profesor@s cobran complementos salariales como el de secretario por cumplir una función que podría ser atribuida por ley a sus funcionarios. ¿Por qué no se suprimen esos cientos de cargos, se reduce el número de vicedecanos, asesores del equipo rectoral y vicerrectores, cuyo exceso reconoce ya el nuevo borrador de la gobernanza, que impone un número máximo de esos cargos?

¿Es necesario alquilar sistemas de votación por un día para un claustro? ¿Cuánto dinero de los proyectos de investigación se dedica a atenciones protocolarias? La lista sería interminable. No deseo ampliarla porque aquí no se trata de ninguna manera de hablar de corrupción, sino de limpieza, de la limpieza en una institución menos centenaria de lo que dice, hipertrofiada, que no administra racionalmente sus recursos humanos y materiales y que va camino del colapso. Un día, quizás no lejano, en la universidad se comenzará a despedir a profesores y funcionarios, algunos edificios tendrán que cerrar sus puertas, por ellas saldrán los despedidos junto con las "señoras de la limpieza", pero ellas además tendrán que apagar la luz.

El Correo Gallego, 01/02/12

La universidad catalana pasa de la excelencia al borde de la quiebra

La universidad catalana pasa de la excelencia al borde de la quiebra
La Autónoma de Barcelona podría dejar de pagar las nóminas en febrero si la Generalitat no abona lo que debe, según confirman fuentes del sector

La tesorería de las universidades catalanas ha llegado a una situación límite que, de mantenerse durante muchos meses, puede poner en riesgo la calidad de la prestación del servicio público de educación superior en esta Comunidad. Tras años trampeando el efecto de los retrasos en los pagos del Govern, los rectores, muchos con sus cuentas en números rojos, se han visto obligados ahora a amputar drásticamente sus presupuestos por la falta de liquidez de la Generalitat: el año pasado les pagó 144 millones menos y este año dejará de ingresarles 14.

Esta delicada situación financiera da poco margen a los responsables académicos, que llevan meses congelando inversiones, buscando fórmulas alternativas de financiación (al margen del dinero de las matrículas) y rebajando costes mediante despidos o subidas en las cuotas. La mayoría de las universidades tienen claro que si dentro de unos meses la administración autónomica no les abona la partida que aún les adeuda de 2011 (previsiblemente será en marzo o abril), «no resistirán» el año. Según precisaron a ABC fuentes académicas, algunos centros como la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) o la Politécnica de Cataluña (UPC) «podrían dejar de pagar nóminas a partir de febrero si no les llega ninguna de las ayudas pendientes de la Generalitat». En la Autónoma, una de las mejor posicionadas en los ranking mundiales (entre las 200 primeras según el QS World Universities Ranking 2011-2012), la situación es complicada, hasta el punto de que el Consejo Social del centro ha solicitado una intervención externa a la Generalitat para que ejecute las cuentas de 2012. El centro atraviesa, además, una crisis interna que ha obligado a la rectora, Anna Ripoll, cuestionada por algunos sectores internos de la universidad por la gestión de los recortes, a adelantar las elecciones.

Veinte millones de déficit

La UAB, a la que la Generalitat debe 50 millones de euros, sufrió un recorte de 34 millones el año pasado, de los que solo asumió diez. Por este motivo, cerrará el ejercicio de 2011 con 20 millones de déficit, según precisaron ayer a ABC fuentes del centro. Las mismas fuentes atribuyeron la difícil situación financiera, que les ha llevado a contratar pólizas de crédito, al «desmesurado» recorte presupuestario de la Generalitat en 2011 (de un 16 por ciento). En una situación similar se encuentra la UPC. Con un déficit acumulado que podría rondar los cien millones de euros, el centro dejó de ingresar del Govern 38 millones en 2011 y prevé cerrar ese ejercicio con un déficit de otros veinte. Al igual que en la UAB, esta universidad ha ejecutado y seguirá ejecutando este año recortes en personal.

Las universidades de Barcelona (UB) y Pompeu Fabra (UPF) resisten mejor el envite de la crisis. La última cerró 2011 con equilibrio presupuestario y ha aprobado unas cuentas de 122 millones para 2012. No obstante, el gobierno autonómico le adeuda 17 millones y admite que «de no recibir la partida este año la situación será realmente complicada». La Universidad de Barcelona (UB), por su parte, se ha propuesto cerrar 2012 con equilibrio presupuestario, dijo a este diario el vicerrector de Economía del centro, Gonzalo Bernardos. La Generalitat le adeuda 42 millones en concepto de nóminas, retribucciones a personal de investigación, financiación por objetivos y prima de estabilidad presupuestaria. La UB, otra de las de referencia en los ranking internacionales, admite, no obstante que si la Generalitat no cumple con sus compromisos, «aguantar será difícil». «Si hay tesorería las nóminas no peligran», afirma Bernardos.

La amenaza de la intervención

La Generalitat prevé adjuntar en su Ley de Acompañamiento de los Presupuestos una medida que contempla que una figura externa a las universidades —un comisionado— pueda controlar la ejecución de los presupuestos en aquellos centros que lo necesiten. Tal como avanzó «La Vanguardia», el Consejo Social de la UAB ha solicitado ya acogerse a esta medida, aunque el equipo gestor la rechaza. Según ha podido saber ABC, está previsto que la intervención sea voluntaria, excepto en casos extremos en los que lo dicte el Govern. Las universidades están a la espera de conocer los detalles de la medida para valorarla en un comunicado.

ABC, 31/01/12

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